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EL ESCONDITE DE IVÁN

LA GRAN HORMIGA Y LA PEQUEÑA CITA

LA GRAN HORMIGA Y LA PEQUEÑA CITA

"La verdadera libertad se encuentra en la mirada"

Iván Sáinz-Pardo

19 comentarios

Xabier Aurtenetxe -

De verdad quieres que comentemos el video de tu amiga? Acabo de verlo y prefiero dejárselo a Iván, que es mucho más diplomático que yo.

Lo que sí me gustaría pedir a todos (no va contigo en particular) los que nos aconsejan de ver tal o cual maravilla hecha por ellos mismos, o sus amigos, es que piensen dos veces antes de prodigarnos tan excelentes consejos.(Pasar por un par de minutos de reflexión delante del espejo tampoco se puede considerar tiempo perdido).

Hoy en día, en cuanto nos tiramos un pedo,no sólo nos entran ganas, sino que lo colgamos en la Red y agitamos al personal para que lo vea. Nada más parecido al spam. Si hubiera seguido los consejos de todos los que quieren alargar mi pene, mi pobre apéndice daría ya más de tres veces la vuelta a la tierra y, si hubiera mirado todos los cortos que me aconsejáis, no sería hoy miope perdido sino ciego de solemnidad.
El cine, o la escritura, son algo más serio. Tampoco quisiera dramatizar la cosa. Como decimos por aquí, "Nix für Ungut". El mundo seguirá dando vueltas. Pero, os lo ruego, no nos mareéis con la hipertrofia de vuestro ego.

Exodus -

hola ivan, que tal lo llevas? hace unos dias q no me paso por aquí, pero hoy he visto el corto que ha hecho una amiga mia, su primer corto y me he acordado de ti. si te apetece pasa a verlo y comenta lo q te ha parecido. espero q hayas pasado un buen finde.

http://lapilarcita.deviantart.com/journal/11538218/

MaGiCa -

Si.. eso mismo pense yo al mirarme al espejo esta mañana.

Marina Khalo -

Oído, cocina:

TITULO: El hombre que confundió a su mujer con un sombrero.

AUTOR: Sacks, Oliver
EDITOR: Anagrama
AÑO: 01-10-2003 Nºedición: 4
COLECCION: Argumentos Nº: 280
IDIOMA: Castellano

ENCUADERNACIÓN: Rústica
Nº Páginas: 308


Xabier, estás hecho un Juanito. Cuando acabes con tusa(suntos), resérvate una cerveza frente al TV para ver los Goyas. Otra forma de hacer el perro, el mirón…y ¿por qué no?, hablar de cine.
Iván, te miro de reojo.

Saludos

P.D. Aclaración: Juanito, Juanito el Bolero, artista que dicen brillaba mucho en el arte de la tertulia. También, en el tresillo y representaciones dramáticas, coreográficas...

monocamy -

Será libre quien se libere del dilema de si lo es o no.

Sólo los satisfechos son libres.

:D

Xabier Aurtenetxe -

Tito Monterroso -don Augusto- dejó escrito un cuento, probablemente el más corto de la historia de la literatura, que se ha convertido en leyenda para todos los que gustamos de micro-relatos: "Cuando se despertó, el dinosaurio todavía estaba allí". La mirada, al despertar, se restregó los ojos.No comprendía nada. Acaso no se habían extinguido esos bichos desde tiempo inmemorial? Pero, hay que comprender siempre todo? Ella ya estaba cansada de intentarlo, sóla, sin que ningún otro de los sentidos la ayudara en la tarea. También estaba cansada -más aún, si cabe- de tener que decir siempre la verdad. Se lo habían inculcado a machamartillo desde su más tierna infancia: "una mirada nunca miente", le repetían. Buena hija, siempre se había esforzado en cumplirlo, aunque sabía que no era verdad. Si lo fuera, pensaba, hace ya siglos que los hombres políticos (y hasta los tíos y demás familiares políticos) serían reconocibles a su bastón blanco y su brazalete amarillo, pues prestamente, y en masa, hubieran acudido al cirujano para hacerse enuclear los ojos, entre una sesión de corrección de papada y una intervención de bolsas (de párpados, claro está). Sabía, por experiencia, que, miradas, las hay de todo tipo. Había leído incluso que existen miradas asesinas y, desde que había visto, ya hace tiempo, el corto de Álex de la Iglesia, sabía que también existen mirindas asesinas -así se titulaba aquella terrible película, menos mal que fue cortita-.

Pero la mirada que más le asustaba era la de Dios Padre, que tenía, como debe ser, una mirada de dios padre! Cuando dirijía hacia tí su único ojo resguardado tras un monóculo triangular, te empezaban a flaquear las piernas y te entraban unas ganas tremendas de hacer pis. Sabía que, en parte, era a consecuencia del monóculo -en las películas de nazis también había sentido ese miedo; pero era otra cosa, ésta era la mirada de Dios. Dios,qué miedo le daba!- pero no podía remediarlo, ella era, al fin y al cabo, una simple mirada.

No era como ese mono desnudo al que llamaban Adán. Ella había leído, a escondidas, un viejo libro con un raro título en latín: "Conclusionis philosophicae, cabalisticae et theologicae" de un tal Pico della Mirandola (que no hay que confundir con el vecino de Lepe, Paco el de la merendola. Ése era otro.) que se atrevía a escribir que Dios, además de ojocéntrico, era egocéntrico. Decía que, cuando Dios creó el mundo, empezó a considerar la posibilidad de cear alguien que le aplaudiera por tal magna obra, como los de la claque en el teatro. Bueno, no lo decía exactamente así. Pico era muy educado y muy estudiado y lo decía con otras palabras: "No te he dado una forma, ni una función específica, a ti, Adán. Por tal motivo, tu tendrás la forma y la función que desees (cáspita! si es aquello de weguatermefrain del anuncio de Bruce Lee! Joséééééé, dónde estás metido?, que aquí hay plagio!)... tú no tendrás límites, definirás tus propias limitantes de acuerdo a tu libre albedrío. No te he hecho mortal ni inmortal, ni de la tierra ni del cielo, de manera que tú podrás transformarte a ti mismo en todo lo que desees...". El bueno de Pico Paco estuvo a un tris de ser tostado por la Inquisición, pero ella, la mirada, sabía que dijo la verdad. Lo había visto, siendo aún una renacuaja, en una serie americana de la tele llamada "Embrujada". No era un Adán, sino una Eva. Tampoco exactamente una Eva, se llamaba Samantha y removía su nariz para cambiar las cosas. También ella lo había intentado, pero no funcionaba, era sólo una mirada.

Y una mirada sóla no puede comprender un mundo tan complejo. Había visto, muy a menudo, como geómetras y topógrafos trazaban diferentes médidas y ángulos para determinar un punto o un objeto. Así que para comprender el mundo...

Entre los libros que solía leer debajo de las mantas había uno que le gustaba mucho, "Carta sobre los ciegos" y lo había escrito un francés llamado Diderot. Decía que un ciego de nacimiento no puede llegar a conocer a Dios y que era normal que dudara de su existencia. Había otra "Carta a los sordomudos" en la que sostenía la igualdad estética de los minusválidos ante la percepción. Un lío. Decía que todos somos minusválidos o algo así, que no podemos ver las cosas en su totalidad. Muy complicado todo, como que le mantuvieron un mes en prisión para que dejara de decir tonterías. Por eso Baudelaire, otro paisano suyo, fue más prudente y se contentó con escribir un poema para comentar "La parábola de los ciegos" del pintor Pieter Bruegel.

Yo siempre digo que la libertad, como la verdad y todas las palabras susceptibles de escribirse con mayúscula (igualdad, fraternidad, paz...) son una quimera. Cuando ponemos de largo una palabra la convertimos en un ideal, en la zanahoria tras la cual corremos con el resuello entrecortado. Ahí reside el intríngulis del movimiento. El motor de explosión y el petróleo no son sino juguetes de la evolución destinados a terminar su vida destripados en un oscuro callejón sin salida, entre vasos rotos, vómitos y orines dejados por un botellón tan anónimo como el mismo callejón. Pero que no se alegren los neocon, que ya sue~nan con los beneficios que les puede dar la venta del zumo de la umbelífera: sólo funciona con la zanahoria entera y colgada ante nuestros ojos, y ésas son gratis o casi.

Los sentidos somos remisos a ayudarnos y a trabajar juntos. Si lo sabré yo, a quien, desde hace ya tanto tiempo que ya no me acuerdo, los demás me suelen hacer el vacío. Que yo recuerde, sólo en la gastronomía y en el fornicio (no debiera hablar de estas cosas...) nos echamos una mano los cinco. Por eso aplaudo a Briegel, el crítico de arte alemán. Ha estado muy atinado invitando a Ferran Adrià a la próxima Dokumenta de Kassel. Estas fiestas (vaya si los son!), en las que nos reunimos los cinco, las sitúo yo en la cima del Olimpo de las Bellas Artes. Para que os enteréis y aprendáis de una vez lo que vale un peine!

Yo creo que todos padecemos un poco de agnosia visual, pues no podemos describir las cosas en su complejidad, en su totalidad. Me atrevería a decir que sufrimos incluso de afasia anómica parcial ya que nos cuesta encontrar el nombre adecuado para las cosas que describimos. Por cierto, me hubiera gustado recomendaros el libro del neurólogo (y humorista británico. Humor seco y bueno el suyo, en la tradición de su país) Oliver Sacks: "El hombre que confundió su mujer con un sombrero", pero sólo tengo una traducción alemana, publicada en Rowohlt en 1987. Desconozco el editor de la traducción en castellano, pero seguro que Marina se hará un placer facilitándosla.

Ahora bien, en cuanto a lo que decía ella que si observando patatín, y que si observando patatán, y que si somos esclavos acatando las imposiciones de los que nos gobiernan, pues tiene razón. A mí tampoco me cayeron nunca bien Bentham y su invento del Panóptico, ni el Gran Hermano (ni el de antes, ni los de ahora), pero olvida la dama (qué bien suena "dama"!) que en todo centroeuropa "Servus" es un saludo. "Servus" en Baviera y Austria (en Estiria suena casi "servas")y también en Eslovaquia, "Serwus" en Polonia y "Szervusz" en Hungría. Y el "Ciao" que han contagiado los italianos a medio mundo, viene de "Schiavo", que no necesita traducción. Con la palabra "Servus" se saludan amigos o conocidos que se tutean. No equivale a dar permiso para que te pasen un anillo al dedo ni para que te coloquen un aro osuno en la nariz. Faltaría más! Es un simple y simpático "a tu servicio", "aquí estoy para lo que te haga falta".
Hay que separar las relaciones interpersonales y aquellas que tenemos, o quieren imponernos, nuestros gobernantes.

Después de haber desgastado mis ojos, toda una eternidad, intentando comprender la mirada del perro de Goya, creo, Marina, poder desvelarte el enigma. No nos mira a nosotros espectadores, como vanidosamente pudiéramos creer, sino que está mirando a lo lejos, al horizonte... esperando ansiosamente la llegada del perro que pintara Antonio Saura para poder, al fin, olisquearse mutuamente en hormonal rondó.

Os dejo, que hoy es domingo y tengo que ir a misa(suntos).

Servus, Marina!

Alegria De La Huerta -

Iván, llevo toda la noche escuchando el radio-blog del Escondite de Iván. Muy bueno ... me tiene fascinada.

Por cierto, la foto de la hormiguita me gusta mucho.

Toy folloso -

Entre muchas cosas buenas, aquí en tu casa he encontrado un fantástico grupo de blogs amigos.
Gracias por compartirlos.

Dulcepasion -

Felicidades Ivan, tras la lectura de tu frase me ha sobrevenido estos pensamientos:

Si todo lo que ves tras tu mirada, engendra pureza, bondad, dulzura, inocencia... en el útero de tu alma. Estaremos ante un Alma blanca, que todo lo ilumina con la premura del relámpago. Y a los demás irradia con un halo de esperanza. Que milagrosamente a veces hasta se contagia.


--
Un consejo, un secreto y una sonrisa hacen una amistad; sigue el consejo, guarda el secreto y cuando tengas ganas de llorar, ¡sonríe! y tendrás una amistad.

atte: Dulcepasion

johnymepeino -

Mirada libertina, mirada liberadora, mirada esclavizada, mirada prohibida.

Es cierto: gran hormiga esclava y pequeña cita liberal

Marina Khalo -

No sólo nosotros somos ojocéntricos, también lo es Dios. Nunca supe, dentro de mi imaginería infantil, si miraba con el ojo derecho o izquierdo. Pero, lo que estaba claro, es que tenía una lupa triangular y un rayo láser de que te cagas. Allí donde ponía el ojo (que era la forma que tenía la conciencia de mirarse hacia dentro) ponía la observación de los mandamientos y su ley divina”. Ob-servar, “servus” significa esclavo y “ob” significa delante de. Esclavo que se pone delante de su amo para acatar y obedecer sus órdenes. Una acepción de observar ligada al contexto de regulación. Tan parecido a los cíclopes de nuestros cuatro poderes actuales: (ejecutivo, legislativo, ejecutivo) político, económico (grandes empresas) y el de los medios de comunicación (el ojo público ¿?). Observar y ser observado o mirado, desde un púlpito, desde un palco, desde las pirámides…un elemento de poder y placer.
Sí, Ybris, cuidadín dónde se mira o donde no se mira. Como Don Tancredo, que ni miraba por no ver venir al toro, tomándolo éste por estatua. Como a Pepe Rubianes, que le ha caído una multa de 21.600 euros por ultraje verbal a España. ("Se la metan ya por el otro ojo, que sin ser tan claro, tiene más hechura").Ejemplos, de que el que ve, no es el ojo sino el sujeto.

Soy yo el que mira con mis circunstancias, con mi particular forma de sentir y pensar. Este conjunto de experiencias es lo que permite fundamentar entre ver y mirar (poder y querer que dijera Xabier).
Los que tienen agnosia visual (incapacidad por reconocer objetos) pueden leer y escribir, pero no ven lo que ven. La información captada a través de su retina llega a su cerebro y se pierde sin posibilidad de retención. "Sé que es mi casa porque leo el número en la entrada, pero no puedo describir cómo es el portal" decía Esther, víctima de ésta enfermedad, a una periodista. Como aquel paciente, el Dr P, que confundía a su mujer con un sombrero. Agnosia visual de percepción, referida a una anormalidad en el proceso de discriminación o agnosia visual de asociación, incapacidad para relacionar los estímulos con la experiencia previa.

Por lo tanto, ¿la verdadera libertad de estas personas se encuentra en su mirada? Cuando los hábitos del pensamiento, los sentimientos, el equipaje que cada uno trae con sus recuerdos y opiniones, nos impiden ver lo que se ve, sin reeducar nuestra mirada (mirada crítica, exploradora, constructiva)… ¿la verdadera libertad se encuentra en la mirada?
¿Habrá que desaprender la mirada aprendida y construir otra manera de mirar para ser más libres? ¿Ampliar el abanico de sentidos? ¿Vivirse más rizoma y menos árbol?


A ojos cegarritas, buenas noches.

P.D. Por cierto, ¿qué leches mira el perro solitario en el cuadro de Goya?

Capitán Pescanova -

"Los hábitos de pensamiento contituyen las barreras menos visibles y más rígidas", cómo dice Saramago. Y qué es un pensamiento sino una mirada a nuestra interior.
Un saludo y buen fin de semana.

Xabier Aurtenetxe -

Los ojos se me cierran a pesar de haber intentado sujetar mis párpados con un palillo. Querer y poder, aunque pertenecen a la misma conjugación, no son verbos permutables. Mi partida de nacimiento, inmisericorde, se lo recuerda a mi columna invertebrada. Tendré que tomarme un Cola-cao reconstituyente, aunque una voz interior se inclina por la Weißbier.

El tema -una vez más tiene razón Marina, sólo erró al evocar a mi primo Cyrano- es tan complejo como interesante y creo que no alcancaría a evocarlo, con un mínimo de seriedad, antes de que, irremisiblemente, deba abandonarme a terrenales placeres gastrosóficos.

Simplemente un par de observaciones que quizás permitan lanzar el debate.
No somos demasiado "ojocéntricos"? A mi juicio, al menos tanto como egocéntricos.
Para un conocimiento in extenso creo necesaria la puesta en marcha de los cinco sentidos, más algunos de los que promueve Kapuscinski, como el estar (con), el compartir y el pensar. No en vano la hormiga de la foto tiene dos potentes antenas que le permiten percibir el mundo que le rodea e incluso, si creemos a Marina y a su socio Woody Allen, leer pornografía en Braille.

En cuanto a lo de "verdadera". Evocar el concepto de verdad es meterse en camisa de once varas. Existe realmente? O sólo podemos acceder a una borrosa fotocopia de ella? Me inclino por esta última proposición. Debiéramos escribir verdad siempre con minúscula. No obstante, no por peque~na y parcial debe ser despreciable. Lo importante es, evidentemente, el camino recorrido en su búsqueda.
Una de las personas con las que he compartido esta noche decía que la verdad podríamos compararla con el primer orgasmo. Se deja esperar y puedes empezar a tener dudas, que cuando llega se acaban: aaahhaaaahhhaaaaahhhhhhhhaaaaaaaahhhhhhhhhhhhh!!!
como explicaría Tarzán.

Marina,
el Dioni es un pésimo actor. No se mira a cámara, te da el aspecto del conejo hipnotizado por la mirada de la serpiente.
Que te hayas asustados por tu proposición, y hasta que te hubieras sonrojado, me parece lógico dada la carga subliminal que rezuma a través de sus s poros.

No puedo más. Espero tu contribución, pues merece la pena profundizar esta "cita tonta".

humilde -

....como un replicante, no?.... es imposible mentir con la mirada....

ecléctica -

Miramos con mayor libertad si logramos escuchar con el oído del alma. Un abrazo desde el Montseny ansioso de nieve.

Viente -

Mirada oblicua que perfila la sombra de las adivinanzas.

Un saludo y un abrazo desde Murcia.

Ybris -

... y siempre procurando -si miras adonde a ciertas personas de arriba no les gusta- que no se note adonde miras.

Jacko -

Tenemos unos cuantos puntos más donde reside la libertad (con permiso, y sin ánimo de querer fastidiarte la cita, jeje)

Marina Khalo -

¿A qué cámara miro? (El Dioni)

Iván, esto da para un tratado, en serio. ¿La necesidad de reeducar nuestra mirada, no solamente para aprender a observar y ver el mundo, sino también para aprender a mirarnos de otro modo?

(No me mires así…que yo también me he asustado).