YO PAGO, TÚ PAGAS ¿QUIÉN SE LO LLEVA?
Imprescindible reportaje de 45 minutos para entender de forma rápida y sencilla qué está pasando en nuestro país.
Imprescindible reportaje de 45 minutos para entender de forma rápida y sencilla qué está pasando en nuestro país.
Invítame a tu casa de muñecas rotas y no pagarás nunca peaje en mi autopista. Jugaremos a las cocinitas y con tus lapiceros de colores pintaremos la luna de rojo y el sol de negro. Déjame entrar en tu exclusivo club del té y el veneno correrá de mi cuenta. Solo utilizaremos las escaleras que bajen. Solo veremos los noticieros que sean de dibujos animados y desnudos, comeremos golosinas sobre camas de hosteles de carretera.
Invítame a tu casa de muñecas y romperé, uno a uno, todos los espejos que no te llamen princesa. Le robaremos juntos el vodka a las muñecas rusas. Invítame a bofetear tus noches y le pondremos antifaz a todo lo que apeste a cotidiano.
Invítame con tus labios y huiremos juntos coleccionando noches muertas en el maletero. Aprendí a hacerle el puente a todo lo que no se deje aparcar en parkings de juguete. Prometo cuidar bien de tu corazón de látex y no seguir las indicaciones de ningún mapa que no hable nuestro idioma. Invítame a entrar en tu vida y prometo quererte sin usar atajos y sin condiciónes. Invitame con una de esas sonrisas y a cambio, prometo recogerte cada vez que tus miedos se empeñen en derribarte por esas solitarias cunetas del alma.
Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2012
A veces pasa que uno va rumiando un post en la cabeza durante varios días y se acaban mezclando las ideas, las intenciones, los mensajes, las emociones. La energía se pierde por el camino y entonces, uno prefiere coger mejor el teléfono, o gritarlo por la ventana, recitarlo delante del espejo, dejarlo enmudecer en el finito eco interior del olvido, o escupirlo, así, según viene, para explicar simplemente que estoy enamorado de Berlín, porque es una ciudad realmente maravillosa, llena de vida y repleta de historias. Y además, me encanta haberla descubierto otro poco y en esta época del año.
Explicar que, como todos, no puedo evitar la tristeza y pensar continuamente en toda esas familias destrozadas por el accidente aéreo en Barajas.
Mañana vuelo con en Easyjet de vuelta a Barcelona y se que pensaré en ellos cuando despegue mi avión, y pensaré en la lotería nacional, en la primitiva, en el destino, en la probabilidad, en la suerte, en la muerte, y después pensaré también en que, en realidad, cada fin de semana mueren en España más de dos docenas de personas dentro de sus coches, o sobre una moto, o bajo un autobús, y que el dinero manda y ajusticia, y que, si creemos que este sistema funciona, es tan solo porque estamos a este lado del planeta, en el que no trabajamos 16 horas por un dollar al día para mantener el otro. Pero las multinacionales y los bancos se vuelven más poderosos que los gobiernos, y financian las campañas políticas y regulan las leyes a su favor, para hacer lo único para lo que están creadas, generar beneficios. Y se especula con el petróleo y con las materias primas, con la sanidad, con la educación y con la seguridad. Y se invaden países, y se dejan morir pueblos enteros, se asesina, se oprime, se explota, se exfolia y se destruye todo el planeta por conseguir dar buenas noticias a final de mes, en la siguiente reunión de la directiva. Y así, reducimos los costes, más y más, aunque sea olvidando la solidaridad, la bondad, el amor, el respeto, la ética, aunque sea a costa de exterminar a los animales, o a costa del dolor y de vidas humanas. Y así, Spanair deja de ofrecerte prensa, comida y bebidas gratis, aunque el trayecto sea largo y se haya demostrado que nuestros cuerpos sufren deshidratación, y te niegan una mísera mantita, aunque primero te jodan de frío con el aire acondicionado, porque ahora también las han reservado para la 1º clase. Y te tienes que sentar sobre los restos de una manzana o secar con tu pantalón los restos de un café con leche, porque se ahorran el equipo de limpieza y con prisas, vuelven a llenar el avión de pasajeros. Y si el trayecto es lo suficientemente largo, tienen entonces la desfachatez de darte un sándwich con jamón york del más barato y un insípido queso de garrafón. Un pan que nunca fue tierno y que ni siquiera va acompañado de lechuga, o tomate, o mayonesa, o al menos, de un poco de mantequilla. Todo lo que ofrecen es un seco, ridículo y horrible sándwich para atragantarse tranquilamente sentado sobre un asiento en el que, si mides más de metro setenta, ya no te caben las rodillas. Y lo digo, porque he volado a Alemania en el mismo trayecto con Lufthansa y te ofrecen prensa y café gratis mientras esperas al embarque y después, a bordo, te dan a elegir entre dos sándwich distintos que llevan un pan jugoso y un sabroso jamón ahumado, o un buen queso, untaditos en mantequilla o queso fresco a las finas hierbas y siempre acompañado de un tableta energética de cereales y yogurt. Por supuesto, todo ello se disfruta sentado sobre unos asientos espaciosos y cómodos.
La estrategia es la siguiente, para seguir ahorrando, en vez de aumentar los privilegios de la primera clase, que son los que pagan más por sus asientos, se los arrebatan a la clase turista. Es como si de niño, uno se queja porque la paga es insuficiente y demasiado parecida a la de su hermano pequeño y nuestros padres, para contentarnos sin dar más, se la bajan al más pequeño.
En Spanair te tratan peor que al ganado bovino, te joden con el overbooking o quizás, te salvan la vida con ello, porque al final, todos volamos en unas maquinas gobernadas por pilotos frustrados, con azafatas mal pagadas, con empresas diezmadas y maltratadas por los recortes continuados, en aviones donde la seguridad importa mucho menos que los beneficios, en aviones en los que los altos directivos de Spanair no se atreverían a volar nunca. Digamoslo claro, Spanair es una puta mierda, una jodida vergüenza internacional, pero no es una compañia tercermundista como algunos acusan, representa eficazmente y con fidelidad la verdadera cara de este primer mundo podrido por la maquinaria capitalista. Y sabemos que nos engañamos si queremos creer que Iberia, Easyjet, Clickair o las demás compañías son mucho mejor. Todas se encaminan al mismo destino.
Y escribo aquí sentado en el sofá de este bonito apartamento en Prenzlauer Berg, pensando aún en ese pobre niño, milagroso superviviente de la espantosa catástrofe en Madrid, que todavía bajo el schock, preguntaba por su papa a la vez que repetía, una y otra vez:
“¿Cuándo termina esta película”
Iván Sáinz-Pardo
Mis compañeros del medio quizás me comprendan mejor. Hablo de ese momento absolutamente mágico dentro del arduo proceso de escribir o corregir un guión en el que encontramos, descubrimos un pequeño detalle, una línea de descripción, una palabra en un diálogo, una idea que, por si sola, agranda, enriquece y catapulta el sentido creativo y global de todo. Escribir no solo es caminar en lo farragoso, a veces, todo parece saltar por los aires para caer de nuevo y colocarse de forma perfecta y la adrenalina se dispara, el corazón late más deprisa y nos reconciliamos por unos instantes con la vida.
Amigos, a veces pienso que crear es una pelea a cara de perro entre la esperanza y el miedo en el sótano de nuestra mente.
Me cansé de esperar en mi puesto. Después me cansé de cansarme. Por eso decidí descansar y volver a plantarle cara. Replanteé la estrategia. Cavé nuevas trincheras. Acumule provisiones. Me puse de nuevo en forma, camuflé lo mejor que pude mis miedos y, una vez más, esperé el momento adecuado. Esperé, esperé y racioné estrictamente mis fuerzas de flaqueza. Deseé seguir agarrado al coraje lo suficiente como para no claudicar en el intento. Deseé seguir creyendo en mi mismo. Apreté los dientes y cerré los ojos para desear con todo el alma.
A veces mis deseos son ordenes en un cuartel militar vacio, pero no por ello voy a declararle la guerra a la vida.
Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2012
Hoy, sin saber porqué, me detuve en la escalera de madera, sonaba de fondo una melodía clásica en la radio de algún vecino. Respiré hondo mientras observaba a través de la ventana caer lentamente la nieve.
Pensé en pantanos de lágrimas, en playas de ensueño con la arena robada de cientos de fosas comunes y, por un instante, me sentí desolado y arrinconado como una araña en la reforma de una casa.
La melodía finalizó, al instante, escuché abrirse una puerta y de uno de los pisos salió una señora mayor vestida con un grueso abrigo, un gorro, bufanda y guantes y se acercó a mi arrastrando con cierta solemnidad una visible cojera. Enseguida, curiosa por descubrir lo que llamaba mi atención, miró conmigo por la ventana. Allá afuera tan solo se veían los arboles pelados y un espeso y silencioso manto de nieve. Me miró entonces por unos segundos y me sonrió con plenitud y sin mediar palabra. Yo, sin entender muy bien, le devolví la sonrisa. En ese preciso instante, la anciana se dio la vuelta, sin más, dejandome plantado con la sonrisa en la cara y, tambaleante, se alejó hasta llegar a la puerta del portal. Una vez allí y antes de desaparecer en la calle, se dió la vuelta y me volvió a mirar. Esta vez si que pude escuchar su voz:
“Muchacho, no es tan difícil, has sonreído, ahora la primera pieza de tu dominó ya ha caído”
Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2010
Mi regalo de Navidad:
Tal y como hemos advertido desde el principio, los mismos terroristas financieros responsables del colapso económico han explotado la crisis para presentarse como salvadores y supervisar un golpe de Estado bancario - con secuaces de Goldman Sachs ahora en control de Italia y el Banco Central Europeo.
El objetivo del golpe es explotar la crisis de la deuda de la eurozona como vehículo para crear un superestado federal europeo que transfiera todo el control restante de los asuntos nacionales a Bruselas. Los globalistas ya han iniciado el proceso, instalando a dos secuaces no electos para reemplazar a los primeros ministros democráticamente electos en Grecia e Italia.
Silvio Berlusconi era el coronel Gaddafi de Europa. A pesar de su repugnante carácter personal, Berlusconi estaba demostrando ser un obstáculo para el golpe de Estado bancario y fue rápidamente destituido, no por la voluntad del pueblo sino, como explica Stephen Paris de Time, por la acción de los insiders que controlan los mercados.
"El lunes, los inversionistas parecieron tomar la decisión colectiva de que ya no podían confiar en quien encabezaba la tercera mayor economía de la eurozona y llevaron el costos de los préstamos de Italia hacia niveles de crisis. A finales de la semana, no sólo Berlusconi estaba acabado, sino también la idea misma de realizar una votación para sustituirlo. Los mercados habían hablado, y no les gustó la idea de acudir al electorado. "El país necesita reformas, no elecciones", dijo Herman Van Rompuy, presidente del Consejo Europeo, en una visita a Roma el viernes."
El reemplazo de Berlusconi es el último títere globalista, el ex comisario europeo Mario Monti, asesor internacional de Goldman Sachs, presidente europeo de la Comisión Trilateral de David Rockefeller y también destacado miembro del Grupo Bilderberg. Monti es un par de manos aseguradas para la próxima etapa del golpe de Estado bancario, cuando la crisis del euro va a ser orientada para concentrar aún más poder en manos de la misma gente que la originó en primer lugar.
"Esta es la banda de delincuentes que nos trajo este desastre financiero. Es como pedirle a los pirómanos que apaguen el fuego", comentó Alessandro Sallusti, director de Il Giornale, un periódico de Milán propiedad de la familia Berlusconi.
Del mismo modo, cuando el primer ministro griego, George Papandreou, se atrevió a sugerirle al pueblo de Grecia que le permitiría expresar su opinión en un referéndum, a los pocos días fue destituido y reemplazado por Lucas Papademos, ex vice-presidente del BCE, profesor visitante de Harvard y ex- economista de la Reserva Federal de Boston.
Papademos y Monti han sido instalados como líderes no electos precisamente porque "no son directamente responsables ante el público", señala Faris, demostrando una vez más la las bases fundamentalmente dictatoriales y antidemocráticas de la Unión Europea.
El viernes, también puso de relieve que los apocalípticos ataques retóricos sobre el colapso de la eurozona podrían ser sólo otra artimaña para concentrar más poder en manos de la Unión Europea en su intento de crear un sistema centralizado de gobierno económico europeo que dicte las decisiones de todos los Estados miembros.
Y adivinen, el Banco Central Europeo está siendo aclamado como la entidad que "salvará la eurozona" a través del rescate de Italia, Francia y España.
¿Y quién acaba de ser instalado como presidente del Banco Central Europeo y proclamado como "salvador de Europa"? Nada menos que Mario Draghi - ex vicepresidente de Goldman Sachs International. ¿Comienzas a captar una tendencia?
Por supuesto, las cadenas atadas a este plan de rescate lograrán precisamente lo que los eurócratas querían desde el principio, una "unión política" más estrecha como la solicitada ayer por la canciller alemana, Angela Merkel, o en otras palabras, un superestado federal que destripará lo que queda de independencia y soberanía de los estados nación para entregarla por completo a Bruselas.
Toda la crisis de la deuda europea no es más que un flagrante golpe de Estado bancario diseñado para empoderar a los mismos terroristas financieros que causaron el colapso inicial en 2008 retirando súbitamente grandes cantidades de crédito del mercado.
Los ladrones que en primer lugar hicieron estallar la burbuja, ahora se están presentando como los héroes que acudirán al rescate para evitar una depresión mundial - a costa de que los estados-nación europeos entreguen el control de sus economías a dictadores no electos de la Unión Europa como Herman Van Rompuy y José Manuel Barroso.
Paul Joseph Waston
"Si la vida es un juego, echemos a los tramposos"
Iván Sáinz-Pardo
Prometiste ser la llave que abriera todas las puertas, para después convertirte en el candado que selló todas nuestras esperanzas. No te culpo por ello. La culpa es como un bote agujereado. Bajo el mar termina por perder su sentido de ser.
Las irresistibles luces de la urbe cegaron nuestro camino. Los recuerdos bronceados, las promesas y las lluvias de verano no perduran para siempre.
A un millón de pasos de ti los besos entregados ahora yacen sepultados. Ya no estas y creo me olvidé de contarte algo importante: No te canses nunca de andar, no dudes en correr con todas tus fuerzas, pero siempre hacia delante. Huyendo de uno mismo se pueden ganar los cien metros lisos sin a penas llegar a sospechar que, las grandes hazañas del corazón, solo se alcanzan entendiendo la vida como una marathon multitudinaria, pero con meta en cada uno de nosotros mismos.
Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2011
El cortometraje "La mirada circular" ha sido galardonado en el Certamen Nacional de Cortometrajes AULA 18 en Asturias.
El cortometraje de bajo presupuesto dirigido por Iván Sáinz-Pardo, Dirk Soldner y Jim-Box se estrenó con gran éxito en la sección oficial del Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges en el 2010 y en poco más de un año de distribución, ha sido seleccionado en más de medio centenar de festivales de todo el mundo.
Además del reciente galardón, ya ha sido premiado en el Festival Internacional de cine de Gijón 2010. Recibió el máximo galardón "Special Jury Award" en el Internacional Awareness Festival en Los Angeles, USA, el primer premio en el Festival Internacional de artes cinematográficas digitales de Imperia, Italia y una nominación a la mejor música original en los "Premios Amas".
...lo resume a la perfección este hombre, el autor Pedro Olalla, en un comunicado valioso e imprescindible que colgó en Youtube el 5 de Octubre de este 2011.
(El sonido, lamentablemente, flaquea y falla en algunos momentos de la breve exposición, pero merece la pena escucharlo.)
“Erase una vez, en la mañana del 11 de septiembre de 2001, 18 hombres armados con cúters, dirigidos por un hombre en tratamiento de diálisis desde una cueva al otro lado del planeta, usando un teléfono y un portatil, realizaron la penetración más sofisticada de la historia dentro del espacio aéreo más vigilado del mundo”
La paz no es un premio, es un reto, un logro difícil y milagroso. La paz es un sueño, un deseo, y los sueños y los deseos viven de la esperanza. La esperanza nunca debería ser prudente. Porque la esperanza no tiene forma concreta y cabalga por sí sola.
Alegría moderada, escepticismo, dudas y mucho camino por recorrer aún en este proceso de cordura, pero la noticia ya es buena para todos, a parte de intereses políticos, electoralistas o económicos.
Soñamos por una solución pacífica y justa que satisfaga a los peor parados, las familias de los asesinados, secuestrados, amenazados, extorsionados y chantajeados.
Deseamos respeto sumo y soluciones justas para todas las victimas, directas o indirectas, de este terrible conflicto, donde, para mí, no hay ganadores ni vencidos. Porque todos ganamos ahora tratando de encarrilar los problemas y las diferencias en democracia, y porque todos hemos sido derrotados y hemos perdido ya demasiado durante estos fatídicos treinta años de terrorismo.
ETA dejará de matar de forma permanente a partir de mañana, y mi esperanza y mi alegría son ahora enormes y sin condiciones. La prudencia, la dono amigablemente a aquellos que, a partir de hoy mismo, han de negociar y trabajar en hacer, de esta esperanza, una paz duradera.
Iván Sáinz-Pardo
Lo importante no soy yo.
No lo son mis hojas, ni mi sabia. No lo son mis cansadas ramas, ni mi corteza.
No escaparé. Pero tampoco dejaré de intentarlo. Reivindicando por siempre mi naturaleza extraña, mi existencia, mi propio espacio.
Lo importante no soy yo.
Están las tormentas, el rumor de la hierba, el cosquilleo de los animales.
Si escaparé. Dormiré uno a uno mis intentos. Reivindicando por siempre la emigración sin papeles de cada uno de mis sueños. Como sonámbulo en la desnudez de mis propios cuentos inventados.
Lo importante no soy yo.
Lo importante son los momentos que nos visten, la luz, el conjunto.
Viviré. No estoy solo. Están vuestras miradas.
Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2005
Aqui mi pequeña aportación: Me llevé la cámara a la manifestación del día 15 de Octubre en Munich y recogí algunas imágenes de los cientos de personas que nos movilizamos apoyando el movimiento global de cambio.
La música corre a cargo de los fabulosos The Dog. El tema se titula: "No se que cenar".
En la pelea diaria, a veces, me siento abatido, cosechando golpes, deambulando con la guardia mamarracha, esperando el K.O que me sepulte de una vez por todas bajo la lona... Pero me vuelvo a levantar, muriendo cada una de las veces, agotando con las vidas soñadas, pero nunca los segundos de la cuenta atrás. Con mis huesos rotos, con el dolor ya como aliado, repto por las cuerdas y me tambaleo de nuevo en busca de más realidad. Espero el momento del impacto oportuno, el impacto que despierte la ira dormida y me devuelva con furia al combate perfecto, al combate de mi vida.
Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2011
Invertimos nuestras vidas en trabajar para acceder a un dinero de plástico que nos permita sobrevivir, sostener y reforzar la maquinaria de una sociedad impuesta. Dejamos que otros decidan, que otros piensen y actúen por nosotros. Nos envenenan con miles de mensajes al día, con bonitas palabras: Libertad, diversión, facilidad, éxito, felicidad, comunicación, amistad. Pero no nos preguntamos de donde nace esta ansiedad por consumir, o si es o no extraño que, detrás de todas esas buenas palabras, se esconda siempre una verdadera intención mercantil. Ya no podemos imaginarnos una vida feliz sin gastar nuestro dinero, sin seguir la calculada inercia de comprar a ciegas, de perseguir las modas, de arrodillarnos ante las marcas y las tendencias que nos dicen lo que tenemos que hacer para poder llegar a conseguir alcanzar la realización personal y la felicidad, eso sí, siempre a cambio de nuestro dinero.
A cambio de dinero todo vale. Mientras consumas y gastes tu dinero todo es lícito y mientras, los valores morales dejan de ser poco a poco lo importante. Con dinero que gastar de por medio se permite socialmente la ignorancia, la codicia, la maldad, la envidia, el egoísmo.
Vivimos atados a trabajos creados virtualmente para mantener una sociedad de consumo y de derroche energético insostenible. Pero esta sociedad capitalista y de consumo es injusta, inmoral, cruel y absurda.
La televisión, al servicio de los poderosos medios y financiada con el dinero de las multinacionales, ensalza al simpático perdedor, al personaje intelectualmente pasivo y consumidor compulsivo. Busca y crea generaciones de catetos conformistas bombardeándonos con sus productos y su retórica grotesca. San Valentín, roscón de reyes, regalos de Navidad, el día del padre, el día de la madre, rebajas de enero, rebajas de verano, helados, video consolas, relojes, zapatos, agua embotellada, diamantes… Usted relájese, vengan a nuestros centros comerciales, coman de nuestra comida rápida, vístanse nuestra ropa fabricada por niños sin derechos en países del tercer mundo. Reparar, reciclar, reutilizar ya no tiene glamour, mejor todo a la basura y cómpreselo nuevo. Meta a la abuela en un centro de la tercera edad y vengase de vacaciones a nuestro hotel, enriquezcan nuestras franquicias, metan su dinero en nuestros bancos, pidan créditos, hipotecas, prestamos, háganos rico con su dependencia y todas esas innecesarias, absurdas y prescindibles llamadas de móvil. Sigan pagando por ir en masa a nuestros estadios a ver a nuestros chicos fabulosos y millonarios corriendo alrededor de un balón. Hagan más horas extras, cumplan con sus trabajos de mierda de lunes a viernes como borregos, que por la noche les espera su televisión de plasma, la misma que les reconfortará con su espejismo favorito, la misma televisión que esta realmente educando a sus hijos a solas, empobreciéndolos moralmente y transformándolos en vulgares y enfermas marionetas.
Iván Sáinz-Pardo
Asomada al balcón de tus propias mentiras, insistes en regar cada día tus plantas de plástico. Sabes que no otorgar en silencio y arrodillarse ante esos estúpidos dioses inventados por las multinacionales es tan estúpido como comerse al horno la paloma mensajera justo antes de mandar el único mensaje que puede salvar tu alma.
Sabes que tu gilipollez es la gilipollez de este mundo, como mal global, parasitando y colonizando la vida en asientos de primera clase. Y tú me llamas loco a mí por sentirme como un visitante en este planeta en guerra civil infinita, por sentirme como un turista sin pasaje de vuelta, por no agarrarme mas fuerte a las cosas, al qué dirán, pero, ¿sabes? solo pretendo no seguir viviendo como tú lo haces, siempre tan agarrada al miedo de perder tantas cosas innecesarias.
Me llamas loco, como pretendiendo dañar, ajena a la realidad de que, en una sociedad tan enferma como esta, comenzar a sentirse como un demente es la mejor demostración de cordura.
Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2011