
Podemos olvidarnos de casi todo, algo puede fallar, ver formateado nuestro disco duro. Podemos ingerir serpientes interminables, seguir el rastro de ecos reconocibles, voces, palabras grises. Todo puede ir rematadamente mal detrás de nuestra sonrisa nueva, un mero instante inesperado, un detalle silencioso puede arrebatárnoslo todo, amputar nuestro mejor sueño, asesinar una ilusión sincera, alejarnos de lo único que consigue hace sentirnos vivos cada día.
Hoy, en esta mañana invernal, bajo el letargo del cemento endurecido, una raíz moribunda se amotina, se hace fuerte y amenaza con hacerme recordar. Se que no durará, que el tiempo a duras penas habla nuestro idioma, pero bastará con devolverme un solo fotograma. Un fotograma de felicidad auténtico que me impulse de nuevo a luchar por el collage completo de la vida que de verdad quiero para mí. Ahora lo sé, no necesito el sol, mientras pueda seguir imaginándolo.
Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2009

Autor: Soraya
Sigue imaginando el sol y transmítelo, para que cuando los demás no seamos capaces de imaginarlo podamos ver que es posible...
saludos
Fecha: 09/01/2009 21:38.

Autor: Vicente
Las guerras no se lloran por fuera sino por dentro. La mayoria de nuestras vivencias jamás las recordaremos, es como si nunca hubiesen existido, solo un manto de imaganes desordenadas y difusas nos diran que fue de nuestro pasado. Pero al menos, solo un fotograma, como tu bien dices, nos devolverá la felicidad. Luces entre tinieblas.
Fecha: 12/01/2009 20:09.

Autor: itzziar
yo tb tengo q imaginarme el sol, porq en mi casa-garage es difícil ver el auténtico...pero como dices, mientras tengamos el poder de imaginar, todo irá bien.
un beso hermanito!!
Fecha: 13/01/2009 12:26.