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EL ESCONDITE DE IVÁN

MI DESIERTO

MI DESIERTO

-Me has despertado. ¿De que te ries?
-¿Me hacen cosquillas.
-¿Quienes?
-Hay una caravana de camellos y beduinos recorriendo mi vientre.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

11 comentarios

Daniel de Canada -

y nadaba en el viento el aroma de tu sexo,... del mio mezclado con el tuyo, y nadie nos miraba y teniamos un universo donde solo cabiamos dos, y no pasaba el tiempo, pues se habia ido en el lomo de un camello, y yo te miraba de frente a los ojos, tan mia, tan de siempre, tan irrepetible, tan aceptable, tan completa, tan penetrable, hasta tan,.. tan,...tan,... tan,...Me desperto la campana de la iglesia...ups..
Ivan, un abrazo, y que escuela la que tienes...

kourni -

Hay que hacer algo, copiad este enlace:
http://brocco.zoomblog.com/archivo/2006/02/01/.html
Cosas así no deberían ocurrir nunca

IVAN -

Marina:
A mi tambien me va lento. Seguro que es Blogia. De borrarlo ni hablar. Es un comentario precioso y bien se merece las repeticiones. Me encanta leerte.
Anei, gracias, tu si que eres linda.
Exagerada y Monocami, sois unos sospechosos habituales de lujo.
Saludos a todos.

Marina Khalo -

jajajaja...si que he estado veces allí. Anda, Iván...borrame un envío. He tenido problemas con mi ordenador o el servidor.
Mil perdones

Marina Khalo -

“Y había oro y marfil de Sudán, mirra y cinamomo, nardo e incienso, benjuí y lágrimas de goma, nadd de Serendib, ámbar gris, esencias cautivas...”.

Las rutas ocultas de un cuerpo, las suaves dunas, el recodo manso de una contorsión. Perderse hasta llegar al oasis, negrura del pubis donde crece el manantial de los deseos.
El agua más carnal y misteriosa. Y acampar guiados por la intuición, y orientarse por el impulso, y abrir rutas especiales por donde vivirse.

Marina Khalo -

“Y había oro y marfil de Sudán, mirra y cinamomo, nardo e incienso, benjuí y lágrimas de goma, nadd de Serendib, ámbar gris, esencias cautivas...”.

Las rutas ocultas de un cuerpo, las suaves dunas, el recodo manso de una contorsión. Perderse hasta llegar al oasis, negrura del pubis donde crece el manantial de los deseos.
El agua más carnal y misteriosa. Y acampar guiados por la intuición, y orientarse por el impulso, y abrir rutas especiales por donde vivirse.

Marina Khalo -

“Y había oro y marfil de Sudán, mirra y cinamomo, nardo e incienso, benjuí y lágrimas de goma, nadd de Serendib, ámbar gris, esencias cautivas...”.

Las rutas ocultas de un cuerpo, las suaves dunas, el recodo manso de una contorsión. Perderse hasta llegar al oasis, negrura del pubis donde crece el manantial de los deseos.
El agua más carnal y misteriosa. Y acampar guiados por la intuición, y orientarse por el impulso, y abrir rutas especiales por donde vivirse.

Sí, conozco ese paisaje y sus caravanas.

Anei -


Que lindo, me gustó, no te puedo explicar... lindo.

Anei.

Exagerada -

Hay que ver lo fácil que resulta todo en los sueños...

monocamy -

Será el amor, caminando despacio...