Bueno, pues repetí en el festival de cortos de "La Audiencia" de Salamanca, como hace tres años en su primera edición y esta vez estuve invitado para proyectar "La Marea" y el piloto para serie de televisión de 11 minutos "La bella y el asesino". Mis amigos Refo (Un mundo desde el abismo) y Miriam me invitaron a pasar estos días en su casa y de nuevo hemos vuelto a compartir una semana ciertamente irrepetible.
Tras cinco días de alcohol, noches sin dormir y comida en abundancia, puedo decir que, al menos, he mantenido mi peso en referencia a la semana pasada y este lunes pesaba de nuevo 85,3 kg.
El cambio de fecha ha perjudicado importantemente al festival este año en cuanto a las visitas a las proyecciones, sobre todo en comparación con los dos anteriores años.
El primer día solo se proyectó una parte del programa planeado por falta de audiencia, y nunca mejor dicho. Y así, aplazaron mis cortos para el tercer día, viernes. Aún a pesar de todo, se proyectaron cosas anteriores del simpático y marchoso realizador David Valero y vimos Me está mirando una de sus primeras experiencias fílmicas. Valero nos contó también un poco de su experiencia con el rodaje de su primer largo en el que aún se encuentra en post producción. También estaba invitado mi amiguete el gallego Jairo Iglesias con sus estupendos cortos de guerra civil y algunos cortos casi inéditos. Sami Natsheh presentó unos cortos tan interesantes como delirantes casi a partes iguales. En la moderación de las proyecciones y las charlas, como ya es habitual, de nuevo el entrañable Bruto Pomeroi. Y por la noche, pues todos juntos, con Refo y Miri a beber por los bares salmantinos y a las 6 a casa.
El siguiente día nos encontrábamos de mal estómago y bastante resacosos, así que nos pasamos el día vagabundeando con el Pro Evolution Soccer, charlando, dormitando y viendo pelis. Esta vez, agotados, no fuimos a las proyecciones de La Audiencia así que mejor paso a contaros el día siguiente:
El viernes, con la morriña de no poder acudir juntos a Sitges este año, nos fuimos al cine a ver "Reflejos" la peli de Aja que abre este año el Festival. Nos pareció de una flojez y de una falta de personalidad muy poco digna del director francés.
Por la noche, después de cenar, fuimos a ver las proyecciones y allí nos encontramos con los cortos de David Planell, al que por fin tuve el gusto de conocer en persona y charlar un poco con él. También nos contó un poco sobre su primera peli, próximamente a estrenar en los cines, La vergüenza. También los cortos de Lino Escalera, con su estupendo Elena quiere, que ya tuve la ocasión de ver proyectado en el festival de cortos de Moncofa, donde le conocí hace un año más o menos.
David Moreno y su sorprendente Unday, corto con un niño como protagonista con un trabajo actoral prodigioso y a un padre interpretado a la altura y con gran solvencia por el actor Javier Batanero. Y hablando de buenas interpretaciones, las estupendas actrices Natalia Mateo y Marta Aledo presentaron su corto Test, modesto, pero cargado de momentos auténticos y de unas actuaciones y unos diálogos sobresalientes. A Natalia ya la conocía de una de las ediciones del festival de cortos de Astorga. Yo también proyecté lo mío y vinieron a verlo mi hermana Ana y unas amigas y al terminar salimos todos juntos por ahí. A la cama a las 7.
Mi amigo Nino se vino desde Madrid y el sábado nos fuimos en coche junto a Refo y Miri a un pueblito casi en la frontera con Portugal a comer chuletas de cordero, cochifrito y ensaladas. A la tarde, nos fuimos a enseñarle Salamanca a Nino y después nos fuimos al Steiner a comer una hamburguesa casera mientras el Barsa le metía un gol cada 5 minutos a mi incorregible Atleti. Y más bares. Quedamos con mi hermana Ana y con su novio italiano, Marco, en el Pani y de nuevo estuvimos por ahí hasta las tantas.
El domingo llegó mi tía Eva y Samir, su novio, y quedamos todos de nuevo en casa de Ana y Marco. Nino se volvió por la mañana a Madrid, pero Refo y Miri se vinieron y Marco nos hizo una pasta Spaghetti aglio, olio e peperonchino y yo compré unos pollos fritos con patatas en la pollería de debajo de segundo. Comimos todos juntos en la terraza y a las 6 de la tarde cogí mi vuelo de vuelta a Barcelona.
Me encanta Salamanca, me fascina el rollo familiar de esta muestra de cortometrajes producida por Joserra, el dueño del bar La Audienciay organizada por el belloto prodigioso Rubin Stein ("La bellota radiactiva") a quienes, desde aquí, vuelvo a dar las gracias por la invitación.
Este viernes me vuelvo por dos semanas a Munich a trabajar en mi proyecto alemán y a terminar unas cosas en la Escuela de Cine. Me han buscado un hotel con acceso a Internet así que espero poder seguir contándoos cosas desde allí.