
Cierro los ojos y nieva, mientras Philip y yo editamos sin pausa un documental para la Escuela en una habitación de cristal.
Un Kebap con mucha salsa de yogurt, un colchón en el suelo, “Calle 13” en la radio y una visita atrasada al reino de los ángeles dorados. Mañana madrugo para volar a Berlín.
La mirada del “Che” vuela alto y en Munich hace un frío del carajo. Busco una isla entre la niebla, una terapia sin quiste, un réquiem al abismo, un pasaje al mejor de tus sueños, una formula sin inventor, una jodida señal sin sorpresa.
Mañana se borrarán las huellas, se entrelazarán la vías y se reescribirán, caprichosamente, los capítulos de la nueva temporada en la serie de mi vida. Yo soy lo peor de toda mi audiencia y ya he encendido el “Emule” por si acaso.
Todo ocurre con naturalidad, sin forzar las cosas. Ya lo sé. No existe nada más épico que engullir la última esperanza con una sonrisa, mientras descubrimos que la felicidad es lo más parecido a comenzar a disfrutar de nuestras victorias, aunque sea apretando los dientes y reciclando todas nuestras derrotas.
Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

Autor: jim-box
he hijodeputa, solo espero que vengas a finales de noviembre a estrenar tu corto a gijon. Tienes fama de ir a todos. Dale un beso a dirk. Dirk I love you.
Fecha: 04/11/2006 02:02.

Autor: amanda
y no hay mejor victoria que la de aceptar que muchas de las batallas que se creían perdidas no lo son tanto. Es la lucha lo que cuenta, cómo se lucha y hasta dónde. Esa es la verdadera vistoria.
Gracias Iván.
Es un lujo leerte.
Amanda
Fecha: 04/11/2006 09:49.

Autor: Nallely
holaa , Ivan, aquí mandandote saluditos desde el otro lado del Charco , cuidate muchoo, y paz.
Fecha: 05/11/2006 01:45.