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EL ESCONDITE DE IVÁN

LA FINAL

LA FINAL

La última vez que el Atlético de Madrid ganó un título fue el doblete del 96. Ese año lo celebré estando solo en Alemania. Había abandonado, desencantado, mis estudios de Filología Alemana en Valladolid y con ello, mi condición de estudiante. Así, sin saber qué hacer con mi vida, me marché a la desesperada a Alemania a aprender el alemán y a trabajar de cualquier cosa.

Años más tarde, habiendo recuperado la condición de eterno mal estudiante para cursar los estudios de dirección de cine en Munich, volví una vez más a dejar, esta vez en la recta final, mis estudios sin rematar. Tras cuatro años en la escuela, me volví a España con un puñado de cortos exitosos, pero sin terminar. Supongo que lo dejé como todas esas otras muchas cosas que, por distintas razones, al final se quedan a medias. Pero las cosas vienen tal como vienen y los pasos hacia delante y los pasos hacia atrás los marca el ritmo de esta especie de extraño Walz que resulta ser la vida, ese baile dirigido a veces con sonidos y melodías de celebración y otras con indudables reminiscencias fúnebres. Y supongo que no importa bailar algunas de las veces con la más fea si al final la suerte también hay que buscarla y las guapas también pueden tener halitosis o mal sentido del ritmo. Y así, tras ir entregando a distancia algún trabajo escrito, perdiendo convocatorias, disculpándome cada vez por mis irresponsabilidades, por mis lamentables ex matriculaciones, volví a sentar mi culo en las aulas, a asistir a las clases con mi alemán ya bastante oxidado. A trompicones con mi vida personal, presenté con éxito un proyecto final de carrera y así me llegó la hora de volver a memorizar textos y apuntes para afrontar un último examen. El examen para mi licenciatura.

Ha sido una sensación extraña tener que volver a memorizar conceptos, fechas y nombres en alemán. Sentir los nervios de nuevo ante un examen. ¿El último? Al menos sí para el cierre de otra etapa. Algo así como la final de una competición, el último chupinazo, el apagón de luces final, la bajada del telón, el adiós a una época, en este mi caso, de nuevo la de estudiante. Y junto con el reto, regresó esa sensación casi olvidada de verme sobrepasado por el miedo a fracasar, esa inquietud constante, el estrés mental, el desorden, las ojeras, la falta de luz solar, la mala alimentación a deshoras, los repasos mentales involuntarios de lo aprendido como única obsesión onírica, las noches en vela, esa dejadez en nuestra higiene y esos momentos de absurda depresión causada por el acecho de ese sentimiento de culpa del estudiante que nos devora cada vez que creemos no estar aprovechando suficientemente el tiempo. El tiempo de la cuenta atrás, con una fecha concreta, un día y una hora. El tiempo que se va agotando, el tiempo que siempre parece ser insuficiente, el tiempo para apretar los dientes, aislarse de todo lo que estorbe y sacar todo el coraje.

Ya soy licenciado en dirección de Cine y Televisión por la Escuela de Cine de Munich y tengo que reconocer que, haberme vuelto a meter en la piel de estudiante en apuros para rematarlo y conseguirlo, ha tenido incluso algo de morbo. Haber conseguido terminar con esta etapa de mi vida y bajo estas circunstancias concretas me llena de satisfacción. Y es que, es bonito y tiene mucho merito llegar hasta una final, pero se supone que mucho más aún lo tiene levantar el título.

De nuevo he dejado de ser estudiante, como en el 96. Aunque esta vez ha sido llegando hasta el final del todo. A ver si esta noche mi bendito Atlético de Madrid también se aplica el cuento y, después de tantos años, nos permite a los “Indios” volver a sacar pecho en este estúpido pero apasionante “entretienebobos” que es el futbol celebrando el título europeo de la UEFA. Esta vez, si consiguen levantar el título, me pillarán en España, bien acompañado y con la sonrisa de ya estar saboreando el triunfo de poder levantar el mío propio.

9 comentarios

Maria -

Hola Ivan, es mi madre quien me ha enganchado a tu escondite, se llama Chus y te manda un beso.

IVAN -

Millones de gracias a todos...

Maria, que intriga, ¿no?

Maria -

Te conozco desde pequeña, aunque seguramente tu ya no te acuerdes, te dire que naci en Valladolid.
Me han encantado tus cortos y creo que eres un genio!
Viele Grüsse!

fer -

asi es tenemos que seguir nuetros sueños http://www.comunidad.tuspost.com

Eva Furió -

Este es un gran momento para tí Iván, has avanzado un peldaño en esta " Escalera de la Vida" .

Cito a TOLKIEN:

Siempre el camino sigue y sigue rodando, de la puerta en que ha empezado.Hoy fué el camino lejos por delante y mi deber es ir detrás,si puedo, con pies cansados, persiguiéndolo hasta que se una a alguna mayor vía donde muchas y errantes sendas halle.

Te felicito Iván por el camino recorrido, sigue persiguiendo tus sueños como tú lo sabes hacer.
Beso Burbuja..

Kris -

Una vez más...FELICIDADES!!! aunque realmente tú has demostrado, con tu trabajo, que no necesitabas el título de licenciado!! Un abrazo

REFO -

Y con un pedo del 15. Que así sea. A ver qué hacéis esta noche.

Ana -

Querido Iván,
Te digo querido, y no te conozco... Pero he descubierto tu cortometraje "el sueño del caracol" y créeme que me he sentido muy cerca de su autor, que eres tú.
La historia que cuentas es... pero lo que realmente me ha impresionado es cómo la has contado. Con tanta belleza, tanta armonía,tanta intimidad... Ufff comentaría mil cosas.
Te doy la enhorabuena por haber acabado tu carrera, cuánto mérito hay en algo que dejaste y vuelves a retomar, a sabiendas de la dejadez y angustias que nos invaden cuando hacemos eso... Y lo conseguiste, lo has superado con éxito, es maravilloso. No necesitabas un título para ejercer en algo para lo que has nacido. Pero está muy bien tenerlo.
Me alegro de haberte descubierto.
Un abrazo,
Ana

Marcel -

Iván!

De felicito de todo corazón.
Que celebres tu éxito. Te lo mereces.

A ver si nos vemos un día.

Un fuerte abrazo!
Marcel