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EL ESCONDITE DE IVÁN

EN LA AVIONETA SOBRÓ UN SITIO

PLASTIC ZOO

PLASTIC ZOO

Vivo encerrado en un zoo de plástico. Quisiera creer todas las buenas palabras, pero todos sabemos que si los caracoles son siempre amables es solo porque no son eficaces huyendo. Roto el cerdito de la suerte, me escapo y salgo a la calle a comprarme una escalera para poder ver mi vida desde más arriba. Sigo el rastro de tu recuerdo, revuelvo los cubos de basura, olisqueo entre las hojas caídas. Llego puntual para empezar de cero. Llego demasiado tarde como para continuar con esta infinita despedida. Y la gente me regala sonrisas de bazar chino mientras yo doy saltos sin aliento como un pez sobre el asfalto abrasador.

Para alejarme de los días que duelen, me resbalo y me dejo caer como una lagrima salada robada a traición. Con la piel de gallina y la mirada apagada de un perro abandonado, salto de oca a oca para terminar como gato encerrado lamiéndome las heridas. Solo te veo cuando cierro los ojos, así que los aprieto muy fuerte y me prometo no volver nunca más a abrirlos. Se que, que si lo hago, dejarán de tener sentido cada una de mis siete vidas.

Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2011

DESTRUYENDO PUENTES

DESTRUYENDO PUENTES

Reculo, pis, culo, teta y hoy no voy a dejarle mis pinturas de cera a nadie.  Me meteré toda la plastilina de colores que quiera por los oídos, me colgaré de la lámpara, gritaré con todas mis fuerzas, romperé mis juguetes, mearé por el pasillo, le regalaré miles de carcajadas al eco de mi patio interior. Quemaré todos los barquitos de papel, volaré con petardos todos los puentes a la realidad. Lloraré histérico, aullaré como el lobo de la fulana de caperucita, agonizando con mi vientre rasgado. Arrojaré todas mis pertenencias importantes por la ventana, me dejaré abducir por todos los ovnis que visiten mi cabeza, saltaré sobre la cama hasta derrumbarla, correré desnudo por toda la casa, pintaré con mis excrementos prehistóricos las paredes de mi cuarto. Simularé por horas ser un retardado agresivo tomando el control absoluto de este manicomio de alta seguridad. Teta, culo, pis y reculo. Reculo y de nuevo soy un adulto ejemplar y civilizado.

Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2011

EN MI CUERPO EXTRANJERO

EN MI CUERPO EXTRANJERO

Los besos suaves son grietas de mármol, la realidad se ha quedado a vivir y duerme a tu lado de la cama. Los pelos son espinas clavadas, la piel de las palabras que nos unieron cuero curtido. Me levanto y llego tarde a la vida ahí afuera. El espejo me presenta un alma extranjera encerrada en un cuerpo fascista. Quito los barrotes de las ventanas y aunque cada una de las veces le doy al mundo los “buenos días" con una sonrisa, el sol me devuelve un “buenas noches” moribundo justo antes de volver a dejarme en la estacada.

Las canciones que antes nos sabíamos de memoria ahora parecen haber mutado en las horas rotas de un desfile militar. Tanques, botas contra el cemento, fusiles, y bajo la amnesia de nuestros reinos podridos, todos los resultados importantes son en diferido. Soy sensible a todas las soluciones que llegan tarde y a las tardes confusas que llegan demasiado pronto, así que bailo solo, a mi manera, como un trastornado sobre la pista vacía de todas las despedidas.

Si la luz me ciega en este día interminable de lluvia y derrota, viviré mi guión a oscuras, pero las fuerzas no me abandonarán nunca. Volaré contra el pavimento una y otra vez hasta que me salgan alas, golpearé como un animal malherido hasta derribar todo lo que se interponga en mi camino. La ira arrasará con todo y no existirán prisiones de alta seguridad, armas inteligentes, infiernos ni venenos suficientes. La vida parece haberme declarado la guerra sin motivos, los amigos trabajan a destajo para pagar los alquileres de sus propios escondites de lujo, pero he aprendido a gritar con mis noes, a besar con mis sies. He aprendido a recuperar la razón, a lamerme las heridas, a lidiar con mi locura y ya puedo escuchar el rugido incesante que marcará mi destino y dará sentido a cada una de mis palabras.  

Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2011

VIDA

VIDA

Como dos gotas en la gravedad cero flotaremos en busca de un hábitat de esperanza. Desearé cumplir todos los años luz a tu lado para no ser engullido por los agujeros de gusano. Y bajo esta tierra de universo aún por labrar, germinaremos como rizoma infinito para inventarnos la vida.

Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2011

UN BESO EN LA FRONTERA

UN BESO EN LA FRONTERA

Se inventaron juntos una noche infinita. Con las manos estrechadas ya nada importaba, ser dos, ser uno, ser ninguno. Sus pies parecían levitar a varios centimetros del suelo. Si no es para saltar juntos... ¿Para que cogemos carrerilla? Y aquel hilo que los unía se transformó en una puerta imaginaria.

Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2011

EN LA AVIONETA SOBRÓ UN SITIO

EN LA AVIONETA SOBRÓ UN SITIO

Yo, a solas, me buscaba a mí mismo a tu lado, bebía torbellinos, comía rayos y cenaba centellas, sin tener los planos, construía una avioneta para huir con ella los dos juntos.

Sembramos juntos en nuestra huerta, sin saber aún que los frutos que llegarían iban a ser condenas bajo el árbol de nuestra relación.

El buzón permanecía vacio de respuestas, la lluvia implacable mermando nuestros muros de barro. Al menos parecíamos estar bien juntos, compartiendo momentos, cerrando las fugas, tarareando la vida sin atender a las palabras.

Yo, solitario, te buscaba en los pasadizos, mientras, tú me esperabas junto a nuestro árbol con el hacha en la mano. Cavamos trincheras, alargamos pactos agónicos emplazando los compromisos de nuestro cariño.  

Tú, a solas, te buscabas a ti misma a mi lado, bebías torbellinos, comías rayos y cenabas centellas y me escondías tu miedo a volar, tu miedo a compartir mi rumbo renunciando a tantas cosas.

En la avioneta sobró un sitio.

Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2011