Se muestran los artículos pertenecientes al tema LA IRA DORMIDA.

01/05/2008

NIÑO GUERRA

20080501021856-guerra.jpg


Voy acumulando y apuntando en una libreta los intentos vanos de correr en la dirección contraria, sin el valor de arrepentirme por todo lo que dejé escapar sin reparar en ello.
Un tiro y explota mi sombra de niño en charcos negros que se derraman. Heridas de oscuridad que empañan mis pilares y los corroen.
No te detengas a llorar, no pierdas más el tiempo en pensar el tiempo que pierdes pensando lo que pierdes el tiempo. Aprieta las manos contra el pecho, olvida que hay millones de cosas que podemos perder, que nada en esta vida se puede retener eficazmente y para siempre.
Confiemos en unos pocos, quizás sea suficiente. Hagamos un trato, pactemos una tregua, aunemos las fuerzas, quizás no todo este perdido aún.
Somos como los cepos escondidos ahí afuera a la espera de los animales que llevamos dentro. Somos la suma y la resta de todo lo que experimentan nuestros sentidos, victimas de unos sentimientos esclavizados por nuestros propios miedos, animales moribundos atrapados en cepos invisibles.
Nuestra felicidad es frágil y permeable, nuestra felicidad es como un niño jugando entre las trincheras a ser invisible, al acecho de los francotiradores en un día despejado. Mutamos lentamente en espejismos ajenos, bajo la incertidumbre de no saber si algún día seremos mejor de lo que fuimos.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2008


01/05/2008 02:18 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 1 comentario.

28/04/2008

OFF

20080428150634-off.jpg

No olvides apagar la luz, por si no volvieras. A oscuras te recordaré, sentado en nuestro sofá. La batería de mi móvil pedirá auxilio insistentemente antes de agotarse. La comida de la nevera comenzará a caducar y tus plantas se irán secando en silencio, bajo un espeso manto de polvo. La visualización de todas tus sonrisas en mi mente me irán acuchillando sin piedad. Nuestra perra seguirá meandose en la entrada mientras yo me desangro. El carrusel nunca se detiene, pero yo deseo tirarme en marcha. Solo el tintinear de las llaves en la cerradura me recuerda que aún sigo aquí.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2008

28/04/2008 15:06 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 5 comentarios.

23/04/2008

COMO PASTO PARA LAS VACAS

20080423152240-pasto-para-las-vacas.jpg

Recuerdo tocarte la mano, escuchar palabras sinceras y dormir a tu lado bajo un firmamento de tinta china. Recuerdo nuestra complicidad al perseguirnos por caminos imposibles, unidos por los tejidos temporales de una canción a medias.
Lamento perder el ritmo, ver alejarse lentamente a mis amigos, tener que apretar mis labios para no dejar escapar las lágrimas de los días pasados convertidos ahora en pasto para las vacas.

Lamento perder una a una cada salida, sin hacer lo que pienso, dándole la espalda a la imagen original para perderme en la inútil recreación mental de lo que creo bueno.
No estas a mi lado, solo el viento, dormitando en rugido sedentario, acompañándome en tardes fugaces. Y en la boca el sabor agrio e irracional de lo que me merezco por arrastrarme como un animal mal herido, por no intentar romper el cristal que nos separa, por limitarme a sobrevivir en las vidas de los demás, por dejarme llevar por el suculento conformismo basura, por entorpecer la espontánea magia de esos instantes que dan respuesta a mis mejores movimientos.

Recuerdo tocarte la mano, escuchar palabras sinceras y dormir a tu lado bajo un firmamento de tinta china. Recuerdo nuestra complicidad al perseguirnos por caminos imposibles, unidos por los tejidos temporales de una canción a medias.
Lamento perder el ritmo, ver alejarse lentamente a mis amigos, tener que apretar mis labios para no dejar escapar las lágrimas de los días pasados convertidos ahora en pasto para las vacas.

Lamento ensordecer mi propia música con palabras ajenas y conversaciones inútiles. Tú eres la respuesta calculada a todas mis preguntas más hirientes. Tú eres como ese día que esta a punto de llegar, el día en el que todo puede comenzar de nuevo y cobrar finalmente sentido.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2008

23/04/2008 15:21 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 5 comentarios.

01/04/2008

TREN A LA NADA

20080401162028-cafe.jpg

“¿Sabes?, normalmente mi cabeza coge un tren mientras mi cuerpo se queda en casa viendo la tele”
El camarero no cambia el gesto: “¿Cómo dices?”
“Que me pongas otro vodka solo con hielo” le contesta Alberto.
Alberto se lo bebe entero de un solo trago y después paga. Al darse la vuelta, la pista de baile continúa ahí.
Alberto atraviesa la pista con rumbo fijo caminando entre la gente. “Tú lo que quieres es bailar” le dice Alberto a la morena del vestido de flores, a la vez que la atrapa por la cintura, envalentonado con el calor animoso de los vodkas. “Llevo toda la noche esperándote” le susurra ella pegándose fuertemente a él.
Las luces tintinean, indecisas, creando rincones ansiosos de oscuridad. La música, anónima, no estorba, aunque parece acompañar a la película equivocada. Alberto da otra vuelta a la atractiva joven haciendo volar su vestido de flores y ella, cuando le descubre ahí, medio borracho y asomado a su escote perfecto, se arrima aún más cerca, sonriente, con un notable descaro. Ella le marca con su entrepierna la dirección del baile, tatuándo un rastro invisible que Alberto persigue como si fuera la única salida en el laberinto de todos sus miedos. Entonces, ella le coge de la mano y le arrastra fuera de la pista hacia la intimidad de una de las esquinas cerca de la guardarropía.
El humo artificial y la oscuridad camuflan el encuentro. Los zapatos de Alberto parecen pesar aún más, agarrados al suelo pegajoso. Ella comienza a recorrer su cuello con profundos besos, mientras le guía con la mano de vuelta a su irresistible y generoso escote. Alberto, muy excitado, puede notar como el pezón se endurece poco a poco entre sus dedos. “¿Te gustan mis tetas?”
Ambos se frotan, funden sus cuerpos y la chica morena, atestiguando la magnífica erección de Alberto, le susurra:

“¿Sabes?, normalmente mi cuerpo coge un tren mientras mi cabeza se queda en casa viendo la tele”

Alberto, con el pelo revuelto y la marca de las sabanas aún arrugando una parte de su cara, observa en silencio a Mari Ángeles planchar con aburrimiento sus camisas. El café, olvidado sobre la encimera de la cocina, se mantiene templado gracias a la luz prófuga y temprana de un asustadizo sol de primavera.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2008

01/04/2008 16:20 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 4 comentarios.

29/02/2008

DESAYUNO KRIPTONITA

20080229015239-superman.jpg


Escribo a impulsos, a trompicones, a garrotazos de furia y corazón y, supongo, que por eso soy capaz de saltar como un canguro en el formato corto y como un oso panda medio lisiado en el formato largo.
Me tomo mí tiempo, sabedor de que con cada día que pasa, se escapa algo importante, pero también siendo plenamente consciente de que la madurez nos vuelve menos impetuosos, pero también más hábiles y un poquito más sabios.
No soy un realizador consecuente, ni perseguidor de records, ni un pupilo aventajado de mis propios propósitos. Quizás tan solo soy un escritor poco disciplinado, quizás tan solo soy un villano, un director resultón y casual cuando la ilusión me acompaña, y un Clark Kent torpe y mediocre cuando no encuentro cabinas de teléfonos a mano o se me olvida que la salvación del mundo cinematográfico ha de pasar irremediablemente por tener que ponerme unas ridículas medias y una capa para pagar la hipoteca.
Me recreo en historias que interiorizo, en historias que personalizo y que me hacen vibrar, sin escuchar y sin mirar a los lados, sin motivaciones triviales ni concretas, persiguiendo a ciegas la luz del inconsciente. Me gusta rumiar las ideas, dejarlas fermentar, mandarlas al exilio para rescatarlas después. Pienso en imágenes, en situaciones sugerentes y fictícias para sentimientos reales. Recreo laberintos de salidas cambiantes y esporádicas en los que me pierdo para agonizar y sufrir o para disfrutar con el pataleo de placer que nos otorga cada pequeño espejismo. Defiendo a muerte y me siento orgulloso de cada minuto fílmico que he parido hasta la fecha y me encanta desayunar soñando con que, por mucha kriptonita que la vida me arroje a las espinillas, seguiré luchando honestamente para que esto no cambie nunca.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2008

29/02/2008 01:46 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 6 comentarios.

08/01/2008

ENERO DUELE

20080108015839-accidente.jpg

Enero es una cuesta sin cambios en la bicicleta. Enero es una bajada sin frenos en la bicicleta. Enero es un accidente sin sentido en la bicicleta. Enero no tiene sentido. Enero duele como un descalabro. Enero es un pinchazo, un despiste, un despropósito. Enero no pidió permiso y cruzó sin mirar. Febrero perdió por ello tres días de su cuerpo pero se olvidó de llorar por ello. Enero circula atropelladamente por delante de nuestras pupilas dilatadas, con la vida de juguete por estrenar en casa y nuestros buenos propositos, cada año, posando junto al contenedor de basura.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2008

08/01/2008 01:58 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 8 comentarios.

25/12/2007

CANCIÓN DE NAVIDAD

20071225135427-ivan-byn.jpg

Hoy se asomó una parte de mí y se puso a bailar sin más con el ruido de la secadora. Ocupó mi cuerpo cansado y lo agitó con la energía de antes, mientras me susurraba que la vida es como una mañana de rocío escarchado, brillando en plenitud gracias a los primeros rayos del mismo sol que poco después lo destruirá haciéndolo desaparecer para siempre. Y que los recuerdos nunca regresan, que son imitaciones burdas y distorsionadas sin demasiado entusiasmo, imitaciones realizadas por seres enanos en lugares recónditos de nuestra mente.

Lo reconocí de inmediato y me sentí distinto y a la vez me sentí yo mismo. Sentí un escalofrió retorciendo mi letargo, exprimiendo mi interior, haciendo gotear el resto de una esencia olvidada que todavía estaba allí. Entonces me sentí extrañamente feliz, como aturdido y excitado por el recuerdo burdo y distorsionado del primer beso, y me puse a cantar:

“Es Navidad y nadie espera que aciertes en todo,
nadie cree realmente que eres tan feo como tú te ves,
nadie se asusta con tus mismos miedos,
nadie recorre los mismos lugares,
ni pisa las mismas huellas dentro de tu cabeza.
Tus amigos no se preocupan de nada que tenga sentido,
se alejan sin remedio,
escondidos entre borbotones y coágulos negros.
Tus enemigos no se arrepienten de nada que tenga sentido,
te apuntan desde el cielo sobre sus tejados alados,
escondidos entre borbotones y coágulos negros.
Es Navidad y yo protagonizo un grito absolutamente mío,
para echarte de menos, para descalabrar un instante cualquiera
y volverlo amable, cercano, verdadero. “

Espérame, no vuelvas a esconderte. No te vayas. Hagamos juntos más cosas, hagamos locuras, estoy cansado de la cordura y el tedio, cantemos juntos más canciones, recuperemos todo lo de antes. Te necesito.
Y antes de desaparecer me dice:

Tranquilo, agárrate a la realidad positiva del descubrimiento, anímate, ahora sabes que sigo aquí, que realmente nunca me había marchado.

Me quedo quieto, de pie. De fondo el rumor de los vecinos cantando un villancico en catalán mientras la secadora en la cocina pita, insistentemente, avisándome de que la ropa ya está seca.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2007

25/12/2007 13:54 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 10 comentarios.

19/12/2007

LA VIDA PERPETUA

20071219174329-piranas.jpg

Continúo el balanceo, viviendo como el adorno de navidad de un árbol muerto, suspendido en la fragilidad de sentirme mazmorra y polvorín, psiquiátrico de carne para el encierro preventivo y perpetuo de todos mis yo.
Continúo rellenando día a día tu acuario de pirañas y angustia con mis lágrimas, dejando invernar mi ira, ensordeciendo mis palabras y mis gritos en un grotesco carnaval de silencio.

Un frio metálico me despertó por la mañana. Continúo esperando ya sin a penas sitio alguno sobre mi piel para los días que se tatúan al marchar.
Hoy volví a soñar que me seguías esperando.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2007

19/12/2007 17:43 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 3 comentarios.

04/11/2007

GHOST

20071104115235-ghost.jpg

Se encienden y se apagan las luces del cuarto de tu hijo mientras que los peces en el acuario se revuelven, inquietos. Mascaras africanas en la pared, medallas de futbito, fotos de familia, el rumor del mar encerrado en una caracola. Sobrevivo como un fantasma deambulando sin reflejo en el espejo de la realidad, trasnochando en casas ajenas, haciendo juegos de sombras en la litera de los niños, dormitando entre las sabanas de vuestra cama de matrimonio. Tras tu ausencia es muy posible que yo ya me haya marchado, pero mientras tanto, tú casa no estará sola.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2007

04/11/2007 11:52 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 2 comentarios.

24/10/2007

UN FRANCOTIRADOR EN BERLÍN

20071024130954-berlin-bomba.jpg

Berlín, te estoy apuntando con mi mirilla y yo se que me miras pero no me ves.

Hace frío cemento, los invasores nacen, crecen, se reproducen y mueren, pero la mirada flagelada de los ángeles de oro y las avenidas imposibles permanecen.
Berlín es una bomba sin explotar, oxidada, pintarrajeada, rodeada de curiosos. Mi corazón es una casita de muñecas de alterne en la que vive atrincherado un francotirador.
Primero nací prematuro y ahora la muerte se toma su tiempo. Yo, mientras, termino con todos mis sueños en pequeñas raciones, pensando en que la vida es un tren con demasiadas paradas por visitar como para continuar encerrado en este jodido retrete, escondiéndome por si viniera el revisor.

Berlín, te estoy apuntando con mi mirilla y yo se que me miras pero no me ves.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2007

24/10/2007 13:09 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 6 comentarios.

22/09/2007

LA PACIENCIA

20070922023335-paciencia.jpg

Las butacas estaban ocupadas por palabras invisibles.
Dejé morir agónicamente mi móvil, me escapé a la mitad de tu discurso e interpreté mi papel con una insospechada eficacia. Tú te patinas a menudo con las babas ajenas, con gestos dislocados y apariencias fundidas en metal toxico. Me miras de reojo, me robas de los bolsillos, respiras de mis noches tontorronas, sabiendo que son únicas, desconociendo que la cojera es fingida.

No he reaccionado, no supe como hacerlo, decidí esperar soportando el peso de la soga en mi cuello. Me armé de paciencia y de latas de mejillones en escabeche. Y ahora estoy en otro sitio que nada tiene que ver contigo.

Aquí tengo suficiente agua para este árbol. No me moveré más de esta casa. Pero tú entras por la puerta y me miras, allí junto al arbolito, incrédula, guardando silencio. Sacas una cerveza de tu nevera y te sientas en una silla frente a mí.

-¿Cuándo demonios has vuelto?

-No he vuelto, en realidad nunca me he ido.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2007


22/09/2007 02:33 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 9 comentarios.

08/08/2007

EN ROJO ETERNO

20070808131726-rojo-eterno.jpg

La serpiente vomitó otra serpiente. Abrí los ojos. Recordé tarde el lugar de la trampa y la mañana se tiñó de lágrimas rojas. Se repetían las noches ingratas y yo me olvidé pronto de traerme las alas. Nada más lejos de un milímetro, dos segundos y una sola mirada para no cambiar absolutamente nada. Todo a mi alrededor comenzó a deshacerse en una digestión eterna. Cerré los ojos y la serpiente vomitó otra serpiente.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2007

08/08/2007 13:17 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 1 comentario.

21/06/2007

MI ENEMIGA LUNA

20070621031838-mi-enemiga-luna.jpg

Nuestras verdaderas intenciones, a veces, se tatúan sobre la mano, en contradicción universal, en necesidad vital e imprescindible. Brotan gemelas y enfrentadas en el jardín de nuestra palma. Y también a veces, tan solo a veces, sentimos claudicar y gritamos, con gesto débil, mudo, rogando a penas con las ramificaciones ancladas al corazón, con el alma cansada y ciega.
Mi enemiga Luna, tú fuiste antes de ser y volviste para inventar un secreto, simétrico, infinito y después susurrármelo:

“Nuestras verdaderas intenciones existen, junto a los sueños y las fantasías. Nuestro camino no es una huida, es un viaje con las palabras, más allá aún de donde nuestros pies nos puedan aventurar, para recordarnos quizás, que vivir no es tan solo respirar, ni morir únicamente un viaje de corales y sal.”

Volverás a hacerlo, aunque para conquistar tu sonrisa me tenga que inventar el cuento, la escalera y matar a la luna. Después marcho, mi amigo Sol esta esperando.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2007

21/06/2007 03:18 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 2 comentarios.

19/06/2007

EXAMEN DE AMOR

20070619113901-examen-de-amor.jpg

Dicen que el amor es solo serotonina, dopamina y oxitocina, que tan solo es química. Dicen que el amor es solo un hábito, una tradición, que tan solo es historia. Dicen que el amor es casual, probabilidades y estadísticas, que tan solo son matemáticas. Dicen que el amor es poesía, verborrea romántica, que tan solo es literatura. Dicen que el amor es solo actividad hormonal, que tan solo es naturaleza. Dicen que el amor solo es circunstancial e interesado, que tan solo es geografía. Dicen que el amor es solo instinto animal, que tan solo es gimnasia.

Yo digo que el amor es guiñarte el ojo en clase de química. Mandarte notitas en la clase de historia. Enamorarnos en verano cuando me ayudas a estudiar para el examen de matemáticas de septiembre. Besarnos a escondidas en clase de literatura. Aguantar la risa y tocarnos por debajo de la mesa en las clases de naturaleza. Hacer planes juntos y soñar con el futuro en clases de geografía. Defenderte muy de cerca cuando jugamos al baloncesto en la clase de gimnasia.

Yo digo que el amor siempre es una asignatura pendiente, un examen aprobado, un examen suspendido, una clase para pirarse juntos y poder escondernos del mundo.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2007

19/06/2007 11:39 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 37 comentarios.

11/06/2007

UNA CANCION POR SI NO ESTAS

20070611125757-converse-love-by-rockerstar.jpg

Y no estas, en tu lugar restan tan solo los andamios de nuestra vida juntos.
No estas y yo pierdo antes de apostar, antes de abrir los ojos, caigo en picado como la teja de un tejado en un terremoto inesperado, absurdo. Mi cuerpo se tambalea, sin puntería, desafinado, mientras el mundo entero continúa en su sitio.
La luna es un ombligo en la panza de las noches que duermo arropado por el sudor frío de añorarte. Destruyo mis recuerdos negando la nada de no escuchar más tu voz.
Te veo sonreír, como solías hacerlo, si olvido tu partida, si sueño que no te has ido, si visto de ceguera el tormento que supone la realidad de tu ausencia.
Hoy reviento en mil pedazos que se cuelan por el agujero de nuestra bañera. Y sin ti, desaparezco.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2007

11/06/2007 12:57 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 7 comentarios.

22/05/2007

HEROIN

20070522141317-heroin.jpg

Perder el control era el consomé en el menú de mi catástrofe. Los barrotes eran invisibles, las alarmas silenciosas, la cárcel de oro macizo.
De plata el pecho, forjado, para resistir en la urbe. Con las hienas rondando los días de la semana, con esos viernes de derrumbe, esos sábados a cámara lenta y esos domingos lights.
De bronce una risa, contagiosa, irresistible. Y temernos a nosotros mismos y a nuestra convivencia con nosotros mismos en esos ratos de los que casi siempre huimos. Y un café para despertar del sueño de no soñar con más que ser feliz soñando.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2007

22/05/2007 14:13 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 3 comentarios.

03/04/2007

SPACEMAN

20070403110734-spaceman.jpg


Nada es lo que parece. Me deslizo por el sudor frío de mi cuerpo. No encuentro agarre. Me miro al espejo. Lavarme la cara no servirá de nada. El mundo entero es una taladradora encendida y hay que contraatacar. Subo al tope la música de los cascos. Quiero para mí el pasado de las cosas en estéreo y también quiero vivir este día con el mando a distancia, pasar las cosas a la velocidad que se me antoje. Miro al cielo por si llegasen los refuerzos, un hombre del espacio. La mañana es un desgarro gris, húmedo, frío.
Me voy solo al Zoo. Allí miro a los animales. Todos me ignoran menos un mono que se compadece de mí, se acerca y me grita penetrándome los tímpanos, llorando desde el otro lado de los barrotes. Echo a correr, por las avenidas, las calles, no pienso en detenerme. Comienza a llover. La gente tiene prisa. Pero yo corro a cámara rápida. Cierro los ojos. Pierdo el control, pero no me asusta. Deletreo el dolor que me produce el dolor de los que quiero. Es imposible acertar. Me detengo. Abro los ojos. Miro a mi alrededor. No se donde estoy y no puedo dominar la respiración muda que agita mi pecho. Comprendo que soy invisible a la gente que pasa a mi lado. Ahora se que no tengo botón de “reset”. Ahora entiendo que tampoco hay hombres del espacio en esta aventura. Los refuerzos están dentro de mí. Entonces vuelvo a cerrar los ojos y echo a correr de nuevo. Automáticamente llego a casa. Allí me quito los cascos y me meto en la cama. Voy a volver a empezar y esta vez, lo haré por donde yo quiera.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2007

03/04/2007 11:07 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 7 comentarios.

29/03/2007

MUERTE EN EL JARDÍN BOTÁNICO

20070329132716-muerto-en-el-jardin-botani.jpg

Las gardenias a mi alrededor permanecen sin florecer y Laika ha devorado en un berrinche mis plantas de Maria. La quimioterapia volverá a abrasarme sin compasión.
Laika se mea en mi cama, siente celos de mi iguana. No sabe que yo odio al reptil, como odio absolutamente todo lo que ella me regaló. Su ausencia tendría que ser un regalo, pero las paredes encogen y la cerveza germina sueños rotos en mi cerebro.
Preferiría alquilarte como una puta película de video, pagarte por tus insulsas mamadas de O.N.G. Te odio cuando me miras compadeciéndome, como restándole importancia. Pero odio todavía más cuando no estas. Aún estando, de este modo, más cerca de ti que nunca.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2007

29/03/2007 13:27 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 6 comentarios.

11/02/2007

ESCONDITES

20070211031529-el-escondite.jpg

Aprendí a hacer lazadas en una de las pesadillas olvidadas de mi padre. En la grieta encontré el secreto. En el lenguaje táctil de las polillas, como jeroglíficos ancestrales de miedos muy recientes. Aprendí haciendo lazadas con el cordón umbilical del pasado y del futuro. Amistades de cartón piedra. Mecanismos oxidados por las lágrimas que no viste caer. Ecos, tsunamis hambrientos, ondas expansivas de palabras y pensamientos que tan solo cambian de dueño.
Hagamos planes juntos, cumplirlos o no es realmente lo de menos, créeme. ¿Recuerdas aquel sueño?, ¿El de aquel río cristalino y la ciudad de los elefantes? Pues bien, al despertar no te lo dije entonces, pero te lo digo ahora:

-Ya no quedan escondites.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2007

11/02/2007 03:15 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 6 comentarios.

13/01/2007

SE ME ACABARON LOS SUSURROS

20070113190049-se-me-acabaron-los-susurros.jpg

La mejor defensa es un buen ataque, te lo diré en ocho susurros.
Los tópicos funcionan y por eso perduran. Los días son azules, o quizá lo parezcan, pero nada es gratis. La letra pequeña nos habla de la verdad, los titulares solo mienten a medias. Hay una línea invisible que solo vislumbran los cansados de vivir. Hazme un truco y no me quites la venda. Tu juego puede ser el mío, podemos ponerle nuevos nombres a las cosas. Nombres más amables para un nuevo mundo. Hazlo lento, pon tu mejor técnica, el corazón, que para eso ya se desliza demasiado veloz la vida. Y así soñar jugando, viviendo, en la esperanza de poder volver a creer en la magia de amar la vida que construimos para nosotros y entre todos. ¿Sabes?, se me acabaron los susurros.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2007

13/01/2007 19:00 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 12 comentarios.

11/01/2007

EL CAMBIO

20070111234938-el-cambio.jpg

Anochece en azul. Y pienso en que las noches nos enseñan que no son infinitas y que las tardes, en realidad, no terminan nunca, tan solo cambian. Un ciclo construido bajo las miradas atentas y curiosas de millones de almas en cuerpos que caducan.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2007

11/01/2007 23:49 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 6 comentarios.

15/12/2006

LAS HERMANAS DE SARA

20061215165648-las-hermanas-de-sara.jpg

No estaba siendo el mejor de mis días. Con una mañana tan fría, a nadie, a parte de mí, se le ocurriría salir a tomarse el café a la Plaza. Pero disfruto de los escalofríos provocados por el contraste entre el frío de fuera de mi cuerpo y el calor que se forma dentro con los sorbitos de café. Soy un adicto al aroma de vainilla de los Starbucks.

No he dormido bien. Me desperté enrarecido tras un extraño sueño. En él, pude notar y ver como yo mismo salía de mi propio cuerpo. Me sentía ligero, volátil. Por un instante me vi a mi mismo, durmiendo, allí tumbado sobre mi cama, con los ojos cerrados. Me asusté tanto que volví a entrar a mi cuerpo inerte de un violento golpe y desperté de inmediato, lleno de pavor.

Siempre supe encajar las derrotas con estoicismo y deportividad, pero este caso había sido distinto desde el principio. El mismo día que conocí a Sara y a su atormentada familia, comprendí que ya nada volvería a ser como antes.
El Comité ha declarado, después de meses enteros de un interminable proceso, para finalmente determinar la naturaleza de la enfermedad de la pequeña y su futuro. Hoy es el día, tan solo hace unos minutos que el destino de Sara se ha tatuado de forma indeleble y sin que aún tan siquiera en su casa sepan nada al respecto. Yo mismo tendré que comunicarles personalmente la noticia.

He aparcado el coche cerca del barrio y me dirijo a pie entre las callejuelas atestadas de gente. Hay un mercadillo ambulante realmente animado a pesar de las bajas temperaturas. Las primeras luces navideñas y los primeros adornos se dejan ver ya en muchos sitios.
El trastorno bipolar, los posibles estadios de esquizofrenia aguda, en general, toda la versión defendida por los expertos, no ha cuajado, y la fuerte medicación a la que Sara ha estado sometida, finalmente le ha sido retirada de inmediato. Mis investigaciones, las que trataban de demostrar un cuadro de habilidades paranormales en Sara, se han desquebrajado también y todo ha terminado con un empate técnico. Este es el peor de los resultados para Sara y su familia. Todo vuelve a quedarse exactamente igual que como estaba hace tres años. Quizás hubiera sido mucho más práctico que la balanza se hubiera inclinado para alguna de las partes.
Aún no se como enfocar la situación desde un punto optimista para enfrentarme a la familia de Sara. No he encontrado una explicación satisfactoria a la grave situación personal y familiar que lamentablemente voy a dejar tras de mí. Aún no se ni que la voy a poder decir a ella. Sara es una niña extremadamente inteligente y sensible. Únicamente observará mis ojos, mi semblante y ya no necesitará explicación alguna.
Mientras subo las escaleras del domicilio, noto un escozor, un nudo áspero en el estómago.
Nunca terminé de creer mis argumentos. Nunca sentí que lo que Sara me contaba pudiera ser real. Nunca le creí. Sé que ella también lo sabe, a pesar de todo. Por eso también se que ella no va a reaccionar a la noticia de forma violenta. Entonces me detengo en la escalera y me descubro como un miserable. ¿Realmente he dado todo lo que puedo?
Puedo decir que me he implicado como nunca antes. Que le he dedicado todo el tiempo necesario y mucho más. Que he permanecido a su lado en todo momento. Pero quizás no hice lo más importante. No conseguí nunca llegar a creer de verdad en sus palabras.
Sara insiste en que tiene seis hermanas, exactamente iguales a ella. Dice que son siete en total. Sara las vé, se comunica con ellas y convive así desde hace tres años. Nadie más las ha visto nunca. Sara explica que son hermanas mellizas, que son idénticas a ella, pero de caracteres muy distintos.
En mis sesiones, he logrado captar energías que no deberían de estar ahí, he logrado percibir informaciones que invitarían a pensar que Sara pudiera tener razón. Pero ninguna prueba totalmente clarificadora y lo suficientemente sólida como para convencer a nadie y menos a un jurado.
Únicamente he conseguido paralizar su tratamiento médico y desestabilizar la veracidad de su diagnóstico. Quizás los médicos tengan razón y solo se trate de un desdoblamiento psícótico, una experiencia bipolar de angulaciones mixtas complejas. Quizás mi actuación este perjudicando la cura de Sara.
Las supuestas hermanas no hablan, se comunican con Sara por la mente. A veces la obligan a hacer cosas terribles. Otras, asegura Sara, han sido llevadas a cabo incluso directamente por alguna de ellas.
Sara estaba sola en la casa cuando la madre encontró a Pitt, el cocker de seis años, la mascota de la familia, desangrado dentro de la lavadora. Los ojos del perro aparecieron tres días después del suceso en la escuela de Sara, dentro de su mochila. Sara fue expulsada del Colegio y ella siempre insistió en que no tenía nada que ver con el asunto. Acusó a dos de sus hermanas invisibles. Después comenzaron sus continuos y extraños intentos de suicidio.
Ya estoy delante de la puerta de la casa de Sara. Pero no puedo llamar aún. Estoy muy nervioso. Me siento un momento en la escalera.
El padre de Sara murió hace unos años. Se arrojó una noche por la ventana del salón. Lo encontraron inerte, desarticulado, en un charco de sangre a primera hora de la mañana. Había sido un cartero trabajador y eficiente durante muchos años. Sara habla de dimensiones paralelas, de espejos que son ventanas y de la ceguera en la que vivimos. Tengo horas enteras grabadas en una pequeña grabadora. ¿Y si fuera cierto? ¿Y si realmente convive con sus hermanas invisibles?
El estómago me da un vuelco y me pilla desprevenido. Sucede concretamente al recordar las palabras de Sara, esta vez desde una perspectiva distinta, desde la perspectiva de la verdad. Mis recuerdos, sus teorías, todo impacta de forma contundente y distinta en mi cabeza.
Hoy termina mi cometido. El caso esta cerrado. Hoy visitaré a Sara y a su madre posiblemente por última vez. Hoy tengo que contarles lo que ha sucedido. Hoy tengo que hacerles partícipes de una mala noticia.
No puedo concentrarme en el discurso. Me levanto y llamo a la puerta. Continúo sin encontrar un argumento algo esperanzador, pero voy a improvisar, voy a actuar sin pensarlo más.
Oigo los pasos de la madre de Sara acercarse al otro lado de la puerta. Voy a mirarle a los ojos sin vacilar y desde una posición nueva. Por primera vez, y a pesar de la derrota en el juicio, voy a creer absolutamente en Sara. Se que es lo mínimo que puedo hacer ya. Aunque sea demasiado tarde.
Se abre la puerta. Entro y miro a mí alrededor. Descubro la casa con ojos distintos, me siento extraño, casi otra persona. La madre de Sara me mira expectante. Voy al grano y describo con palabras certeras y directas lo sucedido en el juicio. Escucho mis palabras a la vez que las pronuncio, como si fueran de otra persona, como si provinieran de un aparato de televisión desde la sala de al lado.
La madre se pone a llorar y yo detengo mi mirada en los porta fotos que muestran algunas fotos familiares. En ellas se puede ver a Sara, de pequeña, acompañada de su padre y de su madre.
La pequeña me espera en su cuarto, arriba.

Como un autómata, subo las escaleras. Es muy raro, pero según me acerco a la habitación, mi incertidumbre, mis nervios, desaparecen. Hoy creo plenamente en Sara y siento una especie de raro placer, una especie de alivio interior.
Abro la puerta y encuentro a la niña arrodillada en el suelo, delante de su cama. Entre sus manos sujeta una linterna. Sara, al escuchar el ruido de la puerta, levanta la cabeza y se dirige a mí:

-¿Juegas con nosotras?

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

15/12/2006 16:56 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 6 comentarios.

08/12/2006

LA AUSENCIA

20061208163700-la-ausencia.jpg

La vida es como una traición pactada, como un suicidio proyectado en una mirada infinita. Nuestros silencios zigzaguean entre las butacas. Quebrados los instantes, se descubren ante nosotros, moribundos, convertidos en monótono transito, en débiles susurros tras la ventana. Pero la proyección no terminará nunca mientras permanezcamos bien agarrados de la mano.
Pasando del sollozo a la sonrisa, de la angustia a la excitación, me agarro al asiento, en un equilibrio frágil y casual. Tú, intencionadamente, me rozas el alma de reojo y anochece.
No voy a hacer nada de lo planeado, no voy a ordenar absolutamente nada, esta noche tan solo voy a bucear esta bendita y profunda ausencia, sorteando anzuelos y corales. Adiós, espérame, volveré pronto. Mientras, tomate un te con leche y abre de nuevo la ventana, descubrirás como los susurros de antes, se transformarán entonces en palabras y las palabras, a su vez, en una frase que será la que me devuelva a tu lado para siempre:

“Te voy a querer todo, porque el amor a medias no existe”

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

08/12/2006 14:01 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 9 comentarios.

22/11/2006

EN EL OTRO LADO

20061122012024-bomba.jpg


Las miradas huyen, se descalzan los días a tu alrededor. Puedes darle la espalda a la tempestad, ir a contra corriente. Pero no es un trozo de nube en tu cabeza lo que te impulsa a huir, sino el miedo a enfrentarte a un final verdadero.
Entiendo que no volverás. Y en ese preciso instante, nuestra isla se transforma en un hongo gigantesco. Sube, crece y se alza majestuosamente en el horizonte. Por un momento me urgo en los oídos, hay un silencio absoluto, como una repentina sordera, y a la vez, todo el oxigeno de mis pulmones y el que hay a mi alrededor, desaparece. El hongo, por unos instantes, lo absorbe todo por completo. Entonces, un huracán abrasador me da alcance lanzándome violentamente por los aires.
Tu vello se eriza, te detienes y vuelves la cabeza. Una vez más, escuchas ese extraño murmullo. Lo ignoras y continúas caminando hacia delante, sin la intención de detenerte nunca más.
El cielo se tiñe de sangre de delfines y yo cierro mis ojos. Surco los aires sin control alguno. Quiero volar hasta donde tu estas. Solo deseo que la honda expansiva se convierta hoy en mi mejor aliada. Me concentro en tu rostro. Únicamente deseo alcanzarte, encontrarte, llegar hasta ti y volverte a ver, aunque nuestros silencios sean siempre como agujeros negros donde desaparecen cada una de nuestras palabras.
Abro los ojos. Planeo por encima de un mundo que ya no me pertenece, el tuyo. Solo pienso en ti, mientras mi piel se desprende a jirones. Después viene la carne y la erosión de los huesos, y así voy dejándome atrás, transformándome, poco a poco, en polvo de estrellas.
¿Sabes?, se puede amar en silencio. Yo lo hago y ya no soy más que un débil murmullo en tu nuca. No existo, desaparecí para siempre la noche que tu dejaste de mirar el cielo, la noche que dejaste de soñar conmigo para despertar ahí, sin mí, en el otro lado.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

22/11/2006 01:20 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 5 comentarios.

18/11/2006

QUIERO VOLAR (Final)

20061118133236-quiero-volar-2.jpg

Nos tomamos un cocktail en un bar cubano. Quitando a un par de parejas alemanas batiendo las caderas y dándolo todo en la pista y un par de solteronas vigilando milimétricamente cada uno de nuestros movimientos, el lugar se mostraba bastante desierto, apagado y gris para un sábado noche.
Sin embargo, Philip esta animado, el ron con cola de casa ha hecho rápidamente su efecto. Mi cocktail esta rico y emborracha poco. El de Philip sabe a rayos y coloca con solo mirarlo. Podemos intentarlo en otro sitio, pero yo no quiero forzar por esta vez y ya estoy bastante cansado tras mi patética acción en el aeropuerto, cargando inútilmente con mi equipaje de un lado para otro durante horas. Philip necesita intercambiar algo de su fogosidad etílica por calorías para entretener un poco el estomago. Nos decidimos por degustar una currywurst con salsa “brutal” y patatas en un garito cerca de casa.
El martes pasado volví a casa a las 9 de la mañana en unas condiciones físicas y psíquicas parecidas a las de un kilo de carne picada arrojadas y esparcidas por el suelo de una consulta odontológica. Puede ser la edad, sin duda, o la falta de hábito, pero mezclar como mezclo yo a veces, es como cruzar, a ciegas y a la carrera, por una autopista de ocho carriles. Tequila, cerveza, Vodka, ron, y demasiados chupitos de Ramazzoti y Jägermeister para un martes noche. No hay organismo que lo resista. Un suicidio en toda regla para celebrar que terminamos nuestros deberes con el departamento de técnica de la Escuela y que ya entregamos y presentamos nuestro documental.
Pero esta vez no deseo cagarla. He quedado con Dolores a las 9:45 en Leonrodplatz y ella me acercará junto a sus dos amigos hasta el aeropuerto.

Resguardecido bajo la parada del tranvía estoy allí esperando, 5 minutos antes de la hora. La lluvia cae racheada y me cala los bajos de los pantalones. Llevo la misma ropa de ayer. Es como si llevara dos semanas vestido igual, luchando por regresar casa.
Es increíble como se transforma el estado anímico de uno de un momento al siguiente. Durante esos 5 minutos hasta las diez menos cuarto, todos eran pensamientos triunfistas y positivos en mi cabeza:

“Lo he conseguido”, “Ahora sí que sí”, “Pronto estaré en casa”.

Pero al pasar tan solo un minuto de menos cuarto los pensamientos dan un inesperado giro de 180 grados.

“Mierda, seguro que no viene”, “¿Qué cojones hago yo aquí?”, “¿Y si todo no era más que una jodida broma?” “¿Me dará tiempo a pillar el tren al aeropuerto?”, “¿Y un taxi?”…

No, otra vez no, por favor… y entonces aparece el Twingo plateado de Dolores y se detiene cerca de mí. Volvemos al optimismo mientras corremos estúpidamente hacia el coche.

Al llegar a la Terminal 1, volvemos a sentirnos con esa extraña sensación de Deja Vu, como si una de nuestras vidas hubiera transcurrido completamente en ese aeropuerto, en esa dichosa Terminal de aeropuerto, con ese abrigo gris, esa bolsa y esa maleta de viaje.
Esta vez, facturo la maleta con mi desodorante, mi bote de perfume casi terminado y la pasta dentrífica dentro. Esta vez hay tiempo, todo parece estar en orden con mi nuevo billete y los nervios parecen haber desaparecido.

Paso el control de seguridad con los dientes apretados. Les demuestro que mi portátil no es una bomba en contra de la democracia y la paz mundial y entonces me descubro allí, como cabreado por dentro. Me descubro serio, enfadado, molesto por este trámite absurdo, por toda esta parafernalia en nombre de la seguridad que ya todo el mundo adivina y descubre como mera burocracia mercantil y económica. Los aeropuertos, poco a poco, pertenecerán todos a los mismos gobiernos que cambian las leyes para transformar sus concurridísimas propiedades en simples centros comerciales donde explotar y forzar al usuario a un consumo despiadado, mientras, además, se le permite de paso volar. Yo no estoy dispuesto a participar un segundo más en todo este descarado circo. No pienso volver a pagar 3,60€ por un puto café, ni voy a comprar absolutamente nada de estas putas tiendas donde todo te cuesta tres veces más caro y en donde además te la meten por detrás susurrándote al oído no se que de “Disfrute de nuestro Duty free”.

Busco mi taquilla de embarque y me siento cerca. Me apetece mucho un café. Lo necesito, pero hay que ser fuerte. Ya no queda tanto para embarcar. Quizás me tome uno en Mallorca mientras espero el avión hasta Barcelona. Al menos podré consolarme con dejar el dinero en lugar patrio. Aunque, posiblemente, me ofrezcan uno en el avión. Con Air Berlin aún ofrecen algo sin tener que pagarlo durante el trayecto.

Pasan diez minutos de la hora de subir al avión y aquí no pasa nada de nada. Entonces anuncian un retraso de veinte minutos. Mierda. Quiero un café. Me esperaré, veinte minutos no son tanto. No quiero leer. Quiero un café. No quiero pensar más. Estoy cansado. Quiero un café. Me duele la cabeza. Solo quiero apoyar mi cabeza en la ventanilla del avión y volar a casa.
Los dos amigos de Dolores que viajarán conmigo hasta Mallorca, esperan pacientemente. Entonces anuncian de nuevo algo por megafonía:

Debido a un fallo técnico la maquina no esta preparada para volar y no se sabe si hoy se podrá efectuar el vuelo.

Todo el mundo corre a ventanilla. Yo suspiro y trato de asimilar la noticia. Miro a los lados en busca de la cámara oculta. Nos informan de que la avería puede tardar indefinidamente y no nos garantizan que volaremos hoy. Lo más probable es que nos toque pasar todo el domingo en el aeropuerto para después tener que quedarnos aquí otra noche más. La gente esta muy nerviosa. Yo ya voy pasado de tuerca. He vuelto a pagar un billete y resulta que no voy a volar. Se especula que en el mejor de los casos, volaremos hasta Mallorca a alguna hora del día o de la noche y que nos tocará esperar allí otra noche. Yo perderé mi trasbordo en Mallorca hasta Barcelona. Ya no hay duda. Ya no hay más información.

Dentro de dos horas tendrán que darnos algo de beber y de comer. Nada tiene sentido. No me puedo ir, no puedo volar. Estoy atrapado.

Saco 5 € del bolsillo y me voy con la cabeza gacha a por un Latte Macciatto. Me siento con el café en una mesa con vistas a nuestro avión averiado.

De pie, delante de una mesa, se encuentran los pilotos de nuestro avión. Son dos super pijos alemanes vestidos de uniforme. Fuman y beben café, charlotean mientras miran a todo el mundo por encima del hombro.
Juego a leerles los labios:

-La zorra de anoche no quería hacérselo con Peter y conmigo a la vez. Decía que Peter estaba demasiado puesto.

-¿Aun sigue con lo suyo? ¿No lo había dejado?

-Nos metimos cuatro gramos entre los tres, pero Peter ya venía muy puesto de una fiesta de Azafatas. Me contó que venían el y Micha de tirarse a dos nuevas y estaba euforico y bastante agresivo.

-¡Micha es el de Lufthansa? ¿El del golf?

-Sí, el de la madre Saudí. Discutieron delante mío, me calenté y le solté una ostia.

-¿A Peter?

-A Anne, que coños. Si ella y su puto culo de novata no estan por la labor, hay muchas otras esperando.

-Oye, ¿y Hess? ¿Qué pasa con él?

-Esta jodido de ayer. Hizo una fiesta privada de esas en su Villa. No levanta cabeza desde su divorcio. No ha avisado. Han ido a buscar otro piloto. Los de arriba ya están bastante hartos. Tardaremos un par de horas en despegar.

-¿Otro café?

-Voy al baño. ¿Quieres una?

El juego de leer los labios me aburre pronto. Derrotado, vencido, saco el portátil que aún dispondrá de batería durante hora y media aproximadamente. Voy a escribir uno de esos post frenéticos y larguísimos que después nadie tiene realmente ganas de leer en Internet. Tendrá dos partes como mínimo, después ya no habrá batería para más aventura. Quizás si cierro aquí la segunda parte, antes de que ocurra más, se terminará esta pesadilla y podré volver por fin a casa.
Y así, me pongo a escribir deprisa y sin parar, mientras la gente sigue agolpada en la taquilla de embarque pidiendo explicaciones. Quizás, si termino de escribir el segundo post antes de que ocurran más cosas, pueda conseguir vencer toda esta cadena de despropósitos, quizás pueda ponerle un punto y final a este estado de limbo eterno.

Se acaba la batería. No importa, continuo en una servilleta. Escribo como ahora mismo volverán a llamar por megafonía, milagrosamente la avería se habrá solucionado. El vuelo a Barcelona esperará dos horas por nosotros y además me ahorraré todo el viaje en metro y en tren hasta San Cugat, porque a Marc le vendrá estupendamente bien venirme a buscar al aeropuerto. Puedo visualizar el final. No habrá un tercer post. Tampoco un cuarto post. Estoy en la bañera. Lola resopla tranquila a mi lado, tumbada en el suelo. Estoy en la bañera. Estoy en la bañera…

Lola mordisquea la servilleta y yo por fin sonrío con mi cuerpo desnudo entre la espuma, descansando en el interior de la bañera.
Quiero volar. Quiero volar. A veces inventarse un final e invocarse a él puede funcionar. A veces podemos adelantarnos a los acontecimientos y ponerle un final al post de nuestras vidas. Simplemente hay que creerlo. Creerlo e intentarlo.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

18/11/2006 13:32 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 2 comentarios.

15/11/2006

QUIERO VOLAR (Parte 1º)

20061115134133-quiero-volar.jpg

Entro al piso de Philip, el aún no ha llegado. Tengo la moral alta y voy bastante acelerado. La última visita a la oficina de Quirin y Max, hace ya unos meses, fue algo extraña y desesperanzadora. Salí de allí con cierta sensación de desgarro interior y un desasosiego pegajoso y pesado. Esta vez fue todo lo contrario. Además, me alegraba con la idea de verme pronto sacando a Lola a pasear y disfrutando de unos días de tranquilidad en casa. Lucy, lamentablemente, no me espera allí porque esta en Baltimore visitando a su hermana y no volverá hasta dentro de varios días.
No queda mucho para las cinco. Pongo agua a calentar, una sartén al fuego, corto cebolla, la mezclo con la carne picada que compré el otro día en el Plus. Preparo una ensalada. La pequeña nevera del pisito de philip enfría demasiado. La lechuga esta cristalizando.
Philip llega acompañado de Carmen, una colombiana que estudia dirección de arte y a la que acaba de conocer en la Escuela.
De donde comen dos, comen tres. Yo como bastante a la carrera, aún no he hecho la maleta. Tengo casi una hora de metro hasta llegar al aeropuerto.
A las cinco y cuarto ya me he despedido y salgo por la puerta.

Cojo el metro dos estaciones hasta la Hauptbahnhof. Allí me dirijo hasta el tren de cercanías. Voy con el tiempo un poco justo. En el andén se apelotona demasiada gente. Enseguida noto que algo no va bien.

“Bueno, es sábado, quizás sea normal” Pienso.

El próximo tren al aeropuerto sale en doce minutos. Tengo un billete que me permite viajar por el centro hasta el lunes, es un Wochenkarte. No se como hacer para ahorrarme las estaciones que este billete me cubren. Tendría que salir del tren en Ostbahnhof y picar allí con un nuevo billete. Perdería el tren y me tocaría esperar al siguiente. No me queda tiempo para eso. No tiene sentido. Compro un nuevo billete. Me gasto 9,60 €.
Pasan 10 minutos e, inesperadamente, se apagan todos los paneles indicadores. La gente se miran los unos a los otros. Una voz en megafonía anuncia algo en un tono inteligible. No pinta nada bien. Agentes de seguridad reparten explicaciones. Me acerco y pregunto. Ha habido un accidente y se suspenden todos los trenes.
A duras penas, entre el caos, consigo entender el consejo que necesito. Si voy con el metro U5 hasta Ostbahnhof, allí quizás pueda conseguir coger el tren que va al aeropuerto. Corro con mi bolsa y mi maleta por las escaleras arriba. Atravieso la estación central. Esta abarrotada de gente. Comienzo a sudar. Bajo unas escaleras. Subo otras. Llego al metro. Busco el andén correcto. El próximo metro llegará en 9 minutos. Son las 17:45. Hago cálculos. Necesitaré 50 minutos para llegar. Mi vuelo sale a las 19:15 y debo estar una hora antes. No tengo ticket aún. Solo un código que me apunte de Internet. ¿Dónde esta el papel donde lo apunte? No lo encuentro por ningún lado. No importa. Otras veces he sacado el billete únicamente con el carné de identidad.
Llega el metro. Esta abarrotado debido al caos de los trenes. Cada parada de estación dura el doble. Gente apretándose, las puertas que no cierran. Miro el reloj una y otra vez.
Llego a Ostbahnhof. Corro por las escaleras. Llego al andén correcto. El próximo tren es el que va al aeropuerto. Son las 18:05. Llega un tren pero no dejan entrar. Llega otro y sucede lo mismo. “Bitte nicht einsteigen” Se apagan los paneles de información, pero por megafonía anuncian mi tren. Sin embargo, los minutos pasan y este no llega. Son las 18:15. Un alemán con una maleta me pregunta si también voy al aeropuerto. Le propongo coger un taxi a medias. El tiene un cuarto de hora más y el billete ya sacado. Aún así, esta nervioso. Vuelven a anunciar nuestro tren. Llega, pero va en otra dirección. Tengo ganas de matar a alguien. Por megafonía anuncian entonces nuevas órdenes. Para ir al aeropuerto tendremos que cambiar ahora de andén y coger el próximo tren al aeropuerto desde allí. El alemán me mira y yo niego con la cabeza. Ese tren, si es que por fin llega en el otro andén, tendrá que atravesar de nuevo toda la ciudad para ir por el otro lado hacia el aeropuerto. Desde donde ahora nos encontramos, esto significaría algo más de una hora. Demasiado tarde para los dos. Sobretodo para mí.
Corremos con las maletas escaleras abajo. Buscamos la salida. Y allí un taxi. Miro el reloj. El Taxi ya solo me podría salvar si mi vuelo sale con algo de retraso. Es una putada. Es una locura. Tengo que intentarlo.
Un taxi pasa por el otro lado de la calle. Doy un grito y corro hasta la mitad de la calle. El taxi para. Pregunto cuanto cuesta el taxi desde allí al aeropuerto. Serán 25€ y necesitará una media hora. Entramos dentro. Le digo que necesito que llegue en veinte minutos o el viaje no me habrá servido para nada. Esta dispuesto a intentarlo. Pero llueve, es sábado y el tráfico es terrible. El alemán va sentado adelante y charla tranquilamente con el taxista. Yo voy detrás, resignado, sin ninguna gana de estarlo.
Es de noche y todas las canciones que provienen de la radio del taxista parecen querer burlarse de mi situación. Un niño rubio me enseña la lengua desde la parte trasera de un coche familiar. La música se entrelaza a los chasquidos de la otra emisora del taxista donde la voz de cincuentona bavara anuncia insistentemente la clientela del teletaxi. Ya van 49 € y aquí nadie se inmuta. Yo estoy retorciéndome por dentro.

-Dije que costaría unos 55 €.
Contesta el taxista a mi queja. Al final son 58 €, le doy 27€ al alemán y salgo corriendo. El taxista me firma una factura para poder reclamar sin yo siquiera pedirlo. Sabe que solo un milagro podrá conseguir que yo coja ese vuelo.

Air Berlin, Terminal 1, estoy bien. Son las 18:55. Tiro de mis maletas por toda la Terminal 1. No hay nadie a la cola. Un señor bastante enjuto y con cara de haber recibido hordas enteras de collejas en los recreos de su etapa escolar, me mira como si yo estuviera mal de la cabeza.

-Eso es imposible. Hoy no tenemos más vuelos con Air Berlin. Acompáñeme.

Le acompaño ante otro mostrador donde dos jovencitas me atienden. Me piden la confirmación. Ya no tengo la nota donde lo tenía apuntado. Pero se que salía a las 19:15 Munich- Mallorca- Barcelona.
Una de ellas mira en otras compañías. A las 19:30 vuela Lufthansa en vuelo directo a Barcelona.

“Mierda, eso es, me he equivocado y vuelo directo a Barcelona”

Son las 19:05. Les pido que llamen a Lufthansa para avisar. Pero las taquillas están en la Terminal 2. Salgo corriendo con las maletas. Bajo unas escaleras mecánicas, corro por los pasillos. Me paro respiro. Continúo a la carrera. La Terminal 1 no termina nunca. A la derecha, recto, a la izquierda, más escaleras. Salgo del edificio. Me paro, respiro. Continuo, entro en otro edificio, subo unas escaleras. Pregunto, corro por un pasillo. Sin aire llego a una taquilla. Una mujer me atiende. Le doy el carné de identidad y trato de explicarme a duras penas bajo la respiración entrecortada. Ella sonríe y me pregunta si llevo líquidos en la maleta. Saco el neceser y extraigo un bote casi vacío de Massimo dutty, un bote de pasta dentrífica ya prácticamente en las últimas y un bote de desodorante. Lo coloco todo encima del mostrador.

-Todo lo llevo como equipaje de mano. No hay tiempo. Aquí se quedan. Solo quiero coger ese avión.

Ella me busca en el ordenador. No estoy. Lo intenta con mi apellido. Solo con el nombre. Segundo apellido. Miro el reloj. Son las 19:18. Me manda a checking. Subo unas escaleras. Vuelvo a correr. Se me cae el tubo de pasta dentrífica. No importa. Me pongo a una cola. No hay tiempo. Me cuelo. Un oriental gesticula y se queja en silencio. La mujer me busca en su ordenador. Mi nombre no esta. No puede ser. La mujer mira el bote de desodorante. Después me mira allí, todo sudado. Supongo que piensa en descargármelo entero y sin piedad. Yo busco el papelito dichoso donde anote mi número de reserva y el número del avión. Ha desaparecido. No lo llevo encima. Llamo a Philip por teléfono. Le doy mi clave de email. Philip chequea mi cuenta. Me repasa toda la lista de emails.

“Mierda tengo bastantes mensajes por contestar. Vaya, no me tengo que olvidar de…”

Philip encuentra la confirmación de mi compra por Internet. Mi vuelo era con Air Berlin a las 11:50 de la mañana. Me equivoqué al apuntarme la hora en aquel papelito que ya ni siquiera encuentro.

Descubrir que uno ha hecho el imbécil de forma gratuita y soberana es una sensación contradictoria, una mezcla de resignación, de rabia y de una turbadora paz interior que le aturde a uno importantemente.

No hay asientos libres para hoy ni mañana con Lufthansa. Cojo mi desodorante, la colonia, la maleta y mi bolsa y vuelvo a bajar las escaleras. Con cara de poker regreso a la Terminal 1. Recojo del suelo la pasta dentrífica. El camino se me hace más largo.

Llego de nuevo a las ventanillas de Air Berlin. Una de las chicas ha cambiado, la otra me mira expectante. Efectivamente encuentran mi nombre entre los pasajeros del vuelo de por la mañana. Se me ofrecen entonces dos maravillosas posibilidades de continuar con esta putada:
Comprar de nuevo por 130€ un vuelo para las 6 de la mañana o por 180€ uno a las 11:50, en cualquiera de los casos me tocará esperar toda la noche.

“Podía haber sido aún peor” “Sí, sí, muchas veces ya no hay plazas en varios días”

Apuntan ellas con una sonrisa. Yo no puedo pensar. Necesito sentarme un segundo. Ellas además me informan de que cerrarán en varios minutos y me tengo que decidir ya. Yo les ofrezco a cambio un descalabro con aspiraciones a sonrisa y me derrumbo en un banco a pocos metros de donde están ellas.

Son las 19:48. Si quiero coger el avión de las 6:00, tengo que quedarme en el aeropuerto diez horas esperando. No hay trenes hacia el aeropuerto a las cuatro de la mañana. Después viajar durante horas, volver a esperar y embarcar en Mallorca… buff.
Si pago cincuenta euros más puedo coger el de las 11:50 e ir a dormir donde Philip una noche más.
Llamo a Philip y me anima naturalmente a que coja este último.

Vuelvo a situarme en taquilla. Una de las dos chicas me pregunta si hablo español. Resulta que ella es mallorquina y se llama Dolores. Dolores me cuenta que unos amigos suyos que están de visita también cogerán el mismo avión de las 11:50 a Mallorca. Ella termina en diez minutos y se ofrece a llevarme con su coche hasta Munich y mañana recogerme en Leonrodplatz y llevarme al aeropuerto con sus amigos. Compro el vuelo inmediatamente y ellas terminan su jornada de trabajo.
La compañera de Dolores, mientras vamos en busca del coche, me confiesa que una situación parecida a esta es impensable entre dos alemanes. Me pregunta si los españoles siempre nos ayudamos entre nosotros. Yo no se que opinar al respecto. Mis pies están cargados como dos cañones de barco. Me duele la cabeza.

Entro al piso de Philip. Dejo el abrigo, las maletas, me quito las playeras. Philip se ríe y chocamos los cinco. Han pasado cuatro horas, me he gastado más de 200 €, es sábado por la noche y aún sigo en Munich.

-Philip, necesito una cerveza.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

15/11/2006 13:41 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 10 comentarios.

13/11/2006

LA COLMENA

20061113130926-la-colmena.jpg

Me he levantado.
He colgado con una pinza de plástico mi alma boca abajo, para dormir acurrucado en las estaciones de metro de ciudades que no existen. He vomitado trocitos del pasado en un lavabo nuevo y he abierto puertas ajenas con unas llaves que encontré una noche en una maceta azul.
Pero no soy yo quien no descubre los libros de las oportunidades a tiempo. No soy yo quien siempre lleva consigo las zapatillas de casa en sus sueños. No soy yo quien llega tarde a las cosas hermosas, ni quien pierde para siempre a un amigo en el mar. Yo solo soy una mancha, un blackout en una mentira disfrazada de vida. Solo soy una ventana más en un edificio infinito, abierta al mundo que habita dentro de mi cabeza.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

13/11/2006 13:09 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 4 comentarios.

05/11/2006

MILATI

20061105123634-milati.jpg


Un techo gris de nubes, una incisión profunda, un asiento en primera, una camisa de segunda, un tercero de bronce, un cuarto cerrado con llave, un quinto con ático y un sexto sentido para no perder el sinsentido de no conocernos mejor y cruzarnos así, sin más.
Buda murió de hambre, con los ojos hinchados en sangre, sentado en una taza de roble, en un water de ministro.
Música oriental, agua con gas y las repetidas reverencias de Milati, una chinita de formas y modales exquisitos.
Sentado en un sillón de cuero, callo y aguanto la mirada, mientras mi reflejo no para de hablar un solo segundo. Con el pensamiento, mientras, persigo un rastro sospechoso, desconocido, un sendero inventado por puercos amaestrados.
La puerta esta abierta, pero mejor no la atravieso, por prudencia. Un susurro al oído me muestra un escudo protector, hasta ahora invisible. Descubro entonces un botón escondido, una estadística sin nombres, una espera con sabor a jeroglífico y a café con demasiada leche.
Sonrisas talladas en estrellas fugaces huyen de mi cielo, me recriminan mi imperdonable falta de ambición. Berlín apaga entonces sus luces y me cede una gentil carrerilla, me permite el paso y me da una gris palmadita en la espalda. Yo doy la bienvenida a un nudo en la garganta, a una lazada en el estomago, a un roto en el vientre y atravieso de un salto el Spree, para estrellarme contra un “Hola, ¿como estas? sin prefijo, sin receptor, sin sentido.
Hoy soy como un ascensor sin destino, colgado, suspendido, anclado en un entrepiso. No subo, no bajo y la música de sintonía ameniza mi estúpido letargo.
Buda murió esperando, con sus labios untados de melaza, para el disfrute de las moscas orientales y los fumadores de puros cubanos.
Lagrimas de soja, sollozo contenido y minúsculo el de Milati, que, con el cargador vacío por las noches solitarias de arroz y Wahaha, me ofrece su última sonrisa, agradecida, por abandonar tan educadamente su mundo, así, en silencio, sin preguntar. Yo me agarro a mi propio mundo, al contagio de su guiño, y escupo el sabor de las despedidas por conveniencia. Pillo un taxi, pido más cafes y me guardo todas las propinas para comprar en el aeropuerto sellos con Buda dentro. Aún falta un buen rato para embarcar, no importa cuanto, mientras, y sin que tú lo sepas, Milati, devolveré por correo todas las noticias del mundo que no sean capaces de hacerte sonreír de nuevo.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006


05/11/2006 12:36 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 3 comentarios.

04/11/2006

AUDIENCIA HAPPY

20061104003738-happy.jpg

Cierro los ojos y nieva, mientras Philip y yo editamos sin pausa un documental para la Escuela en una habitación de cristal.
Un Kebap con mucha salsa de yogurt, un colchón en el suelo, “Calle 13” en la radio y una visita atrasada al reino de los ángeles dorados. Mañana madrugo para volar a Berlín.
La mirada del “Che” vuela alto y en Munich hace un frío del carajo. Busco una isla entre la niebla, una terapia sin quiste, un réquiem al abismo, un pasaje al mejor de tus sueños, una formula sin inventor, una jodida señal sin sorpresa.
Mañana se borrarán las huellas, se entrelazarán la vías y se reescribirán, caprichosamente, los capítulos de la nueva temporada en la serie de mi vida. Yo soy lo peor de toda mi audiencia y ya he encendido el “Emule” por si acaso.
Todo ocurre con naturalidad, sin forzar las cosas. Ya lo sé. No existe nada más épico que engullir la última esperanza con una sonrisa, mientras descubrimos que la felicidad es lo más parecido a comenzar a disfrutar de nuestras victorias, aunque sea apretando los dientes y reciclando todas nuestras derrotas.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006


04/11/2006 00:37 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 7 comentarios.

19/10/2006

CONDENADOS A VOLAR

20061019121007-condenado-a-volar.jpg

No puedo controlar el vuelo. Lo hago sin alas, huyendo con miedo de algo que ya olvidé, pero que aún me persigue, incansable.
No hay escondite, para los cuerpos momificados por el hastío de no despertar nunca. No despertar para evitar vivir más allá de nuestras propias celdas inventadas. Estoy condenado a levitar con el viento, a subir, a bajar, sin superar nunca este vertigo a la altura, el vértigo de desconocer mi destino, el final de la caida.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

19/10/2006 12:10 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 6 comentarios.

11/10/2006

POST PARA NADIE

20061011004059-espejo.jpg

Un soplo al oido, como un murmullo inventado.
Apareces para aliviar el desmayo, el vacio, el coma profundo. Tu alivio tiene forma de marea alta. Tu sonrisa salta el gran charco e ilumina mis dias de oficina, la rutina acolchada, desparramada por mis grietas. Apago los pitidos de alarma y abro la ventana para provocar la corriente de tus promesas. Quito la música para embalar con trocitos de mi alma cada una de tus palabras y sonrio sin proponermelo, sin esfuerzo alguno.
Las historias bonitas, a veces, tienen finales tristes, otras no, pero siempre se vuelven a apagar las luces y nuestra esperanza nos abre los ojos a una nueva historia. Pero tú escribes a solas el guión y me atenazas con engaños y falsas esperanzas, escondes las reglas del juego, monopolizas la aventura para conspirar la gran mentira. Me aplazas, me aparcas, me retrasas, me recolocas a tu gusto y manera con tus promesas sin moverte un centímetro hacia mí.
Desapareces. Me abandonas, me dejas succionada, seca, vacia. Me cortas las alas y caigo sin remedio. La marea ha bajado, pero nunca desaparece del todo. Esta me deja aquí sola, anclada en la orilla de mis días sin ti como complice, junto a nuestros planes medio enterrados, desangrados, inertes, en la bahía muerta de una historia que no estas dispuesto a terminar.
Me dices que la vida es un viaje solo de ida y que sin juego, sin riesgo, sin promesas, sin sueños...el amor no tiene sentido. Y aunque ya no soy una adolescente, contigo me dejo vender la moto más bonita del mundo.
Vuelves y vas, me arrastras y me abandonas y yo que termino por no soportar tanto dolor, lloro de rabia para atraer de nuevo el desmayo, el vacio, el coma profundo. Mientras todo se apaga, enciendo de nuevo la radio:

“…tú juegas a tenerme, yo juego a que te creas que me tienes,
serena y confiada, invento las palabras que te hieren,
tú juegas a olvidarme, yo juego a que te creas que me importa...
trataré que no tenga ningún sentido,
como no ha tenido sentido, tanto sinsentido junto.”

Hay canciones que parecen buscarnos, esperarnos, perseguirnos. Sin claudicar espero un soplo al oido, un soplo inventado, con la esperanza ahora de que sea de otro, de aquel que si sepa verme y encontrarme atraves del espejo.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006


11/10/2006 00:38 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 8 comentarios.

22/09/2006

NADA

20060922023723-nada.jpg

Me tembló el pulso menos de una décima de segundo y un terremoto infinito derribó toda esperanza de volver a creer en la verdad. Nadie escuchaba, las estrellas acariciaban con cierta desgana la cresta del tsunami y las mentiras, mientras, jugaban a ser hermosas sirenas seduciendo mi respiración. Tras el boca a boca, abrí mis ojos, vomite tu veneno y entendí, que nada de lo que un día creí, continuaba ya esperando por nosotros.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

22/09/2006 02:37 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 7 comentarios.

06/09/2006

SOLOS

20060906120726-esperando.jpg

-¿Qué haces aquí tan solo?

-Espero.

-¿Esperas?

-Sí.

-¿A alguien?

-No.

-¿A algo?

-Un milagro.

-¿Un milagro? Pero los milagros no existen.

-Tú tampoco, y estas aquí, por eso se que puedo continuar aqui solo, agarrado a la esperanza.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

06/09/2006 12:07 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 5 comentarios.

23/08/2006

NO QUIERO UN RELOJ

20060823121829-tiempo3.jpg

No quiero un reloj para despertar, ni para medir mis espacios. Prefiero una báscula de sueños, para engordar en dicha y cumplirlos todos.
El tiempo nos separa, a cada esquina que tu arquitectura inventa. Nos une la vida, mientras nos buscamos por calles concurridas y dormimos juntos las heridas.
No quiero un reloj para despertar, por si ha salido el sol y ya no sigues a mi lado.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

23/08/2006 12:18 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 4 comentarios.

07/08/2006

LA RUTA DE LOS DINOSAURIOS

20060807211751-ruta-dinosaurios-ivan.jpg

Mi vida es un museo paleontológico sin visitantes, donde se exponen en vitrinas de cristal mis silencios. Mi vida es un edificio abandonado, adherido a un hospital de guerra para el dolor de huesos y el coma profundo de mis noches huérfanas de sueños. Mi vida es un viaje único, sin mapas ni autopistas, y las huellas que dejo, no son fruto de mi forma, ni del rastro delator de mi estancia, sino de la forma cambiante de todo lo que siento, delatando el paso de mi tiempo, que se agota, finito, como el último aliento de un peregrino.
Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

07/08/2006 21:17 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 6 comentarios.

17/05/2006

VOLAR

20060517135058-inseln.jpg

Volar estresa mucho. Cargar con las maletas y esa sensación todo el tiempo de que perderemos el avión. Mirar continuamente el reloj y comprobar, compulsivamente, una y otra vez que el DNI y nuestra tarjeta de embarque no han desaparecido como por arte de magia de nuestro bolsillo. Pagar a regañadientes casi tres euros por un café con leche y tener que llevarte las maletas contigo hasta para ir al retrete.
Comprobar que existe una ley no escrita que dictamina que, de existir la posibilidad de tener un bebe a bordo, lo han de sentar siempre por tu zona, para que así este nos amenice con sus berridos histéricos nuestro viaje. Y no, no podrás de todas formas dar una cabezadita, porque para evitarlo, esta además esa estridente campanita que anuncia cada mensaje de micrófono a un volumen de infarto de miocardio.
A la ida, nos abrochamos el cinturón pensando en un abanico de posibilidades, en nuestras expectativas frente al viaje, en todo lo que planeamos hacer allí donde nos dirigimos. Desde nuestro asiento, sobre esa butaca donde nos aprietan molestamente las rodillas contra el asiento de delante, vemos pasar al resto de la tripulación en busca de sus asientos. Por fin respiramos hondo y jugamos a nuestro juego favorito. Especular con la posibilidad de adivinar quien será el que termine por sentarse a nuestro lado. Y es así como nos volvemos a fijar en el pivón aquel que ya descubrimos antes en la cola de embarque. Ese pedazo de mujer que ahora se dirige por el pasillo en nuestra dirección buscando su número, y pensamos:

-¡Aquí!, ¡aquí!, ¡aquí!…

Hasta que lamentablemente pasa de largo nuestra posición.
Entonces comenzamos a bajar un poco el listón y pensamos que esa morena tampoco esta nada mal.

-¡Aquí!, ¡aquí!, ¡aquí!…

Y se sienta cuatro filas delante de nosotros.
Bueno, pues, espera… quizás esa otra que viene por allí detrás… Es bastante fea pero, pero… pero vaya par de domingas.

-¡Aquí!, ¡aquí!, ¡aquí!…

Nada, no hay suerte y parece que ya no queda nadie. Entonces, aparece al final del pasillo esa señora gorda, sonriente y sudorosa, embutida en una camisa de flores prácticamente empapada.

-¡Aquí no!, ¡aquí no!, ¡aquí no!…

Y cuando pasa de largo, somos nosotros quienes sonreímos y quienes nos quitamos el sudor de la frente. Estamos tan ensimismados en nuestra entupida lotería, que ni tan siquiera nos hemos dado cuenta de que un tipo lleva detrás nuestro un buen rato esperando pacientemente, rogándonos para que lo dejemos pasar y ocupar el asiento.
Con el misterio solucionado, ya solo queda comprobar que nuestro nivel de ingles aún sigue amodorrado en algún rincón oculto de nuestro cerebro, comparando los textos dobles en ingles y español de esa revista que encontramos frente a nuestro asiento. Mientras, ignoramos la coreografía de seguridad de la azafata, ya que total, todo el mundo sabe que aprender todo esa parafernalia de la mascara y del chaleco salvavidas tiene, en el caso de un accidente aéreo, tanto sentido como un curso de paracaidismo en el Titanic.

Después, uno ya, durante el despegue, piensa como cada una de las veces, en la muerte. En todo lo que aun no hemos hecho, en que pasaría si algo pasara mal y nos estrelláramos. Uno no puede evitar rememorar todas esas películas de catástrofes, o todo eso de lo del 11 de Septiembre. Por nuestra cabeza circulan imágenes como el de la turbina destruyendo la habitación de Donnie Darko, motores ardiendo, cabinas desgarrándose y asientos saliendo disparados por el aire como en “El Club de la lucha”. Que horror, pensamos y nos agarramos bien al apoyabrazos, mientras recordamos la escena de aquel avión bajo la tormenta cayendo en picado en esa peli donde Tom Hanks, después, termina por convertirse en un naufrago.
El avión coge altura, todas las cosas se hacen pequeñitas desde la ventanilla y el bebé que hay sentado delante tuyo comienza a llorar.
¿Quien dijo que volar es estresante? La película esa del naufrago nos ha salvado definitivamente el vuelo. Ahora tenemos dos horas enteritas para poder fantasear e imaginarnos completamente solos en una isla perdida con aquel pivón despampanante de antes.
El tipo que viaja sentado a nuestro lado tose y se extraña un poco al descubrirnos allí, con los ojos cerrados y esa extraña sonrisita.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

17/05/2006 13:50 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 6 comentarios.

23/04/2006

EL CEBO

20060423234501-cebo.jpg

Me miré el piercing y descubrí un sedal. Entonces, en la oscuridad, pude ver como algo enorme, con dientes como estacas, se deslizaba velozmente hacia mí. Aquel buceo no era casual. Torpe descubrimiento, para ser el último.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

23/04/2006 23:45 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 5 comentarios.

20/04/2006

MIS AUSENCIAS

20060420160416-en-la-silla.jpg

Siéntate y espera. Espera en tu silla, aunque sea la única y no conozcas a nadie.
Susurra palabras que corran de espaldas, en busca de un abrazo imposible. Piensa en mentiras, originales, piadosas y entretenidas, para dejar transcurrir el tedio y la tristeza de no volar de la mano con tus sueños. Degusta los sonidos de la calle y los de la locura, para permanecer sentado y poder a la vez escapar del mundo. Para seguir creyéndote invisible, para seguir creando sombras con el cuerpo y ausencias con el alma.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

20/04/2006 16:04 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 10 comentarios.

07/04/2006

ECLIPSE CON HIELO

20060407232609-eclipse-de-un-limon.jpg


Pensaste que el sol se apagaba y con esto, el final de todo tu mundo. Sentiste estropearse el licor de tu existencia, tu sangre aguándose con el deshacerse de aquellos estúpidos cubitos de hielo. Te sentiste olvidado, derramando, ignorado y decidiste abandonar enseguida. Claudicar de una vez por todas, para no aceptar más la realidad de sentirte pestilente, tibio, insulso, vil brebaje; y por no prolongar ese absurdo echarse a perder allí encima de la jodida mesa de aquel tugurio universal.
Ya era tarde, lo vaticinaba el silencio y el eclipse singular de un limón flotando, oxidándose, en tu cerebro.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

07/04/2006 23:22 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 7 comentarios.

28/03/2006

EL SILENCIO DE DÁNAE

20060328003634-silencio.jpg

Dánae calla, en sumisa resignación por eludir su destino, por encapricharse, una vez más, en la búsquedade de la ternura. Dánae calla, arriesgándolo todo, transformándose en piel de otro cuerpo, en cuerpo de otra alma, para huir, impoluta, ajena al estupor del macabro silencio que la aprisiona. Y con mesura, me regala sus pisadas, que no son de despedida, sino de viaje acompasado por su planeta de plástico. Desaparece ante mis ojos, dejando tras de sí, únicamente las huellas de una ensoñación perseverante y estoica, en el empeño de recordarme, siempre y cada una de las veces, que la vida se vive antes, se vive después, pero sobre todo, se vive ahora.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

28/03/2006 00:36 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 12 comentarios.

16/03/2006

EL CAJÓN

20060316010352-ivan-box.jpg

La ventana estaba entreabierta. Ella fue como cada mañana a mirar dentro del cajón. Pero había perdido su contenido en un sueño. Allí dentro ya no había nada.

-¡Lo mejor esta por llegar! Exclaman a gritos desde la calle.

Un día soñó que al despertar ya no había ningún cajón. Por la mañana, de nuevo en la realidad, descubrió que su mundo había desaparecido. No había ventanas y las cuatro paredes de su nuevo hogar eran de madera.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

16/03/2006 00:50 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 7 comentarios.

03/03/2006

MIEDO

20060303014948-miedo.jpg

Un día, tu cuerpo tiembla como un trampolín. Sabes que algo dentro de ti ha perdido definitivamente su equilibrio natural. Las tripas se retuercen, sientes vómitos y leves mareos. No puedes pensar con claridad, ni comer, ni concentrarte en lo que haces. No puedes evitar el vértigo de sentirte vulnerable, impotente ante la realidad de ser un mero espectador mientras tu vida entera se tambalea. Pero sabes que, cada una de las veces que consigues salir de nuevo a la superficie, sonriente, esa sensación siempre termina por desaparecer, para volver de nuevo a respirar feliz, para, una vez más, desear arriesgarlo absolutamente todo, como al principio, como siempre.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

03/03/2006 01:42 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 14 comentarios.

22/02/2006

TODOS LOS NIÑOS ESTAN LOCOS

20060222001047-kids-insane.jpg

Hoy me siento tan incierto como un acierto casual. Siento la soledad del adiós que golpea sin avisar, del escorpión rodeado, del maquinista esperando en la vía muerta. Escribo rodeado de cicatrices, de marcas perecederas. Sorbo el café, acompañado por las huellas de todas aquellas palabras necesarias que nunca nos dijimos.
La repetición que menos me gusta es la que suena siempre a algo nuevo. Esa que cuenta que la locura se cura con la edad. Que los adultos son como la tos enferma vaticinando el final.
Hoy me siento solo, pensando en los días que nos separan, en los días vacíos que ahora juegan a las cartas en el jardín. Que apuestan con esos otros días que ya se transformaron en inquilinos de nuestra casa y que nunca se cansan de perder.
Dormimos pegados, como dos niños dementes, criando plantas exóticas a oscuras, para alimentar todos los sueños que ya no recordamos. Y la luz infinita regresa cada mañana, cuando tú perdiste tus gafas de sol, a propósito, para que las encontrase cualquier otro. Y es que, un buen día, decidiste repartir tu suerte con desconocidos, tu espacio interior con muebles ajenos.
Sabes que nunca conseguirás alargar la noche lo suficiente. Al menos no tanto como para lograr apagar el sol para siempre. Tú caminas con los ojos cerrados y yo nací ciego. Todas las decisiones que no tomamos mientras duraba nuestra música, serán ahora una fotosíntesis eterna, una sintonía extraña, una mudanza al cielo, alargándose, implacable. Sin un esfuerzo verdadero, honesto, nuestra felicidad se encarnará en la sonrisa de un Dios en el que no creemos; en la sonrisa forzada de un Dios confirmado en su puesto, justo un momento antes, de su inevitable despido.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

22/02/2006 00:10 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 8 comentarios.

11/02/2006

DERRIBADO

20060211034804-en-el-cielo.jpg

No abrí tu carta.
Hoy no tengo respuestas para nadie. Ya no tengo combustible. Doy vueltas sin sentido. Soy un avión sin ventanas. Soy un avión sin pilotos, sin azafatas, ni pasajeros. Soy un avión sin pista de aterrizaje. Caigo en barrena y tatúo el cielo que tú un día te inventaste para ambos. Sin yo pretenderlo, ahora lo marco y lo divido en dos partes.
No abrí tu carta. Pero, ¿Sabes? Ya tampoco importa.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

11/02/2006 03:48 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 5 comentarios.

04/02/2006

CEMENTERIO DE ELEFANTES

20060204170513-cementerio.jpg

He emprendido el regreso, hurgando en la noche, como un salvaje enloquecido, acechando, robándole momentos extraños al alba.
Camino solo, cansado, entre las ruinas de tus labios, persiguiendo el gemido de nuestras almas dispersas, desahuciadas, a la deriva. Tus ojos fueron siempre como ventanas en el desierto de mis días más secos.
Todo sucedió demasiado deprisa.
Lo que nos une nos divide, para transformamos en meros daños colaterales de una guerra que nunca nos fue ajena del todo.
Busco un alivio milagroso con sabor a días felices para esta herida abierta. Trato de seguir nuestras pisadas, recuperar todo lo andado. Atravieso los restos de nuestra propia civilización, extinguida. Presencio con horror el genocidio de nuestra complicidad, nuestras palabras de amor convertidas en trémulos cadáveres. Los huesos blanquecinos de aquella antigua magia.
He llegado. Es la ley de marfil. Tan solo queda esperar, eternamente.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

04/02/2006 17:05 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 7 comentarios.

01/02/2006

MI DESIERTO

20060201004750-vientre.jpg

-Me has despertado. ¿De que te ries?
-¿Me hacen cosquillas.
-¿Quienes?
-Hay una caravana de camellos y beduinos recorriendo mi vientre.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

01/02/2006 00:47 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 11 comentarios.

26/12/2005

REGALO DE NAVIDAD

20051226125113-navidad-2.jpg

Las estrellas disfrazadas en su propio carnaval celeste, con la luna como testigo accidental, ignorada por todos, llorando su plata invisible por las mejillas de la ciudad. Calles maquilladas, luces de neón, compras impulsivas como bálsamo prefabricado, portales repletos de limosnas por llegar.

Observo cada nueva Navidad desde el mismo escaparate. Ante mí, circulan manadas de sonrisas de plástico, orientadas por rutinas consumistas de desilusión.
Los capullos motorizados dando su mejor do de pecho, especialmente alterados, esclavizados y ebrios por insulsas comidas de empresa.

Esta prohibido ser adulto en Navidad. Los villancicos se venden como politonos y desde Oriente ya no premian la buena voluntad de los niños de Occidente. Hay guerra Santa declarada y los tres reyes pertenecen a Al-Qaeda.
El papa Noel, fumando un Camel, se detiene un momento ante mi pobre escaparate y se ríe de mí. Es un informático desempleado, un tipo paseándose con desgana, ofreciendo caramelos caducados bajo una barba falsa. Un memo que únicamente sirve para bajarse fotos pedófilas de Internet y promocionar subliminalmente la Coca-Cola.

Entonces pasas tú. Me ves y me sonríes, y yo, desde el otro lado del cristal, te grito:

-!La Navidad no existe! Cómprame ahora, regálame, aunque cueste mucho más. No podré aguantar hasta las rebajas.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2005

26/12/2005 12:51 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 3 comentarios.

23/12/2005

SIN ANESTESIA

20051223013620-las-nubes.jpg

El experimento continua.
Desde el cielo, la tierra es hoy un cráneo abierto, un cerebro algodonado, iluminado por una sala de operaciones desierta.
Este avión disecciona las nubes inteligentes, extirpa la tristeza y la fealdad humana, con alarmante torpeza, a la voluntad y bajo el comando de un piloto que, inerte, ajeno, dislocado en una sonrisa sangrienta, sueña con no estar muerto.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2005

23/12/2005 01:36 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 4 comentarios.

09/12/2005

S.O.S

20051209152441-sos.jpg


En los ferrocarriles, camino a casa, leo a Michel Houellebecq, mientras escucho en los cascos “Carta a tus catastrofes” de Love of Lesbian y un tipo, con el pelo mal cortado y un bigote de aspecto totalmente postizo, juguetea delante de mí con un movil. Teclea y a la vez me mira como queriéndome decir algo.
Me quito los cascos y el aprovecha enseguida:

-Un movil sin cobertura es como un alma sin cuerpo, ¿no crees?

-¿Perdone?

-Si fuese un poco más cabron te contaría ahora el final de tu libro. Pero soy muchas cosas antes que mala persona.

-¿Ya se lo ha leído?

-He leído muchos. Los suficientes para un hombre como yo sin demasiada ambición.

Una señora me mira con complicidad, el dialogo de besugos no pasa desapercibido y el hombre continua hablando a un volumen como si el que llevara unos cascos invisibles puestos fuese él.

-Nuestra memoria no es perfecta, eso nos hace perfectos pero me cuesta seguir los pasos de mis deseos, empiezo a jugar en el tablero y acabo como un exhibicionista, esperando con mi ficha detrás de un arbusto.

Me fijo en un tatuaje que asoma por su cuello. Se termina de ver la letra “S”. El hombre advierte mi interés y se baja el cuello de la camisa.

-Estuve en la cárcel encerrado y acusado de casi todo. Ahora soy ex de casi todo y libre.

En su cuello se puede leer tatuado: “S.O.S”

-¿Te has fijado en esta señora gorda de aquí al lado? Nos mira como rechazando, pero en el fondo esta agotada de rechazar su propia vida.

La señora de antes, se da por aludida y trata de evitar mostrar la evidente rojez de su rostro ante el descaro y la desfachatez del hombre que, a continuación, se inclina hacia mí y baja algo el tono como buscando intimidad.

-Algunos se atreven a juzgarme como loco, unicamente porque no puedo ni quiero ocultar mi lucha contra mis adicciones favoritas. Las cicatrices hablan por si solas. He sido ludopata, pero de los buenos: casinos, tragaperras, cartas, apuestas…
He sido cleptómano, adicto a drogas de todos los colores, al sexo en Internet, a las casas de putas, a los contactos de revistas guarras, he metido mi polla en coños infectos de nacionalidades que antes ni siquiera conocía. He sido comedor impulsivo, noctámbulo, adicto al teletienda, he cultivado todo tipo de fobias y paranoias para al final volver exactamente al mismo sitio.
Ya estoy limpio. Bueno, la cleptomanía es aún algo pendiente.

Me señala el movil que tiene entre las manos.

-Este movil lo robé hace dos días. Desde entonces ando mandando mensajes a números desconocidos, así, al tun, tun… Aún queda saldo para un último mensaje.

El tipo al ver mi cara de incredulidad apunta:

-No te preocupes, tus pertenencias están a salvo, esto ha sido solo una recaída tonta.

Yo sonrió y le pregunto:

-¿Y que es lo que escribes en esos mensajes?

El me mira y me devuelve la sonrisa. De cerca su bigote da una apariencia aún mas falsa. Entonces pregunta:

-¿Que mandarías tú desde una isla llena de zombies?
Fíjate, vivimos en una sociedad donde los padres no tienen tiempo ni fuerzas para educar a sus niños, a la deriva y solos ante las descontroladas programaciones televisivas y el Internet. Victimas de la desesperanza, abandonados ante el ataque y la presión mediática. La calle llena de jóvenes, aliados al hachis, alcoholicos de fin de semana, de entrevista en entrevista, buscando trabajo, un oficio en este circo cruel, con los restos del extasis y de la cocaina del sabado noche en sus cerebros. Hombres ebrios e hipotecados conduciendo sus coches , con el hedor a tristeza y a bodeguilla, apestando a drogas legales. Nuestra tercera edad deambulando su soledad bajo la automedicación y el desamparo. Calles y ciudades llenas de gente drogada, deprimida, desequilibrada y psicótica.
De pequeño me preguntaba como podía ser que todo esto funcionase. Los periódicos en los quioscos, el pan en la panadería y los autobuses llevándote a donde prometen. Pensaba que era un logro extraordinario. Ahora, pienso que, lo que sí que resulta en realidad, es un grotesco milagro.

Parece que hemos llegado a su parada. El tipo se levanta y se despide de mí. Al pasar al lado de la señora de antes, deja caer su bigote al suelo y abandona el vagón diciendo:

-Señora, disculpe, se le ha caído el bigote.

El hombre, ahora sin el postizo, me sonríe y las puertas del tren se cierran.

Caminando por mi calle, aún con las palabras de aquel hombre paseandose en mi cabeza, suena mi móvil. Me ha llegado un mensaje. Lo leo ya en la puerta de casa. Suelto una carcajada y entro riendo. Puedo adivinar de quien es, aunque el remitente sea un numero desconocido.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2005

09/12/2005 15:23 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 19 comentarios.

08/12/2005

LOS PIES DE LENNON

20051208003714-lennon.jpg

El silencio del cuarto es decapitado por la guillotina de la mañana.
Sentado en nuestro sofá, aún adormilado, en camiseta y con los pies fríos, observo a mí alrededor. Desde la radio de la vecina se oyen los acordes del “Yesterday” de Lennon; la cafetera gorgotea, el sol se cuela por la ventana y, poco a poco, se me van templando los pies.
Dicen por ahí, mi amor, que esto se acaba, como augureros absurdos y catastrofistas, pero a mí todo este pequeño mundo me recuerda, a cada momento, lo tantísimo que te quiero.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2005

08/12/2005 00:37 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 8 comentarios.

02/12/2005

LA SONRISA PERDIDA

20051202145444-mudo.jpg

Entre el pecho y la garganta se encuentra ese abismo como vacío interior que amenaza y provoca el temblequear del mundo. Y nuestra vida, como sombra alargada de ese mundo, como esa película vista tan solo a ratos y con anuncios de por medio que continua sin esperar a nadie.
No te asomes demasiado, tu sombra yace muerta y nada allá abajo hablará tu mismo idioma. La parte que podemos controlar de todo este sinsentido murió con ella. Muertos en vida, deambulamos perdidos, soñando el despertar de una sonrisa a nuestra medida.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2005

02/12/2005 14:54 Autor: Ivan. Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 7 comentarios.

29/11/2005

SOPA DE LETRAS

20051129025447-y.jpg

Nada salía según lo planeado.
Y pensó que no podía. Y se concentró en que no podía. Y gritó que no podía. Y, mientras, se detuvo cuando tuvo que continuar y se movió, sin dudarlo, cuando lo mejor era permanecer impasible. Su paraguas acompañó cada sequía inminente y la lluvia caló su frente cada una de las veces. Y tuvo miedo del silencio, con lo que decidió cerrar sus ojos y cantar en susurros, por si el pasillo trataba de sorprenderla con la aparición de un gran temor de ojos brillantes y rasgados. Y miedosa como un ciego en casa ajena, se arrastró en mitad de un escrito sin sentido y con demasiadas "ies griegas"; para borrar con su cuerpo lo más importante de ella misma, y subrayar con su alma lo más prescindible de ella misma, y dejar de una santa vez de llorarle a la luna.
Y así fue como, en el preciso momento en el que ella volvió a abrir sus ojos, descubrió que realmente si que podía. Y pensó que si que podía. Y se concentró en que si que podía. Y gritó que si que podía y sorbió de una sopa de letras calentita y con demasiadas “ies griegas”, mientras en el interior de su mente, se dibujaban todos los planes imposibles del resto de su vida.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2005

29/11/2005 02:54 Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 3 comentarios.

24/11/2005

VENTANA AL MAR

20051124134455-ventana-al-mar..jpg

Mis piernas son hoy dos vigas olvidadas de mármol blanco. Mi voluntad tan solo un avioncito de papel mojado y arrugado. Victima de este dolor de cabeza perenne y abusador que ni siquiera paga su alquiler y de esta apatía gris que me atrapa sin remedio. Al otro lado, mermado, tumbado en el suelo, boca arriba, me retuerzo viendo correr en mi techo todas las cosas sin color.
Temo no llegar al único lugar al que deseo llegar más que con mi mirada. Pero tú estarás ahí mientras yo aún recuerde quien soy. Y tu sabes, mi amor, que el que llegaré a ser mañana no avisará, únicamente atravesará volando y en silencio tu ventana al mar.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2006

24/11/2005 13:44 Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 11 comentarios.

09/11/2005

PRETTY WOMAN

20051109004325-pretty.jpg

Te pregunto por que eres puta. Y tú te vistes con apatía. Observo tus piernas interminables, tu carita perfecta. Se que te lo preguntaron millones de veces, que otros jugaron antes a disfrazarte de Julia Roberts. Pero, mientras yo me pongo las zapatillas y tú te guardas los euros, te lo pregunto así, sin más y sin saber muy bien porqué. Te pregunto por que alquilas tu parcela a cualquiera, si a mí me gustaría ser para siempre su único habitante. Y entonces tú me miras, sonríes en silencio y me respondes que en realidad te sientes como el libro de una biblioteca, que estas llenita de páginas manoseadas y marcadas, de momentos tatuados y manchas de distintas naturalezas. Que eres como un cuento que siempre llega tarde, cuando los niños ya duermen, un cuento de adultos en boca de todos, un secreto desgarrado.
Ya una vez abajo en el bar, un tipejo en chándal y con pinta de obrero búlgaro sube tras de mí las escaleras en tu busca.
Llueve. El frío de la calle me sacude la cara. De camino a casa aprieto los dientes, esquivo los charcos y pienso en la última vez que robé un libro de una biblioteca.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2005

09/11/2005 00:43 Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 13 comentarios.

08/11/2005

TU Y YO

20051108001920-tu-y-yo.jpg


Tú no eras tú y me querías a mí.

Se adelantaron los instantes necesarios. Tardes de miradas paralelas, esperas arrebatadas y heridas invisibles. Se pudrieron en la nevera las buenas intenciones. Mañanas frías de cafés a la carrera, la cama siempre perfectamente hecha y nuestra complicidad, desatendida, que fue intoxicando el resto.

Hoy, sin ilusión y sin ánimos suficientes como para seguir luchando por un sueño que ya no compartimos, esperamos los dos muy quietos en la orilla, sin atrevernos a arriesgar de nuevo, como si fuera a llegar una señal.

Y estamos aquí juntos. Frente al mar. Vestidos con las mismas ropas de nuestro primer día. Preparados por si pasara algo. Con el tiempo congelado como en una fotografía.

Entonces suspiras en alto y hablas por primera vez en todo el día:

-Olvidé decírtelo. Nunca debiste esperarme. Nada volverá a ser como antes. Yo no era yo y te quería a ti.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2005

08/11/2005 00:19 Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 9 comentarios.

25/10/2005

YA NO ESTAS

20051025023112-ya-no.jpgGrito tu nombre y estalla la luna. De sus trocitos construyo una dentadura plateada y te devoro en mordisquitos imperialistas.
Tú tachas mi digestión de dictadura y en insurgencia rebelde te camuflas para siempre.
Ahora, sacrificada la luna, exiliado tu nombre, las noches son frías y oscuras.
Yo se que sigues cerca de mí, allí dentro, pero no te dejas ver.
Mis ojos ya no te frecuentan, te muestras invisible, pero yo aún te sigo sintiendo.


Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2005

25/10/2005 02:24 Enlazarme. Tema: LA IRA DORMIDA Hay 13 comentarios.

23/10/2005