
Me tembló el pulso menos de una décima de segundo y un terremoto infinito derribó toda esperanza de volver a creer en la verdad. Nadie escuchaba, las estrellas acariciaban con cierta desgana la cresta del tsunami y las mentiras, mientras, jugaban a ser hermosas sirenas seduciendo mi respiración. Tras el boca a boca, abrí mis ojos, vomite tu veneno y entendí, que nada de lo que un día creí, continuaba ya esperando por nosotros.
Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

Autor: Ybris
En una décima de segundo de duda caben todas las ruinas de la verdad en que creímos.
Pero a veces resulta esperanzador descubrir que basta otra décima de segundo para su reconstrucción.
Y es que no tenemos remedio.
Abrazos.
Fecha: 22/09/2006 06:24.

Autor: Mata
Es como lanzarse desde un acantilado y mientras caes los sonidos y los pensamientos se entremezclan a la misma velocidad de la caída y después de unos segundos nada...nada.
Fecha: 22/09/2006 13:06.

Autor: Exagerada
Cuando todo parece seguro, inamovible, es cuando más peligro corremos.
Un beso Iván, que cada día me gustas más.
Fecha: 22/09/2006 14:27.

Autor: Pita
...bueno, ni estando dentro de mi, es como si yo lo hubiese pensado porque esa es mi realidad, me llego a la sangre y de alli se quedo en mi corazon...un beso grande
Tu amiga del otro lado del planeta...
Fecha: 25/09/2006 20:00.

Autor: bahia
no hay mucha diferencia entre el tono de este post y el último: la inexistencia del juego a dos.
Besos, Divino Iván
Fecha: 11/10/2006 16:53.