MIL PALABRAS
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Momentos antes del Katrina. New Orleans,U.S.A
Parada y fonda.
Ayer nos dio por salir y acabar con todo el tequila de Pucela.
La Piedra, El Durandal, El Penicilino, La Rua y algunos otros garitos que ni recuerdo. Hoy me siento como un gato apaleado, con el estomago jugando a indios y a vaqueros y la cabeza como una hormigonera, preguntándome a donde habrá ido a parar la vida que perdí anoche.
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A los 13 años comencé a escribir en un diario que me regalaron en un cumpleaños. Uno de esos libritos forrados y cerrados con una llave diminuta y por un candadito de los que hasta un chimpancé borracho sabe abrir si se lo propone.
Casi veinte años más tarde comencé a escribir en este EL ESCONDITE DE IVÁN, mucho más que un diario interactivo. Un lugar para mis textos, mis relatos cortos, mis opiniones cinematográficas y en donde se ofrece un acceso directo a el visionado de mis cortometrajes. Un espacio para albergar fotos interesantes, algunas propias, otras muchas prestadas del ciberespacio. Un escondite para mis pensamientos, los vuestros. Para la comunicación, para vuestros comentarios y sugerencias. Un escondite para compartir. Un diario sin candado en la escalera del mundo. Una puerta abierta al cielo y al infierno de mi viaje compartido con todos vosotros.
Ocho meses y 10.000 visitas. Gracias de corazón a todos.
Segovia, allá vamos.
Nunca antes esta Iglesia me produjo tanto miedo.
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En la amistad se puede y se debería siempre sembrar y transformar, a nuestro paso, nuestro camino en un huerto de historias verdaderas, un pasto fértil para el recuerdo y las anécdotas. Seran lo único que quede.
A veces funciona.
Miércoles 7 Septiembre.
Primer día de Las Fiestas Patronales de Nuestra Señora del Villar 2005.
Pregón desde el balcón del Ayuntamiento de Laguna de Duero, junto al Alcalde, Concejales y la Reina y Damas de las Fiestas.
Breve y sentido, como un chupinazo.
Domingo 4 de Septiembre.
Casa de las Artes en Laguna de Duero, Valladolid.
Discurso Institucional (Pregón oficial) de inauguración de las Fiestas Patronales de Nuestra Señora del Villar 2005
Y yo con estos pelos.
La costa acompaña nuestro viaje por el mediterráneo.
Las siluetas cambian, el mar espera.
Hoy, mientras el sol se precipita, le daremos la espalda a la tierra.
Un tiro al aire y muere Agosto.
Un viaje plagado de minas desactivadas. Un mar infectado de medusas sin veneno. Pero nuestros sentimientos gritan en la montaña rusa del final del verano.
Solo necesitamos un breve instante para morir, para ver las cosas desde una perspectiva totalmente distinta, para descubrir el peso de las despedidas. Hay muchas formas de morir. La peor es la muerte que nos permite seguir viviendo. Pero hay que morir muchas veces para seguir sintiéndose vivo.
Hoy Dirk se siente como un cangrejo muerto, a la deriva. Y yo le digo:
-Animo amigo mío. Seguro que si mueres hoy como cangrejo, será para reencarnarte en un animal mucho mejor y que camine siempre para adelante.
Italia es un ciempiés haciendo zancadillas, un festín para vampiros con invitados de plástico, una ciega asesina besándote en los labios. Yo soy un monstruo azul saliendo de un mar cenagoso.
Guardé la respiración allá abajo durante demasiado tiempo por si todo esto llegara a ser un secreto. Pero tú mirabas hacia otro lado.
Francia será fugaz y áspera como una explosión. Como el recuerdo del impacto entre dos estrellas que quizás nunca estuvieron allí.
Amigos, comienza mi viaje en furgoneta así que no podré actualizar tan a menudo, pero a cambio, os dejo una sorpresita:
¿Os imagináis el cortometraje El Sueño del Caracol en versión video clip?
Pues no necesitáis imaginarlo, ya existe.
La productora musical Cheyenne Records ha comprado los derechos del multipremiado cortometraje El Sueño del Caracol (2001) del director español Iván Sáinz-Pardo, para la recreación de un video musical de la cantante alemana Doreen.
El video, que lleva por titulo DER BRIEF (La carta), acaba de irrumpir en las principales listas de música alemanas, MTV2, VIVA y en el canal de televisión aleman PROSIEBEN.
El videoclip de cuatro minutos es una balada pop que respeta la misma temática del cortometraje. Una historia de amor a primera vista, una relación muy especial que no llega a consumarse.
La historia va acompañada de una letra en alemán escrita para la ocasión e interpretada por la joven cantante Doreen (ex NUPAGADI) que comienza, con esta canción y con este video, su carrera musical en solitario
¿Y que opino yo de todo esto?
Me parece fantástico que el corto siga produciendo ganancias cinco años más tarde, y también el poder recibir la oportunidad de que su historia, aun cambiando el formato y el medio, siga de alguna forma llegando al público.
¿Y el resultado?
Juzgarlo vosotros mismos. VER VIDEO
Hay rachas en que los días se tornan todos iguales. Otros quedan marcados con bolígrafo rojo en alguno de nuestros sueños. Un dejavu es ser consciente de que nuestro destino ya esta escrito.
Esta mañana, mientras hablaba con Dirk sobre algunos aspectos del guión, sentí un dejavu; intenso, áspero, muy poderoso. De repente, dejé de hablar y se lo comenté. Le expliqué a Dirk que este no había sido un dejavu parecido al de otras veces. Esta vez yo recordaba perfectamente la noche en la que, incomprensiblemente, había soñado con todo ese momento en concreto, con esas palabras exactas, esa trama de un guión que aún por entonces no existía y como también le proponía a Dirk hacer unas tortillas de patata, unas ensaladas, comprar una caja de cervezas, juntar en una cena a sus amigos y leerles como postre nuestro guión en busca de un primer feedback.
La cena, la lectura del guión y la charla han durado cuatro horas.
Mañana salgo temprano para Munich y ya son casi las dos de la madrugada. Dirk, que se queda aquí en Nürnberg hasta el domingo, sale con los demás a tomarse la última y yo, sin embargo, decido quedarme en casa con la supuesta intención de hacer mi maleta. No es cierto. Es la sombra amenazante de un día tan duro como el que me espera mañana. El peso demoledor de demasiados días trabajando sin dormir lo suficiente.
Una vez más dejaré la maleta para el último minuto.
Estoy molido y me acuesto escribiendo sobre el dajavu de esta mañana. Dirk aún anda por aquí y se despide antes de salir por la puerta. Yo entonces le digo:
-Ya no me parece tan real.
-¿Cómo?
-El dejavu. Ya no me parece tan real. Es como todos los demás.
-¿Por que?
-Porque no consigo recordar haber soñado que me interrumpía a mi mismo para contártelo. No me recuerdo teniendo el dejavu.
-Quizás estés ya dentro de él.
-¿Cómo?
-Quizás únicamente estas recordando que recuerdas un dejavu.
-Entonces, Dirk, tu no estarías aquí ahora diciéndome esto mismo.
-Y es que no lo estoy Iván. No lo estoy.
Solo, en la habitación, termino de escribir este post en mi portátil y lo envío al mundo pulsando la tecla de editar.
Hay rachas en que los días se tornan todos iguales. Otros quedan marcados con bolígrafo rojo en alguno de nuestros sueños. Un dejavu es ser consciente de que nuestro destino ya esta escrito.
May, ¿Quieres ser mi amigo? es una de esas películas que nos recuerdan que el terror no siempre lleva garras de acero en una mano o una mascara en la cara. El terror y la locura se encuentran mucho más cerca de nosotros, de la realidad, de nuestra pacífica y hasta a veces aburrida monotonía. May funciona bajo el método: la bestia duerme dentro de nosotros. En cada uno de nosotros hay un posible psicópata y nuestra vecina la del segundo puede ocultar un oscuro pasado o una doble vida. Para ello, Lucky McKee, nos narra efectivamente una historia presuntamente cotidiana (que sin embargo, engancha desde el principio) sobre una joven muy parecida a esas otras tantas que pululan a nuestro alrededor. La rarita de la clase, la niña tímida de la tienda de comestibles, esa extraña hermana de nuestro amigo, nuestra prima la del pueblo. Es por esto que nos montamos en un tren de cercanías y no en un tren de alta velocidad con escenas más vistas que las reposiciones de El Principe de Bell Air y adolescentes lelos e insoportables con superávit de hormonas y déficit de neuronas. En este tren nos encontramos con personajes bien trazados y de carne y hueso. Personajes trabajados, atractivos e incluso muy atrevidos. (La compañera de May en el veterinario en donde trabaja no tiene desperdicio) Todos ellos giran en torno al personaje de May, interpretado con muchísimo mimo y talento por Angela Bettis que logra crear un personaje que se nos muestra irresistible y original. La trama es como digo muy interesante y nos sorprende por llevar un ritmo que rompe nuestras expectativas pero que nunca nos defrauda. La transformación que sufre May y la irremediable desencadenación hacia un destino sobrecogedor, sucede por culpa de toda una serie de características y acontecimientos muy bien explicados y calculadamente reconocibles que forjan y maduran la verdadera cara del terror.
Esta es una película que coge carrerilla para empezar antes de donde empiezan casi todas las demás de su género, para después acabar además bastante más allá de donde se atrevería ninguna otra. En su día Todd Solondz, conocido por lograr llegar también muy lejos con sus saltos y por rehuir de los géneros habituales para inventarse los suyos propios, nos regaló Bienvenidos a la casa de muñecas (1996), (película anterior a su ácida y genial Happyness (1998)) que tiene mucho que ver con esta. En ella, el señor Solondz, abordaba de forma cruda y valiente, el drama de una niña fea y traumatizada, enfrentada a la más cruda realidad. La mayor diferencia entre ellas es, por supuesto, que aquella no era una película de terror.
Bueno, y al grano, que no esperéis escenas convencionales, ni gatos que se empeñan en perderse, ni sustitos efectistas, ni tampoco efectos especiales porque no hacen falta. Esta es una producción de bajo presupuesto pero además no se nota. Y no se nota, porque tiene una mucho más que correcta fotografía, una atmósfera angustiosa y embriagadora, un montaje inteligente y un final muy verdadero, y por esto mismo, aterradoramente real.
Esta es una peli que merece la pena, (de notable alto para quien ahora os escribe) y es que, amigos, si Amelie hubiese sido una película de terror en vez de un mágico cuento, aquella dulce francesita se hubiera llamado sin duda May. ¿Y la magia?, La magia negra, por supuesto, muy negra.
Iván Sáinz-Pardo
Me han propuesto recientemente dar el pregón de las fiestas de este año de Laguna de Duero, en Valladolid. Un discurso institucional el día 2 de Septiembre a las 20:00 en la Casa de las artes, tras la proyección de "El Laberinto de Simone", y el pregón en la Plaza Mayor con el alcalde desde el balcón el día 7 a las 19:00, con todas las peñas debajo, canturreando y esperando para ir a visitar a la virgen de nuestra Señora del Villar.
Dirk, mi amigo de Nürnberg, y yo iremos juntos hasta Valladolid desde Munich en furgoneta, pasando primero por Barcelona.
Le cuento lo del pregón y me pregunta: (En alemán)
-¿Y que demonios vas a decir allí?
-Apuntad al alcalde.
Respondo.
-¿Cómo?
-Es que, cada año, la gente aprovecha la oportunidad para tirar huevos y para protestar sobre cualquier cosa.
-Que marrón. Oye, yo esta vez paso de correr en el encierro. La última vez casi me cago en los pantalones. Añade Dirk.
-Tío, aquella vez, tras el encierro, te perdiste. ¿Recuerdas?
-¡Buff!... Si. Que horror.
Contesta Dirk.
-Me llamaste a las seis y media de la tarde del día siguiente. Semi inconsciente, me contaste que no tenías ni idea de donde estabas. Te despertaste con una resaca mortal en el piso de alguien. Descríbeme la situación, te pedí por teléfono y tú, con voz de ultratumba, dijiste:
-Dos tías vestidas de prostitutas de los años cuarenta preparan algo de comer. Mientras, un tío de barbas juega solo a la Playstation y otro corretea en calzoncillos a mí alrededor con unos guantes de boxeo puestos. Todos hablan y gritan cosas y yo no entiendo una mierda.
-Dirk, tranquilo tío, esta vez no beberemos antes del encierro.
-Odio el cachimochio.
-Calimocho, Dirk, calimocho.
Agosto. Llueve en Nürnberg. Escribimos sin parar.
Sevenrain se desarrolla ágilmente. Crece, grita, exige su espacio.
Los proyectos son así, manuales de instrucciones para decenas de trabajadores, trabajos en equipo moldeados por factores multi direccionales y a veces inesperados. Historias arrancadas de lo individual para alcanzar a un público general y desconocido. Historias a merced de las casualidades, circunstancias, mareas de inspiración o decisiones que se toman voluntariamente, involuntariamente o que incluso otros deben de tomar por ti.
En mi caso, veo como Sevenrain se transforma en algo voluptuoso e ilusionante, y como el traje de cortometraje ya le queda muy pequeño. Abandonada la idea del formato corto nos hemos puesto a escribir en formato largo. Como suele ocurrir, hemos cambiado incluso de titulo de trabajo. Hemos querido recuperar y homenajear uno de mis antiguos cortometrajes en video, donde trabajé por primera vez acompañado de mi amigo Dirk.
Esta nueva historia recoge en parte el espíritu de aquel cortometraje y, de esta forma, Sevenrain ha pasado a llamarse, en esta su recientísima primera versión de guión para largometraje, La frontera silenciosa
Por otro lado, he decidido aparcar de momento mi antiguo proyecto Ainhoa en algún lugar cercano y a la vista. Mientras, tomo notas para mi documental Mi querida tristeza y leo algunos guiones, planeo y escribo algunas otras cosas.
Me siento como un jugador en la feria de su pueblo. Retozando, victima de mi innata ludopatía. Invirtiendo mi tiempo, mi energía, todas mis fuerzas. Me siento como un jugador delante de la máquina de carreras de dromedarios. Allí perpetuado en un único fin. En donde todos los dromedarios que allí corren y que van adelantándose los unos a los otros, son míos y en donde ya ni siquiera consigo saber con certeza quien deseo que haga sonar la campana primero.
Desde detrás de mi portátil, veo llover y pienso en que seguiré trabajando duro, seguiré armándome de paciencia, me dedicaré a disfrutar de la carrera y que gane el mejor.