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EL ESCONDITE DE IVÁN

ENERO DUELE (Rescatado)

ENERO DUELE (Rescatado)

Enero es una cuesta sin cambios en la bicicleta. Enero es una bajada sin frenos en la bicicleta. Enero es un accidente sin sentido en la bicicleta. Enero no tiene sentido. Enero duele como un descalabro. Enero es un pinchazo, un despiste, un despropósito. Enero no pidió permiso y cruzó sin mirar. Febrero perdió por ello tres días de su cuerpo pero se olvidó de llorar por ello. Enero circula atropelladamente por delante de nuestras pupilas dilatadas, con la vida de juguete por estrenar en casa y nuestros buenos propositos, cada año, posando junto al contenedor de basura.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2008

¿Y SI TE EXPLICO LA VERDAD SOBRE EL ABISMO FISCAL DE OBAMA CON DIBUJITOS ANIMADOS?

¿Sabe usted cómo su dinero se crea? ¿O cómo funciona la banca?
¿Por qué la vivienda los precios se disparan y luego bajan?
¿Sabes como actua la Reserva Federal y cómo afecta cada día?

"El sueño americano (The American Dream Film)" es un film de 30 minutos de animación informativo y entretenido creado por The Provocateur Network que muestra cómo USA ha sido estafado por los elementos más básicos del sistema de gobierno.

EL GRAN CRASH DE ESPAÑA ("The great Spanish crash" BBC 2012)

En el reportaje de la BBC titulado "The great Spanish crash" se recoge la dura situación que muchas familias españolas están viviendo actualmente, así como el proceso que ha llevado a España a esta situación, desde el franquismo hasta la pasada huelga general.

HOY ESTRENO WEB DE FOTOGRAFÍA

HOY ESTRENO WEB DE FOTOGRAFÍA

Una selección de mis primeras fotografías. Espero que las fotos os parezcan interesantes. A mi cada día me gusta más y más seguir aprendiendo y practicando. Saludos.

http://ivansainzpardo.500px.com/about

MICROCUENTO VI

MICROCUENTO VI

Erase una vez un tipo con tanta, tanta suerte, que eran los sueños los que le perseguían a él.

Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2012

LADRONES DEL SUEÑO AMERICANO (Donald Goldmacher, Frances Causey USA 2012).

MICROCUENTO V

MICROCUENTO V

"Erase una vez un fotógrafo con muchos objetivos y ninguno en la vida"

Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2012

LA TAZA VACÍA

LA TAZA VACÍA

Vuelvo a casa. Compartimos pasta con verduras y espacios interiores, para después huir al exterior arrastrados siempre por impulsos ajenos. El universo conspira, nosotros coleccionamos tonterías con las que crear imperios mortecinos.

Terminamos el café y rompes el silencio:

-¿Por qué sabes que me quieres?

-Lo sé.

Me miras con preocupación. Luego miras la taza vacía.

-¿Cómo puedes estar tan seguro?

Me levanto de la mesa y antes de encerrarme de nuevo en mi cuarto, paso a tu lado y te susurro:

-Porque somos dos supervivientes en dos botes distintos, pero del mismo naufragio.

Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2012

POST PARA NADIE (Rescatado)

POST PARA NADIE (Rescatado)

Un soplo al oído, como un murmullo inventado.
Apareces para aliviar el desmayo, el vacío, el coma profundo. Tu alivio tiene forma de marea alta. Tu sonrisa salta el gran charco e ilumina mis días de oficina, la rutina acolchada, desparramada por mis grietas. Apago los pitidos de alarma y abro la ventana para provocar la corriente de tus promesas. Quito la música para embalar con trocitos de mi alma cada una de tus palabras y sonrío sin proponermelo, sin esfuerzo alguno.
Las historias bonitas, a veces, tienen finales tristes, otras no, pero siempre se vuelven a apagar las luces y nuestra esperanza nos abre los ojos a una nueva historia. Pero tú escribes a solas el guión y me atenazas con engaños y falsas esperanzas, escondes las reglas del juego, monopolizas la aventura para conspirar la gran mentira. Me aplazas, me aparcas, me retrasas, me recolocas a tu gusto y manera con tus promesas sin moverte un centímetro hacia mí.
Desapareces. Me abandonas, me dejas succionada, seca, vacía. Me cortas las alas y caigo sin remedio. La marea ha bajado, pero nunca desaparece del todo. Esta me deja aquí sola, anclada en la orilla de mis días sin ti como cómplice, junto a nuestros planes medio enterrados, desangrados, inertes, en la bahía muerta de una historia que no estas dispuesto a terminar.
Me dices que la vida es un viaje solo de ida y que sin juego, sin riesgo, sin promesas, sin sueños...el amor no tiene sentido. Y aunque ya no soy una adolescente, contigo me dejo vender la moto más bonita del mundo.
Vuelves y vas, me arrastras y me abandonas y yo que termino por no soportar tanto dolor, lloro de rabia para atraer de nuevo el desmayo, el vacío, el coma profundo. Mientras todo se apaga, enciendo de nuevo la radio:

“…tú juegas a tenerme, yo juego a que te creas que me tienes,
serena y confiada, invento las palabras que te hieren,
tú juegas a olvidarme, yo juego a que te creas que me importa...
trataré que no tenga ningún sentido,
como no ha tenido sentido, tanto sinsentido junto.”

Hay canciones que parecen buscarnos, esperarnos, perseguirnos. Sin claudicar espero un soplo al oído, un soplo inventado, con la esperanza ahora de que sea de otro, de aquel que si sepa verme y encontrarme a través del espejo

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

LA CALLE DEL UNICORNIO (Rescatado)

LA CALLE DEL UNICORNIO (Rescatado)

Bajo por la calle del unicornio, inundada con publicidad en vallas, marquesinas, y posters. En todas ellas se anima a salvar el planeta luchando contra el cambio climático a cambio de comprar coches, diamantes, aspiradoras, seguros, tostadoras o abrigos de piel.
Me acaricio la sien, los pinchazos no cesan y aún sigo sin recordar el lugar del homicidio múltiple de mis neuronas anoche. Imagino centenares de cadáveres en descomposición, apestando a través del vapor de mi aliento alcoholizado.
Desperté en el vagón de un metro, con dirección a ninguna parte, salí tambaleándome hasta alcanzar las escaleras que suben a la calle.
Me fijé en la gente, en sus rostros neutros, grises, opacos, circulando como autómatas, preprogramados por sus horarios, por sus propios roles bajo las reglas de una sociedad impuesta, como avatares esclavos al propio juego de la vida. Las cámaras de seguridad se muestran en pantallas y monitores, los protagonistas son los humanos vistiendo casi igual, utilizando los mismos gadgets, compartiendo hábitos y acciones, comprando las mismas cosas en las mismas tiendas, interactuando bajo los mismos códigos impuestos, cargando sus cuerpos por el hormiguero de una sociedad capitalista. Nos enseñan a renegar de nuestros principios, a engañar nuestra consciencia, a evitar el criterio propio, nos bombardean con información contradictoria, nos confunden con valores de cartón piedra, nos incitan a perseguir oasis virtuales y a soñar con estados de felicidad holográfica, controlándonos y transformándonos en perfectos y logotomizados consumidores compulsivos.
El brazo me pica incesantemente, es una especie de escozor que no consigo reconocer. Me detengo ante la puerta de una clínica de cirugía estética y en el antebrazo me descubro un tatuaje penetrado en tinta negra, los bordes inflamados en un litoral sangriento. El dibujo forma una frase con cuatro palabras que ayer no estaban ahí.

“DIOS ES UN BROKER”

En esos momentos, por la puerta sale una joven, no tendrá más de dieciséis años, pero va vestida y arreglada como la putita del dueño de un casino. Me sonríe y se dirige directamente a mi, asegura conocerme aunque yo estoy seguro de no haberla visto antes en toda mi vida. Me acordaría de ella si fuera de otra manera porque, debajo de todo el maquillaje, se adivina la niña más guapa y perfecta que mis ojos han visto. Me da un beso en los labios, me agarra del brazo y me devuelve al metro de nuevo sin dejar de hablar sobre la fiesta en la que estuvimos anoche. Me empuja al baño de mujeres, me empuja dentro de una de las cabinas y dentro me coloca mis dos manos sobre sus dos pechos erguidos y generosos. Se desnuda toda la parte de arriba y me los muestra muy orgullosa. El regalo de cumpleaños de su padrastro. De mi pantalón extrae una bolsita de plástico a la vez que me los baja hasta los tobillos. Extrae dos capsulas rojas, se traga una y me mete a mí la otra en la boca. Se arrodilla y se apodera de mi polla.
Desde ahí abajo se dirige a mí con sus preciosos ojos verdes. Descubro que esta llorando.

“Es cierto que el dinero no da la felicidad, pero ayuda a aparentarla ante los demás.”

Silencio. Yo miro al techo, en mi paladar explota un sabor amargo metálico, mis ojos se apagan en un manto negro hasta que pierdo el conocimiento.

Despierto en el vagón del metro, de nuevo me apeo tambaleante en la siguiente estación. La gente me empuja y yo busco el nombre de la estación mientras me rasco el picor del antebrazo.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2009

MICROCUENTO IV

MICROCUENTO IV

Erase una vez un político vendido a intereses privados y con cuentas en Suiza que se atrevía a llamar antisistema a quienes lo criticaban.

Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2012

HACIENDA SOMOS LOS PRINGAOS

HACIENDA SOMOS LOS PRINGAOS

Tras la lectura del libro El Club de los pringaos (si tenéis ocasión de haceros con él, no lo dudéis… no tiene desperdicio), de Daniel Montero, mi instinto homicida se ha desmadrado un poco. Pero tranquilos… aparte de recrear mentalmente alguna escena tipo “Kill Bill” en el Congreso de los Diputados, la cosa no ha ido a mayores. En fin, lo que voy a hacer a continuación es exponer algunos datos y apuntes del trabajo de Daniel (quien por cierto es también el autor de “La casta : El increíble chollo de ser político en España”), para tener una visión general del asunto y dejar muy claro cómo funcionan las cosas en este cortijo llamado España. Empecemos el “show” :

- Las clases bajas y medias pagan cinco veces más impuestos que las multinacionales y grandes empresas, muy por encima de las estadísticas oficiales. Aquí la gran trampa consiste en hacernos creer, manipulando el lenguaje, que las empresas cotizan de su propio bolsillo a la seguridad social por los trabajadores.

- Casi la mitad de los impuestos que se recaudan son indirectos, afectan a la compra de bienes de uso cotidiano. Ni que decir tiene, lo mismo le cuesta a Emilio Botín en impuestos llenar de gasolina el depósito del coche que a un pensionista o ama de casa.

- Impuestos sobre la Renta : Veinte millones de asalariados pagan 77.444 millones al año, mientras que todas las empresas patrias juntas aportan menos de la mitad, 30.000 millones.

- Cada español trabaja 146 días al año para Hacienda, más de la mitad de la vida laboral.

- Las ventas de coches utilitarios caen en picado, mientras que la de los coches de lujo duplican sus ventas (por lo menos así era en el 2011).

- En el año 2009, las 29 empresas más importantes de España tenían 272 filiales en paraísos fiscales (Repsol y BSCH a la cabeza con 38 y 34, respectivamente). Las grandes compañías españolas son las que más recursos económicos reciben del estado (vía contratos con la Administración), pero son las que menos fondos dejan en Hacienda. Los paraísos fiscales tienen mucho que ver en esto.

- España se ha convertido en un paraíso fiscal por medio de la legislación. La existencia de las SICAV (Almodóvar, por ejemplo, tiene 4,7 millones de euros en uno de ellos) y las ETVE (Empresas de Tenencia de Valores Extranjeros), empresas exentas de pagar impuestos, avalan esta tesis. Asimismo, en SICAV investigadas, se han detectado ventas ficticias de acciones con pérdidas… cuyo objetivo evidente era pagar menos impuestos todavía.

- Según estimaciones de la UE, el dinero oculto en España asciende a 240.000 millones de euros, el 23% de la economía nacional. Esto supone 90.000 millones menos para la caja común.

- El fraude de las grandes empresas (las que facturan más de 6 millones al año) multiplica por tres al de las PYMES y los autónomos. Es decir, 42.700 millones de euros frente a 16.200.

- La gran mayoría de los españoles (autónomos, pensionistas, asalariados, etc etc) sólo es responsable del 17% del fraude fiscal total. En contra de la creencia popular, los autónomos no son los que más defraudan (8,6% del total del fraude).

- Entre una población reclusa de 75.000 personas, sólo 90 cumplen condena por fraude fiscal (dato proporcionado por la mismísima Agencia Tributaria en 2011). La norma es evitar la prisión a cambio de un acuerdo económico, lo que es mucho más rentable para la Administración.

- Las inspecciones casi siempre recaen sobre el ciudadano medio. De casi 7.000 funcionarios que trabajan para el fisco español, únicamente 322 tienen capacidad legal para investigar a las grandes compañías (que son las que más defraudan).

- Uno de cada cuatro inspectores de hacienda, según estadísticas, se encuentra en excedencia trabajando para la empresa privada. O sea, prestando servicios al “enemigo”.

- La celebérrima Liga de las Estrellas de fútbol se ha forjado gracias a los privilegios fiscales que han venido gozando los cracks extranjeros (se les rebajó a la mitad los impuestos sobre la renta). Los grandes beneficiarios, además de los jugadores, son los clubes… empresas privadas que han capitalizado un trato fiscal preferente para crecer en su negocio. A costa del ciudadano español.

- En los últimos años ha crecido espectacularmente en nuestro país el numero de fundaciones. De 2.000 inscritas en toda España en 1992, hemos pasado a 7.000… sólo en Andalucía. El atractivísimo régimen fiscal de éstas ha llevado (en bastantes casos) a una privatización encubierta de servicios sociales, caritativos, sanitarios… pero sin que Hacienda se lleve su tajada.

- Según la asociación Europa Laica, la Iglesia católica se lleva 200 euros anuales de cada español, vía subvenciones estatales, rebajas fiscales, etc.

- Negocios paralelos de la Iglesia : 5.347 centros educativos concertados o privados, 11 universidades, 87 hospitales y 763 casas de ancianos. De una forma u otra, estos negocios se mantienen con dinero de nuestro bolsillo (ejemplo notorio, el sueldo de los profesores de religión).

Hay mucho más… si queréis profundizar en el asunto, os remito al libro. Yo me he quedado con la siguiente idea : Nuestro sistema fiscal está estructurado para que paguen los que menos tienen. Más claro, agua. Esto se justificaba hace años con la idea liberal de que el dinero de los ricos tiene que tributar al mínimo, ya que permaneciendo en la economía de mercado generará empleo. Pero hoy en día esto ya no es así… los capitales viajan a otros países en busca de salarios y derechos laborales mínimos, con el fin de maximizar su rentabilidad. Y por si fuera poco, consiguen fiscalidades óptimas utilizando la red de paraísos fiscales mundial. Entonces, ¿qué hacen nuestros gobernantes para que esos dineros retornen al país?. Pues lo que ya sabemos, incrementar nuestra “competitividad” bajando sueldos (O cobramos lo mismo que un marroquí, o al final no habrá ni una puta fábrica), abaratando el despido, destruyendo las conquistas sociales que tanto trabajo y sangre han costado, etc. Eso y convertir España en otro paraíso fiscal más, que pueda competir medianamente en la captación de capitales. Gran presente el nuestro, y mejor futuro…

Texto extraido del blog: http://www.sindinero.org/blog/

EL GRITO QUE PERDIÓ SU ECO

EL GRITO QUE PERDIÓ SU ECO

Estoy a mil gritos sin eco de ti. Aquí no hay norte ni sur, me has abandonado y ahora tiemblo asustado, acurrucado en una esquina devorada por las sombras. Tú te habías aprendido los atajos, las leyes de nuestro mundo, tu tenías el único traje espacial para poder pasear más allá de los pasillos húmedos de nuestra pequeña nave. Te has ido y no fue sin avisar. Preferí no variar el rumbo ideal, no dejar de obedecer las absurdas normas, seguir lamiendo la espina dorsal de una misión herida y olvidada.
Nos quedamos sin radio hace mucho tiempo, decidimos seguir adelante y yo me negué a mirar hacia otro lado. No necesitábamos conversar, economizábamos como con el oxígeno.
En un arrebato rompí todos los espejos, te negué la entrada a mi celda, separamos las tormentas para acercar la calma al confín de una malsana armonía. Nunca dejaste de insistir, pero a veces, inútilmente, nos obsesionamos con la basura espacial flotando en el transito de la monotonía compartida, alejados de la ruta original.
La bendición, el milagro puede ser un horizonte perdido, una estrella agonizando, un gusano de luz convertido en super nova, en el Big Bang que arrasa con conductas descompasadas, ajenas, costumbres deformes y enfermizas.

Tú te has ido, la estación está desolada, la nave sin rumbo y al capricho de un piloto automático. El miedo a que no regreses, el miedo a vivir sin todo lo que te has llevado contigo, el sabor de esta traición que planeé yo mismo me agotan, me aplastan con una gravedad plomiza y monstruosa.
Un piloto tintinea, un panel emite pitidos de alerta, pero inerte, tan solo espero un nuevo despertar, un golpe de suerte. Pienso en formatear todo el sistema y no cesar hasta encontrarle un sentido a esta noche eterna. Hiberno un desmayo involuntario, dormito un credo obsceno. Los astros circulan a mayor velocidad, me has abandonado y ahora cruzo el universo en solitario sobre una patera sideral. No hay tiempo, no hay espacio, no hay fronteras ni etapas, no hay ciclos ni texturas sensoriales, pero no puedo seguir sepultando al único pasajero que protagoniza este viaje.

Escucho un grito desgarrador retumbando por toda la nave, es el mío. Observo a alguien ponerse en pie, coger los mandos de la nave, mirar en el mapa holográfico, soy yo, dispuesto a volver a coger las riendas de mi vida. Mis dedos, fugaces, interpretan una melodía frenética sobre el teclado de instrucciones. Cada objeto va recuperando su sitio, cada nueva consigna, cada nuevo código y cada orden van siendo aceptadas por los ordenadores de abordo. Voy enderezado un rumbo incierto pero tenaz. Y aunque aún pueda divisarse en los planos, se que probablemente ya no exista, quizás nunca lo haya hecho. Aunque quizás se haya extinguido hace millones de años, retomo la misión de encontrar mi estrella.

Por un ventanuco una lluvia de meteoritos incandescentes celebran el desafío. Chispas y gases transforman el instante en una catarata multicolor de esperanza. A mis espaldas una compuerta se abre. ¿Te apetece un paseo espacial? Me doy la vuelta, eres tú. Soy yo. El extranjero que llevo dentro vuelve a sonreír. Un solo traje espacial siempre fue suficiente.

Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2012

EL NUEVO SIGLO AMERICANO

"El Nuevo Siglo Americano" expone todos los aspectos históricos, políticos, económicos y filosóficos que de manera encubierta habrían desencadenado los atentados del 11 de septiembre en un modo muy diferente de cómo nos fueron precedentemente narrados.

"Trabajo de precisión histórica cuya narrativa captura al expectador, "El nuevo siglo americano" es sin lugar a dudas una de las mejores películas sobre las verdades encubiertas de los hechos que llevaron al 11 de septiembre"
- Webster G. Tarpley

Capítulos de la película:
EL MIEDO ATÓMICO - Una premisa fundamental
OSAMA BIN LADEN - Aquel verdadero y aquel inventado
GEORGE W. BUSH - Un presidente tomado como rehén
NEOCONS - Un grupo que llega de lejos
LOS ANTECEDENTES HISTÓRICOS - Guerra y Constitución
PETRÓLEO y GAS - La nueva geografía mundial
EL CONJUNTO MILITAR-INDUSTRIAL - Una profecía hecha realidad
LA GUERRA MEDIÁTICA - Más importante que aquella real
CONTRACTORS - La guerra de los privados
LAS FUERZAS OSCURAS - Iraq tierra de nadie

El Nuevo Siglo Americano fue proyectada en la 31 Muestra Internacional de Cine de Sao Paulo, Brasil, en los días 26 a 29 de octubre de 2007

YA NADIE HABLA DE HAITI

En las entrañas del campamento más peligroso de Haití, unos reporteros realizan una muy buena investigación periodística. El infierno existe en la tierra.

MICROCUENTO III

MICROCUENTO III

Decidió saciar el desamor hacia si mismo comprando el coche más caro. El asiento era muy cómodo, pero su culo seguía aplastando su sonrisa.

Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2012

QUERIDO POLICIA

QUERIDO POLICIA

Querido policía, déjame felicitarte por lo de ayer. Te portaste como un hombre, te ganaste a base de porrazos la paga extra que te habían quitado y cumpliste a la perfección el encargo de apalear al pueblo. Es cierto que para otras cosas, la verdad, no vales, por ejemplo, eres incapaz de distinguir un hueso de pollo de un hueso de niño, con lo cual una simple investigación por asesinato acaba transformándose en un circo mediático y un pobre paleto te chulea durante meses, pero es que tú no estás para eso, querido policía, a ti no te pagan para pensar ni para sumar dos y dos siquiera. Lo tuyo es intimidar, montar follón, colarte dentro de una pacífica multitud y caldear los ánimos, manejar la porra y pegar hostias. Y lo cierto es que para eso no tienes precio, aunque el despliegue militar de ayer (con casi 1.500 efectivos, carretadas de lecheras, helicópteros, caballos, vallas, pelotas de goma) le haya salido por un pico al contribuyente. Con lo que te pagaron ayer a ti y a tus colegas por acojonar y romper huesos, se podía haber construido un colegio.

Da la casualidad de que ayer pasé frente al Congreso, no por Neptuno, sino por la Carrera de San Jerónimo, y vi la tremenda multitud a la que tenías que hacer frente: muchos jubilados, algunos con bastón, una señora armada de un silbato, otra con una camiseta contra los recortes, un montón de jóvenes de ambos sexos, unos cuantos fotógrafos, e incluso una pareja de ciegos que paseaba de arriba abajo tentando el aire. Aunque para ciego tú, querido policía, ciego y sordo, blindado de arriba abajo, envuelto en tu escudo y tu casco pretoriano para demostrar una vez más que no estás ahí para defender al pueblo sino para todo lo contrario. Al verte, tan chulo, tan orgulloso de tu fuerza, recordé a aquel anti-disturbios que me tropecé ventitantos años atrás, en una manifestación universitaria, un tipo grande como una montaña al que oí gruñir mientras acariciaba la porra: “Qué ganas tengo de repartir hostias”.

Querido policía, sigues siendo la misma bestia sin ojos y sin alma de toda la vida, la misma máquina de golpear de hace veinte años y de hace cincuenta años. Te conocemos ya porque te hemos visto antes, te hemos visto muchas veces, vestido con ese o con otro uniforme, el perro de presa del dinero, el esbirro imprescindible de todo poder y toda época: el mismo cosaco a caballo que golpeó al pueblo hambriento hasta la muerte en la Plaza Roja, el policía gordo que apaleaba negros en Mississipi, el tanquista ruso que entró a sangre y fuego en las calles de Praga.

Querido policía, debes de sentirte muy hombre sabiendo que enfrente sólo tienes manos desnudas y palabras, debes de sentirte justificado en tu violencia cuando hasta tú te tragas tus propias mentiras y acabas por creer que estabas haciendo frente a tácticas de guerrilla urbana cuando allí sólo había gente que no venía ni a tomar el Congreso ni a secuestrar diputados sino a expresar su rabia, a gritar que ya están hartos de tanta mentira y tanto expolio. El Congreso ya está tomado por una banda de cuatreros que ha incumplido todas sus promesas, unos sicarios del poder financiero al que sirven con la misma devoción que vosotros a ellos. Ya sé que lo tuyo no es pensar, pero piensa por un momento que si la muchedumbre de ayer hubiera ido con ganas de bronca, probablemente no habrías salido tan bien parado. A veces me pregunto cómo será eso de llegar a casa con el deber cumplido cuando tu deber consiste en agarrar del cuello a una mujer, en abrirle la cabeza a un señor indefenso, en reventar a palos a un joven tirado en el suelo. Ya sé que te pagan a tanto por hostia y a doble por cabeza abierta, pero te advierto que la gente se está empezando a hartar de que la traten como a ganado, de que la ordeñen cada cuatro años y la aporreen siempre que les apetezca.

Que duermas bien, machote.

David Torres

LAS HERMANAS DE SARA (Rescatado)

LAS HERMANAS DE SARA (Rescatado)

No estaba siendo el mejor de mis días. Con una mañana tan fría, a nadie, a parte de mí, se le ocurriría salir a tomarse el café a la Plaza. Pero disfruto de los escalofríos provocados por el contraste entre el frío de fuera de mi cuerpo y el calor que se forma dentro con los sorbitos de café. Soy un adicto al aroma de vainilla de los Starbucks.

No he dormido bien. Me desperté enrarecido tras un extraño sueño. En él, pude notar y ver como yo mismo salía de mi propio cuerpo. Me sentía ligero, volátil. Por un instante me vi a mi mismo, durmiendo, allí tumbado sobre mi cama, con los ojos cerrados. Me asusté tanto que volví a entrar a mi cuerpo inerte de un violento golpe y desperté de inmediato, lleno de pavor.

Siempre supe encajar las derrotas con estoicismo y deportividad, pero este caso había sido distinto desde el principio. El mismo día que conocí a Sara y a su atormentada familia, comprendí que ya nada volvería a ser como antes.
El Comité ha declarado, después de meses enteros de un interminable proceso, para finalmente determinar la naturaleza de la enfermedad de la pequeña y su futuro. Hoy es el día, tan solo hace unos minutos que el destino de Sara se ha tatuado de forma indeleble y sin que aún tan siquiera en su casa sepan nada al respecto. Yo mismo tendré que comunicarles personalmente la noticia.

He aparcado el coche cerca del barrio y me dirijo a pie entre las callejuelas atestadas de gente. Hay un mercadillo ambulante realmente animado a pesar de las bajas temperaturas. Las primeras luces navideñas y los primeros adornos se dejan ver ya en muchos sitios.
El trastorno bipolar, los posibles estadios de esquizofrenia aguda, en general, toda la versión defendida por los expertos, no ha cuajado, y la fuerte medicación a la que Sara ha estado sometida, finalmente le ha sido retirada de inmediato. Mis investigaciones, las que trataban de demostrar un cuadro de habilidades paranormales en Sara, se han desquebrajado también y todo ha terminado con un empate técnico. Este es el peor de los resultados para Sara y su familia. Todo vuelve a quedarse exactamente igual que como estaba hace tres años. Quizás hubiera sido mucho más práctico que la balanza se hubiera inclinado para alguna de las partes.
Aún no se como enfocar la situación desde un punto optimista para enfrentarme a la familia de Sara. No he encontrado una explicación satisfactoria a la grave situación personal y familiar que lamentablemente voy a dejar tras de mí. Aún no se ni que la voy a poder decir a ella. Sara es una niña extremadamente inteligente y sensible. Únicamente observará mis ojos, mi semblante y ya no necesitará explicación alguna.
Mientras subo las escaleras del domicilio, noto un escozor, un nudo áspero en el estómago.
Nunca terminé de creer mis argumentos. Nunca sentí que lo que Sara me contaba pudiera ser real. Nunca le creí. Sé que ella también lo sabe, a pesar de todo. Por eso también se que ella no va a reaccionar a la noticia de forma violenta. Entonces me detengo en la escalera y me descubro como un miserable. ¿Realmente he dado todo lo que puedo?
Puedo decir que me he implicado como nunca antes. Que le he dedicado todo el tiempo necesario y mucho más. Que he permanecido a su lado en todo momento. Pero quizás no hice lo más importante. No conseguí nunca llegar a creer de verdad en sus palabras.
Sara insiste en que tiene seis hermanas, exactamente iguales a ella. Dice que son siete en total. Sara las vé, se comunica con ellas y convive así desde hace tres años. Nadie más las ha visto nunca. Sara explica que son hermanas mellizas, que son idénticas a ella, pero de caracteres muy distintos.
En mis sesiones, he logrado captar energías que no deberían de estar ahí, he logrado percibir informaciones que invitarían a pensar que Sara pudiera tener razón. Pero ninguna prueba totalmente clarificadora y lo suficientemente sólida como para convencer a nadie y menos a un jurado.
Únicamente he conseguido paralizar su tratamiento médico y desestabilizar la veracidad de su diagnóstico. Quizás los médicos tengan razón y solo se trate de un desdoblamiento psícótico, una experiencia bipolar de angulaciones mixtas complejas. Quizás mi actuación este perjudicando la cura de Sara.
Las supuestas hermanas no hablan, se comunican con Sara por la mente. A veces la obligan a hacer cosas terribles. Otras, asegura Sara, han sido llevadas a cabo incluso directamente por alguna de ellas.
Sara estaba sola en la casa cuando la madre encontró a Pitt, el cocker de seis años, la mascota de la familia, desangrado dentro de la lavadora. Los ojos del perro aparecieron tres días después del suceso en la escuela de Sara, dentro de su mochila. Sara fue expulsada del Colegio y ella siempre insistió en que no tenía nada que ver con el asunto. Acusó a dos de sus hermanas invisibles. Después comenzaron sus continuos y extraños intentos de suicidio.
Ya estoy delante de la puerta de la casa de Sara. Pero no puedo llamar aún. Estoy muy nervioso. Me siento un momento en la escalera.
El padre de Sara murió hace unos años. Se arrojó una noche por la ventana del salón. Lo encontraron inerte, desarticulado, en un charco de sangre a primera hora de la mañana. Había sido un cartero trabajador y eficiente durante muchos años. Sara habla de dimensiones paralelas, de espejos que son ventanas y de la ceguera en la que vivimos. Tengo horas enteras grabadas en una pequeña grabadora. ¿Y si fuera cierto? ¿Y si realmente convive con sus hermanas invisibles?
El estómago me da un vuelco y me pilla desprevenido. Sucede concretamente al recordar las palabras de Sara, esta vez desde una perspectiva distinta, desde la perspectiva de la verdad. Mis recuerdos, sus teorías, todo impacta de forma contundente y distinta en mi cabeza.
Hoy termina mi cometido. El caso esta cerrado. Hoy visitaré a Sara y a su madre posiblemente por última vez. Hoy tengo que contarles lo que ha sucedido. Hoy tengo que hacerles partícipes de una mala noticia.
No puedo concentrarme en el discurso. Me levanto y llamo a la puerta. Continúo sin encontrar un argumento algo esperanzador, pero voy a improvisar, voy a actuar sin pensarlo más.
Oigo los pasos de la madre de Sara acercarse al otro lado de la puerta. Voy a mirarle a los ojos sin vacilar y desde una posición nueva. Por primera vez, y a pesar de la derrota en el juicio, voy a creer absolutamente en Sara. Se que es lo mínimo que puedo hacer ya. Aunque sea demasiado tarde.
Se abre la puerta. Entro y miro a mí alrededor. Descubro la casa con ojos distintos, me siento extraño, casi otra persona. La madre de Sara me mira expectante. Voy al grano y describo con palabras certeras y directas lo sucedido en el juicio. Escucho mis palabras a la vez que las pronuncio, como si fueran de otra persona, como si provinieran de un aparato de televisión desde la sala de al lado.
La madre se pone a llorar y yo detengo mi mirada en los porta fotos que muestran algunas fotos familiares. En ellas se puede ver a Sara, de pequeña, acompañada de su padre y de su madre.
La pequeña me espera en su cuarto, arriba.

Como un autómata, subo las escaleras. Es muy raro, pero según me acerco a la habitación, mi incertidumbre, mis nervios, desaparecen. Hoy creo plenamente en Sara y siento una especie de raro placer, una especie de alivio interior.
Abro la puerta y encuentro a la niña arrodillada en el suelo, delante de su cama. Entre sus manos sujeta una linterna. Sara, al escuchar el ruido de la puerta, levanta la cabeza y se dirige a mí:

-¿Juegas con nosotras?

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

MICROCUENTO II

MICROCUENTO II

El viaje en el tiempo le transportó durante tres horas desde su cuarto en 1992 a un cibercafé en 2012. Regresó sin haber pisado la calle.

Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2012

A VER SI LO HE ENTENDIDO, PRESIDENTE

A VER SI LO HE ENTENDIDO, PRESIDENTE

A ver si lo he entendido, señor presidente... Hasta por morirme debo pagar un 21 %... A ver si lo entiendo. Insisto.
Alemania tiene 80 millones de fulanos y 150.000 políticos. España, 47 millones y 445.000 políticos. Sin contar asesores, cómplices y colegas. O en Alemania faltan políticos, o aquí sobran. Si en Alemania faltan, apenas tengo nada que decir. Si en España sobran, tengo algunas preguntas. Señor presidente.
¿Para qué sirven 390 senadores (con la brillantez media y la eficacia política media de un Iñaki Anasagasti, por ejemplo)? Subpregunta: si un concejal de Villacantos del Botijo, por ejemplo, necesita contratar a 15 asesores... ¿Para qué puñetas sirve ese concejal, aparte de para dar de comer a numerosos compadres y parientes?
¿Para qué sirven 1.206 parlamentarios autonómicos y 1.031 diputados provinciales? ¿Sabe usted lo que cobra toda esa gente? ¿Y lo que come? Ese tinglado regional, repartido en diecisiete chiringuitos distintos, duplicados, nos cuesta al año 90.000 millones de euros. Con ahorrar sólo la mitad... Eche usted cuentas, señor presidente. Que yo soy de Letras.

En vista de eso, ¿cómo es posible que el Gobierno de este putiferio de sangüijuelas y sangüijuelos se la endiñe a las familias y no a ellos? Que en vez de sangrar a esa chusma, se le endiñe a la Dependencia, a la Sanidad, a la Educación, a la Cultura, al pequeño comercio? ¿A la gente que de verdad lucha y trabaja, en vez de a esa casta golfa, desvergonzada y manifiestamente incompetente?
A ese negocio autonómico absurdo e insostenible, del que tanta gentuza lleva viviendo holgadamente desde hace más de treinta años. 17 parlamentos, 17 defensores del pueblo, embajadas propias, empresas, instituciones. Negocios casi privados (o sin casi) con dinero público. El único consuelo es que a esa pandilla depredadora la hemos ido votando nosotros. No somos inocentes. Son proyección y criaturas nuestras.
Treinta años engordándolos con nuestra imbecilidad y abulia política. Cuando no con complicidad ciudadana directa: Valencia, Andalucía... Con unos tribunales de Justicia cuando no politizados o venales, a menudo lentos y abúlicos. El golfo, impune. Y el ciudadano, indefenso. Esos políticos de todo signo (hasta sindicalistas, rediós) puestos en cajas de ahorros para favorecer a partidos y amiguetes. Impunes, todos.

Me creeré a un presidente de Gobierno, sea del color que sea, cuando confiese públicamente que este Estado-disparate es insostenible. Cuando alguien diga, señor presidente, mirándonos a los ojos, "voy a luchar por un gran pacto de Estado con la oposición"; "me voy a cargar esta barbaridad, racionalizándola, reduciéndola, controlándola, adecuándola a lo real y necesario"; "voy a desmontarles el negocio a todos los que pueda. Y a los que no pueda, a limitárselo al máximo. A lo imprescindible"; "aquí hay dos autonomías históricas que tendrán algo más de cuartelillo, dentro de un orden. Y el resto, a mamarla a Parla".
"Y el que quiera entrar en política para servir al pueblo, que se lo pague de su bolsillo".
Pero dudo que haga eso, señor presidente. Es tan prisionero de su propia chusma político-autonómica como el PSOE lo es de la suya. Ese toque de jacobinismo es ya imposible. Tiene gracia. No paran de hablar de soberanía respecto a Europa quienes son incapaces de ejercerla en su propio país. Sobre sus políticos. Dicho en corto, señor presidente: no hay cojones. Seguirán pagándolo los mismos, cada vez más, y seguirán disfrutándolo los de siempre. El negocio autonómico beneficia a demasiada gente.

Usted, señor presidente, como la oposición si gobernara, como cualquiera que lo haga en España, seguirá yendo a lo fácil. A cargar a una población triturada, con cinco millones de parados, lo que no se atreven a cargar sobre sus desvergonzados socios y compadres. Seguirá haciéndonos aun más pobres, menos sanos, menos educados. Hasta el ocio para olvidarlo y la cultura para soportarlo serán imposibles.
Así que cuando lo pienso, a veces se me va la olla y me veo deseando una intervención exterior. Que le vayan a frau Merkel con derechos históricos, defensores del pueblo, inmersiones lingüísticas, embajadas y golferías autonómicas. De tanto reírse, le dará un ataque de hipo. De hippen, o como se diga allí.

Lo escribía el poeta Cavafis en Esperando a los bárbaros. Quizá los bárbaros traigan una solución, después de todo. Para esto, que nos invadan los bárbaros de una puta vez. Que todo se vaya al carajo y el Sentido Común reconozca a los suyos. Si quedan.

Recristo. Qué a gusto me he quedado esta tarde, señor presidente. Lola acaba de abrir el bar. Esta noche me emborracho. Como Gardel en el tango.. Fiera venganza la del tiempo. Parece un título de Lope de Vega. Un tango adecuado para este pasaje".

Arturo Pérez-Reverte