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EL ESCONDITE DE IVÁN

ARTICULOS Y ESCRITOS NUEVOS

VEINTISÉIS

VEINTISÉIS Llegó la primavera.
Pero me siento estafado, como la madre que recibe la visita de su hijo y descubre, que lo único que le queda en realidad de la dichosa visita, es una bolsa de deporte llena de ropa sucia para lavar y planchar. El hijo apareció con un: ¡Hola!, y en breves segundos, y con un: ¡Adiós!, se desvaneció como un fantasma.
Llevamos tres horas de primavera, pero Munich sigue gris como la panza de una sardina bávara. Anoche, después de recoger los restos de la Fiesta, me fumé un porrito tranquilamente, sentado a oscuras en el balcón, mientras Lucy me contaba sus cosas desde la cama, y desde fuera, nos acompañaban los cánticos de los pájaros. Eran las cuatro de la madrugada, Lucy era victima de una felicidad afable y de la verborrea simpática del vino español que compramos para la Fiesta, mientras, los pájaros nos anunciaban la inminente llegada de la primavera. El árbol de mi jardín tiene veintiséis nidos. Anoche yo también estaba feliz. Llegaba la primavera y no me importó contarlos. La primavera, en realidad, se lleva por dentro.

CARLOS 72

CARLOS 72

Hay un abismo rojo, una espiral sangrante en el cielo.
Y los pajarracos planean a la deriva.
Vuelan también la tierra, las hojas, los árboles quebrados.
Hay un torbellino, una herida mortal en el cielo.
Transcurre el año 72, mi padre mira muy fijamente a su lienzo y yo estoy en camino.

EL FUTBOL Y LOS INDIOS

EL FUTBOL Y LOS INDIOS Supongo que hay muchas formas de ganar al fútbol, y dos formas de perder. Una haciendo un partidazo y demostrando garra, como hizo el Barsa antes de ayer contra el Chelsea, y la otra aburriendo a los muertos, jugando de pena y racaneando un resultado, como el Madrid anoche en la Champions. En ambos casos he deseado que pasasen los equipos españoles. Y es que, cuando uno vive en el extranjero, exalta a su país como a una novia a la que se abandona para ir a la guerra.
No soy demasiado futbolero, pero si es verdad que disfruto de todo lo que acompaña y rodea a este juego. Noto que únicamente es esto lo que me motiva, porque cuando veo un partido y no me decido por uno de los dos equipos, acabo cambiando el fútbol por cualquier otra cosa.
Pero me encanta el charloteo y las birras con los amigos, embravecidos y dispuestos a celebrar o incluso a llorar noches enteras de fútbol. Disfruto de los piques simpáticos y los chistes en el Keller del Colegio Español de Munich. La super hamburguesa con queso del Bar Australiano y ver allí los partidos con Maiquel cantando y subido a una mesa. Explicar una y otra vez el fuera de juego a las chicas, discutir las jugadas dudosas, hablar del gordito del Madrid y bromear con sus ansias por un bocadillo de calamares. Los puritos del Carrusel, escuchar a De la Morena, ir a veces a algun estadio y esperar ese poderoso y extraño rumor de cuarenta y cinco mil envoltorios de papel de aluminio anunciando el descanso y el bocadillo.
Por todo esto, y por buscarle una motivación al deporte rey de nuestro país, me gusta el futbol y me hice del Atlético. Y muchas veces, desde entonces, me preguntan que porqué del Atlético, y yo siempre respondo lo mismo:
Porque de forma innata siento más simpatía y me siento más identificado con el pequeño, con los humildes, con los perdedores. Porque creo que no llega más lejos quien llega más alto, sino quien empieza más abajo. Porque siempre quise que ganasen los indios a los vaqueros. Porque no me importa sufrir más veces y sentirme héroe algunas menos. (Sabiendo que la vida es también eso) Porque prefiero a David que a Goliat. Porque sabe mucho más rico lo que únicamente podemos saborear de vez en cuando. Porque me caen bien los taxistas, porque Sabina es un poeta y un poeta no puede estar equivocado. Porque los Gomaespuma son los mejores humoristas de nuestro país, por Chiquito, por Torrente, y también por Futre, por Kiko, por Torres y creo, que sobre todo y desde luego, por mi amigo Marcos, que cuando me preguntó que de donde era, le respondí que de Madrid, y cuando me preguntó qué de que equipo era, me hizo pensar por primera vez en mi vida en todas estas cosas. El, al verme dudar, me miró de arriba a abajo y entonces, con una sonrisa muy pícara, me dijo:

-Tio, tu eres del Atleti.

Iván

EJECT

EJECT He dado al botón rojo, y he salido de esa fiesta de cumpleaños alemana como un piloto de su caza. Después del "Nippler" ya únicamente quedaba una discoteca demasiado de moda y algunos vodkas que iban irremediablemente a unirse a los denominados "de más". El paseo a casa por esta desierta y nevada ciudad de Munich me ha devuelto la energía que ya se iba mermando, y como veis, aún hasta me atrevo a escribir unas líneas.
Bueno, pues sí, hay novedades, como podéis observar. Un look nuevo, que como a mí, también espero os guste un poco más. Y luego está este link que os ofrece la oportunidad de ver de forma integra, aunque bastante comprimida, mi primer corto en formato cine "El Sueño del Caracol".
VER "EL SUEÑO DEL CARACOL"
Los amigos de CINECIN han acogido esta versión de 20MB en su Web y ahora os lo podéis ver cómodamente desde Internet y sin esperas. No es la calidad más optima, pero se puede ver, escuchar y disfrutar muy dignamente y eso siempre que lo queráis.
Y os dejo, que aprovechando que son las cuatro de la madrugada, voy a probar a dormirme con las primeras vueltas de la prueba inaugural del Mundial 2005 de Fórmula 1. El Gran Premio de Australia. Y es que, si hoy ganó incluso hasta mi Atlético, Alonso será capaz de cualquier cosa. Milagro incluido.
Seguir durmiendo, yo haré que soñéis bien.
Iván