
En Munich hace un calor bochornoso y veraniego y ayer domingo disfrutamos todo el día en el jardín del Colegio Español con una paella y una barbacoa comunitaria y una charla, siesta, tute, sangría y tertulia que se desparramo hasta caída la tarde.
Desde mi balcón, cuando me subí a leer un rato, pude sacar esta instantánea.