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NO MIRES AHÍ (Daniel Romero, España 2013)

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Ha llegado el momento de comentar un par de impresiones sobre el último trabajo del realizador Daniel Romero, el cortometraje "No mires ahí“ que se ha financiado en gran parte gracias a una plataforma de Crowdfunding en la que contribuí hace unos meses. Lo hice a ciegas, sin conocer ni la historia ni el guión y quise entrar como productor asociado a sabiendas de que su director es uno de los realizadores más prolíficos y más trabajadores de todo nuestro plantel nacional.

La productora que lo respaldaba, el equipo técnico, el casting solo presagiaban un final feliz. Mi idea era la de dejarme sorprender, complementar y casar con éxito la faceta de productor asociado con la de espectador privilegiado. Privilegiado no solo por poder disfrutar o lamentar el resultado final antes que otros espectadores, sino por hacerlo completamente libre de spoilers y sin ningún tipo de información previa sobre la trama. Y así descubrí "No mires ahí“:

Dani ya venía cuidando con mimo el apartado técnico en sus últimos trabajos, algo que va de la mano en la moda impuesta en el género que tan bien trabaja, el de terror y el thriller psicológico. Aunque se tratan de géneros que en otras épocas eran menos exigentes en estos apartados, en la actualidad se exige un acabado casi perfecto para que el producto sea reconocible entre los títulos que lo abanderan. Y aquí, su inagotable amor por la profesión y la labor de los distintos departamentos dejan la cinta a una gran altura.

Destacable la sobria y eficaz puesta en escena, el trabajo detrás de la cámara de un siempre solvente e inspirado José Martín Rosete y la recreación de una atmósfera inquietante y en in crescendo. 
Me gusta ver como las historias de Dani son cada vez más adultas, más maduras y sin huir de los momentos más complejos de dirigir, los conflictos, las emociones, los sentimientos a la sombra de los sucesos misteriosos y la dirección de los actores. Y „No mires ahí“ es posiblemente el trabajo más avanzado en este aspecto.

Si hay algo que reprochar, que siempre lo hay, aunque hablemos del mismísimo Hitchcock, es a mi parecer el uso de la música, aunque acertada, en el camino para la emoción del espectador, señala quizás de forma demasiado explícita los momentos para el sobresalto. Y también comentar algo que tiene que ver con la realización de Dani, no solo en este trabajo, sino también en otros anteriores, y es notar como el sentido de la responsabilidad, el esmero por resultar reconocible dentro de las normas del género, hacen que su trabajo a la hora de arriesgar, de marcar su propio estilo, se sienta un tanto encorsetado. Y no deberíamos olvidarnos que, si hay un genero en el que mejor se puede amortizar los riesgos para intentar ser originales y sorprender al espectador lo es precisamente en un, chamuscado y en horas bajas, género de terror. Un genero con tanta tierra quemada, lugares comunes, clichés y convenciones para el bostezo, es de agradecer decisiones valientes en la dirección de arte, en el propio lenguaje narrativo, en la estructura dramática o en el reparto de la información.

Dani se muestra incansable, no para de practicar y trabajar, pero creo que es hora de que se suelte el pelo, le ha llegado el momento de empezar a olvidarse de las reglas y poner toda su magia y todo el talento que demuestra solo a favor de lo que propone y de lo que trata de transmitir desde su propia mirada de autor.

Para el disfrute de todos nosotros, ya en este nuevo y notable trabajo se intuye que ese salto imprescindible está a punto de suceder. 

Gracias al equipo de "No mires ahí“ por este estupendo trabajo que seguro que va a dar que hablar en festivales de todo el mundo y por mi parte, ya estoy deseando descubrir el siguiente paso de Romero. La proyección solo invita al optimismo, a pesar de vivir un presente en el cine tambaleante e incierto. Los espectadores amantes del buen género le estaremos esperando.

Iván Sáinz-Pardo

Ver Trailer "No mires ahí": 

http://vimeo.com/64406915

08/07/2013 23:56. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE No hay comentarios. Comentar.

THE OBAMA DECEPTION

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Mas allá de creer ciegamente en todo lo que un documental como “Obama Deception” de Alex Jones predica, creo que hay que planteárselo como lo que es, una provocación desmesurada que se esfuerza por incitarnos a una reflexión necesaria. Es un grito y no un susurro, es una queja, una protesta y no una opinión, porque las informaciones que ofrece tienen que confrontarse en un combate desproporcionado y en inferioridad de condiciones con las de una opinión publica mayoritaria y monocromática, calculada y planeada por agencias de marketing y de publicidad, asesoradas y financiadas por multinacionales e imperios de la banca y del comercio. Una opinión publica manipulada por la casi totalidad de los medios de prensa y comunicación de todo el mundo que curiosamente pertenecen en su mayoría a intereses o están en propiedad de dichas multinacionales.

El documental sugiere que el fenómeno Obama es una estafa cuidadosamente diseñada por la élite financiera de Wall Street y la Reserva Federal FED (que no es federal sino un banco privado). Afirma que Obama ha sido enaltecido como el salvador en un intento de engañar a los estadounidenses y al mundo entero para, realmente, llevar a cabo la agenda y los planes de la élite financiera.

“Hemos llegado a una coyuntura crítica en los planes del “Nuevo Orden Mundial”. No se trata de izquierda o derecha: Se trata de un Único Gobierno Mundial. Los bancos internacionales planean saquear a los habitantes de Estados Unidos y convertirlos en esclavos en una Plantación Global.”

Habrá millones de entusiastas en todo el mundo aferrándose a la esperanza de que Obama sea el Mesías que devuelva la luz a este mundo convertido en un sótano oscuro, pero, mas alla de alegrarme de no tener que volver a ver tan a menudo el careto del anormal de Bush en los telediarios, nunca me ha provocado un ápice de confianza o de simpatía el nuevo presidente de los Estados Unidos. Si todos sabemos lo que ética y moralmente significa luchar a codazos para llegar a presidente de una simple comunidad regional de un país tan insignificante como es, por ejemplo, el nuestro, es como menos insensato e ingenuo creer que se puede llegar honesta y decentemente a un cargo como el que actualmente atesora el líder norteamericano y creer que realmente este se vea en libertad objetiva de tomar las decisiones importantes. Para poder soñar con optar seriamente y con garantías a una candidatura de gobierno, son imprescindibles multimillonarias campañas políticas, estrictos compromisos con Lobbies y multinacionales y el necesario apoyo de diversas instituciones y de otros políticos y familias de poder e influencia internacional.

Han pasado 100 días desde que Barack Obama, supuestamente, haya comenzado a hacer realidad sus atractivas promesas electorales de cambio y de esperanza para los norteamericanos y el mundo. Pero la esperanza por si sola y las palabras bonitas no pagan nuestras hipotecas, ni devuelven las libertades ni los derechos civiles amputados o arrebatados por las que antes, durante años y años de historia, tantisimas personas han ofrecido y sacrificado sus vidas enteras. La esperanza por si sola no alimenta ni otorga aporte calórico a los necesitados, no ofrece ni devuelve justicia al mundo, ni tampoco cambia las injusticias y la horrible realidad que hoy en día gira en torno al ecosistema de nuestro planeta, los animales y a la gran mayoría de los humanos que lo habitan.

Lo importante en este film es que se informa de quienes son algunos de los miembros del gobierno Obama, para quiénes trabajan, cuales son algunas de las mentiras que ha dicho el, por aquel entonces candidato a presidente, durante su campaña política, cual esta siendo hasta la fecha su agenda real, y en general, quien es toda la gente que rodea su administración, a que organizaciones pertenecen y cuales han sido sus negocios o intereses hasta la fecha de hoy.

Lo apasionante de este documental y de todo este tema es que, si a uno le interesa, puede contrastarse la información y a la vez seguir el curso de los acontecimientos semana tras semana en los periódicos y en los telediarios para comprobar si las afirmaciones van cobrando sentido. Lo cierto es que la administración del presidente Obama esta llena de personalidades que comparten intereses y negocios o que pertenecen a las mismas organizaciones e instituciones que la administración Bush. Detrás de Obama esta Wall Street, La Reserva Federal, El grupo Bilderberg, La comisión Trilateral y las familias de banqueros y organizaciones mas influyentes y capitalistas de todo el planeta. En esto no parece mentir el señor Alex Jones y les invito a que investiguen si quieren un poquito la historia y las “hazañas” durante los ultimos 100 años de dichas organizaciones y personajes. Al menos, no me negaran que no llama la atención que los mismos quienes han apoyado y han hecho negocios en el pasado con Stalin, con Hitler, o con los Bush, ahora también sean los que protegen y financian a Obama. La raza del perro es importante para medir su comportamiento, pero es aun mucho más determinante el carácter de quien lo da de comer cada día y lo adiestra. Lo cierto es que Obama en sus primeros 100 días de gobierno no ha cumplido prácticamente ninguna de sus promesas electorales y sus primeros movimientos son plenamente sospechosos y contradictorios: Mostrarse en contra y votar después a favor de la “Ley Patriotica”, conocida y declarada por varios fallos judiciales como inconstitucional por violar los derechos y garantías de la Constitución de los Estados Unidos. Retrasar su retirada “inmediata” de las tropas de Irak de 6 meses a 14 meses y actualmente convertirla en una retirada parcial y en un plazo de 2 años. (No olvidemos que es una ocupación ilegal en la que han muerto más de 1 millón de inocentes y que se ha demostrado oficialmente que no existe otra motivación para dicha ocupación que no sea la económica, militar y política). Doblar el envío de tropas a Afganistán con otros 35.000 soldados más. Su apoyo condicional y aprobación de dar a ciegas, sin control alguno (y sin respetar el periodo de reflexión minimo de aprobación de leyes y firmas) a la banca miles de millones de dollares de dinero publico. Recientemente ha pedido 1.500 millones de dollares mas para el cartel farmacéutico contra la “temible” gripe porcina. (Si les apetece y les gustan las sorpresas y las emociones fuertes, les animo a que investiguen un poco sobre que conocidas familias son las dueñas y las mayores inversoras en las multinacionales farmacéuticas implicadas, solo les adelantare que el ex secretario de Defensa de Bush, Donald Rumsfeld es directivo desde hace 20 años del laboratorio Gilead Sciences, Inc. la firma con sede en California que fabrica y tiene los derechos del famoso "Tamiflu".)

Mi opinión ante todo esto es que nos atiborramos a información barata, manipulada, prefabricada, presaturada y bebemos litros y litros de desinformacion por los medios de comunicación habituales. Las noticias se manipulan buscando audiencia para vender mas con los anuncios y con la publicidad, o directamente se inventan o se precocinan para condicionar los hábitos de consumo. El único camino para la libertad y el único Dios de esta sociedad capitalista y de este mundo globalizado es el dinero y el beneficio económico. Y su único motor es el consumo creciente. Por esta razón, las noticias, los discursos políticos o cualquier aspecto de relevancia en nuestra sociedad ocultan un único fin, vender algo a alguien o sacar algún tipo de beneficio económico. Con esto quiero decir que es de agradecer que nos llegue información desde otro lado, es útil que exista un medio medianamente libre como aun lo es parcialmente el Internet y creo que es muy interesante escuchar desde todas las partes y tratar de contrastar en lo posible.

El sistema capitalista esta enseñando su verdadera cara, cruel, injusta, inhumana y la supuesta crisis económica, que por cierto, no la sufren en sus carnes nunca quienes la provocan, no lo es tanto como la brutal crisis ética, moral y de principios que nos asola.
Que solo se investiguen y se financien las enfermedades mayoritarias y con salida comercial, que se destruya, contamine, corrompa, viole, envenene o se mate si se puede hacer negocio con ello, que se incite a la infelicidad, a la enfermedad y al miedo para transformarnos en consumidores compulsivos. Que valga el todo por el todo en nombre del dinero y del mercado libre y que quienes lo posean puedan vivir intocables por encima de la ley y de sus deberes para con el resto. Que quien tenga dinero pueda esclavizar, social, sexual o comercialmente a quienes no lo tienen. Que se incite a la escasez como única formula de baremo económico, que acepte un sistema que incita y progresa con la especulación, el engaño, la ocultación, la corrupción y la alienación y la despersonalización del ser humano, es algo grotesco, estupido y absolutamente malvado. Es por eso que me parece interesante denunciarlo, gritarlo, informar sobre ello y tratar de que la gente se detenga por un momento a pensar sobre lo que sucede a su alrededor, en torno a la vida en la que somos todos protagonistas.

Alex Jones en si y sus formas tampoco me resultan especialmente simpáticas y creo que es sensato poner su información, al igual que todas las demás, en cuarentena. No comparto en gran parte su forma de pensar y mucho menos tratándose de un personaje conocido por su tendencia al paleoconservadurismo. Este movimiento desaprueba todo tipo de relación homosexual, y a su vez están en contra del aborto y la destrucción de la vida de cualquier ser que no haya tenido la opción de elegir acerca de su muerte. Defienden la tradición, la sociedad civil, el federalismo clásico, la identidad familiar, religiosa, regional y nacional.
Están en contra de los Neoconservadores y de aquí se puede entender quizás su lucha acérrima contra los últimos líderes políticos norteamericanos. Es un movimiento de derecha política anticomunista y antiautoritaria, de aquí ese carácter anárquico y de exacerbada rebeldía de Alex Jones contra todo y contra todos. Un ejemplo de esto es que, aunque parecen luchar por causas semejantes, tambien dispara contra el conocido realizador Michael Moore. A la vez comparte argumentos en común con Peter Joseph, el director del fascinante documental “Zeitgeist”, no tanto así las formas ni el modo de enfrentarse contra el sistema actual. Mientras que el primero opina que hay que conseguir mantener al pueblo armado para una lucha armada inevitable contra el sistema impuesto de la elite bancaria y el nuevo orden mundial autoritario al que nos dirigimos, el segundo cree que el cambio puede y debe ser pacifico y siempre desde el propio individuo.
Es por todo esto que, aunque desconozco las motivaciones reales de Alex Jones, tras casi media vida dedicada en gran parte a la denuncia de casi todos los aspectos que tambien aborda en este su ultimo documental, si me parece muy interesante la llamada de atención de gran parte de su discurso. Y les recomiendo su visionado.

Yo también opino que la política en la televisión es un mero show y que las verdaderas partidas económicas y políticas se juegan a escondidas en los lobbies de los mejores hoteles de lujo del planeta. También creo que es necesaria una revolución. También me temo que no será una revolución pacifica y a la vez, creo que el cambio tiene que comenzar en nosotros mismos, en nuestra lucha interior para entender que la felicidad se obtiene mediante el respeto hacia nosotros mismos y hacia los demas, siendo fieles a nuestros principios, siendo coherentes con lo que predicamos y con lo que, sinceramente, creemos. La revolución comienza con nuestros amigos, con nuestras familias, con nuestra gente, con nuestra comunidad de vecinos o nuestro barrio. Y es que, como bien dicen por ahí: “La resignación es un suicidio permanente”

Ivan Sainz-Pardo

ACTUALIZACION:

OBAMA RECULA UNA VEZ MAS Y REACTIVA LOS JUICIOS MILITARES DE GUANTANAMO

Obama se retracta de su decisión inicial. Esa reactivación ha provocado el enfado de sus seguidores, ya que en su campaña electoral se comprometía a rechazar la ley que establece las comisiones militares y a poner así fin a los juicios por crímenes de guerra de Guantánamo.

Obama, quien asumió el cargo en enero, ha prometido cerrar la prisión de la Bahía de Guantánamo en 2010. La prisión fue creada en 2002 para albergar a los prisioneros en los EEUU durante la guerra contra el terrorismo que el presidente George W. Bush declaró después del 11 de septiembre de 2001.

Obama decidió a principios de esta semana parar la difusión de fotografías que representan los presuntos abusos de prisioneros, rompiendo otra promesa anterior.



11/05/2009 17:58. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 9 comentarios.

CASTILLO DE NAIPES

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Se me esta haciendo algo larga la estancia en Munich. Lo estoy pasando bastante bien, pero dos semanas fuera de casa, durmiendo en un hotel, llegan a cansar. De vez en cuando tengo ratos muertos y, como si ya durante los seminarios en la Escuela me viera pocas películas, de vez en cuando me da por meterme en un cine y aprovechar para verme alguna peli alemana en cartelera. El sábado pasado me vi “Das Baader Meinhof Komplex” de Uli Edel, sobre la historia y los atentados cometidos por la banda terrorista alemana RAF durante más de tres décadas.

Una película coral, con los mejores y más conocidos actores alemanes del momento y producida por Bern Eichinger, productor de ’El hundimiento’, ’El perfume’ y ’El nombre de la rosa’. Es la película que representará este año a Alemania a los Oscars y, aunque será difícil repetir, tiene muy buenas opciones a optar a la estatuilla. Me gustó mucho, con descaradas reminiscencias de "Munich", la película de Spielberg, pero me dejó también con algunos sinsabores. Es muy larga, dos horas y media que casi parecen tres, porque llega un momento que la trama se estanca, se repite y se limita a narrar los hechos de forma cronológica, pero sin atender demasiado su evolución dramática. No me quedó tampoco muy claro el mensaje final, la motivación que mueve a los autores a contar esa historia y de esa forma. Es como si al tratar de abarcar mucho, de contar demasiado y con tantísimos personajes, uno se quedara como espectador fuera de la fiesta. Aún así, una producción magnífica, muy buenas actuaciones y un nivel cinematográfico sobresaliente. Muy recomendable. Os dejo el trailer para que no se me despisten:


Ayer estuve en la Premiere de “Nordwand” de Philipp Stölz, una de escaladores en la época del III Reich que comienza bastante bien, pero termina por languidecer brindándonos poco más que lo típico, aludes de nieve, esfuerzo personal y mucho sufrimiento. Lo cierto es que el sufrimiento también se transmite a las butacas del cine porque, con sus dos horas de duración, esta sí que realmente se hace eterna. El trabajo de cámara en mano resulta no menos que confuso, la música exagerada y realmente fuera de lugar y especula con una historia de amor que hace aguas por todos los lados. Me aburrí soberanamente y les advierto de que, además, posee un final desbalazado y bastante poco satisfactorio.

En el cine de la escuela, estos días, he podido ver en pantalla grande, entre otras, las maravillosas “Humberto D” y “El ladrón de bicicletas” de Vittorio de Sica y “Roma ciudad abierta” de Roberto Rossellini. La francesa “Attention, les enfants regardent” de Serge Leroy y el fantástico documental “Etre et Avoir” del también realizador francés Nicolas Philibert.
Hoy me he enamorado completamente de esa absoluta obra maestra que es “Paper moon”, de Peter Bogdanovich y de nuevo bastante jodido me ha dejado revisionar la onírica y perturbadora "Heavenly Creatures" de Peter Jackson.

Mañana me pierdo clase porque tengo una reunión de producción y otra con una distribuidora. Curiosamente hoy mismo me ha llegado por correo al hotel el precontrato para la dirección de “Die Therapie”, con lo que, aún continúo muy lejos de mi primer largometraje, pero a la vez y oficialmente, más cerca que nunca. Sin embargo, sabiendo muy bien que los proyectos de cine son tan estables y seguros como un castillo de naipes en la cubierta de un barco a la deriva, lo celebraré cuando realmente suene la primera claqueta.

Y sí, amigos, cuando ese momento llegue, quizás se encuentren con un tipo rebosante de felicidad, silbando y haciendo por la calle algo parecido a esto:


21/10/2008 20:49. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 8 comentarios.

HANCOCK (Peter Berg, USA, 2008)

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Durante mi estancia por trabajo en Berlin nos hicimos, de forma inesperada y casual, con unas entradas para la premiere alemana de Hancock. Un despliegue espectacular, por todo lo alto, con la presencia del director, Peter Berg, el productor y los actores: Will Smith, Charlize Theron y Jason Bateman. Con paseo por la alfombra roja, coches de policía volcados, la presencia de todos los medios informativos posibles y retransmisión en directo del canal Pro7. Un espectaculo muy hollywoodiense que culminó con la presentación de la película en la sala por los propios protagonistas.

Pero vayamos a la película: Comienza de forma trepidante, con unos efectos especiales logrados y con la premisa atractiva y divertida que ya nos mostraba el magnífico trailer. Un superhéroe irreverente, mal educado y con problemas de alcohol, eficazmente interpretado por Will Smith, que a duras penas mantiene a los malos de la ciudad de Los Ángeles a raya generando, por su dejadez y sus ebrias formas, más caos y destrucción del que trata de evitar.
La película se vende y se presenta así misma como rebelde, subversiva y cool, pero según van pasando los minutos, descubrimos que la Universal nos ha vuelto a vender gato por liebre ofreciéndonos otro Blockbuster familiar, convencional, inofensivo y comercial.
El mayor problema de Hancock es la poca credibilidad de todo lo que ocurre en una historia de superhéroe donde además, no existe antagonista o antihéroe. El personaje que se supone que ocupa esta función se malgasta como supuesta sorpresa o giro argumental, que lamentablemente ya se han encargado los guionistas de arruinar bastantes minutos antes con guiños poco sutiles y más bien explícitos. Siendo los creadores conscientes de esta carencia fundamental, se sacan como apoyo a otros antagonistas de la manga que, no solo no están a la altura esperada, sino que ya terminan de asesinar cualquier esperanza de coherencia en la historia. La película promete pero se derrumba como un castillo de arena en la segunda parte y ya no consigue remontar el vuelo. Es por esto que el sabor de boca al finalizar es más amargo que otra cosa. El sabor de un producto totalmente olvidable que, sin embargo, entretiene y divierte durante el corto ratito que la premisa inicial se desarrolla.

Gustará más a niños, a adolescentes despistados y a familias de domingos de centro comercial. Los que busquen una historia detrás o momentos de buen cine, mejor que se revisen la estupenda “El Protegido” (Unbreakable, 2000) del, desde entonces, tan venido a menos M.Night Shyamalan.

Iván Sáinz-Pardo

24/06/2008 12:54. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 4 comentarios.

EL JURADO DE KAIROUAN

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Esto son un egipcio, una libanesa, un sirio, un tunecino y un español que eran jurados de un Festival Internacional de Medio Ambiente en Túnez en donde, sin embargo, la mayoría de las películas se proyectaban en árabe o en francés sin subtítulos y el resto con un poco de suerte en ingles. Encerrados con los muebles de aquella pequeña habitación de hotel recordando años anteriores ahora tan pasados de moda, con las cortinas cerradas, el humo de los cigarrillos tiñendo el ambiente y bajo las discusiones continuas en árabe tan solo amenizadas con un ingles intermitente y de repetidor de primer curso de bachillerato, el español desvió su atención, puso su imaginación a volar y por unos instantes se imaginó que allí mismo, estaban planeando a escondidas el atentado de Munich del 72. Encerrados deliberando en la habitación de un hotel cochambroso en donde, sin duda alguna, las tres estrellas también parecían protagonizar un chiste malo, va el español y dice:

“Las otras películas anteriores pues más o menos, pero creo que en este engorroso documental francés si que me vendría bien un poco de traducción simultanea, ¿puede alguien explicarme de que va?”

Pero fue en esos momentos, ya mediada las proyecciones, cuando el español descubrió que el resto de los miembros del jurado tampoco sabían ni papa de francés y que, además, sorprendentemente, su oxidado ingles era el más aventajado de entre los mismos.

Mi participación como jurado en “The International Festival of Environmental of Film (FIFE6)” en Kairouan, Tunez ha resultado una experiencia divertida y ciertamente surrealista, en donde, además he podido conocer un bastante de la Tunez medieval y profunda y un más que suficiente de la Tunez turística y mercantil. Durante toda una semana hemos convivido con mucha gente realmente simpática e interesante. Mientras yo veía películas con el jurado, Lucy ha aprovechado para visitar algunos otros sitios más por su cuenta y hacer unas fotos estupendas.

Y como es de esperar, continúo con el palmarés:

Ganadora del primer premio ha resultado el documental americano de Faith Morgan

“THE POWER OF COMMUNITY”:

Una interesantísima ventana al futuro próximo desde una mirada al pasado de Cuba que, tras el derrumbe de la antigua Unión Soviética y los embargos, arrebatadas las posibilidades y ventajas del petróleo, con una moneda por los suelos y sin más recursos energéticos, simuló forzadamente pero de forma espontánea y sin pretenderlo, una situación muy cercana a la que se augura muy pronto al resto de países desarrollados cuando el abastecimiento de petróleo se cristalice como un problema global. Mientras la demanda del petróleo asciende más que notablemente con el desarrollo de países como China, las reservas y extracciones del crudo comienzan a bajar considerablemente.
El modelo cubano demuestra que un parón dramático en el desarrollo de una sociedad y un país entero también puede enseñarnos a encontrar soluciones y situaciones sociales y medio ambiental más positivas, más humanas y respetuosas con nosotros mismos y nuestro hábitat natural. Mientras que nuestro planeta ha necesitado miles y miles de años para crear todos los recursos naturales más importantes, nosotros estamos despilfarrándolos todos en un solo siglo, grotescamente y sin ningún respeto ni sentido común.

El segundo premio fue para el documental canadiense de Pascal Gelinas

“EL PORTADOR DE AGUA”

La historia de Pilles Raymond, un canadiense que un día decide cambiar su cómoda vida en Québec por la isla de las Flores en Indonesia. Allí decide comenzar a ser coherente y llegar a un compromiso entre lo que piensa en su cabeza que habría que hacer por ayudar a los demás y lo que realmente hace cada día. Y así comienza por lo más básico, el agua. Pilles aprende el idioma autóctono y se hace con la confianza de los pequeños pueblos católicos y musulmanes de la zona. Con su voluntad y su dialéctica logra unirlos en una misión común, organizar una cuadrilla para ir llevando el agua y construyendo pozos y viaductos a cada uno de los pueblos. El canadiense logrará hacerse respetar y querer entre las gentes de la región, sin pedir nunca nada a cambio y conseguirá incluso que católicos y musulmanes continúen colaborando en paz en la construcción conjunta de iglesias y mezquitas. Una historia de solidaridad y de buena voluntad. Una historia que nos demuestra que la distancia que nos separa del pensar en algo y ponerse a hacerlo realidad puede ser definitiva para lograr un mundo mejor.

El tercer premio fue para el breve pero estupendo documental del canadiense Paul Davis

“-40 C”

En un lugar en el que los días son cortos y aterradoramente fríos y las oscuras noches superan los 40 grados bajo cero, lo único que nos pide el cuerpo es quedarnos en la cama como osos invernando. ¿Quién cogería una bicicleta en estas circunstancias para ir a trabajar?
Con la ayuda de una linterna en el casco, atravesando la oscuridad, la niebla y la nieve espesa, con un frio capaz de hacer quebrar el acero, un profesor se dirige a la escuela para ofrecer educación a sus alumnos.

La buena voluntad es una pequeña luz en la oscuridad.

El premio especial del jurado fue para el documental francés de Thierry Ragobert

LE MYSTERE DES CRIQUETS

En Nigeria y Mauritania un equipo de científicos dirigidos por Antoine Foucard trata de frenar la amenaza de una plaga desconocida, mutante y devastadora de langosta. Un documental de factura destacable y que con un ritmo controlado consigue atrapar la atención del espectador.

Después se dieron algunas menciones especiales, todas muy políticamente correctas y a documentales y producciones en su mayoria lamentables donde se puede destacar en lo negativo las tres menciones especiales a la bochornosa producción egipcia “A GUEST COMING WITHOUT APPOINTMENT” y en lo positivo se rescató al menos a una producción española que, aunque lejos de tratar un problema medio ambiental, si es un cortometraje repleto de talento, frescura y sensibilidad por un tema social tan importante como es el problema de la inmigración descontrolada y dramática en el estrecho. Felicidades a Coke Rioboo por su estupendo “EL VIAJE DE SAID” Cortometraje de animación con plastilina que os recomiendo con fervor.

Se quedaron sin premio películas tan destacables como “O” del belga Pieter Jan De Pue, con un mensaje sin diálogos y una factura asombrosa.

“CONFLICT TIGER” del ingles Sasha Show, sobre la caza furtiva del tigre en Rusia convertida en un combate a muerte entre dos razas animales tratando de sobrevivir. El tigre, con su hábitat disminuido, mermado y dañado por el hombre, en busca de comida fuera de sus dominios, el hombre, hundidos en la miseria tratan de cazar para vender en el mercado negro al tigre muerto y ganar dinero para poder vivir. La desesperación plantea una rivalidad en la que con los bastos bosques rusos como escenario, el hombre armado es muchas veces la presa. En África un tigre no es denominado un asesino de hombres hasta que no se haya merendado a 5 humanos. En Rusia los bosques se llenan de asesinos de tigres y asesinos de humanos en una disputa absurda. Un documental entretenidísimo que logra hacernos reflexionar.

Otras producciones notables fueron los documentales de calidad de la francesa Isabell Millard “Las ISLAS DEL SILENCIO”, o “LAS BRUMAS DE MANENGOUBA” del francés Gaullaume de Ginstel. También asombroso el trabajo autodidacta y laborioso del ruso Oleg Lunichkin con su “UNICUM”

En definitiva un nivel bastante alto y una experiencia única.
"El Último viaje del Almirante" se proyectó en la sección informativa y el debate posterior fue muy interesante para descubrir como se interpreta el pasaje histórico del cortometraje desde una metalidad musulmana. Puedo decir que gustó mucho y que para mi fue muy enriquecedor.
Y así es que compartí unos días con el cortometrajista Xavi Sala, un tío entrañable, también conocimos a Aflah, Sanda, Neal y Peggy, Sergio Canella, Pascal, Isabell, Oleg, Salom, Amin y todos los demás. Desde aquí un fuerte abrazo.


13/02/2008 12:57. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 4 comentarios.

CRONICA DE SITGES 2007 (2º parte)

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MIERCOLES 10

Fuimos Refo y yo a comprar algo de comida para pasar estos días y también un par de botellas de vino para llevar a la barbacoa de mañana. Aún no sabíamos como podríamos ir y volver hasta Sant Pere y esto nos quitaba algo las ganas, pero pensamos que si al final no nos apetecía, podíamos bebernos nosotros las botellas de Rioja en casa y celebrar que la vida es bella y que el Pisuerga pasa por Valladolid.
Para esta noche habíamos planeado cenar en casa unos pinchos morunos y una butifarra catalana y después había que elegir entre una fiesta 40 Aniversario del festival en Pacha o la proyección de “Blade Runner: Final Cut”. Pero antes de esa decisión nos esperaban dos películas más:

MUSHISHI (Katsuhiro Otomo, Japon, 2006)

Mushishi es un manga creado por Yuki Urushibara que, además de tener su serie de anime, ahora cuenta aquí con su adaptación cinematográfica en imagen real. La adaptación al lenguaje cinematográfico sale perjudicada porque no consigue mantener un ritmo minimamente coherente para el espectador occidental. Es una fábula medieval de carácter fantástico que, aunque maneja una narrativa visual poética, arrastra también una languidez extrema y una trama más bien insulsa y poco atractiva que hará bostezar hasta los gatos de escayola más estoicos.

A´L´INTÉRIEUR (INSIDE) (Alexandre Bustillo, Julián Maury, Francia, 2007)

Leer critica de À lintérieur en Muchocine.net

Mucha expectación para este sangriento thriller francés que ya cosechó buenas críticas en el pasado Festival de Cannes. Lo que comienza como un thriller se destapa a la media hora como una brutal orgía gore que juega a batir records en piruetas mortales, doble salto con tirabuzón y triple amputación con derrame de tripa. La trama del thriller es bastante boba y predecible, pero uno se da cuenta enseguida de que la intención de la película va en realidad de otra cosa y tampoco importa demasiado. No importa porque las escenas sangrientas están fantásticamente ejecutadas y van en un ritmo y un increscendo realista en do mayor verdaderamente terrorífico y porque además están rodadas con un talento admirable. Los efectos de maquillaje son magníficos y la música machacona consigue helarnos la sangre. La fotografía es bastante interesante pero llama la atención un detalle imperdonable: La utilización de humo artificial para crear ambiente dentro de la casa esta horriblemente conseguido y da más bien la sensación de que va a aparecer por detrás de la cortina de un momento a otro el abuelo de la protagonista fumandose un puro. Lo cierto es que parece que hay un incendio en la casa durante gran parte del metraje sin haberlo y esto si que es como para fusilar al director de fotografía sin piedad alguna e incluirlo en el metraje. Aún a pesar de este problema y de que el carrusel de exageraciones sádicas del final se va totalmente de madre, la película deja de tomarse un poco en serio a si misma y gracias a esto la película se deja disfrutar plenamente como mero entretenimiento de terror, aunque a veces sea con las manos tapándonos un poco los ojos por las escenas enfermizas y brutales o tapándonos la boca por la risa nerviosa.
En definitiva, una buena película de terror sanguinario puro y duro, con una Béatrice Dalle realmente desequilibrada e implacable encarnando a la mala malísima y con indudables tintes de película de culto que bien merece la pena destacar.


Como en la fiesta de Pacha dan de comer y nuestro apartamento esta a más de media hora andando, hay un cambio de planes, la butifarra tendrá que esperar. Entramos directamente en Pacha con Javier Alvariño, Mikel Alvariño y Borja Crespo. Allí empieza a aparecer pronto todo el mundo, incluso Robert Englund "Mr.Fredy Krueger” se toma una copa acompañado de una señorita en la barra del bar. Los gogos van de “Blade Runner”, replicantes que bailotean exóticamente. Hablo un rato con Javier Alvariño, ambos nos conocimos brevemente durante la preproducción del cortometraje “Entre nosotros”, aunque al final no se encargó de la dirección de arte del corto.
Crespo se pide cocacolas y charlamos bajo una música chillout. Yo mezclo vino blanco con tinto, después una cocacola para aflojar y pronto más vino. Pronto no hay más para elegir. Se ha acabado el vino. Nos tomamos un ron cola que aún entra en la barra libre. Los canapes son variados y están muy bien, pero la fiesta no da para mucho más y en el Auditori va a empezar la proyección de la nueva versión de “Blade Runner”.
Refo y yo nos lo hemos montado muy mal y no hemos sacado entradas con nuestras acreditaciones porque pensábamos haber ido a casa a cenar primero y que la fiesta sería distinta y hasta mucho más tarde. Ahora nos apetecería entrar, pero sin entradas no nos dejan y nos volvemos caminando a casa. Una vez allí, nos tomamos un par de birras en el balcón, charlamos un rato y nos vamos a dormir. Mañana queremos levantarnos pronto para ir a ver el pase matinal de “El último Justo” y “Redacted”.

JUEVES 11

Nos tomamos un café en una terracita y yo pierdo allí las entradas de “Redacted”. Cuando estábamos maldiciendo nos enteramos que con nuestra acreditacion de prensa podemos entrar sin entrada. Aliviados entramos a ver “El último justo”. Esta no voy a comentarla detalladamente porque lo cierto es que nos salimos al cuarto de hora. Solo apuntaré que tras unos currados créditos iniciales, todo se va al garete con unos diálogos mediocres pero que encima se toman demasiado en serio a si mismos mientras que a su vez ni siquiera están bien interpretados. Todo se ve demasiado artificioso y forzado y decidimos salirnos. Pronto nos encontramos con que nadie conocido dice haberla terminado de ver.

Nos vamos a tomar otro café y a la vuelta, en la cola me presentan a Eugenio Mira que nos cuenta que esta haciendo una visita fugaz a Sitges y que se volverá a marchar enseguida. Eran las 12:45 y prácticamente llenábamos el Auditori.

Leer mi critica de Redacted en Muchocine.net

REDACTED (Brian de Palma, USA, 2007)

La película esta rodada en Jordania a medio camino entre un falso documental y una ficción convencional. La mezcla suponía en un principio acrecentar notablemente el realismo para impactar aún mucho más en el mensaje crítico hacia el conflicto bélico en Irak, pero justamente esa mezcla es la que no funciona correctamente. Brian de Palma no es Paul Greengrass y el primero parece creer que el realismo se consigue básicamente enseñando durante minutos las caras de aburrimiento de los marines estadounidenses en un puesto de guardia al ritmo de una música clásica.
Palma mezcla video cámaras, cámaras de seguridad, Youtubes, estilo de reportaje y formato cine pero sin demasiado éxito a poco que el espectador controle minimamente la coherencia del lenguaje cinematográfico. El resultado no se aleja de una serie de escenificaciones preparadas y unas buenas actuaciones que sin embargo no consiguen nunca parecen reales. Y entonces nos quedamos solos con la historia y esta pues tampoco es demasiado original ni nos depara ninguna sorpresa destacable. Fue entre otros, el mismo Brian de Palma quien ya nos contó esta misma historia en el 89 con “Corazones de Hierro”.
Aquello era sobre la guerra del Vietnam y esto de ahora esta supuestamente inspirado en la matanza de Mahmudiya.
Y yo entonces me pregunto:

¿Cuál es el mensaje que se me da como espectador?

¿Que los marines americanos se aburren y desmotivados y confusos violan y matan sin piedad en Irak?

¿Qué la guerra no tiene sentido?

Según el director: "La película es un intento por llevar al pueblo estadounidense la realidad de lo que está sucediendo en Irak" … "Son las imágenes las que detendrán la guerra. Uno sólo espera que estas imágenes indignen al público lo suficiente como para motivar a sus legisladores a votar contra esta guerra"

Escenificar con algo de esmero una violación de unos energúmenos para llamar más eficazmente la atención al pueblo americano es bajo mi opinión dar una información sesgada y sensacionalista, porque los verdaderos asesinos y responsables viajan con chofer, juegan al golf y reposan sus culos en despachos de lujo mientras toman decisiones por las que se bombardean y se dejan morir a miles de personas sin ningún miramiento en países pobres pero con recursos naturales que expoliar. En las guerras se mata, se viola, se amputa, se roba, se humilla, se tortura y esto es lamentablemente tan obvio que me hubiera interesado mucho más observar las vidas miserables y frívolas de los verdaderos culpables del conflicto y no las de un par de analfabetos tejanos con licencia para matar y violar.

En la película se deja a media la resolución del caso real, las repercusiones de los afectados de un lado y del otro y se descubre que en realidad todo esta expuesto de forma algo alborotada, sin mucho esmero ni talento, únicamente con el fin de provocar de alguna forma. Eso si, se termina con una serie de fotografías de civiles iraquíes asesinados, como si en realidad se tratara de un video de Manos Unidas, pero frente a las que uno, realmente, como espectador, no sabe muy bien como reaccionar tras todo el conjunto.

Redacted me dejó frío y aunque es evidente que todo lo que se haga para tratar de espabilar las conciencias apeleladas del mundo occidental es necesario y siempre bien intencionado y recibido, como película no consigue ni mucho menos hacer remontar la irregular carrera de su director ni aportar nada nuevo.


Tras la película nos vamos a comer y vemos a Vigalondo que nos saluda algo nervioso desde un coche oficial. El siempre magnífico Berdejo me presenta a su mujer Paz y de paso a su amigo Paco Plaza y también vemos varias veces pulular por ahí, siempre solo y como planeando en secreto una masacre en algún instituto, al bloguero "Ezcritor".
Y sí, de nuevo nos fuimos Refo y yo a beber muchas más cervezas, a pasear un poco y ver el mar, a charlar sobre cine, sobre la vida y a beber más cervezas con la intención de animar después el pase de prensa de “Los Cronocrimenes” Los pases de prensa suelen ser más rancios y pensamos que le vendría bien darle algo de vidilla, sin embargo, nos encontramos con una cola kilométrica y una sala Tramontana abarrotada y expectante. Nacho ya nos había proyectado los primeros 15 minutos de su debut al largo en el Festival de Escorto, en el Escorial hace unos meses. Ahora había llegado el momento de verlo entero.
Leer mi critica de Los Cronocrímenes en Muchocine.net

LOS CRONOCRIMENES (Nacho Vigalondo, España, 2007)

Mi primera sensación al terminar de ver la película fue la de haber visto algo bueno pero que ciertamente aún podía haber sido mucho mejor. Me explico: Es ese sabor un poco agridulce después de haber visto una especie de versión un tanto acomplejada y demasiado contenida de la verdadera capacidad e imaginería del siempre desenfadado y talentoso director de los cortometrajes “7:35 de la mañana” y “Choque”. Los Cronocrimenes podía haber sido aún más subversiva, más emocionante, más espectacular, más sangrienta, más gamberra, más divertida, más aterradora, y a la vez, con lo que ya ofrece, supone en realidad un verdadero golpe en la mesa y un aviso de que hay verdaderas intenciones por cambiar el rumbo del cine español, de ampliar las fronteras actuales de géneros, influencias, temas e intenciones y de hacer un cine más interesante, entretenido y atractivo.
Vigalondo narra con acierto una historia de viajes en el tiempo con una formula atrevida, original e inteligente y con un buen guión como mejor arma. Apuesta valientemente por una dosis de ciencia ficción diferente y alejada de los convencionalismos, arriesgando al máximo con una puesta en escena minimalista y muy autentica en sus propósitos. Pero también es cierto que descuida algunos aspectos importantes que hubieran podido enriquecer notablemente el resultado. Nos encontramos con una fotografía correcta, pero concentrada obsesivamente en el realismo, en la naturalidad, en una puesta en escena quizás demasiado poco espectacular y apoyada en una dirección de arte que parece tratar de buscar un look que roza incluso lo feísta y caótico. La dirección no resulta especialmente llamativa y la cámara no trata de llamar la atención en ningún momento por lo que el lenguaje visual esta supeditado más bien al servicio de la acción. Además no se construye una trama con el suficiente espacio para la consecución de unas actuaciones especialmente destacables. Algunos seguro discutirán si ha sido buena o no la decisión de otorgarse así mismo uno de los papeles importantes de la película. Mi opinión personal es que la decisión fue buena si la intención era conseguir trabajar como actor profesional, pero también me pregunto si no se podría haber encontrado en España a algún otro actor aún mejor y con más experiencia que él mismo para ese papel. Aún con esto, Vigalondo cumple como actor y su personaje, sin lugar a dudas, consigue crear empatía. Del personaje de Barbara Goenaga me hubiera gustado conocer algo más para poder acompañarla un poco mejor en su aventura durante la historia. Lo de Karra Alejalde ya va por gustos, porque es un actor muy peculiar que provoca amor y odio a partes iguales. A mi, particularmente, me parece acertado para el papel porque le da una profundidad turbia y enfermiza al personaje y bastante realismo a sus acciones más extremas.
El tema de los conflictos, el desarrollo y la evolución emocional de los personajes y las motivaciones de estos resultan por lo general un tanto esquemáticos en la película, cuando todo esto, sin embargo, es a mi parecer siempre necesario para ayudar a mantener con regularidad suficiente el interés y sostener el ritmo, aún a pesar de tratarse de una película de género.
Los personajes además son muy pocos y el puzzle temporal propuesto en la trama se ve por ello limitado a las escasas piezas con las que el autor se ve obligado ha jugar, y esto produce que la capacidad de sorpresa se vea mermada y que muchas de las acciones que se presentan, a veces sucedan meramente para cumplir con los giros y con los líos temporales que anteriormente se provocan. Esto hace que el argumento resulte algo predecible en algunos momentos. Sin embargo, Vigalondo consigue crear un inteligente entramado temporal que dispara y acelera ágilmente el pulso y la tensión dramática, sobretodo en la parte final y consigue controlar en todo momento los giros y las piruetas argumentales cerrándolo además todo con admirable ingenio.
Además, añadir que la enigmática música de Eugenio Mira acompaña y ensalza con acierto la atmósfera de misterio y tensión que la película propone.
El debut de Nacho Vigalondo es una apuesta autentica, sorprendente, anárquica y un tanto kamikaze visto las preferencias y los gustos generales del público y visto también el panorama actual de la industria nacional patria. Desde luego es una película muy especial y muy recomendable y os animo a todos a que intentéis disfrutarla en el cine y si esto es posible, espero que muy pronto. Es una propuesta diferente de un autor diferente y esto ya es de por sí siempre una grata noticia.


Al salir de la sala, Refo estaba avergonzado, por culpa quizás del gustirrinin y del amodorramiento etílico se quedó transpuesto durante unos breves minutos ya mediada la proyección, pero la anécdota se hizo enseguida rumor y esta corrió como la pólvora, así que Refo no dudó en interrumpir la entrevista que el bueno de David le estaba haciendo para “El Septimo Vicio” a Nacho en la cafetería del Meliá con la intención de contárselo de primera mano y evitar que se lo mal contaran después. Poco antes, el señor Pumares, dicen que molesto quizás por haber tenido que hacer cola como todo el mundo para entrar al estreno y tampoco demasiado entusiasmado con la película, también interrumpió dicha entrevista para mostrarle, según nos contó Nacho más tarde, prácticamente su más sentido pésame. En fin, unos explotan la amabilidad y otros encuentran su filón personal en el cabreo perpetuo.

Se había finalmente cancelado la barbacoa en la casa del productor de Velasco Broca y nos fuimos a cenar al Buenos Aires con los Alvariño donde fue apareciendo por allí todo el mundo. Nacho Cerdá, muy simpático, nos saludó y charló un rato con nosotros. Al final llegaron Rodrigo Cortes, el director de “Concursante”, al que conocí hace un tiempo en un encuentro de cortometrajistas en Salamanca, acompañado de algunos otros más y nos sentamos todos juntos en una mesa. Más tarde llegó Lebo junto a unos amiguetes suyos y también Vigalondo. Nos fuimos todos a tomar una copa a una terraza donde también estaban Broca y su tropa y después terminamos casi todos en un garito llamado algo así como “Routa 66” en donde unos tíos vestidos de zombies rockanrolleros metían ruido en directo. Nos cobraron 28 euros por cuatro cervezas calientes no más llegar y nos fuimos de allí cagando leches.
La noche se alargó hasta las 6 de la mañana en nuestro apartamento donde, acompañados de Lebo y los suyos y algunos más que fueron llegando, nos bebimos las cervezas que nos quedaban en la nevera y las dos botellas de rioja para la barbacoa frustrada.

-“A ver “Halloween” no nos levantamos a las 9 ni de coña”

Dijo Refo antes de desmayarse. Y así fue. “Los Cronocrimenes” había resultado en realidad un fantástico colofón a nuestra visita a Sitges.

El viernes por la mañana recogimos todo y nos fuimos a Barcelona. Aún quedaban unas horitas para dejar las maletas en la consigna de Sants y tomarnos algo antes de que salieran nuestros respectivos trenes.


14/10/2007 15:50. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 10 comentarios.

CRONICA DE SITGES 2007 (1º parte)

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LUNES 8

Ya de noche, llegamos Lucy y yo a Sitges. Dejamos nuestras cosas en el hotel, nos acreditamos y nos vamos con Sara a cenar al “Buenos Aires”, un argentino en la zona del puerto. Sara me comenta que, curiosamente, le habían hablado de mi el día anterior la gente de la productora alemana “Autobahn” y que me ha conseguido una cita informal con Nicole Bardohl para la mañana siguiente.

Con el festival ya empezado, allí sentado delante de un asado de tira, lamenté el haberme perdido la proyección de “Rec”, película de la que Luis Alejandro Berdejo, guionista de esta, ya me había hablado hacía unos meses en Madrid. “Rec” es sin duda la gran favorita del festival. Durante los cinco días que he estado en Sitges, no he encontrado una única opinión que se aleje del hecho de que Paco Plaza y Balagueró han acertado de pleno construyendo un divertimento fresco, preciso, aterrador y talentoso que parece funcionar como un reloj suizo. En cuanto a “El orfanato”, película que también he perdido la oportunidad de ver durante el festival, también he lamentado perdérmela. Esta ya es, sin duda alguna, la elegida como referente internacional del cine de genero patrio, un inevitable exitazo de taquilla y una de las candidatas a recibir premios en Sitges, aunque también es cierto que quienes ya la han visto, difieren entre ellos y, al contrario que con “Rec”, no todas las opiniones resultan tan favorables. Espero ver ambas en los cines muy pronto y disfrutarlas como bien se merecen. También desearía “sufrir” la misma saturación promocional de “El orfanato” con el resto de las películas españolas que se estrenan cada año, esto sería señal inequívoca de que nuestra inexistente industria cinematográfica estaría al fin funcionando.

Después de cenar nos fuimos juntos a la proyección de “La Marea”. Allí conocí también a Gregory Wilson, el director de “Jack Ketchum´s The girl next door”, que se proyectaba detrás de mi cortometraje. Fue una grata sorpresa descubrir que a pesar de ser una sesión golfa a la 1.00 de la madrugada de un lunes, la sala estaba prácticamente repleta y que Angel Salas, el director del festival, se había acercado al cine para presentar personalmente nuestros trabajos. Como colofón a unas generosas y muy bonitas palabras de Angel, apareció por allí una tarta con unas velas y se felicitó a uno de los productores del largometraje de Gregory que, cosas del destino, cumplía años en ese preciso momento. Y así comenzó la proyección. Como no pude asistir personalmente a la premiere de “La Marea” en el pasado festival de Cine de Gijón, yo aún no había tenido la oportunidad de ver el corto en pantalla grande. Disfruté mucho de la proyección, de los aplausos y a continuación me vi el primer largometraje de mi estancia en el festival:

JACK KETCHUM´S THE GIRL NEXT DOOR (Gregory Wilson, USA, 2007)

Con la intención de que el comienzo de la historia nos sirva como carrerilla para saltar después aún más lejos en el infierno, se nos muestra un cartelito de “Basado en hechos reales” y un look cercano al del telefilm. Pero la película se va tornando oscura, aterradora, dura, casi insufrible y esto sin caer en el gore ni en la casquería. Blanche Baker nos regala un personaje demoníaco y aterrador con una sobresaliente caracterización y una interpretación brillante. La película esta bien dirigida y demuestra calidad. El problema es que tras tanto sufrimiento y tanta sentimiento de repulsa e impotencia, uno no termina por saber cual es el tema, el mensaje, la moraleja. Al final del camino descubrimos que nos han dejado completamente abandonados en nuestro viaje interior y que el director no tenía muy claro a donde nos quería llevar exactamente. No hay un ápice de esperanza, un resquicio de aire, es como una partida en la que, al final, todos terminan perdiendo y sufriendo, por lo que al salir del cine no podemos evitar sentirnos confundidos, decepcionados e impotentes. Aún así, y aunque esta es una película solo para corazones agerridos y masoquistas, es bastante recomendable.

MARTES 9

Desayunamos en el bufet del Melia. A nuestro lado, un Pablo Carbonell con un aspecto estupendo se ponía las botas a comer. Al poco fue rescatado por Alex Angulo, el cura de ficción más genial y chalado del cine español.
Fuimos a sacar entradas para las proyecciones y tras un paseo por el pueblo, nos tomamos un café en la terracita del Meliá con Nicole Bardohl. Me resultó curioso su descarado entusiasmo por “Schneckentraum” (El Sueño del Caracol), me reconoció que hace un par de meses se había puesto en contacto con mi agencia en Munich para pedirles mis cortos en dvd. Me preguntó por mis próximos proyectos y charlamos en alemán durante un buen rato. Al escucharnos, una chica rubia que acompañaba a un hombre orondo y muy grandote nos interrumpió y me preguntó en alemán si yo era yo. Vamos, que si yo era “ïban Sanspaadó”. Resulta que se presentaron y eran Roland Reber y Marina Anna Eich de la productora muniquesa “WTP International”. Su productora esta en los estudios de Baviera donde yo rodé “El laberinto de Simone” y alguien de su entorno ya les había hablado de mi. Resulta que luego me contaron que ese alguien era Antje, una estudiante para actriz que colaboraba hace unos años en la Escuela de Cine de Munich en muchos de nuestros proyectos estudiantiles y con la que yo hice amistad en aquel entonces. Al parecer, ahora trabajaba en el equipo de la productora. Cuando la conversación ya estaba animada y a varias bandas, apareció Mario Dorminsky, Director del Festival Internacional de Cine de Oporto y también se sentó con nosotros. Roland y él se habían conocido porque ambos están en el jurado, uno en la sección “Noves visions” y el otro en la “Orient Express” del festival de Sitges de este año. Hubo un reparto de tarjetas de presentación y yo volví a echar en falta las mías. Hacerse tarjetas de presentación para mí es algo así como arreglar la vieja persiana del despacho, algo bueno y necesario pero que se va posponiendo por pura dejadez y pereza.
Un rato más tarde nos fuimos Lucy y yo a comer unas tapas y una ensalada en un restaurante vasco. Después de unos cafés, nos metimos al cine a ver la que para mi ha sido la mejor peli con la que yo me he topado en Sitges: “Bug” de William Friedkin:

“BUG” (William Friedkin, USA, 2007)

Película poco catalogable, nada convencional y mucho menos comercial. Se la trata de vender como película de terror, pero no lo es. Al menos no como la gente esperaría. El terror no llega por sustos baratos a base de gatos negros, gritos de bebes, muñecas sin ojos o subidas repentinas del audio. El terror llega realmente gracias a la magnífica reconstrucción de una atmósfera perturbadora y enrarecida, la decisión de sacrificar la taquilla para regalarle a la obra una elogiable dirección de actores, un ritmo necesariamente aletargado, una presentación de personajes adecuada y una evolución correcta de estos. El terror llega con una cuidada descripción visual y narrativa de la soledad enfermiza y el desequilibrio emocional y mental que muestran sus escasos personajes. Una Ashley Judd en verdadero estado de gracia y unos acertados Michael Shannon y Harry Connick Jr.
La dirección de Friedkin(El Exorcista), conocido director veterano de setenta y dos años, parece a la vez la dirección de el debut genial y moderno de un joven talento. Se detiene en la psicología de los personajes, en la evolución hacia la locura, en el misterio del trance, en la descripción minimalista de la agonía moribunda de una cordura que se abandona por un poco de amor y de calor humano, por la falta de comunicación y de cariño, por culpa de la soledad de un mundo hostil. Pero la película tiene a la vez un corte muy moderno, psicótico y original. “Bug” es una rareza formal, una rareza fílmica, una buena película dotada de esperanza alguna para el éxito y para la aceptación popular. Una película que narra el viaje mental hacia los infiernos de la locura de sobrevivir una realidad demasiado dolorosa. Muy recomendable.

Después de ver la película nos fuimos Lucy y yo a buscar a Refo a la estación de tren y le acompañamos a buscar su acreditación al Meliá. Recogimos las llaves del apartamento que habíamos previamente reservado por Internet y buscamos el complejo. Nos despedimos allí de Lucy y Refo rompió de inmediato una de las ruedas de su maleta. Subimos a dejar las cosas. Nos encontramos con una habitación pequeña y fea con dos camas, un pasillo, una cocina bastante completa, un baño con bañera, y un saloncito muy respetable con una tele y un buen balcón. Habíamos pagado por adelantado tres noches y nos quedaríamos allí por un buen precio hasta el viernes.
Yo había sacado ya dos entradas para ir a ver “Dainipponjin” a las 20:30 y otras dos para “Cassandras Dream” de Woody Allen a las 22:45. A la primera no fuimos porque se nos hizo tarde y Refo prefirió mejor dar una vuelta por el pueblo, comer algo y tomarnos unas cervezas. No me pareció mal y nos tomamos unas Bratwurst picantes y unas patatas bravas en un bar a pie de calle cuyo nombre no soy capaz de recordar ahora ni de coña pero del que si puedo decir que era un lugar muy asequible y recomendable. Por lo del picante, nos acordamos de Vigalondo y de su “infierno de ternera” y le llamamos al móvil para ver si ya andaba por Sitges. Nacho nos contó que aún estaba en Madrid y que hasta el jueves no aparecería por Sitges.
Nos encontramos con Velasco Broca y Cormac Regan que presentaban su corto “Avant Petalos grillados” en la sección especial y un dvd recopilatorio con todos sus cortos. Nos invitaron a una barbacoa el jueves noche en Sant Pere de Ribes y se fueron a dar una breve vuelta al cementerio municipal mientras nosotros nos acababamos dos jarritas de cerveza en una terraza.
Ya en la cola de “Cassandras Dream”, Refo me presentó a Mikel Alvariño y de nuevo acabamos en un bar los tres para seguir charlando y bebiendo cervezas.
Y así, mi próxima cita con el cine ya tuvo que ser en el Auditori, a las 00:45. Sesión doble y presentación estelar de Robert Englund (Freddy Krueger) de “Jack Brooks: Monster Slayer” y “Babysitter wanted”. Me emocionó ver a Robert Englund, Fredy Krueger ha sido siempre un icono, y reconozco que me siento bastante fan de la saga. Lo cierto es que la película que nos presentó era muy mala, la proyección demasiado tarde y solo logramos quedarnos a ver la primera de ellas. La verdad es que entera solo podemos decir que la vimos entre los tres. Cada vez que yo me despertaba y miraba a los lados veía a Refo roncar con las gafas medio caídas, o a Alvariño babear la butaca como un bebe. De la parte que yo si vi de la película podría contar lo siguiente:

“JACK BROOKS. MONSTER SLAYER” (John Knautz, Canada, 2007)

La cinta intenta recuperar el cine de terror de serie B de los ochenta y en cierta manera lo consigue, pero al igual que existían en aquella década y en aquel genero mejores y peores películas, esta solo consigue evocarnos a las peores. Un ritmo caótico, una trama absurda, unas interpretaciones mediocres y unos efectos especiales como los de antes, es decir, bastante cutres. Nada nuevo ni sorprendente en el horizonte. Un despropósito capitaneado por un Robert Englund que no puede esconderse de la realidad de ver como su carrera profesional protagoniza una caída libre y sin paracaídas. En esta película, sin el sombrero y la cara quemada para disimular su descarada sobreactuación, ofrece un trabajo actoral no poco más que patético. Monster Slayer sería carne picada de videoclub si estos siguieran existiendo. Aunque para algunos fanáticos y frikies del género resultará entretenida, no es demasiado recomendable para el resto.

La vuelta, andando hasta nuestro pequeño aparmentito, se nos hizo eterna. La noche era calurosa, o quizás la sensación era tan solo fruto de la caminata. Aún faltaba mucho Sitges por delante y algunos otros paseos eternos de madrugada.

13/10/2007 21:29. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 2 comentarios.

LA JUNGLA 4.0 (Len Wiseman, U.S.A, 2007)

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Partiendo de la base de que “La jungla de cristal” es una de mis 10 películas favoritas de todos los tiempos y además mi número uno absoluto en el género de acción, es comprensible entender que las secuelas de esta saga solo hayan conseguido sacarme una sonrisa complice y poco más.
Algún día hablaré de la primera parte, de la original, de la precursora, de la genial y hasta la fecha mejor película de Mc Tiernan, pero ahora es el turno de la cuarta entrega de esta saga que encumbró a Bruce Willis a lo más alto.
Muchos dicen que esta cuarta parte es una película bastante fría, sin carisma, convencional, que el guión es predecible, esquemático, que esta vez el malo es muy blandito, que le falta más mala leche, que la calificación para todos los públicos ha resultado un lastre y que en definitiva, no parece “la jungla”. Tienen razón. Pero yo apunto, además, que en realidad ninguna de sus secuelas anteriores ya se parecía en su esencia a la magistral primera parte. La jungla 2 era una especie de calcamonía comercial y sin talento de la primera, un capitulo cualquiera de James Bond, un despropósito que tiraba por tierra el aterrador sentimiento de realismo y autenticidad de la historia original. La jungla 3 era resultona, de nuevo espectacular, vibrante, pero ajena y que podía haber pasado también perfectamente como cualquier parte de la saga de "Arma Letal". Y nos llega esta cuarta parte y yo realmente no espero otra cosa más allá que una buena película de acción, como sus predecesoras, y efectivamente nos ofrecen un guión flojito, algo así un poco como “Eraser”, que ya era como “Terminador 2”, y lo mezclan con otro poco de “Mentiras arriesgadas” y ... Nada sorprendente en esta ola de plagios, secuelas, remakes, precuelas, muelas, caries y empastes hollywoodienses. Incluso se rumorea por ahí que el guión de esta cuarta entrega era, hace no tanto, un guioncillo triste de acción que llevaba tiempo coleccionando polvo y manchas de café por los estudios de los Ángeles, mientras se decidía para que saga de acción se podía reciclar, ¿“Transporter 3”?, ¿“Mentiras arriesgadas 2”? … Y que al final pensaron que si conseguían meter a Willis de alguna forma en el proyecto podrían venderla como “La jungla 4” y asegurarse el taquillazo. No se si será o no cierto, pero el resultado sabe exactamente a los ingredientes de esa leyenda urbana y el taquillazo esta siendo de ordago. Aún así, lo cierto es que esta es una película que resiste, entretiene con creces y funciona gracias a la empatía y la nostalgia del personaje de John Mc Clane, su ironía y ese talante tan socarrón, bruto y cercano. La acción es trepidante y el espectáculo visualmente muy atractivo. Es olvidadiza, claro, como la segunda, como la tercera, pero cumple de sobra con las pretensiones y las expectativas actuales. Lo demás es morriña generacional, porque vemos que Willis envejece junto con su saga y se aleja en cada intento un poquito más y muy posiblemente ya para siempre del origen, del punto de partida, de aquella primera aventura de un hombre bueno sorprendido a la hora exacta y en el lugar equivocado, del nacimiento de una obra maestra del cine de acción.

Iván Sáinz-Pardo

21/09/2007 12:03. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 3 comentarios.

PROGRAMA DOBLE DE TERROR 2007 (Christopher Smith, Jonathan King/ Reino Unido, Nueva Zelanda)

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DESMEMBRADOS (SEVERANCE) Christopher Smith, Reino Unido, 2006

El viaje de un grupo de trabajadores de una compañía de armas inglesa a Hungria para fomentar el sentimiento de trabajo en equipo y el compañerismo corporativista, se transforma en una terrible pesadilla. La propuesta de partida es atractiva para después conseguir volver a poner a media docena de personajes incautos, estereotipados y muy reconocibles en las manos de un asesino sadico, cruel y sin escrúpulos, es decir en la propuesta de siempre. Ya que difícilmente se puede ser original a estas alturas y tras quince partes de “Viernes 13”, otras tantas de “Halloween”, las sagas de “Screem” con todas sus imitaciones y tras las aún más recientes “Saw”, “Hostel”, “Turistas” y compañía, el intento de desmarcarse de todas estas otras anteriores llega directamente en la mezcla de géneros. La genial y también inglesa “Shaun of the Dead” (Zombies Party) mezclaba humor con genero zombies, en esta, Christopher Smith también combina ciertas dosis de humor negro con, en este caso, el terror escabroso, realista y brutal que suele ser habitual en esta nueva moda de películas de miedo en las que occidentales de turismo son finalmente masacrados con inimaginable sadismo.
“Severance” funciona. La película se toma muy en serio la parte de terror y no descuida la parte cómica. Da bastante miedo, es muy sangrienta, consigue mantener el ritmo y la tensión constantemente permitiendonos además respirar un poco e incluso hacernos soltar una carcajada con los ya comentados gags. Inteligente propuesta que consigue entretener, sorprender y acertar en su conjunto.


OVEJAS ASESINAS (BLACK SHEEP) Jonathan King, Nueva Zelanda, 2006

Obligatoriamente hay que dejarse el cerebro en casa y además acudir en compañía al cine para poder disfrutar de la proyección de esta película. No es capaz de sorprender o de mostrar originalidad en ningún momento y consigue aprobar porque más o menos ofrece lo que promete, aunque siempre sin ir más allá de imitar con un talentoso descaro películas del mismo genero.
Jonathan King ha renunciado al miedo y al suspense y a apostado por el gore tradicional con tintes cómicos, por lo que podremos disfrutar del desparrame de visceras, de las mutilaciones y reírnos con algunos momentos jocosos, pero sobretodo podremos comentar y reírnos (para eso lo de ir acompañados) de lo mala que es en si la película.
También, si nos cansa, podemos jugar a tratar de acertar a que otra película nos recuerda esta escena y en donde ya vimos esta otra, porque lo cierto es que “Las ovejas asesinas” resulta bastante aburrida en numerosas ocasiones a pesar de su comedido metraje. Referencias explicitas a la genial y también neozelandesa “Braindead” de Peter Jackson, momento de pelea y hélice de avión a lo “Indiana Jones” y así una tras otra.
Ovejas asesinas parte de una idea cachonda a la que no se le saca ningún partido y que posiciona al producto final como una mera anécdota, una película más de serie B del montón.

Iván Sáinz-Pardo

16/08/2007 14:03. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 2 comentarios.

LOST IN LA MANCHA (Keith Foulton y Louis Pepe, Reino Unido / USA, 2002)

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Terry Gilliam es un director de cine peculiar, con un par de películas geniales y varios descalabros antológicos. Maravillosas “Brazil” , “12 monos”, interesantes “Miedo y asco en las Vegas” y “El rey pescador”, pero sin duda, su Titanic personal fue el accidentadísimo rodaje de “Las aventuras del barón Münchausen”, donde el rodaje de la película estuvo en numerosas ocasiones a punto de cancelarse, sobrepasando el presupuesto estimado de forma inimaginable y que consiguió terminar a duras penas. (Como ya le sucediera anteriormente en Brazil que terminó por doblar el presupuesto inicial de 23 millones de dólares)
Público y crítica, además, le dieron la espalda, en parte también por culpa de una lamentable promoción que hizo que una producción de 55 millones de dólares, recaudara a penas 4 millones. A partir de entonces, Gilliam se tatuó en el pecho la fama de director loco, iluso, irresponsable y maldito.

Pero si lo buenísimo es difícil de superar, lo malísimo siempre es superable y 12 años más tarde, Gilliam se enfrentaría a uno de los rodajes más calamitosos y desafortunados de la historia. Entre otras muchas razones, porque su rodaje en tierras españolas, que ya arrastraba casi 10 años de planificación, varios intentos fallidos de preproducción y de búsqueda de financiación por todo el mundo, se suspendió irremediablemente al sexto día arrastrando consigo un presupuesto de más de 30 millones de dólares.

Este documental, que en un principio tan solo estaba pensado como un making off habitual, terminó por ser un documento único sobre el rodaje fracasado del proyecto "The man who killed Don Quixote".

Retraso de los actores en la preproducción, fallos de comunicación y de organización, una planificación inestable y algo utópica, desastres e inclemencias naturales, aviones que arruinan las tomas sin remedio, un actor protagonista renqueante que termina por abandonar debido a una doble hernia discal, figurantes en escena sin ensayos previos, la presión sobre el hombro de los inversores y productores de la película.

Un documento estremecedor para entender lo que de verdad se esconde detrás de la industria del cine, del proceso creativo y la naturaleza real del artista enfrentado al éxito o fracaso de una obra cinematográfica que siempre depende, irremediablemente, de demasiados factores: La metereología, el equipo técnico, el artístico, la suerte, la salud, las aseguradoras, el empeño, la voluntad divina.

Orson Welles sufrió lo indecible en una cruzada similar al enfrentarse a otra versión de “El Quijote de la Mancha”. Como si de una extraña maldición se tratara, aquel rodaje tampoco se terminó. Primero murió el actor principal en mitad de este y poco después el mismo director dejando la obra inacabada.

Un documental interesante, desgarrador, divertido, triste, fundamental para comprender realmente de que están hechos los sueños de los cineastas, e imprescindible para todo aquel que desee enfrentarse a la aventura de dirigir profesionalmente una película.

Iván Sáinz-Pardo

09/06/2007 01:46. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 1 comentario.

ZODIAC (David Fincher, U.S.A, 2007)

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Con Seven, Fincher recuperó, renovó, influenció e impulsó toda una moda y un nuevo género de películas y series de televisión sobre asesinos en serie.
Cuando ya pensábamos que tras la insufrible saturación de “ceseies” e imitaciones de aquella magistral propuesta de Fincher, no restaba aliento alguno ni espacio creativo para nada más, Fincher regresa con la sorprendente Zodiac, que además esta basada en hechos reales, con lo que conocemos de partida el final de la película y la solución a la trama, abanderando de nuevo el más difícil todavía.

Fincher nunca pierde de vista su propio estilo, su visión, ni sus intenciones, la dosis exacta con la que apoderarse de la razón del espectador. Con un apabullante talento y una precisión asombrosa, consigue helarnos la sangre con las primeras apariciones del asesino o agarrarnos a la butaca al mejor estilo "Hitchcock". Sin embargo, enseguida descubrimos que los verdaderos protagonistas son los investigadores, la policía y todos los que se involucraron profesional y personalmente en un caso policial, desesperante, denso y enigmático que se transformó sin remedio en un verdadero show mediático.

La historia deja atrás y en gran parte a las victimas o las vistosas coreografías de sus muertes y se centra en sentimientos universales como la desesperación, la esperanza, la tenacidad y la obsesión. Fincher renuncia a buscar respuestas, o motivos, porque todos estos se desconocen. No aporta luz absoluta, porque los hechos reales aún hoy en día continúan en penumbras.

Zodiac cuenta con un extenso metraje, y a la vez, también con una puesta en escena y una ambientación rigurosa, un reparto adecuado y serio, una realización contenida y magistral y algunos destellos aislados que quedarán, sin duda alguna, en los anales de la historia del cine. Cine por los cuatro costados en casi tres horas donde nos sumergimos de lleno en una oscura trama, en una vía muerta y sin salida, pero que consigue mantenernos en continua tensión dramática. Más no se puede pedir.

Fincher, esta vez, expulsa de clase a su espectador habitual, la generación de la televisión, de la publicidad frenética, las videoconsolas, los Blockbusters y los videoclips. Esa gran mayoría acostumbrada a la catarata de imágenes, al zapping, a la velocidad, los gags, las palomitas, los móviles encendidos y el emule.
Fincher ha realizado aquí una película meticulosa, honesta y precisa con el material existente, como un ejemplar ejercício cinematográfico, renunciando para ello a aspectos más comerciales y frívolos. Una vez más, Fincher ha dado otra vuelta de tuerca inesperada, nos ha soltado un nuevo bofeton artístico para realizar una verdadera obra maestra y sumarla a su sorprendente, desgarradora y valiente filmografía.


Iván Sáinz-Pardo

06/06/2007 12:49. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 7 comentarios.

SUNSHINE (Danny Boyle, Reino Unido, 2007)

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Confusa, desmesurada, artificiosa, lánguida, ruidosa, insulsa, vacía, fallida, incongruente y absurda, con unos personajes planos y un argumento trillado, ajado, roído, releído, revisto, remamado, convencional y sin aportaciones ni ideas originales. Pretendidamente pretenciosa por fuera y meramente macarra por dentro. Podía pasar tranquilamente por uno de los malos y psicodélicos viajes de uno de los protagonistas de la genial y tan lejana Trainpotting, pero lo que sí que es, con certeza, es un pastiche sin gusto ni criterio, un despropósito, una perdida de tiempo y de dinero para los desafortunados que como yo, se vean lamentablemente atraídos por los malabarismos y los colorines de esta nefasta y decepcionante propuesta cinematográfica. Contiene un par de escenas bellas gracias a unos trabajados efectos especiales, pero sucumben ante la incoherencia general, el aburrimiento, la saturación, el exceso y la agresión de unos atronadores efectos de sonido que solo invitan a salir corriendo.

Iván Sáinz-Pardo

30/04/2007 01:08. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 28 comentarios.

BOSQUE DE SOMBRAS (Koldo Serra, España, Francia, Reino Unido, 2006)

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Lo primero de todo, si aún no la han visto, háganme el favor de correr a las carteleras de cines de su ciudad a buscarla para ir a verla. La opera prima de un reconocido cortometrajista como es Koldo Serra, merece ya de por si la entrada para poder descubrirla en el cine, que es el lugar ideal para el disfrute objetivo de una obra como esta.
De las comparaciones no se libra nadie, esa es la realidad, y además se busca originalidad en una industria ansiosa y desesperada bajo este vomito de remakes, secuelas y precuelas norteamericanas. Pero por esto mismo es destacable una propuesta original como la planteada aquí. Como destacable es, sin duda, una puesta en escena envuelta en una lograda atmosfera claustrofóbica gracias, en gran parte, a una magnifica y planificada labor en la dirección artística, recreando con mimo ese paisaje norteño y ese ambiente rural de la España más profunda de los 70. Una virtud más es la del propio director, al reconocer y asumir unas intenciones cinematográficas claras, concretas, inspiradas e influenciadas de otros referentes de tanta envergadura como es el propio Peckinpah. Las referencias y las comparaciones aqui ya le invitan a uno a soñar con cine del de verdad y son de agradecer. Digamos que las fuentes, en este caso, apoyan ya de partida la historia que se quiere contar.
Se le ha criticado desde algunas partes el guión, e incluso algunos de los diálogos o de las interpretaciones, pero bien es cierto, que las exigencias de los idiomas implicados en el rodaje y en la trama de la película son notables, y aquí el problema de tener a actores ingleses chapurreando el castellano y a actores hispanos defendiéndose lo mejor que pueden con el ingles, es que al final del todo, terminan por doblarte la peli además de permitir que alguno de los actores se doblen a ellos mismos, lo cual casi siempre termina en algo cercano a lo catastrófico.
Yo creo que lo único que ocurre quizás es que, en algunos momentos aislados existe algún que otro bajón incontrolado en el ritmo global de la película que puede, a su vez, dejar al espectador fuera y entorpecer el climax final. Pero aún siendo así, la película se mantiene entera hasta el final y se nos regalan además un par de escenas memorables y un claro sentimiento de sobriedad y de buen oficio detrás de la cámara. “Bosque de sombras” un debut muy digno que reúne una estupenda fotografía y talento para una historia con estilo propio.

Iván Sáinz-Pardo

09/03/2007 12:04. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 14 comentarios.

ROCKY (La saga)

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Antes de nada, me disculpo por lo extenso de esta crítica y recomiendo a quien aún no haya visto alguna de las películas, incluidas la última, que no continue leyendo, porque desvelo la trama de gran parte de la saga.
Esta es una de las sagas más exitosas y más famosas de la historia del cine, con todos mis respetos a Bond, James Bond, quien si el destino no lo remedia pronto, algún día me regalará un record Guinnes por conseguir ser el único occidental que aún no ha visto ninguno de sus numerosos títulos. Todos mis respetos desde aquí a sus seguidores, también a Sean Connery y al resto, pero lo mío ya es algo así como una paradoja del azar, una avalancha extraña de circunstancias y, últimamente, reconozco que también existe algo de orgullo personal ante un indudable sabor a arroz quemado. He llegado muy tarde y las increíbles piruetas del afamado gentleman ingles no consiguen captar realmente mi interés.
La saga de Rocky abarca tres décadas desde la primera película hasta la última y más reciente entrega. Permítanme que comience por el principio:

En 1976, un desconocido actor, Sylvester Stallone, escribió un guión llamado Paradise Alley (La calle del paraíso), inspirado en un combate entre Muhammad Ali y Chuck Wepner. El guión cayó en las manos de los productores Irwin Winkler y Robert Chartoff quienes, en un principio, se mostraron contrarios al empeño y la voluntad de Stallone de encarnar al boxeador protagonista. Pero este fue realmente el primer combate ganado por Stallone, quien consiguió el papel y la producción de su sueño cinematográfico. Y aunque en la película pierde a los puntos contra el poderoso Apollo Creed, este ganó, sin embargo, por K.O y en el primer asalto, contra Scorsese, quien vio como Rocky se llevaba ese año el Oscar a la mejor película por encima de su magnífica “Taxi Driver”. Stallone se guardó el título de su guión y lo reservó para otra película que el mismo rodó e interpretó dos años más tarde y que, en nuestro país, se dio a conocer como “La cocina del infierno”. El guión y la película sobre el boxeador de Philadelphia pasaron a llamarse “Rocky”.
La película de Stallone fue rodada en menos de un mes y con un presupuesto modesto de poco más de 1 millón de dólares y recaudó más de 115 millones tan solo en los Estados Unidos. Público y crítica, aturdidos por el júbilo, se aunaron a su favor y la cinta se hizo, además, con otros dos Oscars, el de mejor montaje y el de mejor director, de un total de 10 nominaciones y tras haber recibido otras 6 nominaciones y el Golden Globe también a la mejor película.
Si me preguntan a mí, les diría que “Rocky” es un estupendo drama, muy bien construido, lleno de corazón y de épica y que narra, a la perfección, una historia sobre la superación personal y la búsqueda de uno mismo. Es la historia de un boxeador italo-americano de talento, pero sin fe ni oportunidades, Rocky Balboa, quien vive y se gana la vida en un barrio bajo y deprimido de Philadelphia. Trabaja como pluriempleado, boxeando por cuatro perras y amenazando a morosos como ayudante de un matón de poca monta. Está enamorado de Adrian, hermana de su amigo Poli. Adrian es una mujer muy tímida que trabaja en una pequeña tienda de animales con quien, Rocky, intentará establecer una relación amorosa. Gracias al destino, a la suerte y en parte a su llamativo apodo, “El potro italiano” se le brinda, de la noche a la mañana, la oportunidad de su vida. Podrá enfrentarse al actual campeón de los pesos pesados y soñar con el título.
“Rocky” narra una historia honesta, universal, de esas que los americanos, en su nacional egocentrismo y adueñándose descaradamente del término, denominan como “El sueño americano”.
Lo cierto es que Rocky es una buena película, pero también es una película bastante sobrevalorada, y lo demuestra el mismo Stallone con la secuela Rocky II, donde consigue romper el mito de “La segundas partes nunca fueron buenas” calcando la estructura y la formula mágica de la primera parte con admirable respeto e inteligencia. Mimando el desarrollo de los personajes y su mundo y llegando, incluso, algo más allá en cada una de las virtudes de su predecesora. Esta segunda parte supera o, como mínimo, consigue alcanzar la calidad cinematográfica de la primera pero, sin embargo, esta vez no consiguió todo el favor de la crítica. El público, sin embargo, la recibió con bastante entusiasmo y recaudó 85 millones de dólares en los Estados Unidos. Yo opino que, ni la primera era tan buena, ni la segunda era tan mala. Pienso que ambas alcanzan un nivel muy notable y que, realmente, además de repetir en las labores de guionista, sorprende muy positivamente el trabajo del propio Stallone en la dirección, ya que lo cierto es que, durante los 119 minutos que dura esta secuela, nunca llegamos a echar de menos al director de la primera parte, John G. Avildsen.
Avildsen es un director irregular, para muchos mediocre, que en la actualidad está prácticamente retirado, pero que, sin embargo, ha conseguido reunir dos títulos que han cambiado la vida de millones de espectadores de distintas generaciones: “Rocky” y “Karate Kid”. Con ambas, no solo ha conseguido llenar las salas de cine, sino que ha conseguido motivar y volver a llenar de vida los gimnasios deportivos de medio mundo. Debo de reconocer que hasta yo mismo llegué a cinturón verde de karate (¿o era azul? Buff, ni lo recuerdo ya) gracias a ese hombre.
Volviendo a Rocky, no podemos obviar a uno de los pilares fuertes y a uno de los culpables del éxito de la cinta y de que esta, treinta años más tarde, sea considerada como un clásico o como película de culto, la magistral banda sonora de Bill Conti. El tema principal, la canción “Gonna Fly Now” es un icono cultural unido de por vida a la figura del mito “Rocky”. Conti realizó las bandas sonoras de toda la saga exceptuando la de la cuarta entrega, que por otro lado, y bajo mi opinión, era una de las mejores, influenciada sin duda por los gustos musicales y los ritmos de la década de los 80, y que exaltaban y complementaban la épica y toda la trepidante acción de aquella secuela.

En Rocky II, película que llegó tres años más tarde, ya en el 79 y con un Stallone, al igual que su personaje, encumbrado en el éxito y la fama, se justifica eficazmente los conflictos de la trama. La cinta comienza donde acaba la primera parte y podemos ver a un Apollo Creed insatisfecho con su revalidación del título mundial (por los puntos y por los pelos) ante, el hasta entonces, completo desconocido “Potro Italiano”. Interiormente, Apollo sabe que es muy posible que haya alguien mejor, un verdadero campeón, y la sombra y la creciente fama de Rocky lo torturan interiormente.
El personaje de Apollo es encarnado de nuevo por el actor Carl Weathers quien, merecidamente, se hace un destacado hueco en esta saga pugilística y siempre será recordado como tal.
En esta segunda entrega se desarrolla gran parte de la sincera y bonita relación de amor entre Adrian y Rocky, quien tras el combate le pide matrimonio y terminan casándose felizmente y por la iglesia, como un buen creyente italiano.
Uno de los aciertos de la saga, es la de otorgar un trasfondo dramático ferreo a los guiones y ofrecer conflictos personales a cada uno de los personajes. Stallone, como guionista, entiende que el antagonista de Rocky, en cada uno de sus retos, es prácticamente un personaje tan importante como el del boxeador mismo. Entendemos las motivaciones y los conflictos de Apollo, también las de Rocky y, además, se dibujan con esmero los personajes de Adrian, quien en esta segunda entrega se opone al combate tratando de salvaguardar la salud de su marido. El personaje de Poli, ese pobre diablo que además es su cuñado, o el de Mickey, el siempre entrañable y cascarrabias entrenador de Rocky.
La mujer de Rocky se queda embarazada y Rocky está dispuesto a dejar el boxeo y trabajar en lo que pueda para mantener a su familia. Pero Rocky, aunque es una persona muy noble, también es una persona muy básica e inculta, y esto se transforma en un problema a la hora de administrar el dinero ganado o de intentar trabajar de cualquier otra cosa. Desde el entorno de Apollo se le presiona para volver a combatir, pero ni su mujer, ni su entrenador parecen apoyar la idea.
Uno de los mejores momentos de la saga es la escena en el rellano de la casa de Mickey. Rocky le pide que por favor le vuelva a entrenar y su entrenador le demuestra, dándole una bofetada por sorpresa, que físicamente ya no esta apto para combatir

-¿Lo ves?, Ni siquiera lo has visto venir, ¿verdad? Y eso que te lo ha dado un viejo anciano, ¿Qué pasaría si Apollo te cazara varias veces?

-Supongo que me noquearía.

-No, te lesionaría, para siempre.

Uno de los ojos de Rocky ha perdido visión. La escena es simplemente antológica, junto a otras con algunas frases como:

“Adrian, yo… nunca te he pedido que dejes de ser una mujer, por favor… por favor te lo pido, no me pidas a mi que deje de ser un hombre”

Mientras Apollo lo ridiculiza sin piedad en los medios de comunicación, Rocky se humilla ante los ojos de su entrenador trabajando de cualquier cosa en el gimnasio de este. La situación es dolorosa y las provocaciones excesivas, lo que provoca que Mickey cambie de opinión y decida apoyarlo y volver a entrenarlo. Somos testigos entonces de cómo Rocky le dice “Lo siento” a su esposa y de como comienza el duro entrenamiento. Sin embargo, Adrian llegará a sufrir graves problemas de salud que harán peligrar su vida y la del hijo de ambos. La tensión y la emoción se incrementan, con una narración que transcurre equilibrada y firme y que llega y se transmite perfectamente al espectador. Apollo quiere venganza, saldrá para machacarlo, humillarlo y vencer así a sus propios demonios. Mientras Apollo se entrena muy duro, vemos a un Rocky desmotivado y sin ánimos para poder entrenar dignamente, muy afectado por la situación crítica de su mujer. Podemos sentir con angustia como pasan las horas, los días y como se acaba el tiempo. Sufrimos junto a Rocky, porque no esta preparado y sus oportunidades en el ring se van mermando en la silla del hospital. Pero esta entrega tiene además uno de los momentos más emocionantes, arrebatadores y potentes que yo he podido encontrar en una película. Adrian vuelve en sí, ha nacido el hijo y, ambos, parecen estar finalmente fuera de peligro. Rocky esta cansado, pero feliz, es padre por primera vez y esta dispuesto a no volver a contrariar a su mujer. Propone retirase, dar el combate por perdido, como parece ser el deseo de su mujer, pero ella, entendiendo que su marido tiene el corazón de un verdadero boxeador y que necesita cumplir su sueño, le pide que haga algo por ella:

-Quiero que hagas algo por mí. Acércate.

-Qué.

-Que ganes. ¡Véncele!

Entonces comienza la música y el entrenamiento contra reloj, y los pelos se le ponen a uno como escarpias. Llega el gran momento y Stallone ha mentalizado a sus espectadores con una precisión milimétrica.
El combate está fotografiado con una agilidad y una puesta en escena asombrosa y resulta vibrante y lleno de épica y emoción. Ëpica es una palabra que no puede dejarse de mencionar cuando uno hace referencia a esta saga. Rocky II gana por K.O, y para quien escribe esta crítica es, sin ninguna duda, la mejor película de toda ella.

Llegan los años ochenta y Stallone, en su plenitud física y profesional, está a punto de vivir su década de oro. En 1982 volverá a ponerse los guantes y de nuevo, escribe y dirige una tercera entrega de la saga. En el mismo año, nace otro icono del cine de acción, John Rambo en “Acorralado”, basada en el best seller de David Morrel “First Blood” y que dará pie a otra saga millonaria.
Rocky III es, de las seis partes, sin duda la más divertida y una de las más entretenidas. El mayor acierto, una vez más, es la elección de su contrincante, en este caso, un asombroso Mr. T (Aquí más conocido como M.A en la serie “El Equipo A”), quien se toma muy en serio su papel y consigue crear la figura de Clubber Lang, un despiadado, temible y brutal púgil lleno de odio.
Stallone parece ser consciente de que la crítica, tratandose de una tercera parte, no va a estar de ninguna de las formas a su favor, pero continúa moviendo las fichas con mucha destreza. No esta dispuesto a abandonar la formula secreta y decide volver a mezclar los géneros de acción y drama. Para compensarlos, sabe que necesita sacrificar alguna de sus fichas. Y si en la segunda parte la salud de Adrian y la de su hijo servían para manipular los corazones, en esta, utiliza la muerte del viejo entrenador como revulsivo.
La película comienza con una simpática y casi disparatada dosis de humor en la que se muestra como la vida del campeón se ha vuelto un circo mediático. Se incluye un combate de exhibición con el, entonces, aún no tan conocido luchador de lucha libre Hulk Hogan que por momentos resulta no menos que surrealista. Este principio, a veces, casi jocoso, esta calculado y medido, para contrastar con la parte dramática aún con mucho más impacto. En los momentos antes del combate y durante una discusión acalorada con Clubber Lang, Mickey sufre un ataque al corazón, y aunque Rocky quiere suspender el combate, su entrenador se niega y le pide que combata. En semejante situación, Rocky es brutalmente noqueado y terminado el combate, en los vestuarios Mickey muere en sus brazos creyendo que este ha vencido la contienda.
El boxeo es un deporte respetuoso, noble y de hombres y en Rocky III, será Apollo, gracias a la sana admiración por quien supo ganarlo con el corazón y de forma honesta y justa, quien, junto a Adrian y Poli, se aliará a Rocky en los momentos difíciles.
Las escenas de entrenamiento y los dos combates contra Clubber Lang, vuelven a estar a una gran altura, y esta tercera entrega vuelve a satisfacer al gran público. Rocky III se convierte en la película más taquillera de las tres, superando los 125 millones de dólares en los Estados Unidos.
Esta tercera entrega, y contrariamente a lo que muchos piensan, es para mí una admirable secuela, emocionante, vibrante, entretenida, con escenas realmente inolvidables y con nuevos temas musicales como “Eye of the tiger”, que quedarán para siempre en la historia del cine y que participan importantemente en la grandeza de la leyenda del púgil de Philadelphia.

Llegamos a 1985. Stallone acaba de estrenar la segunda película más taquillera del año en Estados Unidos (tras “Regreso al futuro” de Robert Zemeckis), “Rambo, Acorralado II” que, por otro lado y gracias a sus dosis de violencia gratuita, consigue arrasar en los premios Razzie a las peores películas en casi todos sus apartados, incluyendo peor película, peor actor y peor guión. Algo, bajo mi humilde opinión, ciertamente injusto si tenemos en cuenta que es una bastante más que correcta cinta de acción bélica.
Los tiempos cambian y el prototipo de héroes y villanos también. Son los años ochenta y la testosterona y la violencia fascistoide vende y funciona. Stallone no puede evitar cierta mutación entre sus dos personajes más famosos. Al igual que hace en Rambo II, en Rocky IV decide obviar en gran medida la parte social y dramática en el hilo argumental a favor de la acción pura y dura. Y de nuevo como guionista y en las labores de dirección, consigue superarse de nuevo batiendo el record de taquilla de la tercera parte. Rocky IV se alza con el título de “La película deportiva más taquillera de la historia”.
De nuevo consigue afinar las notas correctas y esto es gracias en gran parte a que encuentra un antagonista atractivo y a la altura de sus predecesores. Iván Drago, protagonizado por Dolph Lundgren, es un boxeador de la antigua Unión Soviética entrenado en instalaciones futuristas de última generación y con la ayuda de sustancias anabólicas prohibidas, que le otorgan cualidades casi sobrehumanas. Un deportista perfecto y programado con la única intención de humillar al campeón americano en mitad de la denominada Guerra Fría.
Esta vez, Stallone sacrifica una nueva pieza, Drago fulmina y provoca la muerte en el ring a un desprevenido Apollo quien, por nostalgia, decide volver al ring.
Con un estilo algo más videoclipero que las anteriores, siguiendo en parte la moda de los 80, (mítica la escena con Apollo Creed vestido de “Tio Sam” y bailando con el “Living in America” de James Brown) y prescindiendo de los acostumbrados diálogos y de los momentos moralizantes de las anteriores, Rocky IV es sin duda una de las películas deportivas de acción más efectivas y adrenalíticas de la historia del cine, y me consta que ha sido utilizada, más de una vez, para motivar a deportistas de muchas partes antes de sus enfrenamientos deportivos.
Rocky IV, aunque se aleje del estilo y de las pretensiones mucho más artísticas y sobrias de la original, es una joya del entretenimiento y de la acción y un autentico clásico de los años 80. Le pese a quien le pese.

A Stallone, sin embargo, le entraron las dudas con la década de los noventa. Parecía ser consciente, junto a otros actores como Arnold Schwarchenegger, de que los espectadores poco a poco comenzaban a reclamar un cambio y nuevas formulas. Heroes más sofisticados y algo menos planos. La saga de Rocky ya había dado todo de sí y Stallone sentía que lo mejor era dar un giro en su carrera. Poco antes de fracasar en una nueva faceta como actor cómico con dos despropósitos como “Oscar” y “ Alto o mi madre dispara”, Stallone decide culminar la saga de Rocky en el 90 con una última entrega en la que, incluso, estuvo seriamente tentado de dejar morir al héroe. Para ello, devuelve el mando en la dirección a Avildsen, el director de la original, e intenta rescatar los derroteros dramáticos de las primeras entregas. Pero esta vez, por una total falta de claridad en sus propósitos y por intentar modernizar la formula, esta falla completamente. Rocky V no solo es la peor película de la saga, a años luz de todas las anteriores, sino que no aporta absolutamente nada nuevo y únicamente consigue denigrar de un plumazo el fantástico personaje que le encumbró en la fama. Con una dirección inexistente, un guión lamentable, aburrido, absurdo y hasta en más de un momento grotesco y con unos diálogos ridículos, Stallone, sacrifica a Rocky apuntillándolo además con la peor y más desafortunada interpretación de toda su carrera. Esta vez, la figura de Rocky resulta insoportable. Deambula sin sentido como un memo tarado de verborrea incontenible, que consigue caer mal por primera vez y sacar de quicio a cualquiera.
Y de esta manera, una saga que había resistido con dignidad los gustos y preferencias de prácticamente dos décadas enteras, se estrellaba estrepitosamente en los 90, cosechando las peores criticas posibles, defraudando por completo a sus seguidores y dándose un más que sonoro batacazo en taquilla.
Este desproposito, por la falta de fe y de decisión, y sin pretenderlo, parecía ser el peor final que el mito de Rocky se merecía.

Pero en este 2007 se ha estrenado Rocky Balboa, esta vez sí el capitulo final de la saga. Han tenido que pasar 17 años, 30 años desde el primer Rocky, para que un Stallone con 60 años cumplidos, vuelva a intentar rescatar del pozo la saga y tratar de culminarla como esta se merece.
Stallone ha salido muy tocado de la década de los noventa, años que únicamente han evidenciado su creciente decadencia profesional, fracaso tras fracaso, con películas como “Driven”, “D-Tox”, “Avengin Angelo”, "Taxi 3", "Spy-Kids 3D" y un largo número de títulos mediocres que lo han apartado del éxito.
Rocky Balboa vuelve a beber directamente de la misma fuente que las primeras entregas, y si en aquellas teníamos a un solitario treintañero que soñaba con salir del anonimato y triunfar a contra reloj como boxeador, en esta tenemos a un Rocky ya retirado, un viejo veterano que se enfrenta al último cuarto de su vida como famoso ex boxeador y como viudo. Adrian ha muerto de un cáncer y Rocky dirige un restaurante con su nombre en donde entretiene a la clientela con sus viejas batallitas.
Es muy comentado el extraño y lamentable aspecto que ofrece Stallone en esta última entrega, debido a las numerosas operaciones de cirugía estética y al abuso de esteroides y anabolizantes en su afán de conservar la musculatura para poder continuar, a su edad, impresionando a sus seguidores.
Lo cierto es que no podemos dejar de comparar su vida personal con la del propio personaje y, en este caso, su aspecto físico y su situación profesional actual, juegan a favor y apoyan en parte la credibilidad de lo que se expone en esta última película. Digo en parte, porque también tenemos que creernos que un hombre de sesenta años recibe la oportunidad de volver a luchar contra el campeón de los pesos pesados. Aunque bien es cierto que esto ya era prácticamente igual de improbable en aquella primera película en los años 70.
Stallone es consciente de que, a pesar de todos sus esfuerzos, su poderío físico ha dejado de ser un arma eficaz y creíble como lo era antaño para conseguir ofrecer generosas dosis de espectáculo. Por ello, decide mejor concentrarse seriamente en la parte dramática y emocional a la que otorga la mayor parte del metraje. Esta vez, utiliza a la perfección una nueva y contundente arma, la nostalgia.
Stallone vuelve a escribir un guión con oficio, mimo y honestidad y nos muestra a un Rocky en su etapa decadente, solitario, envejecido y melancólico. Rocky sobrevive agarrado al recuerdo de su mujer y al recuerdo de los tiempos pasados, que como bien se sabe, siempre fueron mejores.
Stallone, muy consciente del caracter tan personal de este proyecto y de lo arriesgado que resultaba la idea de volver a encarnar a Rocky por última vez y tras 17 largos años de ausencia, decide controlar de nuevo el producto muy de cerca y, una vez más, es él mismo quien vuelve a realizar las labores de dirección. Esto resulta un verdadero acierto. Además, también decide volver a trabajar como antaño, con un presupuesto bastante modesto, esta vez de 24 millones de dólares.
Las subtramas y los conflictos de los personajes que rodean a Rocky en esta entrega son excesivamente esquemáticos y están sujetas un poco con alfileres, pero cumplen con su función y no llegan a entorpecer la historia.
Yo, ante todo, destacaría la escena de Rocky y Poli en la fábrica de carne, donde Rocky abre de forma “descarnada” su corazón, con lágrimas en los ojos, en un monólogo auténtico y realmente emocionante.
No tan afortunada es la parte final, con un entrenamiento rodado con el oficio de la experiencia, pero extremadamente fugaz. Se echa en falta el poder observar como un hombre de su edad, lucha por volver a coger la forma. Las agujetas, los mareos, esa mencionada calcificación de las articulaciones. Sentir la cuenta atrás, el miedo a hacer el ridículo, a no estar a la altura, el miedo al bochorno de ofrecer un show lamentable o de resultar gravemente lesionado. Hay una inexistente tensión dramática y, de un plumazo, nos encontramos a Rocky ya en el ring. Además, Mason Dixon es el antagonista peor dibujado y más flojo de toda la saga. Parece no fomentarse el poderío de este, en parte para ayudar a la credibilidad de todo el asunto o quizás, porque ya no es necesaria ninguna continuidad o profundidad excesiva del personaje al tratarse del último capítulo.
Por todas estas razones, no llegamos al combate tan motivados como nos tenían acostumbrados en los enfrentamientos anteriores, y esto resulta un lastre demasiado pesado.
El combate, por otro lado, tampoco consigue llegar a la espectacularidad deseada y es, con diferencia, y sin contar la grotesca escaramuza callejera con Tommi Gunn en la olvidable quinta entrega, el peor realizado de todos. Se intuyen algunas buenas intenciones, pero la puesta en escena es bastante mediocre y tanto el montaje, como la realización, son bastante desafortunadas. Los guiños modernos y el pretendido estilo más cool de los tiempos que corren, con una edición videoclipera y confusa, empobrecen considerablemente el espectáculo. Y si no, revisen cualquiera de los brutales enfrentamientos de cualquiera de las películas anteriores. Supongo que los planos abiertos y el montaje más clásico de las décadas anteriores, evidenciaban en demasía las carencias físicas de la puesta en escena del Sylvester Stallone de hoy en día. Una verdadera lástima y una gran oportunidad perdida, la última, para, tras una fantástica primera parte de película, haber podido ofrecernos la mejor entrega de toda la saga.
Sin embargo, y en líneas generales, Stallone recrea un honesto, justo y emocionante capitulo final, con un carácter inequívocamente circular, para reforzar la sensación de redondez de una saga que ha significado todo en su vida. Y si la fortuna y una rotura de mano (la del aspirante al título que iba a enfrentarse hace 30 años a Apollo) le otorgaron entonces la oportunidad de su vida y el principio de todo un sueño, el final esperado se lo brinda ahora otra rotura de mano. En Rocky Balboa, durante el combate, a las primera de cambio, Dixon se parte la mano con un desafortunado golpe a la cadera de Rocky, con lo que se ven de esta forma mermadas sus habituales habilidades en el ring, y lo que brinda, por otro lado, la oportunidad a un valiente veterano como Rocky, de igualar la desventaja y ofrecer el espectáculo de volver a aguantar estoicamente y con honor todos los asaltos al joven campeón. Rocky perderá a los puntos, como ya lo hiciera aquella primera vez contra Apollo, pero moralmente, volverá a ganar como ya lo hiciera entonces. Todo termina como empezó y generaciones enteras de espectadores hemos podido crecer y madurar siendo testigos directos de la vida de un hombre bueno, un verdadero héroe hecho así mismo. Rocky Balboa es una película de notable calidad que cierra con gran dignidad la saga y es también un acertado y merecido homenaje a la figura de Rocky y a su creador. Stallone ha conseguido, treinta años más tarde, volver a reencontrarse de nuevo con gran parte de la crítica. Mientras, el público está respondiendo como casi siempre, de forma fiel y apasionada y Rocky Balboa esta siendo un verdadero éxito de taquilla.
Gracias Stallone y gracias Rocky, gracias a ambos, por regalarnos, nada más y nada menos, que toda una vida plasmada en celuloide. Una vida llena de buenos valores, de penas y de alegrías, de momentos verdaderos y, sobretodo, de tantas, tantísimas emociones. Yo, a cambio, no puedo menos que escribir mí, hasta el momento, más extensa y detallada crítica, escrita desde el respeto, la admiración y desde el corazón de quien, como otros tantos millones de espectadores de todo el mundo, ha reído, llorado y gritado durante tantos años a vuestro lado.

Iván Sáinz-Pardo

21/01/2007 20:49. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 25 comentarios.

HIERRO 3 (Kim Ki-Duk, Corea del Sur. 2004)

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Desconcierto es la palabra.
Con una idea original pero raquítica, un guión irregular, con una estética naturalista cercano al look del formato video y algunos momentos ciertamente brillantes, Hierro 3 me ha parecido fallida y bella a partes iguales.
Desaconsejo, a quien no la haya visto aún, seguir con esta crítica. Primero, porque puedo desmenuzar algún punto importante de la trama, y segundo, porque me temo, que la estupefacción, como única resaca tras su visionado, no deparará una critica del todo alentadora.
Hierro 3 es lo más parecido a morir de inanición comiéndose, como último manjar, un ridículo canapé de caviar de primera clase. Me explico:
La idea principal, la historia, es original y muy bonita, pero el guión flaquea y hace aguas por los cuatro costados.
El protagonista es un joven, practicamente indigente que, sin embargo, monta una moto de lujo y que además no habla una sola palabra en toda la película.

¿Por qué? No se sabe, ni se sabrá. Pero siempre queda muy bien en este tipo de cine.

Ella, la otra protagonista de esta historia de amor, también parece muda o autista, al menos hasta el último minuto de la cinta, y ambos terminan por desesperar con su inexplicable y absurdo silencio al espectador más paciente.
Los giros dramáticos, los pocos que hay, están desmotivados o simplemente no se entienden por ilógicos.

¿Ella se enamora del protagonista cuando este mata a una joven de un pelotazo de golf en la cara y huye cobardemente? El colmo del romanticismo.

Después, ambos entran de extranjis en la casa de un viejo al que encuentran muerto de cancer de pulmón. (¿Sobre un charco de sangre?) El hijo del viejo llama al padre por teléfono mientras ellos andan por la casa, el protagonista, muy listo, descuelga, no dice nada y vuelve a colgar. Después estos entierran el cadáver en el jardín y se hacen tranquilamente el almuerzo en la casa del viejo, dispuestos a dormirse después una siestecita así, como si nada. Evidentemente, y como es de esperar para todo el mundo a partir de cinco años de edad mental menos para el guionista de esta historia, el hijo se presenta a ver que es lo que le pasa a su padre y los pilla allí dentro, provocando, evidentemente, que los arreste la policía.

¿Qué no entienden nada? Yo tampoco. ¿Deseaban estos ser arrestados voluntariamente? ¿Son, por el contrario, deficientes mentales además de autistas?

En fin, el siguiente mensaje de la película parece ser: “Mucho cuidado con la policía coreana que son todos unos corruptos y unos maltratadotes crueles y despreciables. Esto por no hablar del marido de la chica protagonista, caracterizado casi como el mismo Satanás, para poder entrar en el cliché de malo malísimo, maltratador, mala persona, repugnante y déspota.
Entre toda esta orgía surrealista, mientras, aprendemos que el golf es el deporte nacional de Corea y que todos los coreanos tienen una puntería brutal pegando a pelotas de golf. Eso sí, todos ellos parecen utilizar el golf con las mismas "buenas" intenciones con las que utilizarían un bate de béisbol unos hooligans cabreados.
La trama, ciertamente increíble por todo esto y por más, con una carente evolución en los personajes y un ritmo excesivamente lánguido, se sucede hasta llegar a un final forzadísimo y pretendidamente profundo y poético que ya, por otro lado, tan bien resume la foto del poster de la película. A mi parecer, lo mejor de la cinta.
La poesía y el misticismo deberían quizá ir acompañados y apoyados de una estética más acorde y cuidada y de unos diálogos más pulidos, como tan bien sabe hacer, por ejemplo, el realizador chino Won Kar Wai, quien justifica muchísimo mejor los silencios, los espacios y las miradas en sus maravillosas historias.
Aunque el formato cortometraje hubiera sido, a mi parecer, el más apropiado para una historia como esta, destacar eso sí, la belleza de algunos momentos aislados de esta original y tan personal propuesta del cine oriental.

Iván Sáinz-Pardo

12/12/2006 02:12. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 17 comentarios.

BORAT (Larry Charles, U.S.A, 2006)

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Imprescindible ver esta película en ingles con subtítulos. Mis subtítulos fueron en alemán porque me coincidió que la vi en Munich. El cine estaba abarrotado. Y el publico, a los cinco minutos, totalmente entregado.
El boca a boca sobre esta comedia esta funcionando como nunca antes. Supongo que lo de la publicidad del boca a boca es algo que desconcierta en sobremanera a los grandes estudios de cine. Siempre tan impredecibles y poco controlables.
La mayor virtud de esta película es que la presentan como una comedia y realmente lo es. Resulta muy, muy divertida y cumple con lo que promete, que ya es decir mucho más que la mayoría de las películas que llegan a la cartelera. En realidad, yo no recuerdo reírme tanto en un cine como en la proyección de Borat.
El humor de Borat es un humor bastante cabronazo. Es el humor de me río de ti y no contigo. Pero además, funciona paralelamente como reflexión sobre la verdadera naturaleza de nuestras sociedades modernas y el actual choque de civilizaciones. El consumismo, las modas, la doble moral, los prejuicios, el materialismo, son muchos los temas que muy inteligentemente nos van abofeteando entre carcajada y carcajada.
Sacha Baron Cohen encarna a un reportero de Kazajistan que marcha a los Estados Unidos junto a su productor y un fiel operador de cámara a realizar un documental sobre las costumbres americanas. Pronto se transformará en una Roadmovie documental irreverente, satírica y a las antípodas de ser políticamente correcta, donde el destino a perseguir será, ni más ni menos que encontrar y casarse con Pamela Anderson, de quien nuestro Borat se enamora viendo un capítulo de “Los vigilantes de la playa” en una habitación de hotel.
¿Con esta premisa puede hacerse una película?
Pues Borat funciona a la perfección como falso documental donde vemos al protagonista provocando situaciones ciertamente excesivas, escatológicas y desternillantes.
Las partes improvisadas y más documentales funcionan brillantemente como una especie de mezcla entre Michael Moore y Jackass. Y es precisamente cada vez que Cohen trata de hilar una trama argumental y se ve obligado a escenificar, cuando la cinta pierde algo de fuerza. Sin embargo, el creador de “Ali G”, es un showman inteligente, atrevido y talentoso y consigue hacer que toda la película se mantenga en pie gracias a ello.

Borat esta rompiendo todas las expectativas de taquilla mundial y va a ser sin duda el fenómeno del año. Merecido. No se la pierdan y disfruten del humor acido e implacable de Borat.

Iván Sáinz-Pardo

21/11/2006 14:27. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 2 comentarios.

ESPECIAL SITGES (II)

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Volví a repetir visita a Sitges, donde, recientemente, ha triunfado “Réquiem”, de Hans-Christian Schmid quien, curiosamente, cursó sus estudios de cine en mi misma Escuela en la ciudad de Munich. El año que yo empecé en la Escuela, el ya había terminado sus estudios y recuerdo que, por aquel entonces, él nos presentaba su película “Crazy”, sobre adolescentes inquietos y enamoradizos, Sin embargo, a mi, la que me fascinó fue su peli “23 Nichts ist so wie es scheint”, que se estrenó en el 98 y en donde el coprotagonista era Fabian Busch, quién también protagonizara, un par de años más tarde, mi cortometraje “Schneckentraum” (El Sueño del Caracol).
Volviendo a Sitges, el jueves presencié la premiere de “Abandonados” de Nacho Cerdá:

THE ABANDONED "Los Abandonados" (Nacho Cerdá, España, 2006)

Nacho presentó la película y se la dedicó a sus padres que estaban en la sala. Se rumoreaba que la proyección para la prensa de por la mañana no había ido demasiado bien, pero por la tarde, en esta otra sesión, el público se mostraba alegre y expectante, vitoreando incluso los créditos iniciales. Gran parte del equipo técnico y los dos actores principales, Anastasia Hille y Karen Roden, quienes hacen un estupendo y esforzado trabajo en el film, acompañaban igualmente la proyección. La película, que es el debut como largometrajísta de su autor, esta dotada de una factura técnica muy destacable y la cámara de Xavi Giménez ya es, sin duda alguna y por meritos propios, una contrastada firma de calidad. Giménez ya participó en alguno de los anteriores trabajos de Cerdá, "The Awakening" (1990), "Aftermath" (1994), y "Génesis" (1998). Estos últimos son dos mediometrajes muy ligados al genero Gore, que supieron encontrar su público y hacerse un hueco en festivales fantásticos y de terror como pequeñas obras de culto.
Es Filmax quien apadrina este primer largometraje de Nacho Cerdá, largometraje que, lamentablemente, vuelve a ser un perfecto muestrario de las virtudes y de los defectos de las producciones de terror de dicha productora, que no solo están casi todas fotografiadas por el mismo camarógrafo, sino que además, terminan por parecer todas un poco como cortadas por el mismo patrón.
De “Los abandonados” me enganchó sobretodo el principio, donde predomina una misteriosa e inquietante ambientación, aliada a una eficiente labor en la dirección de arte. Nos sumergimos en una brillante composición llena de planos poéticos e inquietantes. Sin embargo, enseguida, se puede apreciar un cierto abuso de unos decorados obsesivamente oscuros y tenebrosos, muñecas antiguas rotas, gemidos de bebes y toda una serie de clichés muy reconocibles dentro del género. Unos omnipresentes efectos sonoros a un volumen totalmente fuera de madre y una sucesión interminable de sustos efectistas y gratuitos, comienzan, lamentablemente, a irritar gravemente el visionado. La historia, además, pega inexplicablemente un bajón extraordinario a la mitad del metraje, donde la trama, una vez mostradas las cartas, se estanca y las sorpresas, tras semejante atasco de efectismo desordenado y caótico, ya no surten el efecto deseado. Para cuando la cinta trata entonces de sorprender en su desenlace final, ya es demasiado tarde, aunque bien es cierto que algunas de mis escenas favoritas se concentran precisamente en este tramo. Cerdá, sin embargo, demuestra un gran talento, se hace grande y enseña los dientes a la hora de inquietar, de provocar, de sugerir, en algunos de esos momentos reflexivos, en la recreación de una logradísima atmósfera opresiva, de la tensión y el suspense, como por ejemplo cuando los protagonistas parecen esperar juntos resignados a su destino final, sin duda alguna, uno de los mejores momentos de todo el largometraje.
El público, algo frío, despidió la película con tímidos aplausos que contrastaron con el entusiasmo del principio de la velada, y a mi se me quedó la sensación de haber visto algo que podía haber sido espectacular, pero que se quedó un poco por el camino, en un ejercicio quizás demasiado artificioso y confuso. Un debut irregular e interesante casi a partes iguales para un Nacho Cerdá que comienza así su andadura en el formato largo y que continua siendo una apuesta valiente y segura para el futuro del cine más aterrador de este país.

Iván Sáinz-Pardo

16/10/2006 02:30. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 1 comentario.

ESPECIAL SITGES

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Un día en Sitges y tres películas entre pecho y espalda.
Me encontré y conocí al fin personalmente a Koldo Serra, quien iba acompañado de Jon Sagalá y Borja Crespo y se disponían a entrar a ver la última peripecia de Gondry. Me anunciaron que hoy ponen de madrugada en la sección “Sesión Sorpresa” su debut como largometrajísta “Bosques de Sombras”. Esta peli esta teniendo acogidas y opiniones enfrentadas lo que hace de su visionado una experiencia aún más interesante y necesaria si cabe, y lo cierto es que yo ya tengo muchas ganas de verla. Desde aquí, toda la suerte del mundo a Koldo y a Jon con su peli en Sitges y con su próximo estreno estas Navidades.
También me encontré a David, a quien conocí en “Escorto” y venía de ver, junto a su chica, una peli asiática de esas que producen vómitos, desmayos y convulsiones. David es el responsable de esa fantástica web del cine llamada “El séptimo vicio”.

Y vamos ya con las pelis:

THE BORDERSOME MAN (Jens Lien, Noruega, 2006)

Una película extraña, que roza el surrealismo y flirtea con lo absurdo y lo experimental. Con una fotografía sobria y fría, nos muestra un mundo gris supuestamente perfecto y burocrático donde un hombre llega a el sin saber muy bien como y se siente atrapado en una sociedad deshumanizada, en una maquinaria grotesca que no se detiene. De ritmo algo lento y estilo muy europeo, la historia recala en el género del humor negro pero sin detenerse ahí, consiguiendo inquietar y provocar la posterior reflexión gracias a su ironía desnuda y su generosidad en el lenguaje visual y los simbolismos. Atrevida, interesante y avocada muy posiblemente al anonimato.

STORM (Måns Mårlind & Björn Stein Suecia, 2005)

Pretenciosa cinta presumiblemente moderna que bebe, sin complejos, del cine americano, de los anuncios de Ikea y de otras películas europeas como las de Amenabar. Esto último lo reconocieron así sus directores durante la presentación en su estreno en Sitges. Me consta que tratan por ahí de venderla como el nuevo Matrix sueco, pero no se dejen engañar, los efectos especiales no van más allá de un capitulo malo de “Embrujadas” y lo único en común a la Saga de los Wachowski es el traje de cuero de la protagonista y un par de gafas oscuras de mercadillo ambulante.
Sin ánimo de extenderme, decir que la cinta es un pupurrí cochambroso de escenas y de clichés muy reconocibles de otras películas. Es artificiosa, el ritmo es un autentico desastre, no hay un solo momento creíble o interesante y es soberanamente aburrida. Es de las pelis que no se entienden, pero no por ser inteligentes y complejas, sino por la falta de coherencia creativa, la falta de rigor, de talento y por estar todo lo que enseña además tan fatalmente mostrado y desarrollado. Una tortura.

THE HOST (Bong Joon-ho, Corea del Sur, 2006)

Animado por un trailer descarado y provocador donde una bestia surgida de un río arremete a cámara lenta contra los sorprendidos ciudadanos, entré a ver esta película en Sitges, donde además su director la presentó anunciando que los efectos sonoros no nos permitirían dormirnos a pesar de que esta comenzara a las once de la noche de un domingo.
Lo mejor de la película es su parte inicial y comprobar como va directamente al grano. Un doctor muy malo, el único americano que aparece en la película, claro, ordena tirar unos productos químicos por el desagüe de su laboratorio. Seis años más tarde ya hay un monstruo tomando el sol en el río colindante. No es original para nada, pero no importa. La gente lo descubre buceando y la bestia sale a jugar con la gente al “tú la llevas”. El monstruo campa a sus anchas a plena luz del día y podemos ver y disfrutar estupendamente de su fisionomía y de sus aptitudes gracias a unos efectos realizados, estos sí, en Hollywood. Las imágenes de la bestia, generadas por ordenador, durante los primeros veinte minutos son absolutamente arrebatadoras. Claro, y yo, mientras, me preguntaba allí sentado en el cine: Si en veinte minutos me ha enseñado este coreano todo lo que una peli de estas características me suele dar en todo su metraje completo, ¿Qué me va a enseñar a partir de ahora? Pues a partir de ahí, solo descubrimos que el protagonista es un patán lamentable y nos quedamos atónitos cuando la bestia rapta a su hija y entonces marchan, la familia al completo (hasta con el abuelito), a buscarla. Así, como si fueran de excursión al pinar.
La mezcla de géneros es algo peligroso y si el humor es oriental pues aún más complicada es la contienda. Imagínense que un monstruo rapta al hijo de Aida, la de la serie, y a partir de ahí vemos como ella, acompañada de toda su familia de patanes se van a rescatarlo. Pues seria una comedia con monstruo. Una peli de terror cómica. Ahora imagínense que la familia de perdedores y los chistes son coreanos y que el mejor de la traca es cuando el abuelo dice que puede identificar el estado de ánimo de su hijo cuando este se tira un pedo dentro de la caravana. Pues si van a ver esta peli ya no serán imaginaciones. Mucha gente se reía en la sala por cosas de la película que más bien solo son graciosas para nuestra mente occidental y que en realidad tienen que ver con la forma de actuar, de reaccionar o con las extrañas tradiciones y rituales orientales. Me recordaba a aquella sesión de cine hace unos años, con la sala llena de adolescentes partiéndose la caja a reír con la versión remasterizada de “El Exorcista”. Una película que hizo llorar de miedo a generaciones enteras, ahora se había transformado en una comedia para adolescentes que no podían evitar soltar la carcajada, por ejemplo, ante las ridículas pintas y peinados setenteros de los actores.

Volviendo a “The Host”, pronto nos enseñan que la hermana de la niña raptada es tiradora olímpica de arco y que tristemente solo consigue el bronce. Y ya sabemos entonces quien le disparará al monstruo la flecha final para tratar de ganar el oro. Con un recital de clichés de esta guisa nos adereza el coreano la hora y media restantes donde el aburrimiento se hará el protagonista de un metraje estirado, lánguido, inconexo y caótico.

Pude dar alguna que otra cabezada a pesar de los efectos de sonido. La película dura dos horas y para decir la verdad, quizá con aquel fabuloso trailer hubiera sobrado.

Y claro que no me voy sin ofreceros el dichoso trailer: AQUI

Iván Sáinz-Pardo

10/10/2006 01:46. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 5 comentarios.

DESCONGÉLATE ( Felix Sabroso y Dunia Ayaso, España, 2003)

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¿Dónde esta el buen cine español?
Aquí, escondidito, pasando desapercibido, sin titánicas promociones ni fuegos artificiales, pero existe.
"Descongélate" se alía con la tendencia costumbrista más Almodovariana, pero también con la calidad que las cintas de nuestro director manchego acostumbra.
Esta es una cinta inteligente y fresca, con unos actores en estado de gracia, una ambientación cuidada y una producción cargada de mimo y profesionalidad.
Agustín Almodóvar apadrina una única película al año, esta, sin duda alguna, se lo merecía. Humor negro, paranoico, con diálogos inteligentes y un magnifico reparto. Una Candela Peña talentosa y totalmente maravillosa. Nieto, muy bien, tirando a mejor, como siempre. Loles León, reinterpretando su papel de siempre, que para eso lo hace de miedo y un Jaenada simplemente mítico. El resto, a la altura, que es la altura del cielo mismo, y la peli que, aunque podía haber afinado aún un poquito más en la parte cómica, funciona en su engranaje dramático como un verdadero reloj, para terminar por resultar una buena comedia castiza, alocada y de humor negro.

Iván Sáinz-Pardo

06/09/2006 04:01. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 3 comentarios.

UNITED 93 (Paul Greengrass, U.S.A, 2006)

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En los créditos finales, el film es dedicado a TODAS las victimas del 11 de Septiembre. Porque lo que United 93 muestra, es una detallada recreación documental sobre los hechos ocurridos en aquella fatídica mañana. Y aunque son muchos y variados los distintos ángulos y perspectivas de aquella espeluznante tragedia, todos ellos cuentan con un poder dramático brutal. En este caso, Paul Greengrass, autor también de la interesante “Un domingo sangriento” o de la regular “The Bourne Supremacy” se centra en el cuarto avión secuestrado el 11 de Septiembre, aquel que, según las fuentes oficiales, se estrelló en Pennsylvania cuando los pasajeros se amotinaron contra los secuestradores y trataron de recuperar el control del vuelo. Greengrass juega con todas las bazas que un suceso de estas características ofrece. Mide a la perfección su propio talento y su capacidad para la documentación de datos y para recrear fielmente y casi con precisión matemática sucesos históricos. En este caso, se vende el film como algo supuestamente verídico. Pero solo supuestamente, porque aún son muchas las preguntas sin resolver alrededor de lo sucedido con este vuelo y con este atentado en general. Extrañamente aparecieron restos del United 93 a ocho millas del lugar donde supuestamente se estrelló y, además, nunca se llegaron a encontrar las dos cajas negras que habitualmente suelen resistir todo tipo de colisiones. Pero más extraño aún resulta el hecho de que las fuentes oficiales también aseguren que tampoco se encontraron nunca las cajas negras de los otros tres aviones.
Por otro lado, y a pesar de que el retraso de 40 minutos que este vuelo sufrió pudiera haber facilitado el que los pasajeros, como en la película, se enteraran del trágico destino de los otros aviones secuestrados y esto fuese el detonante que motivó su motín, es de extrañar que la rebelión llegase exactamente en el avión con menos pasaje de los tres secuestrados, 45. Cuando los otros aviones contaban con 64, 65 y 92 pasajeros respectivamente.
Hay teorías patrióticas e interesadas que aprovechan la versión oficial escogida por Greengrass para, además, ensalzar el valor y heroicísmo de los civiles americanos, luchando y sacrificando sus propias vidas por salvar la Casa Blanca. Otras, sin embargo, mucho menos atractivas para el gobierno norteamericano, tratan de demostrar que el avión fue derribado por un caza americano con orden de disparar contra el avión para evitar “malos mayores”. Algunas, incluso afirman que no existieron tales comunicaciones y que el avión comercial fue derribado por equivocación en aquellos momentos de caos y confusión que además tan fielmente retrata United 93.
Nada se sabe con seguridad aún, pero Paul Greengrass escoge aquí su propia versión y se mueve durante 91 minutos, cámara al hombro, ágil y despiadado como un tigre hambriento en un gallinero. Narra los sucesos a tiempo real, sin concesiones al espectador. Desnudando de clichés y recursos dramáticos su obra, sin ningún tipo de moralina ni de adoctrinamientos. Mostrando con gran crudeza y sobriedad, por un lado, una milimétrica recreación de lo que pudo haber sucedido dentro del avión y, por otro, la sorpresa, el desconcierto y la angustia de los controladores de vuelo y su total falta de coordinación con un estado de defensa norteamericano vulnerable, lento e inoperante. Greengrass no entra en posicionamientos políticos, relatando con gran pulso y sentido del ritmo. Emocionando, aplastando en la butaca al espectador y todo ello, sin llegar a posicionarse de un lado o del otro. Como ya apuntaba al principio, en los créditos finales, el film es dedicado a TODAS las victimas del 11 de Septiembre. Por eso mismo, cuando los secuestradores comprenden la verdadera situación que han provocado, y los secuestrados, presos del miedo y la desesperación, comienzan a actuar bajo el más puro y animal instinto de supervivencia, unos rezan atemorizados a Ala en la cabina de mando, mientras los otros rezan a Jesús en la parte trasera de un avión en caída libre. Una película histórica, aterradora e imprescindible.

Iván Sáinz-Pardo

27/08/2006 19:39. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 6 comentarios.

EL SEÑOR DE LA GUERRA ( Andrew Niccol, U.S.A, 2005)

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Con pase de prensa a estrenar, entré a ver, en horario matinal, esta cinta sin saber demasiado sobre ella. Las películas, o llegan al espectador o definitivamente se quedan por el camino. “El señor de la guerra”, en mi caso, ha conseguido hacer mella. Me ha sobrecogido, entretenido y he disfrutado generosamente desde el primer momento.
Comienza con una secuencia absolutamente genial, que resume, durante los créditos iniciales, la intención global de su metraje. Una asombrosa subjetiva de una bala, desde su fabricación hasta que consigue arrebatarle la vida a un ser humano.
Su director, Andrew Niccol es el responsable de la inspiradísima “Gattaca”, quien escribió además “El Show de Truman” y “La terminal”. En este caso se enfrenta aquí a un guión muy complicado por su temática arriesgada y controvertida. No fueron pocos los productores americanos que salieron corriendo ante semejante proyecto, y gran parte de la financiación, ha llegado desde productoras extranjeras.
Hay varios puntos que hacían, del pretendido éxito de este proyecto, una misión casi imposible:
Una trama que flirtea con el documental, a pesar de ser mera ficción y que, a la vez, consigue apabullar en el apartado visual. La mezcla de ambos formatos nunca es tarea fácil y el resultado, cuando funciona, es algo que, a mí, personalmente, me maravilla.
De temática parecida, pero como mero documental, nos llegó hace más de un año la estremecedora e imprescindible "La pesadilla de Darwin".
Otro punto muy difícil es lograr salir airoso de una trama orientada por una voz en off. Supongo que las criticas negativas podrán llegar precisamente en este punto. A mi parecer, en este caso funciona, al menos no desentona y no chirría, que ya es bastante.
Otro apartado es el de tratar de lograr la empatía necesaria con un protagonista que es un verdadero hijo de puta despreciable y sin escrúpulos que no duda un segundo en pisotear, comprar y vender hasta su propia familia para conseguir encumbrarse en un oficio, tan moralmente respetable, como es el del tráfico ilegal de armas y la financiación de guerras y masacres en medio mundo. Este personaje es Yuri Orlov (Nicolas Cage), un personaje inspirado en cinco personajes supuestamente reales que aquí son uno solo. Un ucraniano victima del sueño americano, que ya una vez en el New York de los ochenta, consigue transformarse en un multimillonario poderoso y respetado gracias a su talento en el mercadeo negro internacional de armas. Un personaje atroz y destructivo capaz de mover montañas con solo pestañear y al que reconocemos enseguida, porque representa a esos hombres blancos de los que ya nos advirtió antes Michael Moore en sus libros y en sus documentales. Y precisamente lo que nos aterra es realmente sentir esa extraña empatía hacia el personaje, y poder llegar a entender sus motivaciones y sus argumentos:

“Las tabacaleras también mercadean con la muerte y no son perseguidas” “Y si mi negocio no es en la actualidad lo suficientemente ilegal como para detenerme, es porque quien hacen las leyes en el mundo son mis mejores clientes o mis jefes” “¿Qué más da?, si yo desaparezco, vendrá inmediatamente otro en mi lugar”

Y así, Yuri, cuando, aterrorizada, su mujer, una modelo internacional que el mismo se preocupó de comprar como si de tan solo el diamante de una joyería de lujo se tratara, le pide que por favor abandone de una vez por todas el negocio, este le responde:

“No puedo, porque esto realmente se me da muy bien”.

Y también nos reconocemos inmediatamente en ella, en la mujer de Yuri, (Bridget Mohynahan) prostituida por los lujos, por el dinero, por lo material, y a la vez por la soledad y el desconsuelo, por la miseria de mirar hacia otro lado para no ver la verdad. Algo totalmente reconocible para una sociedad consumista, materialista y capitalista como la nuestra, donde se nos atolondra para no mirar hacia las partes del mundo que sufren a nuestra costa. Y luego esta el hermano de Yuri, (Jared Leto) encarnando el papel del otro lado de la moneda de esta sociedad moderna, de ese idílico “American Dream”, como muñeco roto, adicto a las drogas, testigo y partícipe del negocio sangriento de Yuri. Tan millonario, tan corrompido como él e igual de vació por dentro. Y ese elitista mundo de poder y de lujo exacerbado entra en contraposición con el retrato de un tercer mundo desamparado, putrefacto y hambriento, victima de las guerras, de las enfermedades y de la miseria. Victimas de sus propios dictadores, clientes de excepción de ese mercado negro y del expolio globalizador de las multinacionales occidentales.
Ethan Hawk interpreta, en esta ocasión, a un policía de la Interpol que, incansable, trata de perseguir y detener a Yuri. Una especie de pepito grillo que simboliza nuestra conciencia moral, una especie de bicho raro, impotente en su tenaz lucha por una causa perdida.

Habrá quienes quizás vean aquí una película lenta o aburrida. Para mí, se trata de una obra arriesgada, reflexiva, virtuosa, necesaria y realmente fabulosa. La música esta cuidada, el guión funciona, aún a pesar de no llegar a la talla de "Scarface" o de "Goodfellas", y la factura visual es mucho mejor que notable, repleta de simbologías y de humor negro. En definitiva, una de las mejores películas que he podido ver en los últimos años. Un agradable descubrimiento con un único pero, no haberla hecho yo.

26/06/2006 18:16. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 8 comentarios.

CRASH (PAUL HIGGIS, U.S.A, 2004)

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Únicamente un accidente, un capricho del destino, un choque, quizás el de dos coches en una ciudad como la de los Ángeles, donde uno sin un motor con ruedas prácticamente no es nadie, es hoy en día capaz de hacer que los universos personales de cada ciudadano se encuentren. Únicamente la violencia es capaz de despabilar una ciudad de muertos en vida.
Crash es un film coral, donde varias historias se entrecruzan, siguiendo el patrón de “Grand Canyon”, “Magnolia”, “Vidas cruzadas” o “Amores perros”. En este caso, todas las historias están bien medidas y colisionan apuntando a un mismo lugar, en un retrato deliciosamente bien ambientado de sensaciones profundas, de sentimientos enfrentados, de realidades crudamente expuestas. Un retrato sincero y perturbador sobre una urbe caracterizada por la mezcla caótica de etnias, por el racismo, el miedo y la falta de principios. Un soberbio retrato sobre la angustiosa soledad de esas almas solitarias y prisioneras de una sociedad desestructurada, violenta, armada hasta los dientes, tristemente deshumanizada y en donde todos resultan ser victimas.
Pero Crash también nos habla de la intolerancia y de la pérdida de la inocencia. De cómo hay cabida, a pesar de todo, para la esperanza, para la magia, y de como pervive aún la posibilidad en nosotros, la libertad de poder dar siempre lo peor o de dar lo mejor como seres humanos. Nos recuerda además que el hombre es un ser muy complejo que naufraga en una sociedad impersonal y hostil. Donde, victimas de la confusión, los buenos también resultan convertirse o descubrirse como malos y los malos, a la vez, como buenos. Donde la línea moral y la ética de la actual sociedad norteamericana parecen estar borrándose peligrosa e irremediablemente como el trazo de una tiza bajo la lluvia. Y a la vez, este es un retrato también de las sociedades modernas de todo el mundo.
Paul Hagiis, quien se diera a conocer por escribir el guión de “The millon dollar baby”, realiza aquí una película de bajo presupuesto sin que técnicamente se note en ningún momento del metraje, llena de inteligencia y de emoción. Con un casting que funciona, unas actuaciones soberbias, un guión redondo y perfectamente estructurado, un look acertado, una atmósfera muy lograda y consecuente y un ritmo bien administrado, que mantiene la tensión requerida y nos regala momentos gloriosos.
Una bocanada de aire para los tan predecibles y aburridos Oscars y una agradable sorpresa que vuelve a demostrar que, desde Hollywood, entre tanto pedrusco y tanto lodo, aún continúan llegando algunas perlas del séptimo arte.

Iván Sáinz-Pardo

29/04/2006 08:14. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 7 comentarios.

V DE VENDETTA (James Mc Teique, U.S.A, 2005)

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Con tanto fanático de los comics y tanto friki de los superhéroes en la red, me temo mucho que esta crítica me enviará al infierno de los no modernos y los anti-cools. Pero amigos, no puedo evitar escribir que “V de Vendetta” a mi me pareció “Verdaderamente una mierdetta”
Que sí, que no me he leído el comic de Allan Moore, que casi no he pasado de los “Mortadelos y filemones”, de “Spiderman”, “Superlopez” y del “Jabato”, pero no importa. Fui al cine y traté de entretenerme sin manual de instrucciones.
Lo que me encontré fue a un tío pedante, escapado de las tertulias de Garci, disfrazado del zorro y con una careta. Una película mal iluminada, sin ritmo, pretenciosa, con unos diálogos patéticos, fallida, llena de clichés, aburrida e incluso bochornosa en muchos momentos.
Como película de acción, defrauda. Demasiada poca chicha y nada novedosa. (A los amantes de películas sobre futuros autoritarios con una buena acción coreografiada estilo “Matrix”, les recomiendo “Equilibrium”.)
Como película de superhéroes, anda más cerca de “Catwoman”, “Daredevil” o “Scooby-Doo”, que de “Superman”, “Darkman”, “El cuervo”, “Batman” o compañía.
Los efectos especiales no destacan en absoluto. El trabajo de cámara y la puesta en escena resulta poco más que regularcita, inundada de planos medios y cortos, con maquinas de humo a los lados trabajando sin descanso y con un tufillo general a estudio. Como decía antes, no consigue encontrar un look original ni novedoso, a pesar de haber mandado pintar todo lo que aparece en pantalla de gris y de negro. “Sin City”, apostó mucho más valientemente, por poner un ejemplo justo al otro lado opuesto.
En cuanto a la música… buff… hasta prefiero antes los mamporros musicales techno de “Blade”.
Los actores, bueno, pues informar de que Natalie Portman también esta muy buena con el pelo tan rapado como el de Sidney Oconnor. Que John Hurt aparece siempre muy enfadado y dentro de una tele y que los demás, básicamente, pasaban por ahí. La historia de amor está metida al final del todo, como de refilón y no se la cree ni el guionista, ni el director, ni los hermanos Wachowski en la producción.
La historia es un pupurri de intenciones, un pastiche entre "La bella y la bestia", "El zorro", "El fantasma de la opera", "El club de la lucha", "El conde de Montecristo", cualquiera de las numerosas producciones ya existentes y menos originales sobre futuros autoritarios, y "Bamby". Vamos, un despropósito.
Todo es predecible, lánguido y almibarado. Todo es tan increíblemente absurdo, tan inverosímil y tan baratamente aburrido, que algunas escenas resultan hasta cómicas sin pretenderlo. Como la bochornosa escenita bollera y todos esos otros numerosos flashbacks que nos catapultan la vergüenza ajena, sin ninguna piedad, a cotas en las que nos descubrimos, de repente, en el cine apretando fuerte, muy fuerte los dientes. Y donde encima, nos lo dan todo ridículamente masticadito. O como todas esas escenas en donde lo visual prima siempre sobre el sentido común y la razón, y en donde además, si no se puede explicar ya nada más después, pues tampoco importa. Momentos tales como en el que hay que creerse así, sin más, que ese señor, disfrazado por obligación, y en busca y captura en un estado militarista, policial y dictatorial, consigue fabricar 300.000 caretas y capas y, además, mandarlas también a cada casa particular, cada oficina y garito de toda Inglaterra el solito, sin quitarse la careta y sin que lo pillen. O el tener que presenciar como nuestro paisano se entretiene formando una figurita con la que dibuja su logo con forma de V con la ayuda de 10.000 piececitas de dominó (que las conté), para, únicamente, derribarla después estando el solito, al mejor estilo “dominoday”, y para su único disfrute onanista. Y así todo, una tras otra, señores. Y sí, ya se que el individuo ese de negro es supuestamente un héroe, y que siempre hay cierta dosis de fantasmada en estas películas, pero es que aquí, muchas veces estos actos, tienen también un peso especifico en la trama central. Provoca ni más ni menos que una revolución, y yo, únicamente, desearía que me vendieran la movida de forma algo más inteligente y currada. (Como en el “Club de la Lucha”, ya que la mencionaba antes) Pero no, aquí solo hay atentados inexplicables, sin muertos, al estilo de preciosos fuegos artificiales iluminando los balcones y bajo la música de Tchaikovsky. Solo hay a nuestra disposición un cúmulo de acciones incoherentes y de imágenes y tramas fotocopiadas.
¿Y como se vende todo esto entonces? Bueno, pues le añadimos un atentado en Londres y, a poder ser, precisamente en el metro, después hablamos un poquito pseudo-filosóficamente sobre la simbología de derribar edificios representativos, cuatro frases más, supuestamente ocurrentes, y al estilo “Los ideales son a prueba de balas”, un poco de gripe aviaria de refilón y otro poquito de guerra bacteriológica y ya esta todo supuestamente muy de moda y además, conseguimos tener a favor a toda una masa de incrédulos que creerán y defenderán este proyecto como moderno, valiente e innovador.
En fin, una completa decepción de película. No me extraña nada que los dos hermanitos de Matrix hayan decidido, a última hora, encasquetársela mejor a su segundo ayudante. ¿Se puede hacer aún algo peor que las secuelas de Matrix? Sí, amigos, se puede. Claro que se puede.

Iván Sáinz-Pardo

24/04/2006 17:39. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 25 comentarios.

AZUL OSCURO CASI NEGRO (Daniel Sánchez Arévalo, España, 2006)

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Que tras poco más de dos semanas, una película como “Azul oscuro casi negro”, que viene de estrenarse por todo lo alto con tres Biznagas en el festival de Málaga, no se pueda ver en ninguno de los dos multicines de San Cugat del Valles, y ya únicamente se proyecte en cuatro cines en toda la ciudad de Barcelona, refleja a la perfección la situación de nuestro cine nacional.
Me pregunto, con desesperanza, la suerte que le deparará a esas otras obras españolas que no fueron premiadas o ni siquiera estrenadas en Málaga. El cine no llega al público y muere, irremediablemente, sin una industria engranada y eficaz, protegida legalmente, independiente y con un poder real de distribución. Este desastre, esta evidente y permanente crisis del cine español, no tiene nada que ver, por mucho que así nos lo quieran vender, con los problemas de la piratería por Internet. Es Internet, precisamente y en este caso, desde donde se está consiguiendo, en gran parte, crear un merecidísimo boca a boca sobre esta película que está impulsando a mucha gente a ir al cine.
Aunque, en realidad, nunca pretendo ser objetivo, me sería también imposible serlo al escribir sobre esta opera prima de Daniel Sánchez Arévalo. En mi caso, conozco los cortometrajes de Daniel y también lo conozco a él. La película, sin embargo, se disfruta por si sola y esta hecha, sin duda alguna, para el gran publico. Es por eso que la mayor preocupación de Daniel es que su primer largo pase desapercibido para la gran mayoría. Pudimos hablar no hace demasiado en Salamanca, Daniel se mostraba seguro, tranquilo, sabiendo que ha conseguido crear una pieza honesta y de calidad. Que ha cumplido con creces sus propias expectativas como autor inteligente, director eficaz e intuitivo y como espectador sensible. Pero es precisamente por ello, que Daniel no se muestra ajeno en absoluto ante el panorama azul oscuro casi negro de nuestro cine.

La trama de la película comienza donde termina uno de sus últimos cortometrajes, su estupendo y aclamado “Fisica II”. Rescata aquí los mismos personajes para trazar una historia sencilla, pero emotiva y retratada con asombrosa destreza. Destreza en lo visual, para marcar un estilo, pero sin empachar. Para narrar con el lenguaje visual y separar a los personajes cuando lo precisan, unirlos cuando deben de estar juntos, para sugerir y recrearse con pequeños simbolismos y guiños. Destreza en una puesta en escena acertada y unas actuaciones sobrias y reales, con diálogos entretenidos e inteligentes. Porque sabemos que conseguir hacer reír en las situaciones dramáticas no es nunca tarea fácil.

Otra pirueta mortal es la de lograr mezclar el realismo social con el género comercial. Saber tratar el tema social aligerando lo justo el drama y no abandonándose al ya tan trillado y denostado estilo de cámara en mano, manteniendo la decisión de dejar la cámara en el trípode o sobre la dolly. Y además, Daniel consigue marcar su estilo, porque es fiel a sus principios, a su pasado como cortometrajista, a su filosofía de director que cree en la gran importancia del guión y en la dirección actoral. De quien crea desde el respeto y la humildad y sabe y consigue transmitir al espectador su propia ilusión por la historia que recrea. Y eso, es ya más de medio paso al paraíso.
Y como también existe en el film algún pero, decir que el evidente academicismo de su autor, y la indudable fé en las estructuras dramáticas, en las formulas de genero y reglas de guión, le resta a la historia espacio para la sorpresa. La historia resulta siempre bastante predecible. Además, para conseguir mantener el pulso a tanta y tan lograda pirueta, algunos momentos acaban por mostrarse además algo inverosímiles y poco creíbles. Sin embargo, está todo tan mimado y contado con tanto respeto, sensibilidad e ilusión, que esto no entorpece para nada una brillante y talentosa opera prima que sabe a buen cine y a reto conseguido.
Terminar apuntando únicamente dos cosas, por un lado vaticinar lo evidente, un esperanzador futuro para Daniel Sánchez Arévalo, y por otro, haceros llegar un mensaje muy claro:
No se arrepentirán. ¡Vayan a verla!

Iván Sáinz-Pardo

23/04/2006 12:33. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 15 comentarios.

VOLVER ( Pedro Almodovar, España, 2006)

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Pocas veces un título tan conciso resume tantas cosas. Almodóvar es muy grande. Sabe rehacerse, reformarse, transformarse, mejorar y atreverse a volver al camino al que, él mismo, se ve predestinado a recorrer; el camino de un gran director de cine, el de un guionista redondo, intuitivo, preciso y consecuente. Los grandes hombres solo huyen de sus propios fantasmas dando un nuevo recital y volviendo a demostrar maestría y genialidad. “Volver”, significa, entre otras muchas cosas, recuperar a su público español, y no seguir enfocando sus historias, sobretodo, al gusto de la crítica americana y extranjera. “Volver” significa huir en parte de sus propios histrionismos y clichés y de la formula que le encumbró en lo más alto de Hollywood. Es arriesgar sabiendo que él es capaz de dar con la formula adecuada. Y es que,”Volver”, mezcla el drama con la comedia, algo muy complicado de llevar a cabo con garantías de éxito. Toca temas diversos, escenas complicadas, y se atreve a navegar en la actualidad e incluso a tratar la critica social en las dosis exactas. Almodóvar, en esta, su última película, no se olvida de nadie y consigue no saturar, no exagerar. Podemos degustar su estilo visual, su control de los giros dramáticos, su gran dirección. Consigue estar presente, insinuar, dejar su olor, desplazarse como un fantasma sin remarcar en demasía ni forzar sus intenciones personales y artísticas.
Almodóvar vuelve a trabajar desde la humildad y la honestidad. Hila una historia redonda, un guión potente y muy bien lubricado. Engrandece a un magnífico elenco de actrices y las dirige como el bien sabe. No entiendo a quienes se empeñan en criticar a Penélope Cruz, quien aquí carga con casi todo el protagonismo y vuelve, para demostrarle al mundo que ella es, no únicamente una actriz bellísima y de una presencia apabullante, sino una actriz capaz de bordar los papeles importantes. Carmen Maura vuelve también, sin complejos, para reencontrarse así misma. Carmen consigue emocionar, es real y magnífica, como siempre. Y el resto de las actrices, todas ellas, se suman al carro de las actuaciones brillantes. Lola Dueñas, Chus Lampreave, Blanca Portillo, Yohana Cobo y todos los demás.
Los hombres, son todos malos, malísimos, y de presencia insignificante, esto sí que también como siempre, en cada uno de los cuentos feministas de Almodóvar.
El director manchego, retrata además el pueblo de sus orígenes y ese ir y venir a la capital que le vio crecer. Hay mucho de autobiográfico, de homenaje y de melancolía. Y como el cine es romanticismo, en la Mancha hay molinos, viento, superstición, tradiciones y la locura que el Quijote supo promocionar al mundo. Almodóvar, sabe que el cine es contar cosas sencillas, retratar lugares austeros, gentes del mundo real, pero con historias y dramas universales, con poesía en todos los idiomas. Almodóvar narra al mundo y lo sumerge, una vez más, en su propio universo, un universo lleno de intenciones, detalles, subtextos y mensajes. Almodóvar vuelve, para demostrar que es uno de los mejores directores en la actualidad, un verdadero amante del cine y, muy posiblemente, uno de los autores más sobrios e inteligentes que nuestro país haya conocido.

Iván Sáinz-Pardo

26/03/2006 12:19. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 9 comentarios.

CACHÉ "Escondido" (Michael Haneke, Fran/Aust/Ale/Ita, 2005)

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Entiendo a quienes piensan que esta película es pedante, lenta, aburrida y densa como un puré de patata. Reconozco que los diálogos resultan irritantes por lo poco que cuentan, por lo supuestamente banales. La fotografía es además totalmente naturalista, rozando el look del video domestico, aunque sin el temblequeo típico de la cámara en mano. El ritmo es pesado, aletargado, sin concesiones, en un metraje largo, muy estirado y con escenas prescindibles. A demás, no se trata esta de una historia previamente masticada y no se advierte el menor esfuerzo por acompañar al espectador hacia un mensaje claro, hacia un final concreto. Comparto igualmente las opiniones que acusan a Haneke de tomar como punto de partida de su película el intrigante principio de “Carretera perdida” de David Linch. Es realmente así. En ambas, la pareja protagonista recibe extrañas cintas de video donde, ellos y su casa, son grabados por un desconocido. Pero también es cierto que Caché se distancia en seguida y toma un rumbo muy distinto.
Caché resulta un ejercicio voyeurista con infinidad de perspectivas y asombrosos detalles, que también cuenta en su haber con suficientes virtudes, tantas al menos, como para que haya otros muchos espectadores, entre los que me incluyo, que sí que han experimentado una sensación interesante y diferente, una sesión de cine muy gratificante e inteligente.
Caché no invita ni camela gratuitamente al espectador. No es una historia retratada desde los mejores ángulos de cámara, no es un anuncio de neón, ni un plato de comida caliente. Es una mirilla desde la que se puede espiar. Una mirilla en la fría calle, por la que se puede mirar a través desde una postura poco cómoda. Las acciones no van al grano. Observamos, por ejemplo, como el protagonista entra en escena, se le cae una moneda, se sirve un café de maquina, lo espera, lo sorbe, va hacia la ventana, sorbe de nuevo y reflexiona. Pero quien espía por la ventana, tampoco recibe un resumen de las mejores acciones de su vecina de enfrente. Quien espía, comparte silencios, acciones completas, instantes muertos, momentos de apatía, imágenes que habitualmente no observamos en el lenguaje cinematográfico habitual. Lo mismo sucede aquí con las conversaciones. Nunca encontramos diálogos concretos, informaciones necesarias ni concisas.
A demás, los momentos que uno no selecciona o que no se pueden escoger, nunca suelen responder a todas nuestras preguntas. No suelen explicarlo todo, ni tampoco aportan necesariamente una respuesta para cada una de nuestras cuestiones. Y en este caso, y solo al final de la cinta, podemos llegar a comprender sobre lo que realmente han tratado las dos horas de película. Pienso que Caché trata sobre la ingenua crueldad infantil y adolescente. Sobre las, muchas veces, terribles e inevitables consecuencias de nuestras acciones a lo largo de la vida. De cómo cargamos con nuestras faltas, errores y pecados y de, cómo todas estas, después, repercuten incluso a las generaciones posteriores. Caché habla sobre el sentimiento de culpa, la moral, el miedo y el egoísmo. Hace una crítica social totalmente neutral. Expone los temas sin posicionarse en absoluto.
Pude intuir, además, una especie de mensaje paralelo sobre la que, hasta ahora, no he encontrado reflexión alguna en ningún otro sitio. Quizás por esto se trate únicamente de una percepción personal:
(Abstenerse de leer a continuación quién no haya visto aún la película)
Mientras la pareja descubre la desaparición de su hijo, se observan de fondo imágenes en la televisión sobre el desastre actual en Irak. Quizás también sea casualidad que los coprotagonistas sean también de origen musulmán. Pero todo pudiera entenderse además como una metáfora, donde el rico e intelectual protagonista occidental, castiga, traiciona y trunca en el pasado la vida del pobre, y a la vez, el futuro de sus descendientes, para después, esforzarse por ignorar y menospreciar el posible dolor causado y alegar un sentimiento victimista. El protagonista se siente aterrorizado, desconcertado, agresivo, cuando las consecuencias de sus actos salpican de algún modo su estilo de vida acomodada y segura.
Michael Haneke nos pregunta: ¿Quién es aquí la verdadera victima? Quizás los terroristas formen parte de nuestra familia. Quizás seamos nosotros los terroristas. Quizás nuestro preciado estilo de vida no sea el más adecuado, justo ni perfecto. El protagonista se muestra insensible a la hora de reconocer su culpa y tampoco duda en engañar a su propia esposa, mentir sin dilación a su propia gente, para esconder la información que le pueda culpar. Nuestra sociedad, nuestros informativos, nuestra televisión, tampoco dudan en mentir, en no contar toda la verdad, para invitarnos a consumir, despreocupados, y a continuar todo el tiempo que nos sea posible con este nuestro “sueño americano” de egoísmo y evasión. Además, paralelamente, observamos imágenes de atentados suicidas en Irak, mientras para el coprotagonista, la única forma posible de llevar a cabo su justificada venganza, es implicando y haciendo testigo directo al protagonista de su suicidio.

Caché invita a reflexionar, a pensar, y a cambio no cede un ápice al espectador. Entiendo a quienes únicamente les parece un soberbio coñazo. Y sobretodo entiendo a quienes hablan aquí de una película magistral. Yo, únicamente puedo decir que entré al juego, aposté y disfruté muy gratamente.

Iván Sáinz-Pardo

21/02/2006 00:21. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 57 comentarios.

BUENAS NOCHES Y BUENA SUERTE (George Clooney, U.S.A, 2005)

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Algunas me odiarán sin dilación por arremeter contra una peli del guapo Clooney, algunos por no entender el mensaje liberal y crítico de la cinta, y otros por no saber apreciar el gusto de una película rodada en blanco y negro al estilo clásico, o por no claudicar ante su actual reconocimiento en Hollywood.
La tensión y el rigor dramático de la película brillan por su ausencia. La cámara, efectivamente cuenta la historia en blanco y negro, pero no es “La lista de Schindler” ni muchísimo menos y, en esta, el lenguaje cinematográfico y la puesta en escena no pasan de mediocre.
Los actores hacen buenamente lo que pueden con un guión plano, tedioso y predecible. David Strathairm posa muy serio todo el tiempo, con la sobriedad suficiente. Clooney aparece muy elegante, muy correctito y nada más. Y la historia entre Robert Downey Jr y Patricia Clarkson pasa tan desapercibida, que no llega a otra cosa que a resultar absurda.
Los actores fuman, eso sí, mucho, que ya se sabe que en el cine clásico de Bogart ya quedaba muy bien y además, para tratar de ir aún más a la contra, que mejor que exaltar el consumo del tabaco en una sociedad en la que actualmente se apunta a dejar el hábito.
La televisión puede ser un instrumento para educar o para evadir. La televisión es manipulable. Ya, si, ¿y qué? Pues eso, nada más. Ni un atreverse a retratar realmente la caza de brujas, ni la era Mc Carthy, ni arriesgarse a abordar una critica sincera, seria o interesante sobre nada de nada.
“Buenas noches y buena suerte” es un pestiño espectacular. El que se sentaba en el cine a mi lado, tras los veinte primeros minutos, se durmió como un bebé y después sobrevivió el ansiado final enchufándose a su mp3. Yo le envidié por ello, aunque decidí vérmela hasta el final, aunque fuese únicamente para poder escribir sobre ella hoy aquí.
Que enorme desilusión con una película de la que esperaba muchísimo más. Lo mejor, sin duda alguna, fue que, gracias a Dios, el suplicio no superó la hora y media.

Iván Sáinz-Pardo

17/02/2006 18:55. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 12 comentarios.

MUNICH (Steven Spielberg, U.S.A, 2005)

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Para escribir sobre una película como “Munich” es recomendable mandar a dormir a las neuronas al menos ocho horas primero, pero no puedo evitar contaroslo todo. Contaros que la película me ha dejado de un mal cuerpo demasiado evidente. Se que ocho horas no serán suficiente. Se que ocho semanas tampoco lo serán. Hay algunas secuencias, algunas imágenes, algunos trozos rotos clavándose en los corazones de quienes, a mi lado, compartían la sala del cine hoy.

Hay un mensaje concreto delante, y casi tres horas de un espíritu consecuente y ferozmente tenaz detrás. La violencia únicamente desencadena más violencia. La violencia no es espectacular. La violencia es simplemente algo aterrador. Una pesadilla que se esconde debajo del colchón de nuestra cama, dentro de la televisión o de nuestros teléfonos. Un sueño convertido en terrorífica realidad, disfrazado de religión, de patria, de valentía, de heroísmo. Un pedazo podrido enfermando el corazón humano. Propagándose incansablemente. Destruyéndolo todo. No hay vencedores, no hay inocentes, no hay esperanza en un conflicto en el que, los distintos intereses políticos y económicos, descarrían y catapultan las posibles respuestas, hacen saltar por el aire las soluciones, para aletargar y prolongar el sufrimiento humano eternamente. Un mensaje desalentador, frío, cruel, amargo y brutal surgido de la parte más oscura de un director magistral, que sigue en su incansable busca del maestro, del genio que lleva dentro.

Los asesinatos narrados tampoco son espectaculares, los tiroteos son burdos, caóticos, realistas. Los actos terroristas saturan el metraje. Saturan la mente del espectador. La estructura narrativa de los ajustes de cuentas se reitera. Estos resultan repetitivos, penetrantes, en una rutina monstruosa y desasogante. Todo ello en un metraje estirado y denso. Sin concesiones. Sin cabida ni espacio para el romanticismo, ni la épica, ni tan siquiera para el respiro del espectador.
En la cinta no hay buenos. No hay malos. Solo hay victimas. El hogar cuesta caro. La paz no tiene precio en un mundo en el que la vida si lo tiene.

Spielberg, de conocido origen judío, trata el conflicto palestino-israelí, pero no se detiene allí, por que sabe que la guerra de la que nos habla tiene frentes abiertos en otros muchos sitios. La herida es un mar de llagas clónicas, llagas abiertas, y mientras se cura una, otras nuevas y mucho peores surgen a su lado. El mensaje es por tanto un mensaje universal. Y de esta forma se centra en narrar los conflictos interiores de uno de los terroristas. Conflictos que todos entendemos, humanizando un drama del que nos hace a todos participes directos.

No todos los aspectos técnicos en la película son de mi gusto, como ese dichoso filtro difuminador que empañan las imágenes de casi todas sus ultimas producciones. Gusto estético que parece compartir con su fiel director de fotografía Janusz Kaminski. Ni tampoco encuentro necesario el ya comentado exceso de metraje. Pero estamos, sin duda alguna, delante de una de las obras más importantes y valientes de este director inaudito, condenado por meritos propios a ser recordado junto a los más grandes maestros del séptimo arte.

¿Pero de que cojones va la peli?

Amigos, ir a verla. Sufrir con el "bello" descubrimiento del terror de esa violencia tan, lamentablemente, a la orden del día al otro lado de nuestros telediarios. Acongojaros con la verdadera cara del terrorismo de estado. Descubrir con vuestros propios ojos la desgarradora sensación de sentiros, por algunos minutos, cercanamente afines a los que de verdad sufren la realidad de la violencia desde todas las distintas vertientes. Ir al cine para ser también testigos de una actualidad tragicamente eterna.

Iván Sáinz-Pardo

09/02/2006 02:03. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 9 comentarios.

MATCH POINT (Woody Allen, Reino Unido, 2005)

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Genial Woody Allen.
Es sabido que retrata la burguesía como muy pocos y que su regularidad, asociada a su prolífica carrera como cineasta, ya lo encumbran en lo más alto. Yo tengo debilidad por Allen, no voy a esconderlo. Es un contador de historias que se engrandece en su oficio y en su estilo visual con cada una de sus películas. En esta ocasión es el turno de retratar la burguesía inglesa con una historia de amor en principio bastante convencional que además se desarrolla bastante lentamente.
El director cambia el Jazz por la Opera y rueda por primera vez en Inglaterra. La retrata tan solo como el lo sabe hacer, mostrando lugares típicos, carismáticos, pero siempre sin abusar y concentrado en apoyar con las localizaciones ese ambiente de la clase alta.
Johnatan Rhys Meyers encarna al joven protagonista y hace un buen trabajo, aunque a veces se le llega a notar un tanto limitado con esos ojitos todo el tiempo de quedarse dormido. Emily Mortimer, bella y acertada en su papel de esposa del protagonista. Scarlett Johansson sale, como por otro lado también era de esperar, arrebatadoramente sexy en su papel de mujer fatal, misteriosa y vulnerable a partes iguales, cerrando este triangulo de pasiones, engaños y sexo. Por otro lado, el resto de actores estan igualmente formidables, como Matthew Goode, en su salsa haciendo de niñito de papa.

Después de ver la película, quizás no resulte muy original apuntar que esta cinta es, evidentemente y en gran parte, deudora de la anterior “Delitos y faltas”, pero quizás si lo sea compararla con “El sexto sentido”. “Match Point” es narrada con pulso pero con una gran parsimonia. Un ritmo que nos hace desear que los acontecimientos se sucedan de una vez por todas. Al final, al igual que en la cinta de M.Night Shyamalan, será un brusco giro argumental el encargado de retomar el tempo y hacernos vibrar.
En "Match Point" ademas se cierra la historia con la metáfora deportiva con la que comienza y uno cae rendido ante la sabiduría, el control y la mano de Allen, un guionista inteligente, un director de orquesta inquieto, tremendamente intuitivo y verdaderamente amante de su oficio y de cada uno de sus propios trabajos.
Tampoco esconde sus influencias, ni falta que le hace: Dovstoievski, Bergman, Hitchcock y mucho del propio Woody Allen para una muy conseguida reflexión sobre la suerte, el destino, el sentido de la vida, la justicia, la moralidad, el sentimiento de culpa, el egoísmo, el amor, el sexo y la naturaleza del ascenso social y profesional.

No necesita demostrar nada a nadie tras sus casi tres docenas de películas, pero se agradece y se siente con cada visionado, su voluntad por seguir siendo genuino y fiel y por no querer ni permitir defraudar a todos sus seguidores manteniendo una calidad notable en cada una de sus citas. Cada Otoño un regalo siempre muy especial. Gracias Woody.

Iván Sáinz-Pardo

23/11/2005 13:15. Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 14 comentarios.

EL DIA DESPUES DE MAÑANA (Roland Emmerich, U.S.A, 2004)

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“Das Arche Noah Prinzip” fue el trabajo de fin de carrera de Emmerich en la Escuela de Cine y televisión de Munich (escuela que tengo el honor de conocer personalmente pues aún curso en ella estudios de Dirección) y a la vez su primer largometraje antes de emigrar a los Estados Unidos de América. (Sin contar su mediometraje anterior “Franzmann” del año 1979)
Este primer largometraje ya mostraba su casi enfermiza obsesión por imitar un canon americano rebosante de efectos especiales y clichés efectistas. Película esta, por otra parte, fallida, larga y aburrida y con un indudable sabor a quiero y no puedo.
Pero todos los que estudiamos en esta escuela y hemos podido conocer un poco más de cerca su paso por esta, sabemos que este hombre tenía una visión, y que aquel trabajo únicamente era un esbozo de sus pretensiones reales. Sus sueños exigían presupuestos monstruosos, y la industria americana era su única esperanza.
Emmerich ha cumplido su sueño y es, junto a Wolfgang Petersen, (“Troya”, “La tormenta perfecta”, “En la línea de Fuego”) un punto de referencia básico para muchos cineastas con hambre de Hollywood, y por esto también los culpables de que la industria cinematográfica alemana haya perdido en parte su rumbo natural.
Si ellos han triunfado, ¿hay que hacer cine a la americana?, ¿es Hollywood nuestra meta?
A nuestro país llegan algunas de las series de televisión que el país germano está exportando en la actualidad. Pastiches a la americana, policías, carreras de coches, explosiones, efectos especiales, persecuciones, detectives o remakes a la europea de series americanas. (El payaso, Rex, un policía diferente, Medicops, etc)
Hubo unos años en que en las carteleras alemanas se escondían los nombres alemanes para engañar al público con títulos en ingles imitando a las producciones americanas. Y cuando esto también dejó de colar, cambiaron la estrategia y buscaron la participación de actores internacionales en sus producciones nacionales.
Atrás quedan producciones hechas también por alemanes pero mucho más cercanas y más alemanas (valga la redundancia) como “Schlafes Bruder” de Joseph Vilsmaier (En nuestro país más conocido por otro de sus films “Stanlingrado”) Mientras la crisis continúa y también las dudas.
Admito que me gusta el genero que explota Roland Emmerich, me gusta lo que propone y en parte sus películas: “Joy” (¿recordáis aquella peli de un niño hablando con su difunto padre por un teléfono de jugete rojo?) “Independence day” (entretenida, sin tomármela muy en serio claro), de “Stargate” y “Soldado Universal” (únicamente salvaría la primera hora, después ambos filmes se derrumban estrepitosamente), “Godzilla” (Los créditos del principio son realmente impresionantes, aunque en este caso poco más se salva en esa poco inspirada mezcla de King Kong, Jurasic Park y Alien), “El Patriota” (esta no me gustó, a la sombra y herederas de otras mucho mejores como “Braveheart”)
“El día después de mañana”, su hasta la fecha último trabajo, repite en gran parte los mismos fallos que sus precursoras. Emmerich no tuvo nunca ningún tipo de complejo a la hora de plagiar y copiar de aquí y de allá. Verse si no la “influencia” (casi bochornosa) de “Poltergeist” en su film “Joy”, la escena de las crías de Godzilla recordando como apuntaba antes a “Alien” y la escena de los Velociraptores de “Jurasic Park” o el final y muerte de Godzilla, al más clásico estilo “King Kong” y así un largo etc.
Y en esta nueva, pues en fin, todo recuerda a más de lo mismo, de su propia cosecha y de la de los demás. A destacar eso sí unos efectos especiales asombrosos y de más larga duración que los vistos en la cinta anterior “Deep Impact”, (donde también había olas gigantes y en el medio otra trama de garrafón de las que hacen historia.) Y los tornados, pues como en “Twister”, más o menos, pero todos juntos y a la vez. Y unas imágenes espaciales de la tierra muy bellas y una primera media hora interesante y entretenida que nos recuerda al principio de su “Independence Day”.
Después, pues se acabo. Un vació tremendo. Un estancamiento en el ritmo insoportable de casi una hora donde no sucede nada, y lo poco que ocurre, nos deja totalmente impasibles.
La búsqueda del padre (Denis Quaid) no se entiende. (¿Por que no tiene ningún sentido quizas?). Recorrerse en mitad de un temporal glaciar media América para ir hasta donde está su hijo si es que aún vive. ¿Qué plan es ese? ¿Para entonces que? No parece importar. Y la madre se queda, no se sabe tampoco muy bien por que, en un hospital al cargo de un niño con leucemia. (Leucemia porque lo ponía en el guión). Lo cierto es que esta historia se queda totalmente sin desarrollar. Amputada, como casi todas las demás. Algo casi esperpéntico.
El hijo es el actor Jake Gyllenhaal, el niño rarito de la sorprendente y ya peli de culto “Donnie Darko”, donde en aquella, su cara de besuguito a las finas hierbas le pegaba mucho a un adolescente paranoico, pero aquí no demuestra más que una mímica digna de cualquier estatua de museo romano.
Y hay un mendigo y un negrito empollón y un perro y no se que más. Pero todo es tan artificial y tan frío que no consiguen transmitir absolutamente nada. Ni una emoción.

¿No han perdido a familiares y a amigos? ¿No es el fin del mundo?

Y como alguien se debió de dar cuenta que la laguna en el guión parecía en realidad el océano Pacifico, pues se decidieron por mostrarnos a unos lobos asesinos que se escapan de un zoológico, para después mandar a los protagonistas a una improvisada, al igual que absurda misión, a un barco ruso (que tampoco sabemos que pinta ahí) en donde deberán escapar de dichos animales. (También sin ninguna espectacularidad)
Por otro lado, está la historia de unos ingleses aislados esperando su final, todo narrado con la misma emoción. Vamos, que al parecer se mueren, pero no le importa absolutamente a nadie.
Lo cierto es que el guión y los actores, la trama en general, no están al nivel de los efectos especiales, y no es únicamente culpa de los actores y del guión, la fotografía nos abofetea, enfrentada entre planos infográficos majestuosos, bellos, emocionantes, y otros, los no digitales, mediocres, sin vida y con pinta de agujero negro en el presupuesto. (O en la imaginación de su autor) La tormenta de granizo en Japón (de tremendo potencial) está rodada con tan poca fortuna y gusto, que entran ganas de llorar. Ni un único plano general, apestando todo a rodaje de domingo en pequeño estudio.

En general hablamos aquí de una realización triste y desganada. Con un resultado poco original y que no consigue convencer ni a los amantes del genero, en los que me incluyo.
Los americanos huyendo sin papeles a México y el vicepresidente americano reventador de cumbres de Kyoto, malo malísimo, volviéndose al final defensor del medio ambiente y la fraternidad entre pueblos, son guiños simpáticos, presumiblemente irónicos y, por que no, de agradecer, pero no bastan, ni muchísimo menos, para hablar de una buena película. Una verdadera pena. Y creo que ya me he enrollado bastante. Me aburrí mucho. La olvidé rápido y a esperar a que vuelva a brillar el sol.


Iván Sáinz-Pardo

05/11/2005 12:47. Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 5 comentarios.

ENTRE COPAS ( Alexander Payne, U.S.A, 2004)

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Con el escenario de fondo de la región vinícola del valle de Santa Ynez en California y la pasión de los protagonistas a la enología, transcurre con un ritmo un tanto irregular, esta producción independiente americana. Comedia sobre adultos perdedores y sus aventuras durante un viaje de una semana antes de la boda de uno de ellos.
Uno tira de un lado, interesado solo en olvidar su trauma en forma de divorcio no superado y su presumible fracaso como escritor, recorriendo, de cabo a rabo, la ruta vinícola californiana. Papel muy bien interpretado por el siempre genial Paul Giamatti. El otro tira del lado opuesto y se plantea el viaje unicamente como una despedida de soltero en la que poder “golfear”. Jugando a golf y tratándo además de llevarse a las “parras”, a cuantas más mujeres mejor. Este otro papel bien interpretado por Thomas Haden Church. (Que físicamente resulta una mezcla entre el actual “Gobernator” del estado californiano y Kahn, el portero del Bayer de Munich.)
Ambos encontrarán en su ruta a dos mujeres, casualmente libres y expertas del vino, con las que cada uno iniciará su propia aventura sentimental según sus necesidades.
En esta película disfrutamos de unas actuaciones en gracia y una buena dirección por parte de Alexander Payne. A destacar también la sobriedad y la espectacular presencia de la televisiva Virginia Madsen, que gracias a esta brillante aparición, presumo volveremos a verla muy pronto en otras producciones importantes.
Disfrutamos además de unos buenos e inteligentes diálogos que, aunque presumiblemente parecen hablar únicamente de vino, en realidad llegan bastante más allá, relatando mucho sobre la naturaleza de sus personajes.
Aunque la película trata situaciones de adultos, sus correrías resultan, en su gran mayoría, típicas de adolescente con hiperactividad y excesos hormonales. A pesar de venderse como supuesto homenaje Snob a las glamurosas tardes de golf, la cultura del vino y la enología, las catas de los protagonistas y algunas de las situaciones que ocurren en la película, se ríen en gran parte de todo ello.
Nos queda además un guión amable, con algunos gags destacables, que en general ridiculizan, a la moda, al género masculino, mostrando únicamente sus puntos flacos y su peor cara. Donde las mujeres, por el contrario, son cultas, maduras e interesantes y manejan con temple la batuta. Un guión hábil donde se muestra la desesperanza y el patetismo, las inseguridades y los sueños sin cumplir de sus protagonistas. Pero donde se deja un rinconcito muy inteligentemente situado para la esperanza y para el amor. Un guión a su vez un poco irregular, con momentos repetitivos y de estancamiento y que tampoco aborda algunos de los conflictos importantes por los cuernos. Bajo mi modesta opinión, esta bastante sobre valorado, (si recordamos además el Oscar obtenido en esta categoría.) pues justamente es este mismo, en cierta parte, el culpable de dejarnos al final de la película con esa sensación de que esta podía haber sido aún algo mejor.

Terminar diciendo que “Entre copas”, sin ser el no va más, me ha gustado bastante y que además aún se deja disfrutar mucho mejor con un poquito de queso manchego y buen vinito español en la mesita.


Iván Sáinz-Pardo

02/11/2005 12:40. Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 6 comentarios.

EL ÚLTIMO SAMURAI (Edward Zwick, U.S.A/Nueva Zelanda. 2003)

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“El último Samurai” es una buena película, que aunque es verdad que no gana con un K.O, si que lo hace a los puntos. En clara evidencia queda un guión correcto pero tremendamente convencional. Nada en el es capaz de sorprender, porque la historia recuerda a muchas otras e incluso recuerda a la, bajo mi opinión, algo más aburrida “Bailando con lobos”. Una vez más se nos muestra una trama perfectamente trazada que circula, sin embargo, por senderos infinitamente recorridos. Lo que sucede es que, como todos sabemos, este es un mal de casi todas las producciones de estudio americanas reticentes al riesgo en taquilla, aunque bien es cierto que en este caso en concreto, Zwickt consigue sacarle partido al esquema convencional, bordando a la perfección cada una de las metas necesarias para completar un buen film. Hay épica conseguida, escenas de guerra sorprendentes y muy emocionantes (el primer ataque bajo la niebla y presentación de los samuráis, el ataque sorpresa de los Ninjas o la espectacular y genialmente rodada batalla final), una muy cuidada fotografía, una recatada historia de amor con japonesa guapísima (introducida eso si un poco con calzador), suficientes conflictos y elementos dramáticos, una buena banda sonora (del alemán Hans Zimmer), unos secundarios, todos ellos y sin excepción, estupendos y sorprendentes. Acertadas son también la templanza meditativa de la cámara y el tranquilo, pero nunca aburrido, ritmo narrativo, así como el magnifico y cuidado diseño de producción que acompaña a la película. Es de agradecer el clima de respeto desde el que se adivina que han trabajado a la hora de presentarnos todo ese mundo Oriental. Aunque puede llegar a producir escozor la idealización del supuesto mundo feudal japonés de la época, que me temo bastante poco tiene que ver con la realidad histórica.
Lo peor, además de lo convencional del guión, es quizás ver a un muy correcto y esforzado Cruise, eso si, siempre con una marcha más de la necesaria, en una descarada y desesperada busca del Oscar en una aparición constante en casi todos los planos del largometraje. Los registros se repiten una y otra vez en un personaje que parece irle pequeño para sus ambiciosas pretensiones, cayendo, a mi parecer, algo en la sobreactuación.
Lo mejor, el dominio de los conflictos, la manipulación y el control de los sentimientos a provocar en el espectador que demuestra este director, como hiciera en “Tiempos de gloria” (1989), “Leyendas de Pasión” (1994) o en “En honor de la verdad” (1996).
Siguiendo con la mención de algunas escenas deslumbrantes, recordar la lucha desesperada de Cruise bajo la lluvia antes de ser secuestrado por sus enemigos.
Que a los mismos yanquis no les guste esta película y que esta haya sido prácticamente un fracaso de taquilla en U,S.A, no es de extrañar, cuando tras su visionado, en las mentes de casi todos los espectadores, los valientes y prácticamente desarmados guerreros samuráis se transforman en afganos o Irakies, y los japoneses con sus ametralladoras de “doscientas balas por minuto”, a su vez, en los soldados del imperialista país de las barras y estrellas con sus super bombarderos, misiles teledirigidos y bombas inteligentes.
A pesar de algunos de sus defectos, como el forzado lucimiento a toda costa de Cruise en la historia, “El último samurai“ se disfruta y me pareció notable.

Iván Sáinz-Pardo

26/10/2005 12:10. Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 3 comentarios.

DANNY THE DOG (Louis Leterrier, Francia, U.S.A, Reino Unido, China, 2005)

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Las películas que se desequilibran en su genero, causan reacciones enfrentadas y diversas en el público y la crítica. Este es el caso aquí. No es la película típica de acción de Jet Li al estilo “El único”, “Romeo must die” o algo parecido. No es un drama clásico, ni una peli de acción al uso. La banda sonora a cargo de Massive Attack, tampoco acompaña el drama ni la acción como uno esperaría, más bien otorga un interesante y peculiar ambiente realzando a su propio estilo la trama.
Tampoco resulta ser la película de peso típica de Morgan Freman. (Aunque el si realice una interpretación al hilo de lo que nos tiene acostumbrado, el hombre sabio y bueno que aconseja como nadie) Freeman le da clase y calidad al personaje, un peso especifico a todo lo que toca. Estupendo, como era de esperar, en su papel de ciego entrañable y bondadoso.
Bob Hoskins hace de malo, y lo hace muy bien, se le nota muy cómodo y parece divertirse.
Jet Li demuestra que es el mejor en esto de la lucha y ridiculiza la memoria de Van Damme y también la de algunas otras propuestas más actuales. (Increíble la pelea en un estrechísimo baño, donde se nos regala una coreografía imposible y magistral.)
Li, borda, como era de esperar, su papel de maquina de matar, de animal de pelea salvaje y sin formación. Pero además, nos sorprende, resultando a la vez muy creíble en su actuación general, que requiere sin duda alguna de esa transformación dramática de su personaje, descubriendo su parte humana, mostrando su inocencia, su pasado, su trauma, su drama. Sin duda su mejor trabajo hasta la fecha.
Pero continúo con alguna de las rarezas que pueden llegar a irritar. La exposición de un posible romance que al final se deja de lado para recobrar la acción. No es la historia de un amor no realizado, es una historia simplemente abandonada por el guionista. El guión no es la monda, pero entretiene y resulta creíble, gracias en parte a las buenas interpretaciones y por la más que correcta factura del film. En este caso, el guión nos llega de las manos del director, productor y guionista Luc Besson. Y se nota, porque ya sabemos que el francés es muy dado a ofrecernos estas arriesgadas, y no siempre afortunadas, mezclas de géneros, y a repetirse en su monotema de mostrarnos personajes violentos y salvajes por naturaleza, que comienzan a descubrir su lado humano, ya visto en las estupendas “Nikita”, “El quinto elemento”, “León el profesional”, etc.
Habrá quienes, por todo esto, se sientan algo defraudados. Por no recibir la dosis habitual de peleas por metraje que suele ofrecer el actor oriental (a mi personalmente me parecen suficientes para no convertir toda la historia en una pantomima al estilo, por ejemplo, de la insufrible y ya mencionada “El único”), por lo manido quizás de un guión algo convencional y con algunas lagunas (pero correcto, atractivo y con un indudable potencial) o por lo arriesgado y experimental de la banda sonora. Pero en mi caso, yo he de admitir que, aunque bien es cierto que en un principio no esperaba demasiado, acabé gratamente sorprendido y disfruté con su visionado.

Iván Sáinz-Pardo

21/10/2005 13:08. Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 5 comentarios.

CINDERELLA MAN (Ron Howard, U.S.A, 2005)

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Cinderella Man es como comerse un Whopper con queso.
Uno sabe exactamente lo que se va a comer. A que sabrá el pan, la carne, y todos los ingredientes prefabricados. Uno sabe a lo que va a saber cada mordisco.
Nos encontramos con una película que respeta paso a paso y con academicismo el a,b,c del cine de Hollywood. No hay un solo momento que sorprenda realmente ni que se escape de los parámetros meramente Standard.
Un malo, muy malo, un bueno muy bueno que representará y portará el supuesto espíritu de lucha requerido para encarnar una vez más a un luchador inagotable por conseguir el sueño americano.
Los ingredientes no van incluidos ni mezclados con la intención de innovar ni agradar directamente al público más curtido o exigente, sino a cubrir las expectativas deseadas por aquellos que deciden en definitiva el reparto de los Oscars.
Se repite así la formula de “Seabiscuit” (Repitiendo y copiando así sus virtudes y defectos), pero esta vez sin carrera de caballos y con el escenario de la gran depresión económica americana. Boxeo como tema principal a lo “Rocky” y “One Millon Dollar Baby”, donde se vuelve a juntar al director y al protagonista de “Una mente maravillosa”.
No es que no me gusten los Whopper con queso, al reves, pero es que me los puedo comer con tanto gusto como con tanto aburrimiento y el placer dura única y vagamente hasta el cuarto mordisco.
Russel Crowe actúa muy bien, sin salirse tampoco de lo que nos tiene acostumbrados, que ya es bastante. Muy destacable la escena en la que, descendiendo a los infiernos, tiene que ir a mendigar a la Federación de la que, en mejores épocas, había formado parte siendo un boxeador reconocido. Aunque de Russel Crowe no me puedo quitar de la cabeza una película antigua suya que os recomiendo y en donde esta realmente increíble, "Romper Stomper" (1992).
Renée Zellweger, pues, en fin, con su carita de siempre y ese labio tan retorcidito. Ella hace también más o menos lo que nos tiene acostumbrados, aunque no es Santo de mi devoción y creo, además, que la pareja no llega a funcionar del todo.
Me gustó mucho Paul Giamatti, que borda su histriónico papel secundario.
La ambientación, por otro lado, esta muy lograda, como es de esperar de una producción millonaria de la Universal. Aunque uno no termina de creerse del todo algunos excesos dramáticos y nos encontramos con situaciones y diálogos dulzones y envueltos en clichés de esos que tan solo los americanos se permiten hacer una y otra vez.
Ron Howard, quien suele empacharnos en sus películas con dulce de leche con extra de azúcar añadida y nata, realiza aquí una buena dirección y consigue una película más que correcta sobre valentía y superación, con algunos momentos de gran cine. Las escenas de boxeo son realmente emocionantes, aun ya sabiendo siempre cual será el resultado. Ya sabeís, un poco como divertirse jugando uno solo al Monopoli.
En fin, una cinta maniquea y mil veces vista, pero que está muy bien facturada y trata inteligentemente de sacarle partido a una formula que seguirá utilizándose hasta el agotamiento mientras siga dando sus frutos en los Oscars.

Iván Sáinz-Pardo

09/10/2005 16:31. Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 6 comentarios.

MAY ¿QUIERES SER MI AMIGO? (Lucky Mckee, U.S.A, 2002)

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“May, ¿Quieres ser mi amigo?” es una de esas películas que nos recuerdan que el terror no siempre lleva garras de acero en una mano o una mascara en la cara. El terror y la locura se encuentran mucho más cerca de nosotros, de la realidad, de nuestra pacífica y hasta a veces aburrida monotonía. May funciona bajo el método: la bestia duerme dentro de nosotros. En cada uno de nosotros hay un posible psicópata y nuestra vecina la del segundo puede ocultar un oscuro pasado o una doble vida. Para ello, Lucky McKee, nos narra efectivamente una historia presuntamente cotidiana (que sin embargo, engancha desde el principio) sobre una joven muy parecida a esas otras tantas que pululan a nuestro alrededor. La rarita de la clase, la niña tímida de la tienda de comestibles, esa extraña hermana de nuestro amigo, nuestra prima la del pueblo. Es por esto que nos montamos en un tren de cercanías y no en un tren de alta velocidad con escenas más vistas que las reposiciones de “El Principe de Bell Air” y adolescentes lelos e insoportables con superávit de hormonas y déficit de neuronas. En este tren nos encontramos con personajes bien trazados y de carne y hueso. Personajes trabajados, atractivos e incluso muy atrevidos. (La compañera de May en el veterinario en donde trabaja no tiene desperdicio) Todos ellos giran en torno al personaje de May, interpretado con muchísimo mimo y talento por Angela Bettis que logra crear un personaje que se nos muestra irresistible y original. La trama es como digo muy interesante y nos sorprende por llevar un ritmo que rompe nuestras expectativas pero que nunca nos defrauda. La transformación que sufre May y la irremediable desencadenación hacia un destino sobrecogedor, sucede por culpa de toda una serie de características y acontecimientos muy bien explicados y calculadamente reconocibles que forjan y maduran la verdadera cara del terror.

Esta es una película que coge carrerilla para empezar antes de donde empiezan casi todas las demás de su género, para después acabar además bastante más allá de donde se atrevería ninguna otra. En su día Todd Solondz, conocido por lograr llegar también muy lejos con sus saltos y por rehuir de los géneros habituales para inventarse los suyos propios, nos regaló “Bienvenidos a la casa de muñecas” (1996), (película anterior a su ácida y genial “Happyness” (1998)) que tiene mucho que ver con esta. En ella, el señor Solondz, abordaba de forma cruda y valiente, el drama de una niña fea y traumatizada, enfrentada a la más cruda realidad. La mayor diferencia entre ellas es, por supuesto, que aquella no era una película de terror.

Bueno, y al grano, que no esperéis escenas convencionales, ni gatos que se empeñan en perderse, ni sustitos efectistas, ni tampoco efectos especiales porque no hacen falta. Esta es una producción de bajo presupuesto pero además no se nota. Y no se nota, porque tiene una mucho más que correcta fotografía, una atmósfera angustiosa y embriagadora, un montaje inteligente y un final muy verdadero, y por esto mismo, aterradoramente real.

Esta es una peli que merece la pena, (de notable alto para quien ahora os escribe) y es que, amigos, si “Amelie” hubiese sido una película de terror en vez de un mágico cuento, aquella dulce francesita se hubiera llamado sin duda “May”. ¿Y la magia?, La magia negra, por supuesto, muy negra.

Iván Sáinz-Pardo

24/08/2005 00:22. Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 5 comentarios.

SIN CITY (Robert Rodriguez y Frank Miller, U.S.A, 2005)

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Sin City en alemán y que poco me voy a extender esta vez.
Una auténtica experiencia esta nueva pelicula de Robert Rodriguez, que en esta ocasión, se ha reunido en la dirección con el autor del comic en el que se basa fielmente la película, Frank Miller.
Que nadie busque durante el visionado concesiones de ningun tipo o convencionalismos cinematográficos. Las leyes en las que se rige esta obra son exactamente las del mismo comic. Una estética hermanada a la del papel, hombres duros de matar, muy violentos, de frases cortas y directas y mujeres misteriosas y muy sexys. Tres historias entretenidas y contadas con un virtuismo técnico irreprochable. Un casting bien elegido, sobrio y a la altura. Emociones, sentimientos enfrentados, violencia gratuita y todo lo que se puede esperar de un comic al estilo Miller.
Lo peor quizas sea una voz en off demasiado explicativa y presente y lo forzado del resultado en la labor de unir las tres historias para tratar de respetar el ritmo fílmico. Lo mejor, la efectividad de Benicio del Toro y Clive Owen, el redescubrir al, para mí, siempre fantástico Mickey Rourke (que ya volviera con un papel genial en la también reciente y más desconocida “Spun”) Comprobar que Willis sigue en forma, excitarse y divertirse como debe de ser con las atractivas mujeres, regocijarse con la brutalidad de la acción, disfrutar con la trama y las historias, y esa sensación al final de satisfacción y de querer volver a devorar comics como antes.
Al salir llovía como en el comic. Y quise notar que la ciudad de Nürnberg se mostraba algo distinta aún sabiendo que no era cierto. Algunos ya sabreís la sensación de la que hablo.
En definitiva, un peliculón con sabor a clásico. Muy recomendable.
Y si lo dejo aquí, es únicamente con la intención de mandaros, cuanto antes y directamente, al fabuloso y completo articulo sobre Sin City que ha escrito el amigo Refo en su blog “El mundo desde el abismo”. AQUÍ.

Iván Sáinz-Pardo

20/08/2005 16:12. Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 7 comentarios.

TROYA (Wolfgang Petersen, U.S.A, 2004)

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Que emocionante es reencontrarse de nuevo con el buen cine. Héroes de los de verdad, palpables, dueños de una épica convincente, apoyada por diálogos a la medida, bellos, inteligentes. Acción trepidante, huyendo de modas visuales como el ya cansino efecto de estroboscopio que a Ridley Scott tanto le fascina (revísense las batallas en Gladiador o Black Hawk derribado, efecto heredado este, por otro lado, del genial y ya inmortal desembarco inicial de Spielberg en "Salvad al soldado Ryan")
Con efectos a favor de la trama, exaltándola, de esos que se intuyen por la majestuosidad, pero que no se ven. (Y no esa otra infografia como para reírse, véanse por ejemplo las dos primeras entregas de la nueva tanda de “Star Wars”)

Me sorprendió muy gratamente Eric Bana, después de ver su pobre actuación en la bazofia de “Hulk”, donde el ser digital manejaba mejor la mímica que este. Aquí nos enseña otra faceta bien distinta, convence y se garantiza un buen futuro caracterizando estupendamente a un Hector que rivaliza en todos los sentidos con el Aquiles de Pitt.

Sigo sin entender a quien le gusta Orlando Bloom, que de nuevo sale mal parado con una mediocre actuación, bastante teatrera, apoyada por la mala fortuna de tener que encarnar a un personaje cobardica y aniñado. Recobra fuerza y protagonismo únicamente con un arco en la mano. Como agarrándose al Legolas que le abriera las puertas en este negocio.

Peter O´toole, magnifico, con esos ojos y esa mirada que la hacen a uno agarrarse a la butaca. Me encantó la escena donde visita la tienda de Aquiles en campo enemigo.

Saffron Burrows, la pelirroja de “Starship Troopers”, aquí como Andrómana, muy guapa, muy bien, aunque de preocupante delgadez. Acompañada por una bellísima y muy correcta Helena, encarnada por la alemana Diane Kruger.

Rose Byrne es Briseida y también está muy bien, compartiendo cama con Aquiles y levantando odios entre las admiradoras más fanáticas de Brad Pitt. Y si, Brad Pitt está más cachas, más rubio y más bronceado que nunca, y el director de fotografía parece una fan más, perdidamente enamorado de él, y se regocija en demasía, sin duda, pero también nos recuerda que el canon clásico y original de la belleza viene de la antigua Grecia.
Pitt soporta como puede el abuso del contra picado y la dedicación exclusiva de casi todos los planos. Está más sobrado que nunca y se le nota bastante cómodo con un personaje, por otro lado, peligrosamente “endiosado”, y que siendo sinceros, en un principio, no parecía ser el papel más indicado para él. (Algunos se imaginaban a un guerrero más basto y más maduro) Sin embargo, Pitt se nos muestra como una de esas majestuosas estatuas griegas de los museos, pero de carne y hueso. Bello como un Dios clásico y violento como el más osado de los guerreros. Sin ser esta, ni mucho menos, la mejor interpretación de Brad Pitt, no seré yo quien arremeta contra el actor. Viniendo del mundo de la moda y los anuncios, sigo pensando que es uno de los descubrimientos más destacados en el panorama actoral hoolywoodiense de los noventa. Aunque supongo que esto será exactamente uno de los focos fundamentales de las críticas desfavorables, que las princesas y las mujeres no disfruten de más profundidad dramática, pero que todas sean bellísimas. Que Aquiles y el resto de los hombres luzcan cuerpos “Danone” y que el guión no respete del todo la famosa leyenda mitológica. Pero amigos, Petersen avisa ya debidamente en los créditos de que su película únicamente está inspirada en esta. Y las leyendas tampoco reflejan nunca fielmente la historia. Vamos, que por ahí no merece demasiado la pena entrar aunque me consta que hay bastantes coladuras. (Más grave es ver “Pearlharbour”, donde nos muestran a los japoneses masacrando sin piedad un supuesto puerto militar que más bien parece un bello mercado parisino de domingo, y los americanos, en respuesta, únicamente dicen atacar objetivos militares, en un bombardeo donde ni se mencionan los dos ataques nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki donde estos si que acabaron con la vida de cientos de miles de civiles inocentes) Por otro lado, a mi no me molesta ver a hombres hiper musculados en una época en la que muy posiblemente fuera precisamente su poderío físico la única garantía de vivir un día más.
La duración y el ritmo son adecuados, aunque bien es cierto, que la narración del final, con toda la famosa escena del caballo, es precipitado y produce cierta sensación de atropello.

Esta película va de las guerras antiguas y de sus héroes. Los dioses están presentes, pero no nos arrojan fuera de la trama, no hay pastel de nata ni las historias de amor chirrían. La historia no nos la cuentan los dioses, nos la muestran los hombres de una época que exaltaban algunos valores que hoy día parecen más bien espejismos. “Adorad a vuestros Dioses, amad a vuestras mujeres y defended hasta la muerte vuestra tierra.” Troya habla más de la fe, y no tanto de la religión, habla más de la fidelidad y del amor y no tanto del sexo, habla más del honor y la patria y no tanto del dinero ni la política.

Después de la infumable “Air Force One” y la fallida “La tormenta perfecta”, Petersen vuelve a los senderos de su mejor cine. Esta “Troya”, junto con “Das Boot”, es lo mejor sin duda alguna, y de momento, en la carrera de este director alemán. La disfruté. Para mí un notable.

Iván Sáinz-Pardo

18/08/2005 22:08. Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 8 comentarios.

21 GRAMOS (Alejandro Gonzales de Inarritu, U.S.A, 2003)

21grams.jpg¿Cuanto puede pesar un culebrón?
Supongo que depende del género. Hay culebrones genuinos y puros como los venezolanos. Hay culebrones sofisticados y moralizantes como los americanos. Hay culebrones estilizados y con clase como los de Almodóvar. Y hay culebrones pretenciosos y faltos de ingenio que pretenden pesar 21 gramos exactamente.
Es licito tratar de vender un producto. Es lícito la exaltación de la acción y la trama en los trailers. Es lícito provocar con un póster llamativo. Es muy lícito buscar un titulo atractivo. Pero es aconsejable esconder siempre un poco el plumero.
En Alemania asistí a la premiere de un corto de mi escuela que me llamó la atención sobretodo por su póster. Una fotografía bellísima, con unos colores verdes y rojos saturados aludiendo descaradamente al look de Amelie. Después, el corto, no incluía ese fotograma, ni ese estilo, ni siquiera el look que vendía aquel póster de la película. Encima era penoso.
Señores, aquí sucede lo mismo. Empezar a hablar de 21 gramos, del peso del alma y de todas esas cosas, es vender algo que perdonen ustedes, no tienen absolutamente nada que ver con este soporífero dramón.
21 gramos es como pasearse y rebozarse en un charco de sangre durante más de dos horas. Simplemente hay, a mí entender, tantas decisiones de dirección y de guión tan mal tomadas, que estas estorban inevitablemente en el camino para realizar unos propósitos que en un principio parecían honestos e interesantes:

Ritmo no significa únicamente desestructuración. Iñarritu ya acusaba de una evidente falta de control del ritmo en su interesante Amores Perros. Tras un comienzo espectacular y trepidante con historias cruzadas y escenas impactantes, nos abandonaba, así sin más, a la mitad del largísimo metraje, con una única y pesadísima historia de una modelo y su perrito, durante casi cuarenta y cinco minutos. A la vuelta, cuando el autor pretendía retomar de nuevo las otras historias y unirlas todas en un supuesto final magistral, habían pasado más de tres horas, y la gente, únicamente, pensaba ya en irse a mear, en las sobras de la nevera o en llamar a la novia.
En esta otra trata de darle misterio a una historia con menos misterio que una partida de críquet, volviendo loco al personal con una estructura al estilo puzzle. Una destructuración gratuita que no aporta nada a la dramaturgia y entorpece la narración.

También se dio a conocer por esa estética videoclipera de Amores Perros. Pero aquel look que se impregnaba de forma natural en los ambientes degradados de Mexico, las apuestas con perros y los vagabundos, aquí ya no funciona tan bien. Sin embargo parece querer repetir a toda costa la formula que ya le llevara a la nominación al Oscar, sin pensar honestamente en lo que la historia en realidad necesita. La fotografía de colores saturados y la cámara en mano resulta efectivamente muy “cool” pero no ayuda, a mi parecer, en la labor de aumentar el realismo y la credibilidadal a la historia. Y como esta no da para mucho más, pues se repite el lenguaje visual una y otra vez, y vemos como la viuda mira hacia el cuarto de los niños, y después las corbatas del marido, y ahora se sienta en el lugar del accidente, y entonces mira una foto de familia, y ahora escucha por decimocuarta vez el ultimo mensaje en el móvil. Y nos cansamos de ver sufrir a una siempre (y aquí especialmente) excelente Naomi Watts, que se merece el Oscar mucho más que de sobra. Y nos cansamos de ver sufrir al personaje interpretado por Sean Penn, que no puede caer bien al publico, engañando e ignorando de esa forma a su mujer, (parece mentira señores guionistas, en este caso, señor Iñarritu) autodestruyéndose y tambaleándose por ahí sin sentido. (Mira que me gusta Sean Penn, pero quizás me harté de verle flirtear de forma tan descarada con la sobreactuación.) Lo cierto es que me costó entender del todo su drama personal. Por que en esta peli, amigos míos, hasta el apuntador tiene un trauma infantil, un oscuro pasado y un drama con forma de losa de cemento cargada a la espalda. La mujer o novia de Sean se marcha con su drama a no se sabe donde, y la mujer de Becicio del Toro, limpia los restos de accidente del coche de su marido moviendo la banderita de su propio drama (que tampoco se entiende muy bien porque tampoco se la dedica la atención necesaria) tratando de aprovechar sus segunditos de fama, mientras Benicio (estupendo), pues actúa practicamente de Benicio que para eso se le da de miedo.

Y como esto no se sostiene ni con siete actores de Hollywood luchando despiadadamente por el Oscar, pues hay un embarazo que llega ya con desgana, y una venganza poco creíble con un desenlace aún menos creíble, para rematar en un final digno de un anuncio televisivo de seguro bancario donde se nos intenta vender, ya casi en los créditos del final, la dichosa teoría de los 21 gramos.
Con 21 kilos más de aburrimiento, tras otro estiradísimo metraje de más de 120 minutos, salimos resoplando y preguntándonos quien coños quiere ver una película sin un solo gramo de esperanza.
Si 21 gramos se lleva de mi parte un aprobado raspón es únicamente por el encomiable trabajo y el esfuerzo de sus actores.
17/08/2005 18:16. Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 6 comentarios.

LA PESADILLA DE DARWIN (Hubert Sauper, Francia / Austria / Belgica, 2004)

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El pez grande se come al pequeño.
Nuestra demagogia a la hora de hablar de refilón sobre los efectos devastadores de la globalización, el capitalismo y el sufrimiento de las zonas marginadas del mundo, es nuestra forma de aliviar nuestra mala conciencia, de evadir nuestra parte de responsabilidad. La pesadilla de Darwin es un título muy acertado. La cara menos bonita, la cara desfigurada de la evolución actual del hombre moderno, de nuestras culturas, de nuestras sociedades, que mejoran su calidad de vida a costa del sufrimiento de muchos otros hombres. La pesadilla de observar, sin un solo respiro, y sin un ápice de esperanza, durante 107 minutos, la situación actual de uno de esos sitios transformados por el hombre rico en un infierno de condiciones inhumanas para los hombres pobres.
Este documental se centra en las gentes que viven, sobreviven y mueren alrededor del negocio industrial impuesto de la pesca y la exportación masiva de la perca del Lago Victoria en Tanzania. En la década de los años 60, una nueva especie animal fue introducida en Africa en el Lago Victoria como un pequeño experimento científico. La perca del Nilo resultó ser un voraz depredador que arrasó con todas las especies autóctonas de este gigantesco lago. El nuevo pez se multiplicó rápidamente y desde hace unos años, enormes aviones de carga rusos llegan diariamente para recoger los cargamentos de pesca que abastecen al mundo occidental.
La realidad es a veces muy difícil de aceptar y muy difícil de ver. Este documental del austriaco Hubert Sauper tarda en arrancar, es un reportaje difícil de digerir y que se hace algo lento, denso y dificultoso, para después, en su segunda parte, descubrirse revelador, sin concesiones, violento, explicito y aterrador.
A pesar del gran negocio que se supone para Tanzania, su pueblo continúa contando las muertes diariamente por miles, mermados por el subdesarrollo, el hambre, el Sida y la prostitución.
¿Donde está el dinero de las transacciones?
La respuesta está en la verdadera carga de esos aviones rusos que oficialmente llegan vacíos al país africano.
Documental duro, reflexivo e imprescindible.

Iván Sáinz-Pardo

31/07/2005 18:23. Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 8 comentarios.

BATMAN BEGINS (Christopher Nolan, U.S.A, 2005)

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En el cine me vi a finales de los ochenta aquella primera BATMAN de Tim Burton. Aún recuerdo aquel verano con las ciudades inundadas con el símbolo de Batman anunciando la película en una campaña publicitaria, por aquel entonces, asombrosa. La película me gustó bastante, pero ya con dieciséis años me pareció también bastante infantil. Y es que Burton siente predilección por esos escenarios oscuros y barrocos pero siempre con esa ambientación de cuento de miedo para niños. El personaje de Batman era importante, pero más lo fueron el villano, genialmente encarnado por Jack Nicholson, o las sombras y el misterio de la misma ciudad de Gotham, que tomaba un gran protagonismo y servía de gótico escenario para las aventuras del hombre murciélago.
Llegaron varias secuelas más, BATMAN RETURNS, también de Burton en 1992, BATMAN FOREVER, en 1995 y BATMAN & ROBIN dos años más tarde, las dos ultimas de la mano del insufrible Joel Shumacher.
Y han tenido que pasar ocho años para lograr rescatar la saga de este personaje de comic y para conseguir que yo regresara a las salas a ver otro capitulo de Batman.
Siempre he pensado que Batman se merece un ambiente oscuro, aterrador y violento y ninguna de las películas aportaban demasiado al respecto. No he sido capaz de terminar de verme las otras tres entregas ni tan siquiera en la tele, pero volví a recuperar el interés y la curiosidad con esta nueva entrega gracias a la elección de Christopher Nolan (MEMENTO) para la dirección, a Christian Bale (AMERICAN PSICO, EL MAQUINISTA) como Batman y a ese look oscuro y realista de aquellos trailers y posters promocionales tan prometedores.

La película, a rasgos generales, me aburrió bastante.
Uno disfruta de una interesante a la vez que estiradísima primera parte y desea realmente ver por fin a Batman en acción. Esta es la parte que más me gusta. Un protagonista atormentado y un planteamiento que, aún no siendo el no va más, mantiene al menos el suspense y resulta acertado.
A favor hablaré también de unos actores secundarios de lujo, un look atractivo y una producción mas o menos a la altura de lo esperado. Pero antes o después hay que descubrir la puesta en escena de Batman, hay que ver al heroe en acción, y es entonces cuando la trama ya no resulta ni emocionante ni original, y se queda tan solo en monótona y complicada (tirando a confusa) y en donde, las también tan esperadas escenas de acción, son solo dignas quizás de un episodio piloto de una mala serie de acción para televisión. El coreógrafo contratado para planear las peleas se fue durante el rodaje del film de vacaciones y a cambio, pusieron a dos monos adictos a la cafeína detrás de las cámaras. Resultado: No se ve un pimiento. No hay más que un ir y venir de planos y un ver mover las alas arriba y abajo con los malos mientras volando por los aires, mientras Batman vuela de nuevo para abajo, saca la pistolita, vuela otra vez para arriba y nuestros ojos nos escuecen, sentimos mareo y nuestros bostezos delatan cierto sopor mal encubierto.
Se puede hacer muchísimo mejor. Christian Bale tiene en su haber una película de culto, desconocida para casi todo el mundo, EQUILIBRIUM. En esa película se demuestra como sí se puede lograr hacer con Bale, e incluso con un presupuesto mucho más ajustado, unas escenas de lucha excepcionales, coreografiadas, estéticas, adrenalíticas y muy emocionantes.

Añadir también que yo no soy de los que odian el nuevo diseño del Batmovil, porque creo que huir de aquellos otros modelos tan admirados y codiciados por las empresas fúnebres más atrevidas, y alejarse de aquella propulsión solo dirigible gracias a una fantasmada tal como, atar el coche en marcha a las farolas para dar las curvas... buff. Mucho mejor así. Sin embargo, la tan obligada persecución con el Batmovil resulta repetitiva, de garrafón y tampoco consigue sorprender.
La ciudad de Gotham es oscura, corrupta y apestosa como era también de esperar, pero no resulta bien retratada ni con profundidad y nunca parece real de verdad. Parece imposible del todo creer que alguien quiera vivir allí. Antes y después de Batman.

Por otro lado las frasecitas pseudo-existenciales por parte de Lian Neeson, al estilo Jedi, chirrían bastante. Algunas de las frases lapidarias de Batman tan solo entran con calzador y me irrita incluso el no saber por que con el traje puesto le cambia tan drásticamente el tono de la voz. Pero lo peor de la película es la nula química entre Batman y su chica, la petarda de Katie Holmes, con sus caritas y su sonrisita torcida que no pintan absolutamente nada de nada en esta película. (Viéndola actuar me temo que tampoco en ninguna otra.)

Aún así y todo, pienso que la dirección tomada es bastante acertada, y ahora únicamente cabe esperar que se mantenga al siempre atormentado y misterioso Bale como Batman, que le viene como anillo al dedo. Que mantengan este nuevo look más serio y oscuro y contraten a un director algo más hábil con las escenas de acción para las próximas entregas de esta prolífica y millonaria saga. Aunque, en lo que a mi respecta, me temo que estas ya serán, en el mejor de los casos, futura carne del videoclub de abajo.

Iván Sáinz-Pardo

23/07/2005 18:26. Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 8 comentarios.

LA GUERRA DE LOS MUNDOS ( Steven Spielberg, U.S.A, 2005)

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Spielberg ha vuelto. Y yo he vuelto a disfrutar.
Defenestrarán esta película por su final. Pero es que probablemente muchos no conozcan la trama de la novela original con el mismo nombre de HG WELLS, la adaptación radiofónica de Orson Welles o no vieron la película original de Byron Haskin del 52. (Ver foto de este post)
Aquel guión de Barré Lyndon lamentablemente ya se precipitaba en el último tercio y también nos sorprendía con un final para nada complaciente. Hubo después en el 88 una versión televisiva en formato serie, 48 capítulos de una hora bajo el título: “La guerra de los mundos” La segunda invasión.
Para llegar a esta nueva película de invasiones extraterrestres de la mano de Spielberg, hemos pasado por muchas otras antes y alguna de ellas muy destacables:
Existe una película dirigida cuatro años más tarde, en 1956, “La invasión de los ladrones de cuerpos”, de Don Siegel, muy parecida a la original de “La guerra de los mundos”, y que narraba una invasión extraterrestre también terrorífica y prácticamente imparable, muy acorde con el trasfondo de la guerra fría de aquellos años. Se hizo un remake en 1978 dirigida por Philip Kaufman, sin final feliz y con el título “La invasión de los ultracuerpos”. (Un remake muy bueno y para mí, sin duda, la mejor de las tres.) Abel Ferrara dirigió finalmente en 1994 el último remake donde todo transcurría en una base militar y se recuperaba el final feliz.
En 1985 también causó furor en medio mundo la serie de ciencia ficción "V". (En nuestro país fue un autentico bombazo mientras que en otros países europeos nadie la recuerda.)
Hay otras, "The Arrival" (Han llegado) de 1996 o "The Faculty" en 1998 de Robert Rodriguez, pero fue en el 96 cuando llegó “Independence day”, de Emmerich, que calcó con descaro la invasión relatada por HG Wells en una nueva versión más moderna, no vendida como tal, que ya cambiaba, como en esta otra nueva versión de Spielberg, el escenario de la vieja Inglaterra (como antigua potencia mundial) por la actualmente todopoderosa nación de los Estados Unidos. Spielberg, que se hiciera hace unos años con los derechos del guión original de la adaptación de Welles, retrasó el proyecto por el éxito de “Independence Day”, donde incluso el desenlace final hablaba igualmente de bacterias y virus, aunque en esta versión moderna era un virus informático el encargado de acabar con los malévolos planes de los invasores.
Lo que mucha gente aun no sabe es que Spielberg volvió a cambiar la fecha del rodaje de su propio remake, pero esta vez para adelantarlo. Esto debido al comienzo de una nueva versión oficial de la versión de HG Wells por una productora independiente, Pendragon Pictures. Esta versión, mucho más modesta, pero que incluso comenzó con el rodaje bastante antes, ya planeaba su estreno para esta misma primavera. Ha existido, sin embargo, en secreto una desproporcionada carrera legal y de durísima competición entre el mega proyecto de los colosos Spielberg y Cruise y estos productores independientes. No hay rastro del estreno de la versión de Pendragon Pictures. Según parece, esta vez Goliat venció a David. Pero tranquilos, para los curiosos he conseguido fotos y una entrevista con su director AQUÍ y el trailer de esta versión derrotada por el poder de los estudios de Hollywood AQUÍ.

David Koepp y Josh Friedman, los guionistas de la versión de Spielberg, después de tantas películas, versiones y series parecidas, no han querido o no han sabido desligarse en demasía del original y tampoco han sido capaces de regalarnos un final que no se precipite y no defraude. En el momento de satisfacer con las enormes expectativas creadas durante una magistral primera hora, la historia se olvida poco a poco de darnos respuestas a algunas preguntas básicas (La reacción de los gobiernos durante la crisis, las plantas rojas, la sangre espolvoreada, etc) y la trama acaba perdiéndose en una completa nube de confusión durante la aparición en escena del personaje encarnado por Tim Robbins, para terminar en un forzadísimo y nada creíble happy-end.
Pero nada de esto importa.
La progresiva aparición de la tormenta con unos geniales efectos de sonido y el formidable trabajo musical de John Williams durante toda la cinta. La repentina y escalofriante aparición de las máquinas, la destrucción, el polvo, (creí ver algo parecido a un recuerdo al 11 de septiembre), el suspense, la impotencia, la tensión, unos efectos especiales muy realistas y aterradores, una acción trepidante, sobria, magistral. Escenas como la conversación durante la huida en el coche, con un movimiento de cámara inquietante e imposible. Los cadáveres flotando en el río, la población americana convertida en refugiados, en “zombies” desesperados, el caos en el barco, las ropas cayendo del cielo como una lluvia apocalíptica y las muy destacables y sobresalientes actuaciones de Cruise, de Dakota Fanning y de todo el resto.
Spielberg devuelve a M. Night. Shyamalan con su “Señales”, a su sitio. Demuestra quien es el verdadero rey del suspense, nos recuerda que fue el, y no ningún otro, quien ya en su día aterrara al mundo con “El diablo sobre ruedas”, “Tiburón” o incluso con algunos excelentes momentos en “Jurasic Park”. Spielberg no siempre es el de las más recientes “La lista de Schlinder” o “Salvad al soldado Ryan” y no consigue mantener siempre la regularidad esperada por tantos seguidores, (entre los que me incluyo) pero lo cierto es que, desde el estreno de este remake, (que mejora con creces a su original) “Independence day” ya solo parece un carrusel de feria. Ahora en cartelera tenemos una de la obras más oscuras, violentas y tenebrosas del gran maestro.
Spielberg ha vuelto. Y yo he vuelto a disfrutar.

Iván Sáinz-Pardo

04/07/2005 18:35. Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 9 comentarios.

LOS ÚLTIMOS DÍAS

LASTDAYS.jpgEl 11 de Abril de 1994 Kurt Cobain, músico de Seattle y vocalista del grupo Nirvana, se suicidó de un tiro en la cabeza.
¿Quien no lo recuerda?
Gus Van Sant, director entre otras de las interesantes “Drugstore Cowboy”, “El indomable Hill Hunting”, “Mi Idaho Privado”, “Elefant” y de engendros soporíferos como “Encontrando a Forrester” o “Gerry”, intenta ahora con “Last Days” narrar el infierno personal de los últimos días antes de la trágica muerte de este ídolo internacional y representante del movimiento Grounge. Una muerte provocada según parece por el peso de la fama, la depresión, una evidente adicción a las drogas y una relación tormentosa con la que, por aquellos entonces, era su mujer, la también cantante y actriz Courtney Love. Una muerte aquella que se vendió en todo el mundo y que en su día convirtió el suicidio adolescente en una truculenta moda mucho más allá de las fronteras de Seattle.
Michael Pitt, hermano de Brad Pitt, que ya actuara en “Soñadores” de Bertolucci, interpreta a Kobain, en parte ayudado por su asombroso parecido físico con el cantante. (No hay más que ver la foto)
La música también se parecerá a la original, pero solo eso, los derechos siguen en manos de la recelosa señora Love, acusada, entre otras muchas cosas, de plagiar y robar los restos músicales de su marido en beneficio de su propia banda (Hole), esto durante y sobretodo tras su muerte.
Hay muchas oportunidades y posibilidades distintas de abordar los temas de una película como esta. Despierta mi curiosidad. La película no se estrenará en nuestro país hasta Septiembre, pero podéis ver el trailer si queréis AQUÍ.
30/06/2005 18:30. Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 17 comentarios.

LILA DICE (Ziad Doueiri, Francia / Italia/ Reino Unido, 2004)

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Ayer fui a los Verdi a ver “Lila dice”.
Entré a verla sin haber oído nunca hablar de ella, con la única esperanza de ver un poco de cine independiente, con la única pista de saber que se trataría de una producción europea.
Lolita y el primer amor adolescente. Estos son los dos pilares fundamentales con los que se sostiene esta segunda película de Ziad Doueiri, quien debutara en 1998 con “West Beirut”.
Una voz en off es la que nos abre al mundo interior de Chimo, el adolescente protagonista, y nos sirve prácticamente como único antídoto ante la pasividad casi desesperante del personaje interpretado por Mohammed Khouas.
A mi parecer, los personajes secundarios y todos los trasfondos dramáticos están lamentablemente cogidos por alfileres, la madre de Chimo, sus amigos, la tia gorda con la que vive Lila, etc. Pero no importa demasiado, por que incluso, de lo presumiblemente predecible en el guión, resurge la sorpresa, y por si no fuese esto suficiente para muchos, aún está la figura de la bellísima Vahina Giocante, que consigue trasmitir la carga sensual y erótica que propone y necesita el personaje de Lila. Pero eso no es todo, además consigue enamorar al espectador catapultándolo de vuelta en la memoria a aquel primer enamoramiento y aquel excitante descubrimiento de la sexualidad adolescente. La película especula con nuestros propios recuerdos, aquella inocencia, aquella inexperiencia, aquellos olores, imágenes, sentimientos. Por esto la película no acaba al terminar la proyección. Fresca y muy recomendable.

Iván Sáinz-Pardo

25/06/2005 18:30. Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 7 comentarios.

LA INTÉRPRETE (Sydney Pollack, Reino Unido / U.S.A, 2005)

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Hoy ha estado todo el día lloviendo. Un mal día para ir en bici a clase. Después de una semana pasada de teoría sobre la producción y la postproducción digital, esta semana tocaba la practica. Y nada mejor para practicar, que ver de cerca la nueva cámara digital de ARRI D20, (aun un prototipo) y volver a visitar las instalaciones con los Arrilaser, Arriscanners y mesas de postproducción que ofrecen la empresa ARRI en Munich.
Fue sin duda una visita muy interesante que al parecer completaremos mañana.
Después de la clase, de poner una lavadora y escribir un poco, quedé con un amiguete para ir al cine.
¿La interprete?
Y ya estamos dentro de la sala.
Creo que de esta peli opino algo parecido a lo que opino con la carrera en general de su director, Sydney Pollack. Momentos estupendos, cine correcto e interesante y la sensación al final de que quizás falto algo o bastante para la genialidad. Momentos de suspense del bueno, intriga y acción mesurados y bien racionados, conflictos personales, pasados oscuros, un romance sin llegar a desarrollarse (que están muy de moda) y la ONU como escenario de candente actualidad. Un Senn Penn que me gusta, pero que me sabe a un poco de lo mismo, y una Kidman a su altura, que es la altura de ser capaz de demostrar, con cada una de sus interpretaciones, que es una de las mejores actrices del momento.
Después, mi amigo y yo, nos tomamos unas cervezas en un bar y nos reímos un buen rato. Son ya las doce y nos acabamos una última birra, esta vez de lata, mientras termina por aparecer su metro.
Y después sigue lloviendo, y yo paseo hasta casa contento, bajo la lluvia, pensando en la Arri D20, en la magnífica primera escena de “La interprete”, esa con los niños en el campo de fútbol. Y pienso también en lo bonita que es Nicole. Hasta que cambio de parecer y pienso entonces que realmente no es bonita sino simplemente bellísima.
Camino por la Dachauerstrasse hasta que de pronto, veo a una mujer con un chubasquero blanco acercándose por mi acera. Se detiene justo delante de mi, observándome, atravesándome sin piedad con una maravillosa mirada azul. Me sonríe sin moverse un apice de ahí, sin impórtale la lluvia incesante y testaruda que cala su rubísima melena. No hay ninguna duda, es Nicole Kidman.

-Hola Nicole, me gustaste mucho en la película que acabo de ver con un amigo. A el también le gustaste. Bueno, a mí me gustaste mucho más. Y eso que a él le gustaste muchísimo. ¿Hablas español?

Ella sigue sonriendo mientras se aproxima a mí muy despacio, sin dejar de mirarme a los ojos. Muy delicadamente me besa en una de las mejillas. Y antes de desaparecer calle abajo, me susurra en un castellano perfecto:

-Olvidaste poner el centrifugado.

Iván Sáinz-Pardo

26/04/2005 18:41. Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 11 comentarios.

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS

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No hay suerte con las trilogías últimamente (aunque ahora estén tan de moda). Después del patético desplome de la saga Matrix, con dos secuelas, a cada cual peor, y para nada dignas ni necesarias por muchas pajas mentales que nos quieran vender, ahora le toca el turno, para decepción de seguidores y amantes del cine, a Peter Jackson. Y voy a hablar de cine, porque lo que cuentan los tres libros de "El Señor de los anillos" me importa, para la argumentación de esta crítica, más bien poco. Soy partidario de separar la literatura del cine, porque lo de la fidelidad a los libros originales, es algo secundario mientras la película funcione y cumpla los objetivos y expectativas que este denominado séptimo arte precisa.
Al igual que para leerse un libro no te recomiendan verte un video antes, nadie debería poder esperar que una peli nos guste mas o menos, nos parezca mejor o peor, o se nos de o no la oportunidad de entenderla, dependiendo únicamente de habernos leído o no antes la novela en la que se basa. La versión de Jackson pudiera ser una de las más ambiciosas y mejores adaptaciones en toda la historia del cine. Creo que el director ha ganado con creces la guerra inevitable de contentar y corresponder a la agresiva y masiva expectación que tan ambiciosa misión suponía. Pero también creo que casi todas las batallas no ganadas o perdidas (inevitables en toda guerra) se concentran de forma casi bochornosa en esta tercera entrega.

En la primera película se sacrificó el ritmo y la acción para no dejar a un lado la tan necesaria como extensa presentación de los personajes, una elaboradísima introducción del mundo de Tolkien y la trama principal de la saga.
Si esta primera entrega sale airosa, es sin embargo, por que cuenta con el factor sorpresa, que nos aplasta con la grandiosidad de una multimillonaria producción, la majestuosidad de un mundo fantástico, (recreado de forma impecable) y la ampliación de las fronteras en el uso de los efectos digitales hasta limites como para reunir filas enteras de bocas abiertas y kilos de palomitas esperando al borde de estas.

La segunda parte es, sin duda, del mejor Jackson.
Liberado de esas labores inevitables de la primera entrega, decide aplazar también para la tercera parte todo lo que le ata y, nos regala así, lo mejor de su talento. Épica, acción trepidante, humor negro, monstruos aterradoramente reales, nuevos personajes (Gollum por ejemplo) y una trama interesante y muy emocionante. El insoportable y lastimoso Frodo es prácticamente expulsado (gracias a Dios) de la acción de esta segunda entrega, y Aragorn (ese si es un héroe en condiciones) toma protagonismo. Que decir que para mí, sin duda alguna, la segunda parte es la mejor de todas con mucha diferencia y la que salva los muebles en esta monumental empresa cinematografica.

Pero hay que cerrar la saga y abordar todos los flecos y asuntos abiertos. Hay que volver a contentar a los todopoderosos de Hollywood, y Jackson, nos muestra una noñez que dejaría a la sombra al Spielberg de los peores momentos. En la tercera parte desaparece un Legolas reducido a un numerito totalmente ridículo (hasta para los niños) con un elefante gigante, cargado de enemigos, por el que trepa a la carrera en un pis pas (por ordenador) y finalmente extermina, (en otro pis pas) para el bochorno y las risas de hasta el acomodador. Esta escenita es fruto sin duda alguna de un: “!Coño, se nos olvidó Legolas! ¿Qué hacemos?”
El Gollum repite y esta muy bien hecho y todo esas cosas, pero lamentablemente, pierde el interés porque ya sabemos, gracias a la insistencia de la segunda parte, que sufre de esquizofrenia galopante y lo que es mucho peor, que es malo, remalo y que va a traicionar a la nueva pareja estrella de la "Gay Parade" Sam y Frodo.
Después hay que soportar a la princesita encarnada por Liv Tyler, que se pasea por ahí, sin sentido alguno, poniendo siempre carita de circunstancias hasta unos limites realmente insoportables.
La historia entre un Faramir exiliado hacia el sacrificio y su malvado padre no es interesante, parece amputada y narrada con desgana, como por compromiso.
El enano (que fue uno de los personajes que más me entretuvo en la segunda) pierde toda la inspiración y sus chistes (no siempre igual de afortunados) desaparecen o se repiten de una forma cansina. (el chiste de contar, por ejemplo, el número de los malos que se cepilla durante los combates.)
Esta vez es Aragorn quien es desplazado en gran parte de la acción para ir a buscar a un ejército de muertos, que terminan por trasformarse en una especie de nube verde de "Ántrax" que hace las labores, al final de la batalla, de séptimo de caballería y que huele a juego sucio. (Así cualquiera, aunque estén del lado de los buenos)
Frodo, nuestro heroe, se arrastra babeando como un cretino toda la maldita película, con cara de perro abandonado, transformándose posiblemente en el héroe más memo y patético de la historia. Este es acompañado por el, aún casi tan nena, Sam, que parece haber aprendido interpretación en la escuela de Maryl Streept. Toda su búsqueda resulta una tortura, y no solo para ellos, sino para el espectador que no llega nunca a creerse nada de nada de lo que allí aburre, digo ocurre.

Uno podría escribir ahora todo un libro, pero por ejemplo:
Primero: ¿Abandonaría alguien a su mejor amigo del alma, con el que ya esta cerca del culo de la tierra media, a dos películas y media de distancia de su maravilloso hogar, (mandándole a una muerte segura) por mucho que dudásemos por un momento de que se haya comido el maldito último currusco de pan? (Hala, majete, vuélvete a casita que ya no te ajunto. Así, sin más, sin comida, recórrete todos los millones de kilómetros de vuelta a casa y que te den) ¿Quien se puede creer eso?
Segundo: ¿Quién se creé que el pequeño Sam pueda nunca vencer con un ridículo puñal a una araña del tamaño de un concesionario de coches? Por otro lado el realismo de la araña, para los que ya hayan visto, por ejemplo, “Arack Attack”, tampoco se verán realmente sorprendidos por el virtualismo digital.
Tercero: Aun creyéndonos que alguien fuese capaz de sobrevivir la situación de tener que permanecer en una roca rodeados por un mar de lava sin derramar una gota de sudor, ¿Cómo es que esas águilas gigantes salvadoras que los rescatan no los llevaron volando hasta su destino desde un principio? (Podían haber hecho un corto)
Pero otra escenita graciosísima es la de la rubita decapitando de un golpe de espada a un dragón asesino con el cuello de un diplodocus y matando después al malo malísimo. (Puff…)

Y nada, después para acabar, la explosión de las explosiones y nada menos que otros cuarenta y cinco minutos de burocracia del reino, despedidas y de interminables seudo finales continuados. Todo como bajo el logo: “Rodamos cinco posibles finales y si no nos decidimos por cual, pues venga, todos valen uno detrás del otro.”
Estaréis de acuerdo conmigo en que la escenita de la habitación con los distintos personajes retozando en la cama con Frodo, es como para vomitar la Coca cola entera y las palomitas. Además, como esa miradita final tan pillina entre Frodo y Sam, ya si que termina de rematar todas las sospechas y define el carácter de la extraña relación, pues por que no otra escenita más de cómo Sam se casa con la rubia del anuncio de Milka. Para despistar. Que por otro lado, hubiera sido bonito y atrevido mostrar de todas, todas, una relación homosexual, ¿no? (No es cosa mía, creedme, recuerdo que en el final de la primera parte, con la parejita lloriqueando y anunciando las aventuras venideras, delante de aquel cielo en plan "Titanic", la gente en el cine gritaban al unísono: -!Que se besen!, !Que se besen!)

Señores, la intención de pegarme un maratón con los amigos, para ver la trilogía entera con sus versiones extendidas, se ha visto truncada gracias a esta horripilante tercera entrega, que por mi parte, bien se merece un suspenso, y que tristemente baja la media de esta, después de todo, fabulosa saga.


Iván Sáinz-Pardo

23/02/2005 01:16. Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 6 comentarios.




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