EDUARDO GALEANO
Interesantes y preciosas palabras las del periodísta y escritor uruguayo en una entrevista en el 2009.
Gracias a Chema por la recomendación.
Interesantes y preciosas palabras las del periodísta y escritor uruguayo en una entrevista en el 2009.
Gracias a Chema por la recomendación.
Reculo, pis, culo, teta y hoy no voy a dejarle mis pinturas de cera a nadie. Me meteré toda la plastilina de colores que quiera por los oídos, me colgaré de la lámpara, gritaré con todas mis fuerzas, romperé mis juguetes, mearé por el pasillo, le regalaré miles de carcajadas al eco de mi patio interior. Quemaré todos los barquitos de papel, volaré con petardos todos los puentes a la realidad. Lloraré histérico, aullaré como el lobo de la fulana de caperucita, agonizando con mi vientre rasgado. Arrojaré todas mis pertenencias importantes por la ventana, me dejaré abducir por todos los ovnis que visiten mi cabeza, saltaré sobre la cama hasta derrumbarla, correré desnudo por toda la casa, pintaré con mis excrementos prehistóricos las paredes de mi cuarto. Simularé por horas ser un retardado agresivo tomando el control absoluto de este manicomio de alta seguridad. Teta, culo, pis y reculo. Reculo y de nuevo soy un adulto ejemplar y civilizado.
Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2011
"La mirada circular" ha sido galardonada con el 1º premio en el Festival Internacional de artes cinematográficas digitales de Imperia.
La entrega de premios se celebrará el sabádo 16 de Abril en la ciudad italiana en donde el cortometraje dirigido por Iván Sáinz-Pardo, Dirk Soldner y Jim-Box recibirá el "Silver Frame" a la mejor producción internacional.
"La mirada circular", premiado en la última edición del Festival Internacional de cine de Gijón, continúa su recorrido festivalero con varias selecciones en festivales de todo el mundo. Las proximas proyecciones tendrán lugar en las ciudades de Munich, Salerno, Valladolid, Elche y Formentera.
Enhorabuena al equipo y colaboradores y muchas gracias desde aquí a la organización y al jurado del festival "City of Imperia".
Los besos suaves son grietas de mármol, la realidad se ha quedado a vivir y duerme a tu lado de la cama. Los pelos son espinas clavadas, la piel de las palabras que nos unieron cuero curtido. Me levanto y llego tarde a la vida ahí afuera. El espejo me presenta un alma extranjera encerrada en un cuerpo fascista. Quito los barrotes de las ventanas y aunque cada una de las veces le doy al mundo los “buenos días" con una sonrisa, el sol me devuelve un “buenas noches” moribundo justo antes de volver a dejarme en la estacada.
Las canciones que antes nos sabíamos de memoria ahora parecen haber mutado en las horas rotas de un desfile militar. Tanques, botas contra el cemento, fusiles, y bajo la amnesia de nuestros reinos podridos, todos los resultados importantes son en diferido. Soy sensible a todas las soluciones que llegan tarde y a las tardes confusas que llegan demasiado pronto, así que bailo solo, a mi manera, como un trastornado sobre la pista vacía de todas las despedidas.
Si la luz me ciega en este día interminable de lluvia y derrota, viviré mi guión a oscuras, pero las fuerzas no me abandonarán nunca. Volaré contra el pavimento una y otra vez hasta que me salgan alas, golpearé como un animal malherido hasta derribar todo lo que se interponga en mi camino. La ira arrasará con todo y no existirán prisiones de alta seguridad, armas inteligentes, infiernos ni venenos suficientes. La vida parece haberme declarado la guerra sin motivos, los amigos trabajan a destajo para pagar los alquileres de sus propios escondites de lujo, pero he aprendido a gritar con mis noes, a besar con mis sies. He aprendido a recuperar la razón, a lamerme las heridas, a lidiar con mi locura y ya puedo escuchar el rugido incesante que marcará mi destino y dará sentido a cada una de mis palabras.
Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2011
Como dos gotas en la gravedad cero flotaremos en busca de un hábitat de esperanza. Desearé cumplir todos los años luz a tu lado para no ser engullido por los agujeros de gusano. Y bajo esta tierra de universo aún por labrar, germinaremos como rizoma infinito para inventarnos la vida.
Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2011
¿A QUIEN SIRVE MI DINERO?
Joan Melé, Subdirector general de Triodos Bank
Ha escrito el libro Dinero y Conciencia. A quién sirve tu dinero. Colabora como voluntario en diversas entidades no lucrativas dedicadas a la promoción de la banca ética y a la cooperación al desarrollo en proyectos de Latinoamérica.
"La forma de pensar de los últimos siglos nos ha llevado a una situación insostenible, tanto social como ecológicamente. La actual crisis económica y financiera es fruto de este pensamiento llevado a sus límites. Es, pues, evidente que hay que cambiar esa vieja forma de pensar y fundar una nueva economía a partir de la renovación y vivificación de conceptos como el trabajo, el dinero, el beneficio y la responsabilidad. En el marco de un banco como Triodos bank se redefinen los términos del consumo, del ahorro y de la donación, transformándolos en actos responsables
Promocionando el consumo responsable gracias a la inversión en empresas sostenibles y la donación responsable a ONG y fundaciones, Triodos bank es representante de la banca ética. Defiende un ideal de conciencia, compromiso y coraje que lejos de ser utópicos deben ser los nuevos paradigmas del siglo XXI, único camino hacia un individualismo ético."
La ventana estaba entreabierta. Ella fue como cada mañana a mirar dentro del cajón. Pero había perdido su contenido en un sueño. Allí dentro ya no había nada.
-¡Lo mejor esta por llegar! Exclaman a gritos desde la calle.
Un día soñó que al despertar ya no había ningún cajón. Por la mañana, de nuevo en la realidad, descubrió que su mundo había desaparecido. No había ventanas y las cuatro paredes de su nuevo hogar eran de madera.
Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006
Un millar de tropas saudíes ha entrado hoy en Bahrein con el objetivo de colaborar en la represión del movimiento reformista que pide libertad a las autoridades del reino. Se acabaron las contemplaciones. El Gobierno de Riad está muy ocupado en estos momentos, pero encontrará tiempo para reunirse con una delegación del Senado español.
Efectivamente. Condenamos la violencia del contraataque del régimen libio y decimos que estamos a favor de una evolución democrática del mundo árabe. Pero lo que queremos por encima de todo es hacer negocios con estas dictaduras y monarquías feudales. Damos lecciones de democracia, pero aspiramos a sacar pasta porque ellos tienen mucha.
El presidente del Senado, Javier Rojo, encabeza una delegación parlamentaria que viaja a un país que no tiene Parlamento. Sólo un organismo llamado Consejo Consultivo que no es precisamente lo que uno entiende como una Cámara legislativa. No hay que engañarse. Van allí a pedir un sobre, eso sí, de proporciones gigantescas.
El presidente del Senado ha dicho que España "ha tenido bastante poca presencia en esa parte del mundo" cuando debería tener "más presencia política" porque hay "intereses importantísimos" para las empresas españolas. "Es interés también del Gobierno que vayamos, vamos para ayudar y fortalecer las relaciones entre los dos países", ha señalado Rojo quien ha considerado que en este momento no se puede "dejar de estar" en Arabia Saudí "cuando otros están".
Con Rojo van Juan José Lucas (PP), Carmela Silva (PSOE), Ramón Aleu (Entesa Catalana), Jordi Vilajoana (CiU), Joseba Zubia (PNV), y José María Mur (PAR).
Si no tenemos escrúpulos con Guinea Ecuatorial (aquí la última historia del ínclito Teodorín Obiang y aquí su último intento de comprarse un superyate), cómo vamos a tenerlos con Arabia Saudí.
No hay ningún motivo para alarmarse. Sólo es el país que condena a una mujer a una pena de latigazos por ser violada. El país que permite la poligamia. El país que cuenta con una policía religiosa que da palizas a las mujeres si se les descubre en la calle con un hombre que no forma parte de su familia. El país que ejecuta a mujeres si tienen un hijo fuera del matrimonio. El país que condena a una mujer analfabeta por practicar la brujería.
Hay mucha sangre de por medio. Es de esperar que los billetes con que nos paguen los negocios que los senadores pretenden obtener para nuestras empresas vengan limpios y sin mácula. Nuestros principios democráticos no permitirían otra cosa.
Hay que recordar la famosa conversación que se atribuye a George Bernard Shaw (y también a Churchill):
GBS: Señora, ¿se iría a la cama conmigo por un millón de libras?
Mujer: Dios mío. Bueno, me lo pensaría.
GBS: ¿Y vendría a la cama a cambio de una libra?
Mujer: Desde luego que no. ¿Qué clase de mujer cree que soy?
GBS: Señora, eso ya ha quedado claro. Ahora sólo estamos regateando el precio.
Con la visita de los senadores, ya tenemos claro qué clase de políticos tenemos. Lo del precio lo están mirando ahora.
VIA: Guerra eterna (http://www.guerraeterna.com/archives/2011/03/nuestros_negoci.html)
Se inventaron juntos una noche infinita. Con las manos estrechadas ya nada importaba, ser dos, ser uno, ser ninguno. Sus pies parecían levitar a varios centimetros del suelo. Si no es para saltar juntos... ¿Para que cogemos carrerilla? Y aquel hilo que los unía se transformó en una puerta imaginaria.
Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2011
Tiene 59 años y jamás concede entrevistas. Seguramente, su nombre y el de su empresa no le digan nada. Pero por sus manos pasa la mayoría de los alimentos que usted pueda imaginar. Cargill es una de las cuatro compañías que controlan el 70 por ciento del comercio mundial de comida. Mientras el mundo se enfrenta a la mayor crisis alimentaria en décadas, ellos hacen caja ‘leyendo los mercados’… Así funciona.
Usted no lo sabe, pero la tostada de su desayuno es una mercancía más valiosa que el petróleo. La harina con la que está hecha tiene nombre: Cargill. ¿Le suena? Pues también se llaman Cargill la grasa de la mantequilla que unta su tostada y la glucosa de la mermelada que la endulza. Cargill es el pienso que engordó a la vaca lechera y a la gallina que puso los huevos que se fríen en la sartén. Cargill es el grano de café y la semilla de cacao; la fibra de las galletas y la bebida de soja. ¿El endulzante del refresco, la carne de la hamburguesa, la sémola de los fideos? Cargill. Y el maíz de los nachos, el girasol del aceite, el fosfato de los fertilizantes... ¿Y qué me dice del biocombustible de su coche, ese almidón que las petroleras han refinado para convertirlo en etanol y mezclarlo con gasolina? Adivine.
No, no busque marca o etiquetas; no las encontrará. Cargill ha pasado de puntillas por la historia. ¿Cómo puede ser que una empresa fundada en 1865, con 131.000 empleados repartidos en 67 países, con unas ventas anuales de 120.000 millones de dólares que cuadruplican la facturación de Coca-Cola y quintuplican la de McDonald’s, sea tan desconocida? ¿Cómo se explica que una compañía tan gigantesca que sus cuentas superan la economía de Kuwait, Perú y otros 80 países haya pasado tan inadvertida hasta ahora? En parte, porque es una empresa familiar. Sí, sus números pasman, pero Cargill no cotiza en Bolsa y no tiene que dar explicaciones. Sus socios son un enjambre de tataranietos de los fundadores, los hermanos William y Samuel Cargill, campesinos de Iowa que levantaron un imperio en el siglo XIX gracias a un ascensor de cereal arrimado a la vía del tren en un pueblecito de la pradera que no venía en los mapas. Más tarde, un cuñado -John MacMillan- tomaría las riendas. Durante décadas, los Cargill y los MacMillan fueron añadiendo silos de grano, molinos harineros, minas de sal, mataderos y una flota de barcos mercantes. Hoy, unos 80 descendientes se reparten los dividendos y juegan al golf. Poco más se sabe de ellos, salvo que los varones visten falda escocesa en las fiestas para honrar a sus antepasados. Y que siete se sientan en el consejo de administración y están en la lista Forbes de los más ricos del planeta, con fortunas que rondan los 7000 millones por cabeza. El presidente de la compañía es Greg Page, un tipo flemático al que le gusta decir, con cierta sorna, que Cargill se dedica «a la comercialización de la fotosíntesis».
Pero no está el patio para bromas. Los precios de los alimentos básicos se han disparado en el último año: el trigo, un 84 por ciento; el maíz, un 63, y el arroz, casi un diez; los tres cereales que dan de comer a la humanidad. Son máximos históricos, advierte la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Por encima de los que en 2008 causaron revueltas en 40 países y condenaron a la hambruna a 130 millones de personas. Y los precios seguirán subiendo, pronostica Financial Times. «El coste de los cereales es crítico para la seguridad alimentaria porque es la materia prima de referencia en los países pobres. Si los precios continúan elevándose, habrá más algaradas.»
Las razones son múltiples. Un cóctel de sequías, malas cosechas y especulación. Pero los ganadores son muy pocos. Y entre ellos están las mastodónticas empresas que controlan el comercio mundial de cereales. Cargill ha triplicado sus beneficios en el último semestre y sus ganancias superarán los 4000 millones de dólares, récord alcanzado en 2008 en el río revuelto de la crisis alimentaria. La compañía apostó a que la sequía en Rusia, uno de los grandes productores mundiales, obligaría a Vladimir Putin a prohibir las exportaciones para asegurar el consumo interno. Y acertó. «Hicimos un buen trabajo ‘leyendo los mercados’ y reaccionamos con rapidez», explicó una portavoz de Cargill. ¿En qué consiste esa reacción? En esencia, se trata de jugar al Monopoly comprando cosechas en el mercado de futuros, en ocasiones antes de que se plante una sola semilla. Y moviéndolas de un lugar a otro del planeta, allá donde resulte más rentable.
Las grandes cerealeras basan su poder en el control de las redes de distribución. Silos, almacenes, ascensores de grano estratégicamente situados en los tendidos ferroviarios, flotas mercantes transoceánicas... No poseen la tierra. Prefieren que los agricultores corran el riesgo de perder la cosecha. Si hay abundancia, las compañías hacen acopio y esperan. Si un desastre climático arruina la producción en un lugar del mundo, tienen la capacidad para transportar los excedentes desde otros lugares, por lejos que estén.
Es un juego arriesgado. Rusia, por ejemplo, suministraba a Egipto y otros países árabes. Cargill vio venir el desabastecimiento antes que nadie -por algo tiene un servicio de inteligencia que han comparado al de la CIA: utiliza satélites de comunicación, sensores de clima y un ejército de informadores y ‘ topos’ en los gobiernos- y se adelantó a sus competidores: las también estadounidenses Archer Daniels Midland (ADM) y Bunge y la francesa Louis Dreyfus. Estas cuatro firmas -todas, centenarias, familiares y muy reservadas- controlan en torno al 70 por ciento del comercio mundial. Así que Cargill acaparó trigo de otros productores para colocarlo en los puertos del norte de África y apretó las clavijas en el precio. Negocio redondo. Solo que el pan subió en todo el Magreb y el espectro del hambre se sumó al ansia de libertad. La mecha de la revolución estaba preparada para que Facebook la prendiese.
Para apagarla, algunos países árabes han incrementado sus importaciones de trigo, como Argelia y Arabia Saudí. Ejemplo que han seguido otros gobiernos, como el de México, escarmentado por la reciente crisis de las tortillas y donde grupos de desesperados armados con piedras y machetes asaltan los trenes cargados de cereal y los saquean, a razón de 35 toneladas cada mes. Pero acumular reservas provoca que los precios sigan al alza. Pura ley de la oferta y la demanda. Y la demanda no deja de crecer. Porque la población mundial aumenta y porque la emergente clase media china e india come cada vez más y mejor. Las inundaciones en Australia y Paquistán también han contribuido a que escasee el grano. Las reservas mundiales actuales totalizan 432 millones de toneladas, lo que equivale a solo 70 días de consumo, que bajarán a 64 en primavera.
«Hemos entrado en un terreno peligroso. El precio mundial combinado de cereales, grasas vegetales, productos lácteos, carne y azúcar lleva seis meses consecutivos subiendo y ha superado los niveles del último pánico alimentario. Y todavía hay margen para que se encarezcan mucho más si la ola de calor en Argentina se convierte en sequía, o si Ucrania y Rusia vuelven a tener malas cosechas», explica Abdolreza Abassian, economista jefe de la FAO. El Banco Mundial prevé que los precios elevados se mantendrán al menos hasta 2015. Hay quien va más allá y considera el cambio climático otro factor inflacionario. Algunos expertos estiman que por cada grado que aumente la temperatura se perderá un diez por ciento de la producción agrícola. «La era de los alimentos baratos ha terminado», sentencia Gonzalo Fanjul, de Intermón Oxfam. La cesta de la compra en América Latina ya se ha encarecido un 45 por ciento desde el verano. Y el relator especial de la ONU en derecho alimentario, Jean Ziegler, considera un «genocidio silencioso» que cientos de millones de toneladas de cereal se quemen como biocarburantes.
Con estas perspectivas, que los especuladores entrasen a saco en el mercado de materias primas y hayan convertido la Bolsa de Chicago -el parqué de referencia en materias primas- en un casino donde las fichas son habas, granos y frijoles estaba cantado. Es algo que viene sucediendo desde que estalló la crisis financiera en 2007. La burbuja inmobiliaria y crediticia es ahora una burbuja alimentaria. Según la desaparecida consultora Lehman Brothers, alrededor de 270.000 millones de dólares habrían emigrado de Wall Street a la caza de chollos en los contratos de futuros de Chicago, cuyas ganancias se han disparado un 65 por ciento en el último año. Bancos de inversión, fondos de pensiones y de alto riesgo (hedge funds) se están dando un festín a costa del hambre de millones de personas. Se aprovechan de mecanismos tan sofisticados que les permiten apalabrar compraventas descomunales desembolsando un porcentaje muy pequeño del valor de mercado. «¿Cómo es posible que un especulador pueda adquirir el 15 por ciento de la producción de cacao sin pagar un céntimo para revenderla después?», se preguntaba, escandalizado, el presidente francés, Nicolas Sarkozy.
Pero estos recién llegados no dejan de ser unos advenedizos en un negocio controlado desde hace más de un siglo por los mismos de siempre: las cerealeras surgidas al calor de la Revolución Industrial, cuando millones de campesinos emigraron a las ciudades y dejaron de comer lo que cultivaban para depender del pan. En Europa, las dinastías del trigo surgieron a lo largo del Rin: los Fribourg (Continental), los Louis-Dreyfus y los Bunge. De origen humilde, se ganaron la amistad de reyes y tuvieron algunos momentos de gloria. En 1870 salvaron de la hambruna a los parisinos que, cercados por el Ejército prusiano, se comían sus propias mascotas. Y en 1917 burlaron el bloqueo de los submarinos alemanes que estrangulaban las rutas de abastecimiento a los países aliados. Después de la Segunda Guerra Mundial, el Plan Marshall sirvió para colocar los excedentes norteamericanos y alimentar a medio mundo, incluida España. Fueron esfuerzos heroicos, aunque muy bien remunerados.
Hoy, el mundo les pide que estén a la altura de las circunstancias. Pero el negocio es el negocio. Hay un dicho en Argentina: «Bunge le da al campesino crédito, le vende la semilla y le compra el grano. Y cuando la cosecha está lista, le vende la soga para ahorcarse». Por eso, algunos organismos piden que se cree una reserva mundial de grano de la que puedan echar mano los gobiernos cuando haya escasez y que, además, sirva para estabilizar los precios. Porque esta vez, advierte la ONU, además de condenar a millones de personas a no poder llenar el estómago en los países desfavorecidos, todos notaremos en mayor o menor medida las consecuencias de la burbuja alimentaria.
Carlos Manuel Sánchez
Via: Xlsemanal
Mi amiguete Dirk acompañó hace ya algunos meses a la banda de Nürnberg MIO MYO a su mini gira por China. Con las estupendas imágenes que se trajo en su cámara ha montado este videoclip para el tema "Mission", para mi, el mejor del presente album.
Genial canción y genial video, cargado de atmosfera y sensaciones. Felicidades a la banda y felicidades a Dirk Soldner por este nuevo trabajo.
Más en su página: http://www.dirksoldner.de/DirkSoldner/Home.html
La mejor defensa es un buen ataque, te lo diré en ocho susurros.
Los tópicos funcionan y por eso perduran. Los días son azules, o quizá lo parezcan, pero nada es gratis. La letra pequeña nos habla de la verdad, los titulares solo mienten a medias. Hay una línea invisible que solo vislumbran los cansados de vivir. Hazme un truco y no me quites la venda. Tu juego puede ser el mío, podemos ponerle nuevos nombres a las cosas. Nombres más amables para un nuevo mundo. Hazlo lento, pon tu mejor técnica, el corazón, que para eso ya se desliza demasiado veloz la vida. Y así soñar jugando, viviendo, en la esperanza de poder volver a creer en la magia de amar la vida que construimos para nosotros y entre todos. ¿Sabes?, se me acabaron los susurros.
Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2007
"Hay 3 tipos de personas en el mundo: los inamovibles, los movibles y los que se mueven"
Benjamin Franklin
Me complace comunicaros que este bendito Blog nuestro está de Aniversario y cumple hoy, ni más ni menos, que seis añitos.
No voy a esconder mi alegría y lo orgulloso que estoy de llevar tanto tiempo dando guerra a vuestro lado. Acostumbro a hacer cada aniversario un repasito general y una reflexión sobre cómo ha ido el año y no creáis que esta vez os voy a dejar sin él, aunque tendrá que ser otro día, porque llevo una semana muy loca. Así que, de momento, tan solo daros a todos un año más millones de gracias de todo corazón por seguir ahí, por darle sentido a este escondite literario.
Un saludo muy especial también a los 527 amigos del escondite de Iván en Facebook.
El placer es todo mío.
Yo, a solas, me buscaba a mí mismo a tu lado, bebía torbellinos, comía rayos y cenaba centellas, sin tener los planos, construía una avioneta para huir con ella los dos juntos.
Sembramos juntos en nuestra huerta, sin saber aún que los frutos que llegarían iban a ser condenas bajo el árbol de nuestra relación.
El buzón permanecía vacio de respuestas, la lluvia implacable mermando nuestros muros de barro. Al menos parecíamos estar bien juntos, compartiendo momentos, cerrando las fugas, tarareando la vida sin atender a las palabras.
Yo, solitario, te buscaba en los pasadizos, mientras, tú me esperabas junto a nuestro árbol con el hacha en la mano. Cavamos trincheras, alargamos pactos agónicos emplazando los compromisos de nuestro cariño.
Tú, a solas, te buscabas a ti misma a mi lado, bebías torbellinos, comías rayos y cenabas centellas y me escondías tu miedo a volar, tu miedo a compartir mi rumbo renunciando a tantas cosas.
En la avioneta sobró un sitio.
Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2011
Mi madre adoraba y sentía verdadera debilidad por mi primo Rubén, quien pasaba temporadas enteras con nosotros, en nuestras numerosas visitas a Puente Viesgo, o en nuestra casa en Valladolid. Rubén es cuatro años más pequeño que yo, pero la diferencia de edad nunca importó y jugamos juntos durante muchos años. Mi primo Rubén es el primo con el que más tiempo he compartido, hemos crecido prácticamente de la mano.
Yo estuve aferrado a mi inocencia infantil hasta los trece años. En aquel entonces, un día, espontáneamente, decidí desprenderme de todos mis preciados soldaditos de plástico, aquellos con los que había pasado horas y horas en la soledad escogida de mi cuarto.
Recuerdo que traté de jugar una última partida, una batalla de despedida. Una partida sin fe, empañada por la cruel realidad de comprender que la magia se deshacía a la velocidad que lo hace un iceberg abandonado en el desierto. Cuando descubrí sobre el suelo de mi cuarto a los dos bandos, uno en frente del otro, apuntándose con los rifles, las pistolas, los morteros y las bazookas, entendí que aquella batalla nunca se llevaría a cabo. Despacio, en un extraño ritual, fui guardando todos y cada uno de los soldados en su bolsa y la guardé para siempre en un cajón.
Rubén heredó todos aquellos soldaditos de plástico con los que yo había compartido tantas horas solitarias. Aquellos con los que, también, habíamos jugado tantas veces juntos. Rubén los recibió con una sonrisa, era feliz. Yo, sin entender muy como ni porqué, sentía que también lo era con él.
Mi primo Rubén continuó a solas con aquellas batallas de plástico mientras que yo comenzaba a descubrir las chicas y a preocuparme y a obsesionarme por el aspecto físico de aquel chaval al otro lado del espejo.
Hace unos años yo me negué a hacer el servicio militar. Mi primo Ruben es hoy en día un soldado profesional, paracaidista, francotirador, un aspirante a héroe bélico, a señor de la guerra, una convencida y talentosa maquina bien engrasada para matar.
Hace una semana le llamé por teléfono y me contó que ha rehusado el momento que tanto había estado esperando para conseguir así lograr un sueño aún mayor, ir por fin a la guerra. Él y unos cuantos, han optado por no ir con su destacamento al Líbano, para poder ir a cambio a Afganistán. Me reveló también que la OTAN, no satisfecha con controlar toda la zona y beneficiarse de las oportunidades financieras y económicas del denostado país, ahora han decidido saquear también los extensos campos de opio del sur, controlado actualmente por las mafias Talibanes. Saben que los Talibanes, que han renunciado ya a todo lo demás, no lo van a permitir y esperan una contraofensiva para dentro de pocos meses. España va a combatir activamente, aunque posiblemente no se vaya a hablar de ello en los medios, y mi primo lleva años preparándose para ello. Ahora que en el conflicto acaba de morir la primera mujer soldado del ejercito español, no he podido evitar pensar en nuestra conversación del otro día. Mi primo se sentía radiante, ilusionado y feliz, al fin podría pegar algún tiro en nombre de alguna misión militar.
Cuando la OTAN, engañada, aún creía en la cruzada norteamericana contra el terrorismo, se decidió legalizar esta ocupación. Ahora que todos sabemos que tal cruzada es una pantomima para enriquecer los intereses y las economías de unos pocos, deberíamos rectificar y no apoyar este absurdo conflicto.
Aunque no es fácil para nuestro gobierno negociar una retirada, cuando esta vez si que estamos sometidos a unas reglas y a unos tratados como socios de este club de la guerra, hay que exigir que, al menos, presionemos oficial y eficazmente a nuestros socios con una postura clara y concreta, coherente con nuestra postura en Irak, y que apoyemos activamente a los miembros que también compartan la opción de la retirada de las tropas.
Rubén, mí querido primo, como podría explicarte que las mayores victorias se han conseguido cuando las armas han descansado en los arsenales y las máquinas de guerra en los hangares. Tu sueño, tu victoria personal puede también ser como la mía entonces, cuando la ansiada batalla se transforma en la última de todas y nadie ha de morir por ella.
Como rezó durante años un graffiti en el túnel de las Delicias en Valladolid:
“¿Os imagináis que hay una guerra y no va nadie
Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2007
Recientemente nos han sorprendido los acontecimientos de Túnez que han desembocado en la huida del tirano Ben Alí, tan demócrata para occidente hasta anteayer y alumno ejemplar del FMI. Sin embargo, otra “revolución” que tiene lugar desde hace dos años ha sido convenientemente silenciada por los medios de comunicación al servicio de las plutocracias europeas. Ha ocurrido en la mismísima Europa (en el sentido geopolítico), en un país con la democracia probablemente más antigua del mundo, cuyos orígenes se remontan al año 930, y que ocupó el primer lugar en el informe de la ONU del Índice de Desarrollo Humano de 2007/2008. ¿Adivináis de qué país se trata? Estoy seguro de que la mayoría no tiene ni idea, como no la tenía yo hasta que me he enterado por casualidad (a pesar de haber estado allí en el 2009 y el 2010). Se trata de Islandia, donde se hizo dimitir a un gobierno al completo, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su execrable política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su constitución. Y todo ello de forma pacífica: a golpe de cacerola, gritos y certero lanzamiento de huevos. Esta ha sido una revolución contra el poder político-financiero neoliberal que nos ha conducido hasta la crisis actual. He aquí por qué no se han dado a conocer apenas estos hechos durante dos años o se ha informado frivolamente y de refilón:
¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo?
Y de paso confirmamos, una vez más por si todavía no estaba claro, al servicio de quién están los medios de comunicación y cómo nos restringen el derecho a la información en la plutocracia globalizada de Planeta S.A.
Esta es, brevemente, la historia de los hechos:
Pues esta es la breve historia de la Revolución Islandesa: dimisión de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis, reescritura de la constitución por los ciudadanos y un proyecto de blindaje de la libertad de información y de expresión. ¿Se nos ha hablado de esto en los medios de comunicación europeos? ¿Se ha comentado en las repugnantes tertulias radiofónicas de politicastros de medio pelo y mercenarios de la desinformación? ¿Se han visto imágenes de los hechos por la TV? Claro que no. Debe ser que a los Estados Unidos de Europa no les parece suficientemente importante que un pueblo coja las riendas de su soberanía y plante cara al rodillo neoliberal. O quizás teman que se les caiga la cara de vergüenza al quedar una vez más en evidencia que han convertido la democracia en un sistema plutocrático donde nada ha cambiado con la crisis, excepto el inicio de un proceso de socialización de las pérdidas con recortes sociales y precarización de las condiciones laborales. Es muy probable también que piensen que todavía quede vida inteligente entre sus unidades de consumo, que tanto gustan en llamar ciudadanos, y teman un efecto contagio. Aunque lo más seguro es que esta calculada minusvaloración informativa, cuando no silencio clamoroso, se deba a todas estas causas juntas.
Algunos dirán que Islandia es una pequeña isla de tan sólo 300.000 habitantes, con un entramado social, político, económico y administrativo mucho menos complejo que el de un gran país europeo, por lo que es más fácil organizarse y llevar a cabo este tipo de cambios. Sin embargo es un país que, aunque tienen gran independencia energética gracias a sus centrales geotérmicas, cuenta con muy pocos recursos naturales y tiene una economía vulnerable cuyas exportaciones dependen en un 40% de la pesca. También los hay que dirán que han vivido por encima de sus posibilidades endeudándose y especulando en el casino financiero como el que más, y es cierto. Igual que lo han hecho el resto de los países guiados por un sistema financiero liberalizado hasta el infinito por los mismos gobiernos irresponsables y suicidas que ahora se echan las manos a la cabeza . Yo simplemente pienso que el pueblo islandés es un pueblo culto, solidario, optimista y valiente, que ha sabido rectificar echándole dos cojones, plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al resto del mundo.
El país ya ha iniciado negociaciones para entrar en la Unión Europea. Espero, por su bien y tal y como están poniéndose las cosas en el continente con la plaga de farsantes que nos gobiernan, que el pueblo islandés complete su revolución rechazando la adhesión. Y ojalá ocurriera lo contrario, que fuera Europa la que entrase en Islandia, porque esa sí sería la verdadera Europa de los pueblos.
Fuente: "Nosinmibici" http://nosinmibici.com/author/nosinmibici/
Y si os interesa el tema y quereis saber más o leer un poco más al respecto, este otro artículo es cojonudo y muy clarificador:
http://www.corneta.org/no_104/islandia_revolucion_para_europa