
Me miré el piercing y descubrí un sedal. Entonces, en la oscuridad, pude ver como algo enorme, con dientes como estacas, se deslizaba velozmente hacia mí. Aquel buceo no era casual. Torpe descubrimiento, para ser el último.
Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

Autor: noemi
Yo por eso siempre te digo que NO te hagas mas hoyos de los que la naturaleza te dió, pero no me haces caso. ¿Viste?
Fecha: 24/04/2006 00:12.

Autor: Ybris
Torpe y siniestro.
Con razón no me gustaban los piercings.
Ni los buceos con segundas intenciones.
Un abrazo.
Fecha: 24/04/2006 05:53.