
La serpiente vomitó otra serpiente. Abrí los ojos. Recordé tarde el lugar de la trampa y la mañana se tiñó de lágrimas rojas. Se repetían las noches ingratas y yo me olvidé pronto de traerme las alas. Nada más lejos de un milímetro, dos segundos y una sola mirada para no cambiar absolutamente nada. Todo a mi alrededor comenzó a deshacerse en una digestión eterna. Cerré los ojos y la serpiente vomitó otra serpiente.
Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2007

Autor: Marina Khalo
“ Rojas sus uñas, rojo es el crepúsculo:
el futuro no son los libros quirománticos,
sino los viejos álbumes y las viejas historias
en la paciente espera de su repetición”
(Palabras de Félix de Azúa)
Si en este rojo y en la serpiente, se esconde la crisis creativa; te invito a visionar, una vez más, “8 y medio” de Fellini. Interesante discurso la revelación tras caer presa del pánico y buscar refugio debajo de la mesa.
“Asa-Nisi-Masa”......esta vez abriré yo los ojos y me contarás. Prometo llevar conmigo un par de alas. Las serpientes emplumadas deben de parecerse mucho a los dragones...¿no crees?.
Un saludo, Iván
Fecha: 17/08/2007 00:24.