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Se muestran los artículos pertenecientes al tema LA IRA DORMIDA. LA CALLE DEL UNICORNIO![]()
“DIOS ES UN BROKER” En esos momentos, por la puerta sale una joven, no tendrá más de dieciséis años, pero va vestida y arreglada como la putita del dueño de un casino. Me sonríe y se dirige directamente a mi, asegura conocerme aunque yo estoy seguro de no haberla visto antes en toda mi vida. Me acordaría de ella si fuera de otra manera porque, debajo de todo el maquillaje, se adivina la niña más guapa y perfecta que mis ojos han visto. Me da un beso en los labios, me agarra del brazo y me devuelve al metro de nuevo sin dejar de hablar sobre la fiesta en la que estuvimos anoche. Me empuja al baño de mujeres, me empuja dentro de una de las cabinas y dentro me coloca mis dos manos sobre sus dos pechos erguidos y generosos. Se desnuda toda la parte de arriba y me los muestra muy orgullosa. El regalo de cumpleaños de su padrastro. De mi pantalón extrae una bolsita de plástico a la vez que me los baja hasta los tobillos. Extrae dos capsulas rojas, se traga una y me mete a mí la otra en la boca. Se arrodilla y se apodera de mi polla. “Es cierto que el dinero no da la felicidad, pero ayuda a aparentarla ante los demás.” Silencio. Yo miro al techo, en mi paladar explota un sabor amargo metálico, mis ojos se apagan en un manto negro hasta que pierdo el conocimiento. Despierto en el vagón del metro, de nuevo me apeo tambaleante en la siguiente estación. La gente me empuja y yo busco el nombre de la estación mientras me rasco el picor del antebrazo. Iván Sáinz-Pardo EN VIA MUERTA![]() Me seduce planear, con el suficiente empeño, lo de menos termina siendo el realizarlo. Me seduce el tono, pero me aburren las frases desarraigadas de sentimiento. Sueño dramas universales, retirado en una caseta en el jardín botánico de tu alma. Tu moto no arranca, tu plan esta hecho trizas, en la puerta aúllan todas tus mascotas muertas. Tan solo deseas huir y tomas la puerta trasera con una maleta vacía. Aliñas tu escapada con el veneno de todas las promesas olvidadas. Quemas una a una todas las naves y con ellas la esperanza de vencer en contra de todos tus principios. Mis soluciones desesperadas son planes perfectos para ti, mis miedos historias épicas, mi delirio es como tu Biblia y mis huellas tu único mapa, pero aun desconoces la ira irracional que me produce todo lo que cae mas allá de mi jodida parcela. Vete y olvídame. Que te sonría ya no significa que perdone todas tus palabras. Tu atentado reventó el mercado y desde entonces, mi sonrisa solo cotiza a la baja. Iván Sáinz-Pardo FUGAZ![]() Yo aun sueño mientras tu haces el café, te hablo cuando duermes y cocino cuando tu ayunas. Llamo cuando no estas, te miro cuando te alejas y llego a punto cuando te vas. Yo bajo las escaleras cuando tu coges el ascensor, medito mientras tu hablas, me agarro cuando tu te sueltas, solo intuyo mientras tu sentencias y te visito cada una de las veces que tu no estas. Pero nada de esto importa. Aun no nos conocemos.
LA CORREA ROTA![]() Seguí tu manual, perseguí tus huellas, escuche tu voz, tu risa detrás del bosque. Me hundí con todos los botes y barcos que llevaban tu nombre. ¿La vida es dueño o es perro? Yo paseo con la correa rota, sin saberlo y practico la esquizofrenia comportándome como ambos. No se si estoy dormido o sigo despierto, si soy el negativo de una foto, el fotógrafo o el protagonista del encuadre. Desconozco cuantas veces he cambiado el plan antes de la última vez. He olvidado de quien o de que huía, he olvidado con quien es el reencuentro o si alguien me espera, he olvidado lo mas importante o quizás nunca tuve la menor idea. Pero no toméis muy en serio mis repentinas desapariciones, de pequeño quería ser "Superman" y ahora me veo sobrevolando mis miedos tan solo en algunos de los pocos sueños que recuerdo. Y lo cierto es que, durante el tiempo en que no permanezca completamente dormido, me conformaría con llegar a ser "El hombre invisible", para dejar de estar sin estarlo y tan solo susurraros desde la ausencia y con ilusión renovada los detalles de mi vida entera. Y es que, mientras la vida chirria, yo escribo a mi paso una bonita cancion sobre la que poder caminarla. Iván Sáinz-Pardo LA NIÑA MUTANTE![]() La niña duerme placidamente su rostro perfecto, descansa la cuenta atrás borrando las estelas a su paso. La niña quiere amor y baila sola en la gravedad cero de su imaginación, luciendo tanto como una calcamonia japonesa en el brazo de un suicida mutante. La niña quiere jugar a misiones imposibles, a viajes en el tiempo en agujeros de gusano. La niña quiere amor y unos labios generosos que idolatren los suyos. La niña cuenta ovejitas muertas en mataderos espaciales, se purga con mejunjes tóxicos y comida vegetariana. La niña sueña despierta todas las vidas que quisiera protagonizar. Ríe, llora, susurra intimidad o gime cachonda como una ninfomana sideral, excitada como una pasajera en su primera misión intergaláctica. A veces, se mira durante minutos al espejo y se habla a si misma, se pellizca el brazo intentando retener un momento verdadero o aúlla triste y solitaria como la perra Laika, perdida en la rutina de una orbita extraña y desconocida. La niña es adicta al peligroso sedante de sus recuerdos, al acostumbrado tintinear de las piezas rotas del corazón a su paso. La niña me mira a los ojos y me sonríe enamorada, para desaparecer sin mas, apretando el botón rojo con el que, cada una de las veces, irremediablemente, todo salta por los aires para volver a comenzar desde cero. Iván Sáinz-Pardo DELANTE DEL ESPEJO ROTO![]() No hay nadie. Yo entro y tú saltas fuera. Los acordes son islas separadas tatuándose en tu espalda, asesinando la única canción sin verbos imperativos que hablaba de nosotros. Soy un monstruo, un profeta enmudecido, un equilibrista borracho bailando sobre el muro de la vergüenza, oteando la frontera silenciosa que nos aísla, el muro invisible que ahora nos delimita y nos separa. La tristeza es fría como el acero, el miedo pesado como el cemento armado. La piel curtida, el corazón rasgado, caricias de sangre seca, palabras enterradas, hojas caídas, promesas putrefactas. Confía en mí. Confía en mí... pero el espejo esta roto. Iván Sáinz-Pardo AMANECERES INFINITOS![]() El orden absoluto destruye el camino de regreso hacia uno mismo. Respiramos exhaustos por la grieta creciente de nuestras almas corruptas. No hubo punto de partida, el comienzo fue un salto al vacío sin carrerilla. El principio tan solo fue el esbozo entusiasta de un sueño en una servilleta arrastrada por el viento. Abigarrada marea de sentimientos contrapuestos para una guerra civil interior. Y nuestros ejércitos diezmados por la ceguera de nuestras conciencias enturbiadas. Iván Sáinz-Pardo LA HORA DE LOS IMPOSTORES![]() El sábado llegue a Munich a tiempo de ver en el Keller de la residencia la exhibición del Barcelona en el Bernabeu. El cole ha cambiado mucho. No me refiero al edificio en si, ni a sus instalaciones. Estas siguen igual de jodidas que hace cinco años, pero lo que si ha cambiado ha sido la gente y el espíritu del Colegio Español de Munich, que siempre lo han encarnado sus residentes. De mi quinta tan solo quedan Nico, actualmente el inquilino más antiguo, que enseguida no más verme entrar con las maletas por la puerta ya se preocupo de mi, y Alfredo, al que pude saludar poco después. Alfredo entró al cole la misma semana que yo en el 2001. El domingo me levanté triste. No tenía ganas de nada. Prácticamente no salí del cuarto en todo el día. Me sentía muy extraño y no me apetecía ver a nadie. Leí un rato, me vi 5 capítulos seguidos de la séptima temporada de “The Shield”, para mi, sin duda, la mejor serie de policías de todos los tiempos. Después me vi la segunda parte del Atlético de Madrid- Betis por Internet. Soporífero el espectáculo, todo, menos el resultado. Este fin de semana nos tocaba ganar. Me dolía mucho la cabeza, seguía decaído, pero continué viendo “El patio de mi cárcel” Lo cierto es que la película no me llegó y me dejo indiferente. Entonces puse la radio por Internet y lentamente me quede dormido con el murmullo. Ayer lunes me desperté pronto, bastante mas animado. Me duché, compre unos Butter Brezel de camino y desayune en casa de Christoph, el productor alemán de “Terapia”. Repasamos el casting, trabajamos un rato y después me fui a casa de Philipp, el compositor habitual de mis cortos con el que estuve hablando de muchas cosas y claro, también de “Terapia”. Le gustan mucho los cambios en el guión y entrecruzamos bastantes ideas. Comimos juntos acompañados de una de sus hijas pequeñas y de Sandra, su mujer. Son una familia encantadora. Después me pasee cerca de la Hauptbahnhof y estuve comprando cosas que aún necesito para la habitación y para mi estancia aquí. Estoy de nuevo en la habitación 207, escucho música mientras escribo empapado de recuerdos y me pregunto si, en estos momentos, habrá otro Iván idéntico a mí tumbado en el sofá de nuestra casa en San Cugat viendo la televisión. Me pregunto si únicamente seré el reflejo en un espejo medio empañado, el eco o la voz en un pasillo solitario, la sombra del león o la del domador, el extra o el protagonista, el verdadero yo o el impostor. Y no pondré el despertador para mañana levantarme cuando todos los juicios hayan terminado y las cárceles hayan extraviado a todos los locos, cuando los zoológicos estén silenciosos y los planetas, distraidos, vuelvan a mearse en sus orbitas prometiendo colisiones extraordinarias. Me despertare cuando la música haya terminado, cuando el día se haya despedido y las sombras ya no jueguen al despiste. Me despertare, pero no abriré los ojos, no me moveré, por si la mañana pretende sorprenderme con la hora de los impostores. Iván Sáinz-Pardo NOCHE ESPACIAL No hay nada. Flotamos solos en el espacio infinito de nuestra propia ceguera existencial. Solo somos homínidos tristes despertando en el espacio exterior, vagando junto al eco imperecedero de las estrellas muertas. No hay nada, tan solo el murmullo cósmico de la energía transformándose en el aliento suicida de las supernovas. Y el universo entero proyectándose en algún lugar de mi mente, como la ensoñación de un inquilino loco. Ecos siderales, viajes estelares, procesos mentales, actividad neuronal, información genética y agujeros negros. Viajo en el tiempo, errando entre los recuerdos y las obsesiones, perdido en la dictadura de mis necesidades más básicas. No hay nada, tan solo somos nebulosas tatuadas en el cielo, planetas sujetos a orbitas cambiantes, somos curvas, rectas, números, cálculos matemáticos, química, física, lagrimas cristalizadas en proyectiles para nuestros sentidos. Somos como una lluvia ciega de meteoritos bombardeando la noche espacial. Tan definitivamente juntos, tan infinitamente solos, encerrados en la libertad aterradora y absoluta de tener que vivir nuestras propias vidas. Iván Sáinz-Pardo "La ira dormida" ©2009 MUERTOS EN EL JARDIN![]() El jardín esta lleno de agujeros y yo conduzco sin carné subido a una estrella fugaz, huyendo de los rabillos de ojos ajenos. Iván Sáinz-Pardo LO QUE DURE EL VIAJE![]() El piloto habla tranquilamente de las vistas por el megáfono, las azafatas sonríen y sirven el café como pueden bajo las graves turbulencias. Tú gritas: -¡Nos vamos a estrellar! Pero la mayoría te mira molesta y reclama silencio para poder seguir viendo la tercera parte de la adaptación al cine de “Sexo en Nueva York”. -¿Cómo pueden seguir todos tan tranquilos? ¡Miren por las ventanillas! Gritas con desesperación, mientras observas como parte del equipaje se precipita al pasillo sin llamar la atención de nadie. -¡Cállese de una puta vez! Grita una señora levantando brevemente la vista de su móvil de última generación. Una azafata acude con dificultades hasta tu asiento desde el que, nervioso, te revuelves mirando insistentemente por la ventanilla. -¿Qué le ocurre señor? Respiras hondo. Por la ventanilla, ves la tierra cada vez más y más cerca. Una lágrima recorre precipitadamente tu rostro. -¿Es que nadie va a hacer nada? La azafata te responde con una sonrisa autómata y manufacturada: -No se preocupe, esta usted en 1º clase. ¿Desea usted comprar algo del catálogo? ¿Tiene tarjeta de cliente? Iván Sáinz-Pardo COMO VICTIMAS DE LA METAMORFOSIS DE UN SUBSUELO IMAGINADO![]() Podemos olvidarnos de casi todo, algo puede fallar, ver formateado nuestro disco duro. Podemos ingerir serpientes interminables, seguir el rastro de ecos reconocibles, voces, palabras grises. Todo puede ir rematadamente mal detrás de nuestra sonrisa nueva, un mero instante inesperado, un detalle silencioso puede arrebatárnoslo todo, amputar nuestro mejor sueño, asesinar una ilusión sincera, alejarnos de lo único que consigue hace sentirnos vivos cada día. Iván Sáinz-Pardo DOMINGO UMBILICAL![]() Me refugio en la retaguardia escurridiza de un segundo de felicidad, me sumerjo en la bañera para aparecer en otro domingo distinto. Iván Sáinz-Pardo EL ULTIMO DÍA![]()
Iván Sáinz-Pardo ALREDEDOR![]() Ten cuidado, pero no tengas miedo. Escribe, dibuja, susurra hasta los gemidos más minúsculos sin mirar al reloj. Habla, pero también escucha. Mira a través de la ventanilla, disfruta de la soledad, de la piel de gallina, del escalofrió inadvertido, de la resaca de los recuerdos que se escapan. Mójate los pies con la espuma del mar, sécate las lágrimas, acaríciate el cuello, pacta, charla más contigo mismo. Mira más a tu alrededor, fíjate en el baile de los árboles, apréndete el silbido del viento, no huyas de las tormentas, sonríe en silencio, llora como un niño, pero detente, respira hondo por un instante y saborea bien despacio antes de tragarte un nuevo día. Iván Sáinz-Pardo SOLO![]() Salgo al exterior. Las luces de la calle degollan mis retinas. Acelero el paso. La orina recorre, cálida, mis pantorrillas. Me rebusco en los bolsillos. Encuentro una llave oxidada. Se que llego tarde. No se a donde. Nadie lo sabe. Cuento hasta diez. Pienso en ti. Fuiste el único seis en mi dado repleto de unos. Fuiste el hermoso preámbulo de todas mis derrotas. No me pregunto. Preguntarme es lo mismo que quitarme el torniquete. Tampoco me detengo. Detenerme es lo mismo que reconocer llevar toda la vida huyendo. Iván Sáinz-Pardo CIUDAD VACIA![]() No hubo ni muerte ni alumbramiento, dejamos simplemente de ser testigos no más comenzar a serlo. No hubo ruido, ni siquiera un destello. Las ciudades enmudecieron sin aviso y el silencio, transformado en algo hasta ahora desconocido, comenzó a simbolizar, eficazmente, la verdadera naturaleza de la amenaza. Había comenzado a escribir. Iván Sáinz-Pardo SIESTA A LA SOMBRA DEL DOLOR![]() Cuando la mano extendida se vuelve puño contra el tablero. Cuando llega el final, pero nosotros seguimos deambulando como fantasmas sobre el tablero. Cuando el seísmo mueve tus cimientos, cuando agita absolutamente todo lo que crees, el tsunami arrasa más allá de lo que tiene sentido, el huracán azota detrás y delante de nuestro grito. Cuando no sabemos que gritar, conscientes de que con las pesadillas es inútil negociar. Cuando la soga alrededor de nuestro cuello está sujeta por la ira. Cuando la ira es la mirada de un niño ebrio de drogas adultas, dispuesto a imitar las conductas de un infierno de juguete. Apago la televisión, me relamo las lágrimas y me rasco, en silencio, como un mono enfermo en busca de un interruptor en mi propio cuerpo. Iván Sáinz-Pardo NIÑO GUERRA![]()
Iván Sáinz-Pardo OFF![]() No olvides apagar la luz, por si no volvieras. A oscuras te recordaré, sentado en nuestro sofá. La batería de mi móvil pedirá auxilio insistentemente antes de agotarse. La comida de la nevera comenzará a caducar y tus plantas se irán secando en silencio, bajo un espeso manto de polvo. La visualización de todas tus sonrisas en mi mente me irán acuchillando sin piedad. Nuestra perra seguirá meandose en la entrada mientras yo me desangro. El carrusel nunca se detiene, pero yo deseo tirarme en marcha. Solo el tintinear de las llaves en la cerradura me recuerda que aún sigo aquí. Iván Sáinz-Pardo COMO PASTO PARA LAS VACAS![]() Recuerdo tocarte la mano, escuchar palabras sinceras y dormir a tu lado bajo un firmamento de tinta china. Recuerdo nuestra complicidad al perseguirnos por caminos imposibles, unidos por los tejidos temporales de una canción a medias. Lamento perder una a una cada salida, sin hacer lo que pienso, dándole la espalda a la imagen original para perderme en la inútil recreación mental de lo que creo bueno. Recuerdo tocarte la mano, escuchar palabras sinceras y dormir a tu lado bajo un firmamento de tinta china. Recuerdo nuestra complicidad al perseguirnos por caminos imposibles, unidos por los tejidos temporales de una canción a medias. Lamento ensordecer mi propia música con palabras ajenas y conversaciones inútiles. Tú eres la respuesta calculada a todas mis preguntas más hirientes. Tú eres como ese día que esta a punto de llegar, el día en el que todo puede comenzar de nuevo y cobrar finalmente sentido. Iván Sáinz-Pardo TREN A LA NADA![]() “¿Sabes?, normalmente mi cabeza coge un tren mientras mi cuerpo se queda en casa viendo la tele” “¿Sabes?, normalmente mi cuerpo coge un tren mientras mi cabeza se queda en casa viendo la tele” Alberto, con el pelo revuelto y la marca de las sabanas aún arrugando una parte de su cara, observa en silencio a Mari Ángeles planchar con aburrimiento sus camisas. El café, olvidado sobre la encimera de la cocina, se mantiene templado gracias a la luz prófuga y temprana de un asustadizo sol de primavera. Iván Sáinz-Pardo DESAYUNO KRIPTONITA![]()
Iván Sáinz-Pardo ENERO DUELE![]() Enero es una cuesta sin cambios en la bicicleta. Enero es una bajada sin frenos en la bicicleta. Enero es un accidente sin sentido en la bicicleta. Enero no tiene sentido. Enero duele como un descalabro. Enero es un pinchazo, un despiste, un despropósito. Enero no pidió permiso y cruzó sin mirar. Febrero perdió por ello tres días de su cuerpo pero se olvidó de llorar por ello. Enero circula atropelladamente por delante de nuestras pupilas dilatadas, con la vida de juguete por estrenar en casa y nuestros buenos propositos, cada año, posando junto al contenedor de basura. Iván Sáinz-Pardo CANCIÓN DE NAVIDAD![]() Hoy se asomó una parte de mí y se puso a bailar sin más con el ruido de la secadora. Ocupó mi cuerpo cansado y lo agitó con la energía de antes, mientras me susurraba que la vida es como una mañana de rocío escarchado, brillando en plenitud gracias a los primeros rayos del mismo sol que poco después lo destruirá haciéndolo desaparecer para siempre. Y que los recuerdos nunca regresan, que son imitaciones burdas y distorsionadas sin demasiado entusiasmo, imitaciones realizadas por seres enanos en lugares recónditos de nuestra mente. Lo reconocí de inmediato y me sentí distinto y a la vez me sentí yo mismo. Sentí un escalofrió retorciendo mi letargo, exprimiendo mi interior, haciendo gotear el resto de una esencia olvidada que todavía estaba allí. Entonces me sentí extrañamente feliz, como aturdido y excitado por el recuerdo burdo y distorsionado del primer beso, y me puse a cantar: “Es Navidad y nadie espera que aciertes en todo, Espérame, no vuelvas a esconderte. No te vayas. Hagamos juntos más cosas, hagamos locuras, estoy cansado de la cordura y el tedio, cantemos juntos más canciones, recuperemos todo lo de antes. Te necesito. Tranquilo, agárrate a la realidad positiva del descubrimiento, anímate, ahora sabes que sigo aquí, que realmente nunca me había marchado. Me quedo quieto, de pie. De fondo el rumor de los vecinos cantando un villancico en catalán mientras la secadora en la cocina pita, insistentemente, avisándome de que la ropa ya está seca. Iván Sáinz-Pardo LA VIDA PERPETUA![]() Continúo el balanceo, viviendo como el adorno de navidad de un árbol muerto, suspendido en la fragilidad de sentirme mazmorra y polvorín, psiquiátrico de carne para el encierro preventivo y perpetuo de todos mis yo. Iván Sáinz-Pardo GHOST![]() Se encienden y se apagan las luces del cuarto de tu hijo mientras que los peces en el acuario se revuelven, inquietos. Mascaras africanas en la pared, medallas de futbito, fotos de familia, el rumor del mar encerrado en una caracola. Sobrevivo como un fantasma deambulando sin reflejo en el espejo de la realidad, trasnochando en casas ajenas, haciendo juegos de sombras en la litera de los niños, dormitando entre las sabanas de vuestra cama de matrimonio. Tras tu ausencia es muy posible que yo ya me haya marchado, pero mientras tanto, tú casa no estará sola. Iván Sáinz-Pardo UN FRANCOTIRADOR EN BERLÍN![]() Berlín, te estoy apuntando con mi mirilla y yo se que me miras pero no me ves. Hace frío cemento, los invasores nacen, crecen, se reproducen y mueren, pero la mirada flagelada de los ángeles de oro y las avenidas imposibles permanecen. Berlín, te estoy apuntando con mi mirilla y yo se que me miras pero no me ves. Iván Sáinz-Pardo LA PACIENCIA![]() Las butacas estaban ocupadas por palabras invisibles. No he reaccionado, no supe como hacerlo, decidí esperar soportando el peso de la soga en mi cuello. Me armé de paciencia y de latas de mejillones en escabeche. Y ahora estoy en otro sitio que nada tiene que ver contigo. Aquí tengo suficiente agua para este árbol. No me moveré más de esta casa. Pero tú entras por la puerta y me miras, allí junto al arbolito, incrédula, guardando silencio. Sacas una cerveza de tu nevera y te sientas en una silla frente a mí. -¿Cuándo demonios has vuelto? -No he vuelto, en realidad nunca me he ido. Iván Sáinz-Pardo EN ROJO ETERNO![]() La serpiente vomitó otra serpiente. Abrí los ojos. Recordé tarde el lugar de la trampa y la mañana se tiñó de lágrimas rojas. Se repetían las noches ingratas y yo me olvidé pronto de traerme las alas. Nada más lejos de un milímetro, dos segundos y una sola mirada para no cambiar absolutamente nada. Todo a mi alrededor comenzó a deshacerse en una digestión eterna. Cerré los ojos y la serpiente vomitó otra serpiente. Iván Sáinz-Pardo MI ENEMIGA LUNA![]() Nuestras verdaderas intenciones, a veces, se tatúan sobre la mano, en contradicción universal, en necesidad vital e imprescindible. Brotan gemelas y enfrentadas en el jardín de nuestra palma. Y también a veces, tan solo a veces, sentimos claudicar y gritamos, con gesto débil, mudo, rogando a penas con las ramificaciones ancladas al corazón, con el alma cansada y ciega. “Nuestras verdaderas intenciones existen, junto a los sueños y las fantasías. Nuestro camino no es una huida, es un viaje con las palabras, más allá aún de donde nuestros pies nos puedan aventurar, para recordarnos quizás, que vivir no es tan solo respirar, ni morir únicamente un viaje de corales y sal.” Volverás a hacerlo, aunque para conquistar tu sonrisa me tenga que inventar el cuento, la escalera y matar a la luna. Después marcho, mi amigo Sol esta esperando. Iván Sáinz-Pardo EXAMEN DE AMOR![]() Dicen que el amor es solo serotonina, dopamina y oxitocina, que tan solo es química. Dicen que el amor es solo un hábito, una tradición, que tan solo es historia. Dicen que el amor es casual, probabilidades y estadísticas, que tan solo son matemáticas. Dicen que el amor es poesía, verborrea romántica, que tan solo es literatura. Dicen que el amor es solo actividad hormonal, que tan solo es naturaleza. Dicen que el amor solo es circunstancial e interesado, que tan solo es geografía. Dicen que el amor es solo instinto animal, que tan solo es gimnasia. Yo digo que el amor es guiñarte el ojo en clase de química. Mandarte notitas en la clase de historia. Enamorarnos en verano cuando me ayudas a estudiar para el examen de matemáticas de septiembre. Besarnos a escondidas en clase de literatura. Aguantar la risa y tocarnos por debajo de la mesa en las clases de naturaleza. Hacer planes juntos y soñar con el futuro en clases de geografía. Defenderte muy de cerca cuando jugamos al baloncesto en la clase de gimnasia. Yo digo que el amor siempre es una asignatura pendiente, un examen aprobado, un examen suspendido, una clase para pirarse juntos y poder escondernos del mundo. Iván Sáinz-Pardo UNA CANCION POR SI NO ESTAS![]() Y no estas, en tu lugar restan tan solo los andamios de nuestra vida juntos. Iván Sáinz-Pardo HEROIN![]() Perder el control era el consomé en el menú de mi catástrofe. Los barrotes eran invisibles, las alarmas silenciosas, la cárcel de oro macizo. Iván Sáinz-Pardo SPACEMAN![]()
Iván Sáinz-Pardo MUERTE EN EL JARDÍN BOTÁNICO![]() Las gardenias a mi alrededor permanecen sin florecer y Laika ha devorado en un berrinche mis plantas de Maria. La quimioterapia volverá a abrasarme sin compasión. Iván Sáinz-Pardo SOLDADITOS![]() Mi madre adoraba y sentía verdadera debilidad por mi primo Rubén, quien pasaba temporadas enteras con nosotros, en nuestras numerosas visitas a Puente Viesgo, o en nuestra casa en Valladolid. Rubén es cuatro años más pequeño que yo, pero jugamos juntos durante muchos años. Mi primo Rubén es el primo con el que más tiempo he compartido, hemos crecido prácticamente juntos. Hace una semana le llamé por teléfono y me contó que ha rehusado el momento que tanto había estado esperando para conseguir así lograr un sueño aún mayor, ir por fin a la guerra. Él y unos cuantos, han optado por no ir con su destacamento al Líbano, para poder ir a cambio a Afganistán. Me reveló también que la OTAN, no satisfecha con controlar toda la zona y beneficiarse de las oportunidades financieras y económicas del denostado país, ahora han decidido saquear también los extensos campos de opio del sur, controlado actualmente por las mafias Talibanes. Saben que los Talibanes, que han renunciado ya a todo lo demás, no lo van a permitir y esperan una contraofensiva para dentro de pocos meses. España va a combatir activamente y mi primo lleva años preparándose para ello. Ahora que acaba de morir la primera soldado española en el conflicto, no he podido evitar pensar en nuestra conversación del otro día. Mi primo se sentía radiante, ilusionado y feliz, al fin podría pegar algún tiro con sentido. Cuando la OTAN, engañada, aún creía en la cruzada norteamericana contra el terrorismo, se decidió legalizar esta ocupación. Ahora que todos sabemos que tal cruzada es una pantomima para enriquecer los intereses y las economías de unos pocos, deberíamos rectificar y no apoyar este absurdo conflicto. Rubén, mí querido primo, como podría explicarte que las mayores victorias se han conseguido cuando las armas han descansado en los hangares. Tu sueño, tu victoria personal puede también ser como la mía entonces, cuando la ansiada batalla se transforma en la última de todas y nadie ha de morir por ella. Como rezó durante años un graffiti en el túnel de las Delicias en Valladolid: “¿Os imagináis que hay una guerra y no va nadie Iván Sáinz-Pardo ESCONDITES![]() Aprendí a hacer lazadas en una de las pesadillas olvidadas de mi padre. En la grieta encontré el secreto. En el lenguaje táctil de las polillas, como jeroglíficos ancestrales de miedos muy recientes. Aprendí haciendo lazadas con el cordón umbilical del pasado y del futuro. Amistades de cartón piedra. Mecanismos oxidados por las lágrimas que no viste caer. Ecos, tsunamis hambrientos, ondas expansivas de palabras y pensamientos que tan solo cambian de dueño. -Ya no quedan escondites. Iván Sáinz-Pardo SE ME ACABARON LOS SUSURROS![]() La mejor defensa es un buen ataque, te lo diré en ocho susurros. Iván Sáinz-Pardo EL CAMBIO![]() Anochece en azul. Y pienso en que las noches nos enseñan que no son infinitas y que las tardes, en realidad, no terminan nunca, tan solo cambian. Un ciclo construido bajo las miradas atentas y curiosas de millones de almas en cuerpos que caducan. Iván Sáinz-Pardo LAS HERMANAS DE SARA![]() No estaba siendo el mejor de mis días. Con una mañana tan fría, a nadie, a parte de mí, se le ocurriría salir a tomarse el café a la Plaza. Pero disfruto de los escalofríos provocados por el contraste entre el frío de fuera de mi cuerpo y el calor que se forma dentro con los sorbitos de café. Soy un adicto al aroma de vainilla de los Starbucks. No he dormido bien. Me desperté enrarecido tras un extraño sueño. En él, pude notar y ver como yo mismo salía de mi propio cuerpo. Me sentía ligero, volátil. Por un instante me vi a mi mismo, durmiendo, allí tumbado sobre mi cama, con los ojos cerrados. Me asusté tanto que volví a entrar a mi cuerpo inerte de un violento golpe y desperté de inmediato, lleno de pavor. Siempre supe encajar las derrotas con estoicismo y deportividad, pero este caso había sido distinto desde el principio. El mismo día que conocí a Sara y a su atormentada familia, comprendí que ya nada volvería a ser como antes. He aparcado el coche cerca del barrio y me dirijo a pie entre las callejuelas atestadas de gente. Hay un mercadillo ambulante realmente animado a pesar de las bajas temperaturas. Las primeras luces navideñas y los primeros adornos se dejan ver ya en muchos sitios. Como un autómata, subo las escaleras. Es muy raro, pero según me acerco a la habitación, mi incertidumbre, mis nervios, desaparecen. Hoy creo plenamente en Sara y siento una especie de raro placer, una especie de alivio interior. Iván Sáinz-Pardo LA AUSENCIA![]() La vida es como una traición pactada, como un suicidio proyectado en una mirada infinita. Nuestros silencios zigzaguean entre las butacas. Quebrados los instantes, se descubren ante nosotros, moribundos, convertidos en monótono transito, en débiles susurros tras la ventana. Pero la proyección no terminará nunca mientras permanezcamos bien agarrados de la mano. “Te voy a querer todo, porque el amor a medias no existe” Iván Sáinz-Pardo EN EL OTRO LADO![]()
Iván Sáinz-Pardo QUIERO VOLAR (Final)![]() Nos tomamos un cocktail en un bar cubano. Quitando a un par de parejas alemanas batiendo las caderas y dándolo todo en la pista y un par de solteronas vigilando milimétricamente cada uno de nuestros movimientos, el lugar se mostraba bastante desierto, apagado y gris para un sábado noche. Resguardecido bajo la parada del tranvía estoy allí esperando, 5 minutos antes de la hora. La lluvia cae racheada y me cala los bajos de los pantalones. Llevo la misma ropa de ayer. Es como si llevara dos semanas vestido igual, luchando por regresar casa. “Lo he conseguido”, “Ahora sí que sí”, “Pronto estaré en casa”. Pero al pasar tan solo un minuto de menos cuarto los pensamientos dan un inesperado giro de 180 grados. “Mierda, seguro que no viene”, “¿Qué cojones hago yo aquí?”, “¿Y si todo no era más que una jodida broma?” “¿Me dará tiempo a pillar el tren al aeropuerto?”, “¿Y un taxi?”… No, otra vez no, por favor… y entonces aparece el Twingo plateado de Dolores y se detiene cerca de mí. Volvemos al optimismo mientras corremos estúpidamente hacia el coche. Al llegar a la Terminal 1, volvemos a sentirnos con esa extraña sensación de Deja Vu, como si una de nuestras vidas hubiera transcurrido completamente en ese aeropuerto, en esa dichosa Terminal de aeropuerto, con ese abrigo gris, esa bolsa y esa maleta de viaje. Paso el control de seguridad con los dientes apretados. Les demuestro que mi portátil no es una bomba en contra de la democracia y la paz mundial y entonces me descubro allí, como cabreado por dentro. Me descubro serio, enfadado, molesto por este trámite absurdo, por toda esta parafernalia en nombre de la seguridad que ya todo el mundo adivina y descubre como mera burocracia mercantil y económica. Los aeropuertos, poco a poco, pertenecerán todos a los mismos gobiernos que cambian las leyes para transformar sus concurridísimas propiedades en simples centros comerciales donde explotar y forzar al usuario a un consumo despiadado, mientras, además, se le permite de paso volar. Yo no estoy dispuesto a participar un segundo más en todo este descarado circo. No pienso volver a pagar 3,60€ por un puto café, ni voy a comprar absolutamente nada de estas putas tiendas donde todo te cuesta tres veces más caro y en donde además te la meten por detrás susurrándote al oído no se que de “Disfrute de nuestro Duty free”. Busco mi taquilla de embarque y me siento cerca. Me apetece mucho un café. Lo necesito, pero hay que ser fuerte. Ya no queda tanto para embarcar. Quizás me tome uno en Mallorca mientras espero el avión hasta Barcelona. Al menos podré consolarme con dejar el dinero en lugar patrio. Aunque, posiblemente, me ofrezcan uno en el avión. Con Air Berlin aún ofrecen algo sin tener que pagarlo durante el trayecto. Pasan diez minutos de la hora de subir al avión y aquí no pasa nada de nada. Entonces anuncian un retraso de veinte minutos. Mierda. Quiero un café. Me esperaré, veinte minutos no son tanto. No quiero leer. Quiero un café. No quiero pensar más. Estoy cansado. Quiero un café. Me duele la cabeza. Solo quiero apoyar mi cabeza en la ventanilla del avión y volar a casa. Debido a un fallo técnico la maquina no esta preparada para volar y no se sabe si hoy se podrá efectuar el vuelo. Todo el mundo corre a ventanilla. Yo suspiro y trato de asimilar la noticia. Miro a los lados en busca de la cámara oculta. Nos informan de que la avería puede tardar indefinidamente y no nos garantizan que volaremos hoy. Lo más probable es que nos toque pasar todo el domingo en el aeropuerto para después tener que quedarnos aquí otra noche más. La gente esta muy nerviosa. Yo ya voy pasado de tuerca. He vuelto a pagar un billete y resulta que no voy a volar. Se especula que en el mejor de los casos, volaremos hasta Mallorca a alguna hora del día o de la noche y que nos tocará esperar allí otra noche. Yo perderé mi trasbordo en Mallorca hasta Barcelona. Ya no hay duda. Ya no hay más información. Dentro de dos horas tendrán que darnos algo de beber y de comer. Nada tiene sentido. No me puedo ir, no puedo volar. Estoy atrapado. Saco 5 € del bolsillo y me voy con la cabeza gacha a por un Latte Macciatto. Me siento con el café en una mesa con vistas a nuestro avión averiado. De pie, delante de una mesa, se encuentran los pilotos de nuestro avión. Son dos super pijos alemanes vestidos de uniforme. Fuman y beben café, charlotean mientras miran a todo el mundo por encima del hombro. -La zorra de anoche no quería hacérselo con Peter y conmigo a la vez. Decía que Peter estaba demasiado puesto. -¿Aun sigue con lo suyo? ¿No lo había dejado? -Nos metimos cuatro gramos entre los tres, pero Peter ya venía muy puesto de una fiesta de Azafatas. Me contó que venían el y Micha de tirarse a dos nuevas y estaba euforico y bastante agresivo. -¡Micha es el de Lufthansa? ¿El del golf? -Sí, el de la madre Saudí. Discutieron delante mío, me calenté y le solté una ostia. -¿A Peter? -A Anne, que coños. Si ella y su puto culo de novata no estan por la labor, hay muchas otras esperando. -Oye, ¿y Hess? ¿Qué pasa con él? -Esta jodido de ayer. Hizo una fiesta privada de esas en su Villa. No levanta cabeza desde su divorcio. No ha avisado. Han ido a buscar otro piloto. Los de arriba ya están bastante hartos. Tardaremos un par de horas en despegar. -¿Otro café? -Voy al baño. ¿Quieres una? El juego de leer los labios me aburre pronto. Derrotado, vencido, saco el portátil que aún dispondrá de batería durante hora y media aproximadamente. Voy a escribir uno de esos post frenéticos y larguísimos que después nadie tiene realmente ganas de leer en Internet. Tendrá dos partes como mínimo, después ya no habrá batería para más aventura. Quizás si cierro aquí la segunda parte, antes de que ocurra más, se terminará esta pesadilla y podré volver por fin a casa. Se acaba la batería. No importa, continuo en una servilleta. Escribo como ahora mismo volverán a llamar por megafonía, milagrosamente la avería se habrá solucionado. El vuelo a Barcelona esperará dos horas por nosotros y además me ahorraré todo el viaje en metro y en tren hasta San Cugat, porque a Marc le vendrá estupendamente bien venirme a buscar al aeropuerto. Puedo visualizar el final. No habrá un tercer post. Tampoco un cuarto post. Estoy en la bañera. Lola resopla tranquila a mi lado, tumbada en el suelo. Estoy en la bañera. Estoy en la bañera… Lola mordisquea la servilleta y yo por fin sonrío con mi cuerpo desnudo entre la espuma, descansando en el interior de la bañera. Iván Sáinz-Pardo QUIERO VOLAR (Parte 1º)![]() Entro al piso de Philip, el aún no ha llegado. Tengo la moral alta y voy bastante acelerado. La última visita a la oficina de Quirin y Max, hace ya unos meses, fue algo extraña y desesperanzadora. Salí de allí con cierta sensación de desgarro interior y un desasosiego pegajoso y pesado. Esta vez fue todo lo contrario. Además, me alegraba con la idea de verme pronto sacando a Lola a pasear y disfrutando de unos días de tranquilidad en casa. Lucy, lamentablemente, no me espera allí porque esta en Baltimore visitando a su hermana y no volverá hasta dentro de varios días. Cojo el metro dos estaciones hasta la Hauptbahnhof. Allí me dirijo hasta el tren de cercanías. Voy con el tiempo un poco justo. En el andén se apelotona demasiada gente. Enseguida noto que algo no va bien. “Bueno, es sábado, quizás sea normal” Pienso. El próximo tren al aeropuerto sale en doce minutos. Tengo un billete que me permite viajar por el centro hasta el lunes, es un Wochenkarte. No se como hacer para ahorrarme las estaciones que este billete me cubren. Tendría que salir del tren en Ostbahnhof y picar allí con un nuevo billete. Perdería el tren y me tocaría esperar al siguiente. No me queda tiempo para eso. No tiene sentido. Compro un nuevo billete. Me gasto 9,60 €. -Dije que costaría unos 55 €. Air Berlin, Terminal 1, estoy bien. Son las 18:55. Tiro de mis maletas por toda la Terminal 1. No hay nadie a la cola. Un señor bastante enjuto y con cara de haber recibido hordas enteras de collejas en los recreos de su etapa escolar, me mira como si yo estuviera mal de la cabeza. -Eso es imposible. Hoy no tenemos más vuelos con Air Berlin. Acompáñeme. Le acompaño ante otro mostrador donde dos jovencitas me atienden. Me piden la confirmación. Ya no tengo la nota donde lo tenía apuntado. Pero se que salía a las 19:15 Munich- Mallorca- Barcelona. “Mierda, eso es, me he equivocado y vuelo directo a Barcelona” Son las 19:05. Les pido que llamen a Lufthansa para avisar. Pero las taquillas están en la Terminal 2. Salgo corriendo con las maletas. Bajo unas escaleras mecánicas, corro por los pasillos. Me paro respiro. Continúo a la carrera. La Terminal 1 no termina nunca. A la derecha, recto, a la izquierda, más escaleras. Salgo del edificio. Me paro, respiro. Continuo, entro en otro edificio, subo unas escaleras. Pregunto, corro por un pasillo. Sin aire llego a una taquilla. Una mujer me atiende. Le doy el carné de identidad y trato de explicarme a duras penas bajo la respiración entrecortada. Ella sonríe y me pregunta si llevo líquidos en la maleta. Saco el neceser y extraigo un bote casi vacío de Massimo dutty, un bote de pasta dentrífica ya prácticamente en las últimas y un bote de desodorante. Lo coloco todo encima del mostrador. -Todo lo llevo como equipaje de mano. No hay tiempo. Aquí se quedan. Solo quiero coger ese avión. Ella me busca en el ordenador. No estoy. Lo intenta con mi apellido. Solo con el nombre. Segundo apellido. Miro el reloj. Son las 19:18. Me manda a checking. Subo unas escaleras. Vuelvo a correr. Se me cae el tubo de pasta dentrífica. No importa. Me pongo a una cola. No hay tiempo. Me cuelo. Un oriental gesticula y se queja en silencio. La mujer me busca en su ordenador. Mi nombre no esta. No puede ser. La mujer mira el bote de desodorante. Después me mira allí, todo sudado. Supongo que piensa en descargármelo entero y sin piedad. Yo busco el papelito dichoso donde anote mi número de reserva y el número del avión. Ha desaparecido. No lo llevo encima. Llamo a Philip por teléfono. Le doy mi clave de email. Philip chequea mi cuenta. Me repasa toda la lista de emails. “Mierda tengo bastantes mensajes por contestar. Vaya, no me tengo que olvidar de…” Philip encuentra la confirmación de mi compra por Internet. Mi vuelo era con Air Berlin a las 11:50 de la mañana. Me equivoqué al apuntarme la hora en aquel papelito que ya ni siquiera encuentro. Descubrir que uno ha hecho el imbécil de forma gratuita y soberana es una sensación contradictoria, una mezcla de resignación, de rabia y de una turbadora paz interior que le aturde a uno importantemente. No hay asientos libres para hoy ni mañana con Lufthansa. Cojo mi desodorante, la colonia, la maleta y mi bolsa y vuelvo a bajar las escaleras. Con cara de poker regreso a la Terminal 1. Recojo del suelo la pasta dentrífica. El camino se me hace más largo. Llego de nuevo a las ventanillas de Air Berlin. Una de las chicas ha cambiado, la otra me mira expectante. Efectivamente encuentran mi nombre entre los pasajeros del vuelo de por la mañana. Se me ofrecen entonces dos maravillosas posibilidades de continuar con esta putada: “Podía haber sido aún peor” “Sí, sí, muchas veces ya no hay plazas en varios días” Apuntan ellas con una sonrisa. Yo no puedo pensar. Necesito sentarme un segundo. Ellas además me informan de que cerrarán en varios minutos y me tengo que decidir ya. Yo les ofrezco a cambio un descalabro con aspiraciones a sonrisa y me derrumbo en un banco a pocos metros de donde están ellas. Son las 19:48. Si quiero coger el avión de las 6:00, tengo que quedarme en el aeropuerto diez horas esperando. No hay trenes hacia el aeropuerto a las cuatro de la mañana. Después viajar durante horas, volver a esperar y embarcar en Mallorca… buff. Vuelvo a situarme en taquilla. Una de las dos chicas me pregunta si hablo español. Resulta que ella es mallorquina y se llama Dolores. Dolores me cuenta que unos amigos suyos que están de visita también cogerán el mismo avión de las 11:50 a Mallorca. Ella termina en diez minutos y se ofrece a llevarme con su coche hasta Munich y mañana recogerme en Leonrodplatz y llevarme al aeropuerto con sus amigos. Compro el vuelo inmediatamente y ellas terminan su jornada de trabajo. Entro al piso de Philip. Dejo el abrigo, las maletas, me quito las playeras. Philip se ríe y chocamos los cinco. Han pasado cuatro horas, me he gastado más de 200 €, es sábado por la noche y aún sigo en Munich. -Philip, necesito una cerveza. Iván Sáinz-Pardo LA COLMENA![]() Me he levantado. Iván Sáinz-Pardo MILATI![]()
Iván Sáinz-Pardo AUDIENCIA HAPPY![]() Cierro los ojos y nieva, mientras Philip y yo editamos sin pausa un documental para la Escuela en una habitación de cristal. Iván Sáinz-Pardo CONDENADOS A VOLAR![]() No puedo controlar el vuelo. Lo hago sin alas, huyendo con miedo de algo que ya olvidé, pero que aún me persigue, incansable. Iván Sáinz-Pardo POST PARA NADIE![]() Un soplo al oido, como un murmullo inventado. “…tú juegas a tenerme, yo juego a que te creas que me tienes, Hay canciones que parecen buscarnos, esperarnos, perseguirnos. Sin claudicar espero un soplo al oido, un soplo inventado, con la esperanza ahora de que sea de otro, de aquel que si sepa verme y encontrarme atraves del espejo. Iván Sáinz-Pardo NADA![]() Me tembló el pulso menos de una décima de segundo y un terremoto infinito derribó toda esperanza de volver a creer en la verdad. Nadie escuchaba, las estrellas acariciaban con cierta desgana la cresta del tsunami y las mentiras, mientras, jugaban a ser hermosas sirenas seduciendo mi respiración. Tras el boca a boca, abrí mis ojos, vomite tu veneno y entendí, que nada de lo que un día creí, continuaba ya esperando por nosotros. Iván Sáinz-Pardo SOLOS![]() -¿Qué haces aquí tan solo? -Espero. -¿Esperas? -Sí. -¿A alguien? -No. -¿A algo? -Un milagro. -¿Un milagro? Pero los milagros no existen. -Tú tampoco, y estas aquí, por eso se que puedo continuar aqui solo, agarrado a la esperanza. Iván Sáinz-Pardo NO QUIERO UN RELOJ![]() No quiero un reloj para despertar, ni para medir mis espacios. Prefiero una báscula de sueños, para engordar en dicha y cumplirlos todos. Iván Sáinz-Pardo LA RUTA DE LOS DINOSAURIOS![]() Mi vida es un museo paleontológico sin visitantes, donde se exponen en vitrinas de cristal mis silencios. Mi vida es un edificio abandonado, adherido a un hospital de guerra para el dolor de huesos y el coma profundo de mis noches huérfanas de sueños. Mi vida es un viaje único, sin mapas ni autopistas, y las huellas que dejo, no son fruto de mi forma, ni del rastro delator de mi estancia, sino de la forma cambiante de todo lo que siento, delatando el paso de mi tiempo, que se agota, finito, como el último aliento de un peregrino. VOLAR![]() Volar estresa mucho. Cargar con las maletas y esa sensación todo el tiempo de que perderemos el avión. Mirar continuamente el reloj y comprobar, compulsivamente, una y otra vez que el DNI y nuestra tarjeta de embarque no han desaparecido como por arte de magia de nuestro bolsillo. Pagar a regañadientes casi tres euros por un café con leche y tener que llevarte las maletas contigo hasta para ir al retrete. -¡Aquí!, ¡aquí!, ¡aquí!… Hasta que lamentablemente pasa de largo nuestra posición. -¡Aquí!, ¡aquí!, ¡aquí!… Y se sienta cuatro filas delante de nosotros. -¡Aquí!, ¡aquí!, ¡aquí!… Nada, no hay suerte y parece que ya no queda nadie. Entonces, aparece al final del pasillo esa señora gorda, sonriente y sudorosa, embutida en una camisa de flores prácticamente empapada. -¡Aquí no!, ¡aquí no!, ¡aquí no!… Y cuando pasa de largo, somos nosotros quienes sonreímos y quienes nos quitamos el sudor de la frente. Estamos tan ensimismados en nuestra entupida lotería, que ni tan siquiera nos hemos dado cuenta de que un tipo lleva detrás nuestro un buen rato esperando pacientemente, rogándonos para que lo dejemos pasar y ocupar el asiento. Después, uno ya, durante el despegue, piensa como cada una de las veces, en la muerte. En todo lo que aun no hemos hecho, en que pasaría si algo pasara mal y nos estrelláramos. Uno no puede evitar rememorar todas esas películas de catástrofes, o todo eso de lo del 11 de Septiembre. Por nuestra cabeza circulan imágenes como el de la turbina destruyendo la habitación de Donnie Darko, motores ardiendo, cabinas desgarrándose y asientos saliendo disparados por el aire como en “El Club de la lucha”. Que horror, pensamos y nos agarramos bien al apoyabrazos, mientras recordamos la escena de aquel avión bajo la tormenta cayendo en picado en esa peli donde Tom Hanks, después, termina por convertirse en un naufrago. Iván Sáinz-Pardo EL CEBO![]() Me miré el piercing y descubrí un sedal. Entonces, en la oscuridad, pude ver como algo enorme, con dientes como estacas, se deslizaba velozmente hacia mí. Aquel buceo no era casual. Torpe descubrimiento, para ser el último. Iván Sáinz-Pardo MIS AUSENCIAS![]() Siéntate y espera. Espera en tu silla, aunque sea la única y no conozcas a nadie. Iván Sáinz-Pardo ECLIPSE CON HIELO![]()
Iván Sáinz-Pardo EL SILENCIO DE DÁNAE![]() Dánae calla, en sumisa resignación por eludir su destino, por encapricharse, una vez más, en la búsquedade de la ternura. Dánae calla, arriesgándolo todo, transformándose en piel de otro cuerpo, en cuerpo de otra alma, para huir, impoluta, ajena al estupor del macabro silencio que la aprisiona. Y con mesura, me regala sus pisadas, que no son de despedida, sino de viaje acompasado por su planeta de plástico. Desaparece ante mis ojos, dejando tras de sí, únicamente las huellas de una ensoñación perseverante y estoica, en el empeño de recordarme, siempre y cada una de las veces, que la vida se vive antes, se vive después, pero sobre todo, se vive ahora. Iván Sáinz-Pardo EL CAJÓN![]() La ventana estaba entreabierta. Ella fue como cada mañana a mirar dentro del cajón. Pero había perdido su contenido en un sueño. Allí dentro ya no había nada. -¡Lo mejor esta por llegar! Exclaman a gritos desde la calle. Un día soñó que al despertar ya no había ningún cajón. Por la mañana, de nuevo en la realidad, descubrió que su mundo había desaparecido. No había ventanas y las cuatro paredes de su nuevo hogar eran de madera. Iván Sáinz-Pardo MIEDO![]() Un día, tu cuerpo tiembla como un trampolín. Sabes que algo dentro de ti ha perdido definitivamente su equilibrio natural. Las tripas se retuercen, sientes vómitos y leves mareos. No puedes pensar con claridad, ni comer, ni concentrarte en lo que haces. No puedes evitar el vértigo de sentirte vulnerable, impotente ante la realidad de ser un mero espectador mientras tu vida entera se tambalea. Pero sabes que, cada una de las veces que consigues salir de nuevo a la superficie, sonriente, esa sensación siempre termina por desaparecer, para volver de nuevo a respirar feliz, para, una vez más, desear arriesgarlo absolutamente todo, como al principio, como siempre. Iván Sáinz-Pardo TODOS LOS NIÑOS ESTAN LOCOS![]() Hoy me siento tan incierto como un acierto casual. Siento la soledad del adiós que golpea sin avisar, del escorpión rodeado, del maquinista esperando en la vía muerta. Escribo rodeado de cicatrices, de marcas perecederas. Sorbo el café, acompañado por las huellas de todas aquellas palabras necesarias que nunca nos dijimos. Iván Sáinz-Pardo DERRIBADO![]() No abrí tu carta. Iván Sáinz-Pardo CEMENTERIO DE ELEFANTES![]() He emprendido el regreso, hurgando en la noche, como un salvaje enloquecido, acechando, robándole momentos extraños al alba. Iván Sáinz-Pardo MI DESIERTO![]() -Me has despertado. ¿De que te ries? Iván Sáinz-Pardo REGALO DE NAVIDAD![]() Las estrellas disfrazadas en su propio carnaval celeste, con la luna como testigo accidental, ignorada por todos, llorando su plata invisible por las mejillas de la ciudad. Calles maquilladas, luces de neón, compras impulsivas como bálsamo prefabricado, portales repletos de limosnas por llegar. Observo cada nueva Navidad desde el mismo escaparate. Ante mí, circulan manadas de sonrisas de plástico, orientadas por rutinas consumistas de desilusión. Esta prohibido ser adulto en Navidad. Los villancicos se venden como politonos y desde Oriente ya no premian la buena voluntad de los niños de Occidente. Hay guerra Santa declarada y los tres reyes pertenecen a Al-Qaeda. Entonces pasas tú. Me ves y me sonríes, y yo, desde el otro lado del cristal, te grito: -!La Navidad no existe! Cómprame ahora, regálame, aunque cueste mucho más. No podré aguantar hasta las rebajas. Iván Sáinz-Pardo SIN ANESTESIA![]() El experimento continua. Iván Sáinz-Pardo S.O.S![]()
-Un movil sin cobertura es como un alma sin cuerpo, ¿no crees? -¿Perdone? -Si fuese un poco más cabron te contaría ahora el final de tu libro. Pero soy muchas cosas antes que mala persona. -¿Ya se lo ha leído? -He leído muchos. Los suficientes para un hombre como yo sin demasiada ambición. Una señora me mira con complicidad, el dialogo de besugos no pasa desapercibido y el hombre continua hablando a un volumen como si el que llevara unos cascos invisibles puestos fuese él. -Nuestra memoria no es perfecta, eso nos hace perfectos pero me cuesta seguir los pasos de mis deseos, empiezo a jugar en el tablero y acabo como un exhibicionista, esperando con mi ficha detrás de un arbusto. Me fijo en un tatuaje que asoma por su cuello. Se termina de ver la letra “S”. El hombre advierte mi interés y se baja el cuello de la camisa. -Estuve en la cárcel encerrado y acusado de casi todo. Ahora soy ex de casi todo y libre. En su cuello se puede leer tatuado: “S.O.S” -¿Te has fijado en esta señora gorda de aquí al lado? Nos mira como rechazando, pero en el fondo esta agotada de rechazar su propia vida. La señora de antes, se da por aludida y trata de evitar mostrar la evidente rojez de su rostro ante el descaro y la desfachatez del hombre que, a continuación, se inclina hacia mí y baja algo el tono como buscando intimidad. -Algunos se atreven a juzgarme como loco, unicamente porque no puedo ni quiero ocultar mi lucha contra mis adicciones favoritas. Las cicatrices hablan por si solas. He sido ludopata, pero de los buenos: casinos, tragaperras, cartas, apuestas… Me señala el movil que tiene entre las manos. -Este movil lo robé hace dos días. Desde entonces ando mandando mensajes a números desconocidos, así, al tun, tun… Aún queda saldo para un último mensaje. El tipo al ver mi cara de incredulidad apunta: -No te preocupes, tus pertenencias están a salvo, esto ha sido solo una recaída tonta. Yo sonrió y le pregunto: -¿Y que es lo que escribes en esos mensajes? El me mira y me devuelve la sonrisa. De cerca su bigote da una apariencia aún mas falsa. Entonces pregunta: -¿Que mandarías tú desde una isla llena de zombies? Parece que hemos llegado a su parada. El tipo se levanta y se despide de mí. Al pasar al lado de la señora de antes, deja caer su bigote al suelo y abandona el vagón diciendo: -Señora, disculpe, se le ha caído el bigote. El hombre, ahora sin el postizo, me sonríe y las puertas del tren se cierran. Caminando por mi calle, aún con las palabras de aquel hombre paseandose en mi cabeza, suena mi móvil. Me ha llegado un mensaje. Lo leo ya en la puerta de casa. Suelto una carcajada y entro riendo. Puedo adivinar de quien es, aunque el remitente sea un numero desconocido. Iván Sáinz-Pardo LOS PIES DE LENNON![]() El silencio del cuarto es decapitado por la guillotina de la mañana. Iván Sáinz-Pardo LA SONRISA PERDIDA![]() Entre el pecho y la garganta se encuentra ese abismo como vacío interior que amenaza y provoca el temblequear del mundo. Y nuestra vida, como sombra alargada de ese mundo, como esa película vista tan solo a ratos y con anuncios de por medio que continua sin esperar a nadie. Iván Sáinz-Pardo SOPA DE LETRAS![]() Nada salía según lo planeado. Iván Sáinz-Pardo VENTANA AL MAR![]() Mis piernas son hoy dos vigas olvidadas de mármol blanco. Mi voluntad tan solo un avioncito de papel mojado y arrugado. Victima de este dolor de cabeza perenne y abusador que ni siquiera paga su alquiler y de esta apatía gris que me atrapa sin remedio. Al otro lado, mermado, tumbado en el suelo, boca arriba, me retuerzo viendo correr en mi techo todas las cosas sin color. Iván Sáinz-Pardo PRETTY WOMAN![]() Te pregunto por que eres puta. Y tú te vistes con apatía. Observo tus piernas interminables, tu carita perfecta. Se que te lo preguntaron millones de veces, que otros jugaron antes a disfrazarte de Julia Roberts. Pero, mientras yo me pongo las zapatillas y tú te guardas los euros, te lo pregunto así, sin más y sin saber muy bien porqué. Te pregunto por que alquilas tu parcela a cualquiera, si a mí me gustaría ser para siempre su único habitante. Y entonces tú me miras, sonríes en silencio y me respondes que en realidad te sientes como el libro de una biblioteca, que estas llenita de páginas manoseadas y marcadas, de momentos tatuados y manchas de distintas naturalezas. Que eres como un cuento que siempre llega tarde, cuando los niños ya duermen, un cuento de adultos en boca de todos, un secreto desgarrado. Iván Sáinz-Pardo TU Y YO![]()
Y estamos aquí juntos. Frente al mar. Vestidos con las mismas ropas de nuestro primer día. Preparados por si pasara algo. Con el tiempo congelado como en una fotografía. Entonces suspiras en alto y hablas por primera vez en todo el día: -Olvidé decírtelo. Nunca debiste esperarme. Nada volverá a ser como antes. Yo no era yo y te quería a ti. Iván Sáinz-Pardo YA NO ESTAS Grito tu nombre y estalla la luna. De sus trocitos construyo una dentadura plateada y te devoro en mordisquitos imperialistas.Tú tachas mi digestión de dictadura y en insurgencia rebelde te camuflas para siempre. Ahora, sacrificada la luna, exiliado tu nombre, las noches son frías y oscuras. Yo se que sigues cerca de mí, allí dentro, pero no te dejas ver. Mis ojos ya no te frecuentan, te muestras invisible, pero yo aún te sigo sintiendo. Iván Sáinz-Pardo "La ira dormida" ©2005 EL BESOUna puta con acento argentino, al otro lado de la calle, arroja palabrotas pesadas como pisapapeles de bronce a un viejo muy bajito que huye veloz. En un banco, tres crías gorditas piropean a todo el que pasa, se ríen escandalosamente y se lían porros de hachís a pares y a una sola mano. Pero la niña se fija en un árabe enjuto, de barba recortada, que lee con asombrosa concentración y empeño un pequeño Coran. Viste una chaqueta gris, varias tallas más grande de lo que sin duda le pide su paupérrimo porte. La niña lo mira una y otra vez, y cada una de ellas, cree verlo aún más consumido dentro de aquella chaqueta, como si la lectura de aquel librito succionase su existencia lenta e irreversiblemente. Pronto no quedará más morito en el interior de esa chaqueta, piensa la niña. Y el niño aparece entonces, agarrado al volante de un seiscientos blanco. Paseando una sonrisa ganadora desde la ventanilla del conductor, detiene el coche e invita a entrar a la niña. -Lo conseguí, sube que daremos una vuelta. ¿Estas preparada? La niña, ya desde su asiento añade: -Es mentira y no voy a besarte. Además, tú no sabes conducir. No tienes carné. -Sabes que lo que te digo es cierto. Estas deseando besarme y además, no se necesita carné para volar. La niña lo mira y sonríe. Ambos se funden en un profundo e interminable beso. Las luces del Rabal desaparecen bajo las ruedas del pequeño coche. Entre las nubes, en pocos segundos, Barcelona entera se transforma en una fantástica maqueta de juguete, un jardín secreto para el maravilloso exhibicionismo de todas las luciérnagas del mundo. Iván Sáinz-Pardo "La ira dormida" ©2005 CROMOS Días extraños, noches largas como toneladas de chicles sin sabor. Nadie quiere dormir solo. Nadie quiere dormir. Todos testigos de lo que sea. Exhibicionistas voluntarios. Muertos en vida. Lo importante ya no es importante, mientras solo piensas en que gastar el dinero. Nuestra suerte no se puede comprar, es una citas a ciegas con nosotros mismos. Pero tus citas a ciegas son como citas sordas, mudas y cojas. Citas que terminan antes de comenzar. Compramos para devorar calorías prefabricadas. Compramos para quemar calorías prefabricadas. Compramos bajo el superávit de información, de anuncios, tonos, politonos, créditos bancarios, Spams y sexo de neón, explícito y cruel como un empacho eterno de nuestra comida favorita. No podemos ordenarlo todo. No hay tiempo y ahora no recuerdo las recetas de la abuela, ni los números de teléfono de mis colegas, no recuerdo las palabras mágicas, los cumpleaños de mis hermanas, ni hay momentos para detenerse y reflexionar. No importa la película, ni el acompañante. La luz se apaga y en la ansiada oscuridad, nuestros pecados sonríen abiertamente en un onanismo mordaz y estúpido. Llenaremos todos los agujeros, taparemos todas las grietas, pintaremos el cielo, colgaremos bonitas postales de vacaciones demasiado fugaces y ajenas. Tomaremos el sol en la cuneta de la vida que nos ha tocado vivir. Veremos pasar el atasco. Hablaremos por hablar y cualquier argumento será bueno mientras nuestras tripas permanezcan gratamente ensordecidas. Saca un Poker y levanta esta partida de mierda. Yo llevo ya un buen rato pensando en otra cosa. Pienso en que la vida a veces es como una colección de cromos, con las caras de cientos de futbolistas muertos. Sonreímos con nuestras insignificantes victorias sin mirarle a los ojos a nadie. Iván Sáinz-Pardo "La ira dormida" ©2005 NO ESTOY SOLO Lo importante no soy yo. No lo son mis hojas, ni mi sabia. No lo son mis cansadas ramas, ni mi corteza. No escaparé. Pero tampoco dejaré de intentarlo. Reivindicando por siempre mi naturaleza extraña, mi existencia, mi propio espacio. Lo importante no soy yo. Están las tormentas, el rumor de la hierba, el cosquilleo de los animales. Si escaparé. Dormiré uno a uno mis intentos. Reivindicando por siempre la emigración de mis sueños. Soñando la desnudez de mis propios cuentos. Lo importante no soy yo. Lo importante son los momentos que nos visten, la luz, el conjunto. No estoy solo. Están vuestras miradas. Iván Sáinz-Pardo "La ira dormida" ©2005 POR LAS NOCHES Como calcular cuando todo cambia. No me importará mirarte de lejos. Imaginarte si es necesario. Dejaré abierto mi ataúd. Hibernare el proyecto de mi vida hasta recuperar la capa. La luna es un agujero donde se esconden mis poderes. Tú reniegas del sol y eso ya es medio camino hacia la felicidad de descubrirte mía. Eres preciosa. Por dentro y por fuera. Yo se que eres todo lo que deseo y tu no quieres nadar esta noche en otra sangre que no sea la mía. No me importará hacer ruido. Amarte como un verdadero animal mientras reine la oscuridad que nos ha creado. Huirán solas las penas más dormilonas y mientras, ya de nuevo en nuestra terraza, esperaremos juntos, una luna más, a que regresen las penas más jodidas, las más madrugadoras. -¿A donde vas desnudo? -Por las noches también puedo volar sin capa. Iván Sáinz-Pardo "La ira dormida" ©2005 VIAJE POR MI CUARTO Viajo por mi cuarto en un coche conducido por alguien que no conozco. Mientras, por la ventanilla, desde el asiento de atrás, observo el transcurrir de los días. -¿Donde estas? Escucho el ruido del motor y me dejo llevar, consciente de que mi cuarto es un agujero negro que lo quiere engullir todo; ese todo que existe a mi alrededor y que se presenta como un cuerpo eternamente prostituido. El conductor detiene el coche. Sin pronunciar una sola palabra, extrae unas alas falsas de plástico del portamaletas y desaparece volando. Todo se ha detenido a mi alrededor. Yo permanezco allí atrás, sin moverme, en silencio. Entonces salgo del coche y me siento en el asiento del conductor. Las llaves están puestas. Desde el techo, aleteando sin demasiada destreza, observo como el coche arranca cambiando de sentido, a trompicones, y como se aleja hasta desaparecer. Mi sonrisa abre la puerta de mi cuarto y sale por fin al mundo exterior, como catapultada, invencible. Iván Sáinz-Pardo "La ira dormida" ©2005 EN LA PARADA![]() Piensa en un número. Iván Sáinz-Pardo MILAGRO Pensando en mi madre me quedé dormido. Soñé que era mayor, un adulto de treinta y dos años en un mundo lejano al mío. Ahora estoy de nuevo despierto, permanezco encogido, con mis ojos cerrados. En esta habitación roja me gusta continuar hibernando, sentirme seguro, protagonista del milagro de mi propia vida. Iván Sáinz-Pardo "La ira dormida" ©2005 TETE Se me cierran los ojos. Producto quizás de ese licor mal destilado, herrumbre etílica de la tienda de techo amarillo. En el carnaval de mi vida las negras no sonríen, únicamente se mueven bajo la música del viento y el traqueteo plomizo de mis labios. Las negras mueven sus sexos como putas tristes. Sus ropas no son de calidad como en Río, aquí aprovechan los residuos y los hurtos. Un loco me dijo que la coreografía de nuestros días pertenecen a una vieja cultura extraterrestre. Las negras nativas exaltan estas tradiciones que las manejan y las controlan desde la pelvis como muñecas de madera. La respuesta no está en la Soca, ni en la tradición hispánica ni africana, sino en esa especie de centro de poder invisible y tenaz que las contorsiona calculadamente en un lenguaje corporal recio y extraño. Se me cierran los ojos y ante mí pasan, una tras otra, las comparsas de Port of Spain, como un grotesco carrusel sin final. He vuelto después de tantos años hecho un viejo miserable y taciturno. Yo era un niño flaco, un negro demasiado bajo como para poder ver el futuro desde una buena perspectiva. Mi madre era una mariposa de bonitos colores, una bonita negra que también recorría las calles de Trinidad. Mi padre era un gusano febril e intoxicado que la esperaba en casa con la mano cerrada. No me enseñaron nada útil. Ahora lo entiendo. Ahora se que para sobrevivir nos pagan por construir muros que nos alejan de nosotros mismos, de nuestra propia felicidad. Aquel carnaval me calcé unos zancos altísimos y me puse el traje azul que me hizo mi abuela. Me quedaba pequeño pero no me importó. Desde allí arriba pude ver el puerto, la isla, el mundo. Entre la gente sentí la samba, la batucada, el ritmo feliz de los corazones de mi pueblo. Desde allí arriba bailé y bailé hasta caer exhausto. Aquel fue mi último día en Trinidad. Un barco mercante me llevó hasta España al día siguiente. Pero aquella noche, desde lo alto de mis zancos, bailé, canté y recé por mi madre muerta. Ella nunca había estado tan feliz, ni yo nunca tan cerca de ella. Iván Sáinz-Pardo "La ira dormida" ©2005 TSUNAMI Allí no había nadie.Paseaba cuando descubrí la playa vacía, la orilla infinita, el mar ausente. No había animales, no volaban los pájaros, no había gente. El horizonte levantó un telón de agua y, paulatinamente, el silencio se transformó en un lejano y desconocido rugido. ¿Sueño?, ¿realidad?... Aún sentado sobre la bicicleta, pensé en que quizás así terminen todas las historias, embriagado de calma, inmóvil, esperando la última ola. Iván Sáinz-Pardo "La ira dormida" ©2005 UNA HORA ANTES Amanece una hora antes pero yo seguiré durmiendo lo mismo para poder soñar contigo la jornada completa. La soledad de mi cepillo de dientes me habla sobre todo lo que te echo de menos y recuerdo las veces que en la cama, a tu lado, sufría al pensar en tener que separarme de ti mientras dormíamos. Añoro tus sanas manías en mi cuarto y los restos delatores de tu dulce compañía. Se que te quiero, por que a tu lado todo es más sencillo y sonrío sin comando. Se que te quiero, porque contigo como cómplice y como protagonista de esta historia de amor, soy feliz y mejor persona. Ahora me cepillo los dientes y le sonrió al espejo, ningun cambio horario podrá impedir que, como cada noche desde hace ya cuatro años, sigamos citándonos en secreto en cada uno de nuestros sueños. Iván Sáinz-Pardo "La ira dormida" ©2005 SILUETAS Flores marchitas nacen de mis lágrimas. Demasiados días sin sol. Entre la bruma se siluetean los árboles desnudos. He lanzado, uno a uno, todos mis sueños en tu busca. Pero sigo aquí solo, recostado sobre las hojas muertas. He perdido ya tu voz, casi tu rostro. No quiero olvidar tu olor. En esta ciénaga lucho contra el olvido. Cierro los ojos y nos recuerdo juntos, derrochando nuestros besos. Y como yo te miraba mientras tu dormías a mi lado. Estoy dispuesto a inventarme todas las razones para esperarte. El silencio es absoluto. Los pájaros han emigrado. Contigo. Iván Sáinz-Pardo "La ira dormida" ©2005 Iván Sáinz-Pardo |
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