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Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2005.

EL SOTANO DE MI ABUELA

abuela.jpgLa casa de mi abuela tenía una cocina y mi familia entera comía en ella.
La cocina tenía grietas por la humedad y los años y estaba inclinada hacia un lado porque era vieja.
-Algún día el suelo se abrirá y caeremos todos al sótano.
Decía mi abuela, pero al final todos comíamos la fruta en la cocina inclinada y terminábamos la limonada.
Un día, el vaticinio de mi abuela se santiguó en la iglesia de la realidad, el suelo se abrió bajo nuestros pies y las grietas se hicieron por fin adultas. Creo recordar que conseguimos salir todos a tiempo, aunque siempre se habló de la posibilidad de que, en aquel fatídico día de verano, alguien cayera al sótano.
La gente corría y gritaba, mientras la mesa, las sillas y los platos se hundían para desaparecer junto con el suelo desquebrajado. Yo, mientras, sentado en el jardín, lo observaba todo atentamente.
-Esto no pasa todos los días, así que hoy debe ser un día muy especial.
Pensé, sintiéndome con suerte de poder presenciar algo semejante. Sin embargo, creo que mi abuela no pensaba ni sentía lo mismo, porque pude ver como ella, en silencio, lloraba sin cesar, a moco tendido. A mi abuela le llamamos siempre abuela pero es en realidad mi bisabuela, la llamamos así, porque sin querer, nació en el mil novecientos y ya está un poco vieja la pobre.
A pesar de las lagrimas de mi abuela, todos seguíamos observando aquel fabuloso espectáculo. Aquel enorme agujero estaba hambriento y se tragaba en su estruendo los muebles, los cuadros y hasta aquel calendario que cambiaba de Virgen cada mes.
Primero comenzaron a llegar las vecinas y luego los turistas del hotel, al final, prácticamente era media Cantabria quien aplaudía y vitoreaba disfrutando del espectáculo. Mientras, yo me comía un bocadillo de atún y mi abuela continuaba llorando lagrimas de cocodrilo. Nunca he sabido realmente cuando mi abuela lloraba de tristeza o de felicidad.
El ruido se detuvo con el sonar de las campanas de la iglesia y todo terminó. La gente marchó satisfecha a misa y yo también me fui, pero a comprar un helado donde Petri y a jugar con Ainoa y las mellizas. De esta forma fue como pude presenciar personalmente la manera en la que la casa de mi abuela se quedó irremediablemente sin cocina y también, muy probablemente, sin algún invitado despistado, que creyendo que terminaría cayendo en el sótano, acabó, ni más ni menos, que en el puto infierno. Pobre desdichado, no saber como todos nosotros que en la casa de mi abuela nunca existió ningún sótano.

Iván Sáinz-Pardo
"El sendero de la oveja negra"
N 33042/1997
R.P.I: VA-1329

ANGELES Y DEMONIOS (Rescatado)

papa.jpg

Mueren más de 25.000 personas al día de hambre. Más de 8.200 personas al día lo hacen por el Sida, una gran cantidad de estos, son niños. Existe como contraste una Iglesia enriquecida y todopoderosa, susurrando desde siempre a los gobiernos y estamentos más influyentes. Una Iglesia corrupta y podrida por un historial de represión, matanzas santas, injusticias, ejecuciones, Inquisición, pedofilia y abusos. Una Iglesia que apoya dictaduras, calla ante holocaustos y predica y fomenta, engañosa, para su propio lucro y la miseria de este mundo.
Y hay un Papa que escribe libros y promulga desde su poder atrocidades inconmensurables. Arremete contra los homosexuales y se atreve a llorar por los niños de los abortos, mientras una gran cantidad de los siervos de su doctrina, y de los seguidores y dirigentes de los partidos políticos que le apoyan, son homosexuales. Mientras una gran parte de los casos de abusos sexuales y vejaciones a niños en este mundo, se han realizado y se siguen realizando por curas de todo el mundo. Mientras la iglesia apoya las mismas dictaduras que oprimen y matan de pobreza y desesperación a los pueblos. Mientras, estúpidamente, boicotea al preservativo como única esperanza ante el Sida en muchos de estos países.
Y este Papa es el primero que habla del demonio, aunque sea para compararlo con los homosexuales, y también nos recuerda el Holocausto nazi, que ellos mismos permitieron con su podrido silencio, aunque sea para compararlo con el aborto.
Este individuo, antes de morir, debería de pedir perdón a la humanidad por todo el daño y el dolor que han generado la iglesia a la que representa y sus propias palabras.
Si existe un cielo y algo parecido a la justicia divina, estoy completamente seguro de que no habrá sitio para Juan Pablo II ni ninguno de los que le apoyan. Y si existe el demonio, como este señor cree, estoy seguro que estará muy cerca de donde esté el poder. Y como el demonio es listo y traicionero, seguro que se le ha ocurrido disfrazarse de su mayor enemigo para adoctrinarnos.
Aunque para mí, todo esto es en realidad una idea absurda, por que yo, ni creo en ese cielo, ni creo en ese Dios, ni tampoco en ese demonio. Únicamente creo en la igualdad, el amor y el respeto.

Iván Sáinz-Pardo

(Escrito recuperado del 26-02-2005 con el título ANGELES Y DEMONIOS)

02/04/2005 22:36. Enlazarme. POST RESCATADO Hay 10 comentarios.

LA CONFESIÓN

Ivan-friky.jpgHoy voy a decir toda la verdad.
Cuando aprobaba por los pelos y ocupaba mi tiempo en clases particulares, cuando callaba como si no supiese de que hablabais, cuando hacia ver que perdía el tiempo con bobadas irrelevantes, cuando me paseaba con supuestas novias todas ellas guapísimas, cuando escuchabais mis comentarios de machote, era todo simulado.
EN REALIDAD SOY UN EMPOLLÓN GAFOTAS Y ADEMÁS SOY GAY.
Puedo demostrarlo. PULSA AQUI
Solo era cuestión de tiempo.

DIEUWKE (II)

noche.jpgLos árboles se abrazaban por encima de nosotros, en la oscuridad.
Caminábamos demasiado deprisa, como fustigados por la tensión y los nervios.
Recuerdo aquel calor en las sienes, el temblor en las piernas, el hormigueo de la excitación. Por un momento cerré mis ojos y los volví a abrir con el fin de comprobar y demostrarme que aquello no se trataba únicamente de un sueño. Me hubiera pellizcado, hubiera gritado de entusiasmo. Deseaba congelar aquella sensación de algún modo, pero sin entorpecer la magia del momento.
Ya llevaba un año saliéndo con Esther, estrechando sus pequeñas manos, descubriendo su voz, sus gestos, mirando a través de sus ojos, jugueteando con su rizado pelo. Ahora, sin embargo, me dejaba arrastrar por una mirada distinta. Me dejaba camelar por la curiosidad, el deseo, la naturaleza de aquellos nuevos gestos, me dejaba guiar por una voz extranjera.
Nada parecía estar ocurriendo sin ningún motivo concreto. Me estaba engañando a mí mismo al pensar que sería capaz de controlar todo aquello. Me sentía como el protagonista de una película que aún no había visto. Paseábamos en silencio, como dos personajes impotentemente abocados a un destino común, a un rumbo inamovible y concreto. Todo ocurría como ya estaba escrito, como tenía que ocurrir. La miré de reojo, ella estaba tan nerviosa como yo, preciosa con su chubasquero rojo. Y entonces lo entendí todo. Ahora yo debía frenar nuestra marcha, situarme delante de ella, mirarla a los ojos y besarla por primera vez.

Iván Sáinz-Pardo
"Al final del arco iris"
©-N333042/00
04/04/2005 23:01. Enlazarme. DIEUWKE Hay 3 comentarios.

ORDEN

Ivan-.jpgAmigos, por fin puse orden en el ESCONDITE y ya están todos los artículos clasificados. Podéis ir encontrando escritos de mi primer libro de relatos cortos "El sendero de la oveja negra" (1997). Voy colgando también escritos de mi último libro de relatos cortos "Al final del arco iris", y como no, artículos de actualidad y nuevos escritos todos ellos ordenados a vuestra derecha en TEMAS. Ahí encontrareis además la crónica de mi viaje del año pasado a Hollywood y el escrito "Dieuwke", que como veis, va por capítulos. También hay alguna crítica de cine, mi biografía y más abajo, en LINKS, tenéis acceso directo al visionado de mis dos últimos cortometrajes en cine:
"El Sueño del Caracol" (2001) y "El laberinto de Simone" (2003)
Que disfrutéis y abrazos para todos.
Iván

SENTADO EN EL LABERINTO

laberinto.jpgSentado en el laberinto, miro a un punto fijo sin mirar, espero sin esperar y cuento los minutos, los segundos, las horas y los días con una calculadora de bolsillo.
En el laberinto, hay rosas de muchos colores, pero todas pinchan. Y hay desgraciados desparramados por los bancos, que beben cerveza de lata ya desde las siete de la mañana. Uno se levanta con desgana para ir a trabajar, con el estómago aún encogido, y se los encuentra abriendo ya la primera. A la vuelta, siguen aún en el mismo sitio, así, como si el tiempo no pasara, ebrios, alborotando como chiquillos.
Ahora cuento con mi calculadora los trabajos en los que no me gustaría trabajar y utilizo las centenas y los millares, mientras, los pájaros pían confundidos sin saberse sus propias canciones.
Aquí sentado, me gusta observar a la gente e imaginar sus vidas. Aquí sentado, me gusta imaginar a la gente y observar sus vidas. Aquí sentado, circulan delante de mí, todas esas vidas silenciosas, gentes con prisas en los bolsillos, gentes sin rostros peculiares, sin respuestas, ni mensaje.
Llueve sobre y bajo el telón gris de los días, lluvia amarga que cala desde arriba, y desde abajo. Llueven lágrimas de ciudad por los cuatro costados, y los autos sacuden su ira en tormentas ficticias, rasgando silencios. Las ambulancias y la policía de sirenas estridentes deambulan, fugaces, buscando desgracias y vidas consumidas y moribundas.
En el laberinto hay mafias rusas, mafias chinas, turcas, albanesas e italianas. Hay tantos por cientos, pizzerías, tagesmenü a diez marcos, autobuses que llegan con retraso, jóvenes prostituidos por la telefonía móvil, locales de alquiler, turcos pobres con BMWs caros, animales domésticos, kebabs, McDonalds y terrazas llenas de jarras de cerveza a cambio de monedas y billetes que van y vienen en transacciones calculadas y aburridas.
Sentado en el laberinto, cierro los ojos e intento dormir un poco, con la intención de recuperar las fuerzas perdidas. Más tarde podré seguir buscando un instante, una sensación verdadera, un pedacito de felicidad con forma de puerta de salida.

Iván Sáinz-Pardo
"Al final del arco iris"
©-N333042/00

DIARIO DE HOLLYWOOD Sabado 7.2.2004

America.jpgEl Sábado volvimos a pedir comida a la habitación. Estuvimos probando los canales de la tele, una especie de mar infinito de anuncios consecutivos con un poco de programación en medio. Solo salimos del cuarto para pasearnos un poco por el hotel y sobrevivimos, de esta manera, los restos del Jet Lag, cenando y viendo los premios Grammy tirados en la cama.
!Ay Papito, ay mamita, que bien se esta en la camita!
Sabíamos que la entrega de premios se estaban celebrando en alguna parte de Los Ángeles, posiblemente no muy lejos de nuestro hotel. Aún nos queda todo el domingo para acondicionarnos, mi programa de cine en los estudios Universal no empieza hasta el lunes.
Supongo que ya sabréis que en la celebración de la Super Bowl, Justin Timberlake y Janet Jackson se montaron un "Show" en el que al final de la canción, Justin le destapó una de las partes del bikini a Janet y se la vio, por unos instantes, uno de sus pechos. Eso si, con una especie de ...que coño era aquello?, en fin, un parche de metal tapándola el pezoncillo. Vamos, nada espectacular para ningún chavalín español que haya visto alguna vez algún anuncio de FA o lo mejor de Gran Hermano a las 7 de la tarde. Pero claro, aquí se monto la de Dios es Cristo, (God Bless America) y después de semejante "desfachatez", (¡!!En la Super Bowl, que hay críos delante, hombre!!!, aunque eso si, el fútbol americano no es para nada violento, ni tampoco la lucha libre de los viernes, ni todas esas pelis que después les dejan ver a sus hijos tan tranquilamente...)
Como decía, después de semejante "desfachatez", le pusieron mil y un problemas a la señora Jackson a la hora de realizar su siguiente y próxima aparición en los Grammy. De hecho, al final, no actuó como estaba previsto. Sin embargo, el señor Timberlake, tras (eso sí) verse obligado a disculparse públicamente, como lo haría cualquier chico americano de esas teleseries americanas de moralina azucarada americana, y a diferencia de la denostada Janet, no solo pudo actuar, sino que lo premiaron por todo lo alto y todo. Se lo merecía, seguro, pero aquí mi pregunta del día es:

La paranoia con el puritanismo exacerbado de los Yankis es ya muy conocido por todos pero, ¿No fue al fin y al cabo él quien le quitó "espontaneamente" el bikini a ella?, ¿no es esta postura de los organizadores de los Grammy bastante injusta y machista?

Iván

DIEUWKE (III)

fabrica1.jpgLas dos familias de holandeses compartían sus parcelas: un toldo unía sus dos grandes caravanas. Allí nos encontramos con toda una tropa de holandeses sonrientes sentados a lo largo de una mesa. Esta vez, Janet venía acompañada de sus primos y de sus tíos.
Mis padres desconocían otro idioma que no fuese el español, así que se limitaban a estirar sus carrillos hacia atrás en una especie de sonrisa forzada y perenne. Mi hermana y yo traducíamos como buenamente podíamos y nos fuimos sentando según nos fueron indicando todos al mismo tiempo y con cientos de gestos.
Ya una vez sin los chubasqueros y con la luz de los alógenos, pude observarles a todos mejor. Descubrí a Janet aún bastante más alta que el pasado año. Estaba muy guapa, su pelo rubísimo, antes liso, caía ahora sobre sus hombros en tirabuzones dorados. A su lado, se sentó otra chica tan alta y tan rubia como ella. Sorbió de su vaso y me miró sonriendo con cierto descaro. Mi hermana me dio una patadita debajo de la mesa y yo no pude disimular mi nerviosismo. Tenía los ojos muy azules y la nariz chata y pecosa. Pensé de inmediato que era la chica más bonita que jamás había visto.
Nos sirvieron café, infusiones y toda una gran variedad de pastas holandesas. Nos presentamos tranquilamente unos a otros, mientras mis padres seguían estirando los carrillos y asintiendo como japoneses. Allí estaban todos: Janet y su hermana Ester, sus padres y al lado sus primos, Dieuwke, Sofie y Jack, acompañados también, y a su vez, de sus padres.
Al verles a todos juntos, sentados y sonrientes, una imagen me vino inconscientemente a la cabeza, una fabrica enorme, la producción en cadena. Holanda, un país entero repleto de molinos, tulipanes y de coches rubios, ojos azules, nariz chata y pecas.
La conversación fue más precaria que el desayuno de un vagabundo, y como estábamos cansados por el viaje, no tardamos en dar las gracias y despedirnos.
El camping entero parecía dormitar en silencio. La lluvia había amainado, la noche estaba despejada y las estrellas vaticinaban un día espléndido y caluroso para la mañana siguiente. Sería por fin nuestro primer día de vacaciones, y mi hermana y yo, antes de dormirnos, no pudimos dejar de bromear durante un buen rato sobre aquella peculiar velada.
En mi saco, arropado por el entusiasmo y una inesperada y turbadora excitación, me dormí pensando en Dieuwke, el coche holandés más bonito del mundo.

Iván Sáinz-Pardo
"Al final del arco iris"
©-N333042/00
07/04/2005 07:35. Enlazarme. DIEUWKE Hay 2 comentarios.

TETE

tete.jpgSe me cierran los ojos. Producto quizás de ese licor mal destilado, herrumbre etílica de la tienda de techo amarillo. En el carnaval de mi vida las negras no sonríen, únicamente se mueven bajo la música del viento y el traqueteo plomizo de mis labios. Las negras mueven sus sexos como putas tristes. Sus ropas no son de calidad como en Río, aquí aprovechan los residuos y los hurtos. Un loco me dijo que la coreografía de nuestros días pertenecen a una vieja cultura extraterrestre. Las negras nativas exaltan estas tradiciones que las manejan y las controlan desde la pelvis como muñecas de madera. La respuesta no está en la Soca, ni en la tradición hispánica ni africana, sino en esa especie de centro de poder invisible y tenaz que las contorsiona calculadamente en un lenguaje corporal recio y extraño.
Se me cierran los ojos y ante mí pasan, una tras otra, las comparsas de Port of Spain, como un grotesco carrusel sin final. He vuelto después de tantos años hecho un viejo miserable y taciturno.
Yo era un niño flaco, un negro demasiado bajo como para poder ver el futuro desde una buena perspectiva. Mi madre era una mariposa de bonitos colores, una bonita negra que también recorría las calles de Trinidad. Mi padre era un gusano febril e intoxicado que la esperaba en casa con la mano cerrada. No me enseñaron nada útil. Ahora lo entiendo. Ahora se que para sobrevivir nos pagan por construir muros que nos alejan de nosotros mismos, de nuestra propia felicidad.
Aquel carnaval me calcé unos zancos altísimos y me puse el traje azul que me hizo mi abuela. Me quedaba pequeño pero no me importó. Desde allí arriba pude ver el puerto, la isla, el mundo. Entre la gente sentí la samba, la batucada, el ritmo feliz de los corazones de mi pueblo. Desde allí arriba bailé y bailé hasta caer exhausto. Aquel fue mi último día en Trinidad. Un barco mercante me llevó hasta España al día siguiente. Pero aquella noche, desde lo alto de mis zancos, bailé, canté y recé por mi madre muerta. Ella nunca había estado tan feliz, ni yo nunca tan cerca de ella.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2005
07/04/2005 02:23. Enlazarme. LA IRA DORMIDA Hay 8 comentarios.

BIKINI-SPORT

equip-futbol.jpgEsta mañana me vi las motos con la gente del Cole en el Keller, fue emocionante y divertido y he de admitir que el mundo del motor es agradable para los domingos resacosos. Hoy me fijé en una cosa. Bueno, ya me había fijado antes, pero hoy me dio por pensar más seriamente en ello. Esas azafatas vestidas tan sexy, verdaderas mujeres florero, únicamente sonriendo y sujetando estupidamente un paraguas para librar del sol y la brisa a los pilotos. Un mundo protagonizado únicamente por hombres y para el consumo exclusivo de otros hombres, en donde el papel de la mujer es meramente anecdótico y realmente humillante.
Hoy me fijé en lo macarra que es además ese deporte en general.
Esas mismas mujeres enseñan sus culos y sus escotes en el boxeo acompañadas de letreros con el numero de asaltos, o aparecen junto a coches para hombres, mientras yo me pregunto a donde nos llevará todo esto. Quizás pronto veamos una liga de fútbol femenino en barro, o campeonatos del mundo de tenis-tanga. Las chicas de la foto, como veís, ya están preparadas para subir la audiencia o lo que haga falta.
Pero hoy también fue un día de fútbol, con el clásico Madrid-Barsa ofreciéndonos un gran espectáculo. Es por esto que muy oportunamente se me ocurrió convertir a todos los chicos del Cole en futbolistas profesionales y en verdaderos hombres florero y grabamos una bromilla en video muy graciosa que montaré próximamente y que tendréis posibilidad de ver aquí pronto. La verdad, los chicos del Cole no llegan a estar tan sexy como esas chicas de la foto, pero nos hemos reído y divertido mucho.

Y PASEÉ EN MI LLANTO

llanto.jpgY paseé en mi llanto, cuando el cielo estaba tristemente cubierto y las montañas parecían más verdes.

Y paseé en mi llanto, cuando subía la marea, aciaga y rotunda, cuando la brisa, transformada en huracán, arrojaba mil gotas de lluvia sobre mi cara.

Y paseé en mi llanto, con espuma y sal en mis labios, con el recuerdo dulce de los tuyos y el corazón de arrecifes desgarrado; y paseé sin importar el tiempo y sin tener a nadie a mi lado.

Y paseé a lo largo de la orilla, mientras en la arena se hundían mis pies descalzos; mientras mi camisa bailaba con el viento, empapada como mi alma, de mar, sal, lagrimas… y de dolor amargo.

Iván Sáinz-Pardo
"El sendero de la oveja negra"
N 33042/1997
R.P.I: VA-1329

EL CERROJO

cerradura.jpgAmigos, salgo de viaje y quizás no vaya a poder actualizar esta página durante unos días. Os dejo un poemita y un link para que no os aburráis mientras tanto. Es un juego muy sencillo, con mucha clase y muy adictivo. "A morder of scarecrows"
Estirar de las manzanas con el ratón para arriba y dejarlas caer sobre los espantapájaros para despertarlos y que se defiendan de los hambrientos cuervos. Todo ello en un ambiente muy al estilo Tim Burton. (Por cierto, yo soy incapaz de pasar de los 500 puntos. Ya me contareís.)
No olvidéis tampoco que en el menu a la derecha tenéis, bajo el nombre de “Al final del arco iris” o “El sendero de la oveja negra”, varios relatos cortos recopilados para su lectura.
Para terminar, comentaros también que, como quizás ya sabréis, el mítico monstruo de las galletas dejará, a petición de los yanquis y a partir de hoy, de realizar su única y mayor pasión en la vida, comer galletas y empezará a devorar únicamente fruta transgénica. Una generación entera ya llora desconsoladamente. Espero que a mi vuelta se me haya pasado el disgusto.
Sed buenos, un poco malos, y sobretodo, cuidarme el escondite.

EL REGRESO

regreso.jpgYa estoy de vuelta amigos.
Tras una semanita de viaje muy atareado por tierras catalanas, preparando, entre otras cosas, mi nuevo capitulo personal y profesional por aquellas tierras.
Ando aún con la maleta cerrada y muchas cosas por hacer. Pero quería saludaros, contaros que ya estoy detrás de este escondite de nuevo, poniéndome al día y con ganas de contaros algunas cosillas.
Por ahora os dejo con Chris Christmas Rodríguez. ¿Que quien es ese?
Un ser muy setentero que, con su glamorosa educación y su exclusivo poder de persuasión, os librará de reuniones familiares interminables o de las inoportunas visitas de esas vecinas vuestras tan pesadas. Ver aquí.
Saludos.

MILAGRO

utero3.2.jpgPensando en mi madre me quedé dormido.
Soñé que era mayor, un adulto de treinta y dos años en un mundo lejano al mío.
Ahora estoy de nuevo despierto, permanezco encogido, con mis ojos cerrados. En esta habitación roja me gusta continuar hibernando, sentirme seguro, protagonista del milagro de mi propia vida.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2005
18/04/2005 02:20. Enlazarme. LA IRA DORMIDA Hay 6 comentarios.

ENTRE NOSOTROS (¿Un cortometraje de Darío Stegmayer?)

Ivan-prepara-una-escena-2.jpgEl cortometraje ha sido estrenado oficialmente en la XVIII Semana de cine de Medina del Campo en Valladolid, a pesar de sus irregularidades legales en la autoría y en los derechos de cesión.
El autor y director Iván Sáinz-Pardo, codirector durante los meses de preparación y elaboración del proyecto (hasta el cuarto día de rodaje) y también coautor oficial de la obra, ha sido irregularmente excluido de los títulos de crédito del cortometraje.

El que fuera durante meses un proyecto en conjunto entre los realizadores Darío Stegmayer e Iván Sáinz-Pardo, ha sido recientemente presentado en su estreno a concurso en la sección oficial de la XVIII Semana de cine de Medina del Campo en Valladolid, por este primero, como un proyecto meramente suyo.
Tras varios meses de preproducción y después de la colaboración oficial en la elaboración del guión literario y el guión técnico que da titulo a la obra, e incluso tras varios días de rodaje compartiendo la dirección de dicho cortometraje, Iván Sáinz-Pardo (“El Sueño del Caracol” 2001, “El Laberinto de Simone” 2003) se vio forzado a tomar la difícil decisión de abandonar este, forzado por las crecientes e insalvables diferencias personales y profesionales con el realizador Darío Stegmayer (“El balancín de Iván” 2003) en su cargo de Director de Producción, codirector y coautor de la obra.
Prácticamente fue todo el equipo de producción al mando de este último, quienes igualmente, decidieron renunciar por motivos similares, abandonando paulatinamente el rodaje. Jefe de producción, Ayudantes de producción, Auxiliares, etc. También se sumaron a la renuncia los departamentos de maquillaje, peluquería, foto fija y vestuario, donde incluso Pedro Moreno (El perro del hortelano, Salome, Los novios Búlgaros) anunció igualmente su desligamiento de este proyecto.

Aunque el guión que se distribuyó entre colaboradores, equipo técnico y artístico, y con el que se trabajó durante toda la preproducción y el rodaje del cortometraje, estaba firmado oficialmente por ambos autores, ahora se presenta únicamente bajo el nombre del realizador argentino y de su mujer Conchi Jubany.
A pesar de que los abogados de ambos aun tratan de llegar a un acuerdo para formalizar y legalizar la autoría, así como los derechos de cesión, (imprescindibles para la producción y exhibición de la obra como producto audiovisual), el cortometraje ha sido presentado públicamente en dicho festival ausentando de forma fraudulenta de los títulos de crédito al que fuera codirector y oficialmente coautor de la obra, el realizador Iván Sáinz-Pardo.

Por otro lado, en la entrega de premios del pasado Sábado 16 en la XVIII Semana de cine de Medina del Campo en Valladolid, el cortometraje "Espermatozoides", de Isabel Ocampo, recibió el "Roel de Oro".
18/04/2005 15:12. Enlazarme. ENTRE NOSOTROS Hay 13 comentarios.

FUMATA BLANCA

fumata-blanca.jpgHoy fue día de Fumata Blanca, y debido a la sublime emoción, hasta se ha colapsado Blogia. El sistema ha estado todo el día dándose más batacazos que los que se dejan ver en este bonito video que os invito a ver aquí.
Por lo que veo, y si os fijáis en los menús de la derecha, los de Blogia están comenzando a incluir publicidad en nuestras bitácoras y aún andan de pruebas.
Pero para desengrasar nada mejor que retomar la marcha con humor, así que os linkeo otro video (al precio de uno) que yo suelo verme de vez en cuando para robarme a mi mismo una sonrisa. No se a vosotros, pero a mi me da muy buen rollo. (Preparados, listos... !YA!)
También contaros que estamos de celebración porque, después de colocar un contador en la página, y a pesar de días como este de inestabilidad por las pruebas internas de Blogia, según Nedstat hemos superado ya las 1000 visitas en tan solo 15 días, que no esta nada mal. Felicidades y muchas gracias a todos.
Pero volviendo al tema de este post, y con la intención de recordároslo bien, (por si acaso os lo preguntan por la calle para un programa de televisión, que nunca se sabe), el nuevo Papa se llama Joseph Ratzinger. Un señor alemán que, a partir de esta noche, comenzará a conversar con Díos y que, aunque algunos insistan en ello, de verdad que ni es este, ni este, ni tampoco este otro.
Y como el sistema hoy no va como para colgar artículos, ni demasiado valiosos, ni demasiado largos, me despido aquí.
¿Y mañana?... Mañana más y mejor.

ALMENDRAS

escalera.jpgDe oca a oca y tiro por que me toca, un seis y me iré directo al calabozo. Tengo sin embargo cinco posibilidades para seguir comiendo paté de primera clase. Cinco números para seguir escuchando finales de historias que aún no han comenzado, para imitar con el corazón el ritmo de un piano demasiado nervioso y sucumbir a una noche más delante del ordenador.
Una vez tuve un amigo que tenía una madre. Eso no resulta peculiar ni mucho menos, de hecho todo el mundo que yo conocía por aquel entonces tenía al menos una. Pero este amigo tenía una madre muy especial; cada tarde, antes de mandarnos de nuevo al parque, aquella señora nos preparaba almendras garrapiñadas y nos las repartía por igual como si del legado de dos buenos hermanos se tratara.
Cada día, tras la escuela, nos montaban en un autobús que nos repartía a cada uno, parada por parada, de vuelta a casa, junto con nuestro bocadillo y nuestros dibujos animados.
Si la tarde era buena, a veces, podíamos aplazar nuestros deberes y Asun, la chica que nos cuidaba, nos llevaba a mi hermana y a mí a la Plaza San Juan donde me solía reunir con los mismos chavales de siempre.
Lo primero que hacía nada más llegar, era subir por las escaleras a la casa de mi amigo. Aún recuerdo la excitación que me provocaba aquel olor producido por el azúcar caramelizándose sobre el fuego. Siempre encontraba la puerta de la casa ligeramente entornada, y en la cocina, al entrar, a aquella mujer mayor y su acostumbrado beso de recibimiento en la frente:

-¿Qué tal en el colegio?

Y sentados en una banqueta esperábamos con impaciencia las almendras.
Yo en aquella plaza, cada tarde, me dedicaba casi exclusivamente a extraviar diferentes objetos:
Mi balón nuevo de reglamento, el monopatín de competición, el saquito de canicas, unos zapatos negros, unos guantes de portero, aquella colección de marionetas de Barrio Sésamo…
Además de perder cosas y, posteriormente, llorar por ellas, también jugaba a las chapas y a las peonzas. Pero cuando también perdía mi peonza o nos daban algo de dinero, comprábamos petardos en el kiosco de la señora Rosa para saciar nuestro sadismo infantil haciendo explotar escarabajos, gusanos y todo ese tipo de bichos.
No recuerdo la última vez que subí por aquella escalera. Ni recuerdo cuando fue la última vez que comí de aquellas almendras. Supongo que todo transcurrió con bastante normalidad, pero el caso es que llevábamos varios meses ya sin subir a la casa.

Una tarde de otoño el cielo amenazaba con diluviar, mientras mi amigo y yo, reventábamos una lagartija atándola viva a uno de los petardos de la señora Rosa. En cuclillas, observando los pedacitos del animal esparcidos entre la arena, mi amigo se puso a llorar, y sin levantar la vista del suelo, exclamó:

-Mi madre esta muerta.

En un instante anocheció, perdí mi bufanda nueva, comenzó a llover y Asun nos llevó de vuelta a casa.
Una vez allí, cené, y esa vez, sin llorar como era costumbre por lo que había perdido, me metí en la cama.
Mi amigo ya no tenía madre, y yo, en realidad, no era capaz de comprender lo que, en sí mismo, todo aquello significaba.

Iván Sáinz-Pardo
"Al final del arco iris"
©-N333042/00

FELICIDADES

FELICIDADES.jpg

Al igual que el dinero por si solo no puede comprar ni el intelecto, ni la educación, la tendencia sexual no determina la calidad de la educación de un niño.
El sexo y nuestra naturaleza no entiende de política ni de partidos, quien comprenda eso primero, sabrá captar más votos y entender, lo que es infinitamente mejor, la voluntad del pueblo. Pero lo importante, al fin y al cabo, es comprobar, en días tan especiales como este, como un pequeño paso para el Congreso, puede ser un gran salto para la libertad.

21/04/2005 00:00. Enlazarme. HOMBRES Y MUJERES Hay 1 comentario.

DIEUWKE (IV)

bandera-roja.jpgEn Oyambre las tardes se retrasan lánguidas y sin ningún pudor, anunciando las noches que regresan de sus viajes cíclicos. Noches que se desnudan para morir en la arena y emanar, a borbotones, la sangre azul que ha de teñir la mañana.
Oyambre es una fuente de cultura cántabra, una fiesta española de milagros y naturaleza, donde las mañanas se despiertan con los pies fríos y el constipado celeste que produce el roció.
Y esas marismas templadas, que se prestan como escenario para la tenacidad de los corredores, testigos del pasear de los enamorados y el silencio invisible de todos los ahogados en otras vidas. En Oyambre hay montañas verdes que mueren en brazos del mar, bajo el clamor de las gaviotas y la soledad de los puestos de vigilancia en la playa vacía. Pero el sol aparece muchas veces sin dar los buenos días, y sorteando algunas nubes, comienza a transformarlo todo en un nuevo capitulo en el diario de las vacaciones.

Recuerdo la crema para el sol. Tres días de playa más tarde, los holandeses ya habían mudado todos casi cuatro veces la piel pecosa de sus narices. Recuerdo sobre todo la crema. Crema blanca, resistente al agua, factores, filtros, crema para los hombros, para las mejillas y para las narices de todos los niños del mundo. Las madres, en la playa, da igual si son madres holandesas, españolas o de dónde quieran que sean, siempre corretean detrás de sus hijos con esos botes de crema pringosa. Da igual la edad que tengas. Simplemente aparecen, te colocan un pegote en la nariz y otro tanto más en la espalda, te lijan con los granitos de arena, te sueltan algún comentario demasiado humillante para tu edad y se van tan satisfechas.

Es por esto de lo de las madres alborotadas y sus cremas, que solíamos huir una y otra vez con la disculpa de querer irnos a bañar. A los diecisiete, y delante de las chicas, esa conjunción diabólica resulta simplemente embarazoso.
Y así, al día siguiente, decidimos lógicamente volver solos, por nuestra cuenta y sin padres.
El día era radiante y especialmente caluroso. Las aguas estaban tranquilas y la bandera verde ondeaba a nuestro lado. Miraba la bandera verde y miraba a Dieuwke, preciosa con su bañador. Aquella bandera parecía querer simbolizar y estimular de alguna forma mis, hasta ese momento, temerosas incursivas en ingles. Aquel día estaba transcurriendo estupendamente, ella parecía seguirme un poco el juego, mi ingles salía solo, estaba inspirado, hablábamos y nos reíamos juntos. Era muy feliz. Hasta que mi hermana entró en la conversación y entre medias de no se qué en ingles entendí algo parecido a "topless". Entonces, de un carpetazo, toda aquella compleja escala estratégica de intencionadas miraditas entre Dieuwke y yo, de segundas intenciones, de sonrisas cómplices, se vio truncada por una inesperada situación. Ambas se habían despojado en un santiamén de sus bikinis, y yo sentí de golpe, como dos pechos perfectos me apuntaban a mí, directamente a los ojos, como si aquellos pezones sonrosados me mirasen profundamente.
Al recuperar el aire, y sin saber porque, comencé a disimular. Mal. Muy mal. Rematadamente mal. Como un completo idiota. Solté dos frases practicamente inteligibles mientras, una y otra vez, mi vista rehuía por si sola hacia puntos perdidos en el horizonte.

-¿Buscas a alguien?

Se me ocurrió entonces que lo mejor sería dejar de hacer el ridículo, cerrar los ojos y tomar el sol. Sabía que no podía levantarme e irme a bañar, ella insistiría en venir. Tendríamos que hablar, mirarnos a los ojos. El sol picaba como un castigo y yo no tenía escapatoria.
Tres horas más tarde, pensé que aquel sol intenso y abrasador ya me había dejado como un bistec a la parrilla, sin embargo, me resultaba imposible evitar no ponerme nerviosísimo cada vez que pensaba en volver a abrir los ojos y decirla algo. ¿El que? Sería incapaz de concentrarme, hablar ingles, decir alguna cosa coherente y no desviar la mirada con aquellos dos maravillosos pechos bajo su sonrisa.

-¿No te bañas?, pregunta mi hermana.

-Ya te he dicho que no me apetece.

-Te estas quemando.

-Mentira.

-Estas más rojo como el culo de un mandril.
Vaya, mira quienes nos han encontrado...

Ya nada podía ir peor. ¿Verdad?
Al abrir los ojos sentí una especie de extraño mareo. Tarde unos segundos en recuperar la vista. Lo veía todo azul. A lo lejos, poco a poco fui descubriendo a mis padres y a mis dos hermanas pequeñas que se acercaban a nosotros. Mi madre, aun de lejos, no más verme, comenzó a realizar aspavientos y pude ver como sacaba de su bolsa un bote azul.

Iván Sáinz-Pardo
"Al final del arco iris"
©-N333042/00
22/04/2005 03:38. Enlazarme. DIEUWKE Hay 5 comentarios.

SANT JORDI

rosa.jpgFeliz día internacional del libro a todos.
Gracias por vuestros libros en forma de maravillosos blogs y por vuestros siempre interesantes y alentadores mensajes.
Un fuerte abrazo.

SERPIENTES

viernes.jpgHay semanas que son como serpientes.
Zigzaguean fugaces y solo nos dejan ver las semanas de delante desde el interior de su vientre.
Yo he tenido suerte, aún me encuentro con fuerzas y además, esta serpiente, aunque aún no lo sabe, es tonta y vegetariana.

LA INTÉRPRETE (Sydney Pollack, Reino Unido / U.S.A, 2005)

Nicole-Kidman.jpg

Hoy ha estado todo el día lloviendo. Un mal día para ir en bici a clase. Después de una semana pasada de teoría sobre la producción y la postproducción digital, esta semana tocaba la practica. Y nada mejor para practicar, que ver de cerca la nueva cámara digital de ARRI D20, (aun un prototipo) y volver a visitar las instalaciones con los Arrilaser, Arriscanners y mesas de postproducción que ofrecen la empresa ARRI en Munich.
Fue sin duda una visita muy interesante que al parecer completaremos mañana.
Después de la clase, de poner una lavadora y escribir un poco, quedé con un amiguete para ir al cine.
¿La interprete?
Y ya estamos dentro de la sala.
Creo que de esta peli opino algo parecido a lo que opino con la carrera en general de su director, Sydney Pollack. Momentos estupendos, cine correcto e interesante y la sensación al final de que quizás falto algo o bastante para la genialidad. Momentos de suspense del bueno, intriga y acción mesurados y bien racionados, conflictos personales, pasados oscuros, un romance sin llegar a desarrollarse (que están muy de moda) y la ONU como escenario de candente actualidad. Un Senn Penn que me gusta, pero que me sabe a un poco de lo mismo, y una Kidman a su altura, que es la altura de ser capaz de demostrar, con cada una de sus interpretaciones, que es una de las mejores actrices del momento.
Después, mi amigo y yo, nos tomamos unas cervezas en un bar y nos reímos un buen rato. Son ya las doce y nos acabamos una última birra, esta vez de lata, mientras termina por aparecer su metro.
Y después sigue lloviendo, y yo paseo hasta casa contento, bajo la lluvia, pensando en la Arri D20, en la magnífica primera escena de “La interprete”, esa con los niños en el campo de fútbol. Y pienso también en lo bonita que es Nicole. Hasta que cambio de parecer y pienso entonces que realmente no es bonita sino simplemente bellísima.
Camino por la Dachauerstrasse hasta que de pronto, veo a una mujer con un chubasquero blanco acercándose por mi acera. Se detiene justo delante de mi, observándome, atravesándome sin piedad con una maravillosa mirada azul. Me sonríe sin moverse un apice de ahí, sin impórtale la lluvia incesante y testaruda que cala su rubísima melena. No hay ninguna duda, es Nicole Kidman.

-Hola Nicole, me gustaste mucho en la película que acabo de ver con un amigo. A el también le gustaste. Bueno, a mí me gustaste mucho más. Y eso que a él le gustaste muchísimo. ¿Hablas español?

Ella sigue sonriendo mientras se aproxima a mí muy despacio, sin dejar de mirarme a los ojos. Muy delicadamente me besa en una de las mejillas. Y antes de desaparecer calle abajo, me susurra en un castellano perfecto:

-Olvidaste poner el centrifugado.

Iván Sáinz-Pardo

26/04/2005 18:41. Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 11 comentarios.

BEISBOL-FOCA

focas.jpg

En el momento en el que escribo este post, veintinueve días y diecisiete horas más tarde del comienzo legal, oficial y hasta subvencionado por el gobierno canadiense, de una de las matanzas de mamíferos marinos más brutales del planeta, se han asesinado, con intenciones "comerciales", 259.695 focas. (Comprobar)
El gobierno noruego también se ha sumado a esta sangrienta matanza de focas bebe, y encima declara también motivos “deportivos”.
La suma sigue subiendo y de poco han servido las protestas y las quejas de los ciudadanos de más de cincuenta y seis ciudades de veintisiete países.
Maltratos, vejaciones y matanzas de distintas razas animales, por estos y por otros motivos, ocurren a diario también en nuestro país. Aunque, un descaro como el de los gobiernos mencionados, es digno de seguir igualmente denunciando.

DIEUWKE (V)

Un-beso.jpgLas holandesas y yo teníamos algo más en común, o mejor dicho, algo menos, la piel de la nariz y la de los hombros.
Recuerdo que aquél fue el verano de la Lambada, del calor y de las vacas muertas por la sequía. Saturados de sol y playa, algunas tardes decidíamos quedarnos en el camping. Se formaban grupos muy variopintos para jugar al bádminton en la plaza, para jugar a la pelota en la piscina o al baloncesto en aquella pequeña cancha. Nos juntábamos al final casi siempre con otros chicos más mayores que se sentían aún más mayores de lo que eran. Con padres que se sentían mucho más jovenes de lo que también en realidad eran y con muchos otros niños españoles, franceses, alemanes, holandeses y hasta un inglés pelirrojo con un aparato enorme en la boca y cara de colibrí.
Recuerdo que, casualmente, una de esas tardes de baloncesto coincidí con Israel, a quien realmente conocí al año siguiente, y quien actualmente es uno de mis mejores amigos y curiosamente un magnifico entrenador de baloncesto.
Recuerdo que aquel partido fue un desastre, pero a nadie parecía importarle lo más mínimo. Dieuwke me sonreía y me cubría siempre muy de cerca. No dejábamos de buscarnos, con la mirada, con las manos, mientras yo me sentía el hombre más feliz del mundo. El partido no importaba, yo me olvidaba a cada momento del equipo en el que jugaba, del otro equipo y también de la pelota.
Y las noches eran estupendas y nunca nadie parecía tener sueño. Las noches las pasábamos en grupo, cerca de la plaza.
Recuerdo a un valenciano tratando siempre de traducir sin suerte unos chistes terribles al inglés, mientras Dieuwke y yo, nos contábamos miles de cosas con la mirada, furtivamente, y nuestros padres, muy sonrientes, gesticulaban entre ellos y bebían en la terraza.
Aquel chaval no paraba de forzar su repertorio y yo solo quería levantarme y besar a Dieuwke. Decirle allí mismo, delante de todos, que me había vuelto loco por ella. Pensaba únicamente en sus labios, en su cuello, en agarrarla de la mano y llevármela sin decir nada, lejos de allí. Ella me devolvía los pensamientos, con sonrisas perfectas y miradas cómplices, pero todas aquellas noches de deseo terminaban siempre mucho antes de donde comenzaban a volar nuestras fantasías.
Una mañana, al volver de los servicios públicos de vuelta a mi tienda, Janet y Dieuwke ya me esperaban apoyadas en el coche de mi padre.

-¿Vamas alaplalla?

-Veo que ya les estás enseñando algo de español. ¿No vas a desayunar? Preguntó mi madre con una sonrisa cómplice.

-No, gracias mamá, no tengo hambre.

Y así fue como levantamos el veto a las mañanas de playa, y esta vez si que compartimos románticos paseos y divertidos baños entre las olas del Cantábrico.
Por las noches, también cambiamos la plaza del camping por las fiestas de Comillas, donde recorríamos, cada vez, de aquí para allá un pueblo atestado de gente, agarrados de la mano. En compañía de los demás, visitábamos los bares y bailamos en la verbena.
Y fue una de esas noches de fiestas, de vuelta al camping, cuando nos escapamos del grupo y nos besamos por primera vez, al borde de la carretera. ¿Recordaís el embriagador mareo de uno de esos primeros besos?
Abrí mis ojos y vi como Dieuwke se dio la vuelta y se sentó al borde de la calzada.

-¿Qué té pasa?, pregunté, sentándome a su lado. Entonces descubrí algunas lagrimas en su rostro.

-Oye mira, perdóname, no debí besarte. Yo...

-No, no es eso Iván. Yo también lo quería, pero... Lo que pasa es que... es que tengo un problema.
Tengo un novio en Holanda.

Hubo un silencio, mientras ella se secaba las lágrimas. Después nos miramos por unos segundos y dije:

-¿Sabes?, entonces tenemos dos problemas.

Dieuwke me miró algo extrañada:

-¿Tienes una novia?

-Sí, desde hace un año.

Un coche pasó entonces, alumbrándonos con el fogonazo de sus faros, y nos pitó al vernos allí tan peligrosamente ubicados.
Mientras regresábamos de nuevo al camping, hablamos de nuestras respectivas relaciones. Nos preguntamos, sin desearlo siquiera, por sus nombres, como si aquello fuera a solucionar algo, y tratamos torpemente de quitarle importancia a aquel maravilloso beso y también a todos esos otros besos anteriores, hasta entonces tan solo deseados. Al final, poco antes de reunirnos con los demás, prometimos que aquello no debería volver a ocurrir. Los dos estábamos de acuerdo.
Caminabamos mudos, como tratando de entender, sintiendonos testigos directos, protagonistas del imperecedero recorrido de un beso.

Posiblemente hubiéramos podido evitar aquella nueva avalancha de besos y caricias en la oscuridad, entre aquellos árboles en frente de la entrada al camping. Posiblemente hubiéramos podido respetar aquella estúpida promesa por más tiempo, si no hubiéramos cometido el delicioso error de detenernos y proponer, por mayoría absoluta, sellarla definitivamente con un último beso.

Iván Sáinz-Pardo
"Al final del arco iris"
©-N333042/00
29/04/2005 03:37. Enlazarme. DIEUWKE Hay 12 comentarios.




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