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Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2008.

TORRENTE DE COBARDES, POLILLAS Y ABSURDAS LOCURAS

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Me han preguntado bastantes veces el porqué de las polillas en mis cortometrajes, nunca supe responder con certeza porque ocurrió espontáneamente. Un día descubrí que la motivación era una imagen en mi memoria. Todas mis historias nacen de una imagen, dos, tres, y el puzzle terminado completa una imagen global. Aquella imagen es muy antigua, de cuando era un niño muy pequeño, ingresado en aquel hospital. Una enfermera venía a cada rato a ponerme una vía en la muñeca, con una palomita de plástico verde que se asemejaba a una mariposa, a una polilla. Ella sonreía al verme temblar y decía: “No le tengas miedo, mira como vuela, solo es una mariposa” Y la mariposa verde se clavaba de nuevo en mi muñeca con un agudo aguijonazo.
Me gustan las historias de miedo, de suspense, de terror, de ciencia ficción. Creo que las entiendo, las domino, porque soy un cobardón. La cobardía unida a una mente creativa e imaginativa es una putada de dimensiones inabarcables. Aunque se puede canalizar con inteligencia y rebotarlo hacia los demás. El miedo se puede estudiar, experimentar, recrear, inventar. Estoy completamente seguro de que el indio de “El sexto sentido”, el rey midas Spielberg o Amenabar eran tres cobardicas de cuidado. Por supuesto que me gustaría poderme comparar a ellos en mucho más que esto. Adoro a Spielberg. No me gustó la cuarta entrega de Indiana Jones. Spielberg ha perdido el miedo, pero sigue siendo un genio.
La única vez que no he apartado la vista en una escena de aguja en brazo ha sido en Torrente dos. Que bueno es Gabino Diego. Yo soy defensor de las dos primeras de Torrente. En ambas, Segura se rodeó de un puñado de gags desternillantes y un secundario de calidad. Que bueno es Javier Cámara. Yo no soy defensor de la tercera parte de Torrente. Esta carecía de todo lo que funcionaba en las dos primeras.
Tengo los triglicéridos un poco altos, eso me dicen unos análisis que me he hecho. Hacía como 16 años que no me hacía unos. La razón es que las agujas me producen muchísima dentera. Le tengo fobia a los hospitales, a como huele, a esas paredes verdes y a las batas blancas. Me dan miedo las inyecciones. Mido metro ochenta y peso 86 kg. Mi peso ideal estaría en 78 kg más o menos. Los análisis no me han contado nada que no sospechara. Mediada la treintena, tripita cervecera, vida sedentaria, pasión por las salsas, el pan y las comidas copiosas y falta de ejercicio. Tengo 230 de Triglicéridos. Por lo demás estoy como un roble. Al parecer, un nivel alto es de 200 a 500 de triglicéridos. Después viene un nivel muy alto, a partir de 500.
Me sacó sangre una mujer enanita. Yo miré para otro lado. La mujer pequeña fue bastante brusca y yo di un respingo. Ella se molestó y me dijo que seria mejor para todos que dejara el brazo muerto. Cuando llevaba succionando un minuto comencé a sentir calor en la sien y me mareé un poco. Su comentario también fue brusco. Me la imaginé muerta como mi brazo y me relajó bastante. Cuando terminé me quedé unos minutos sentado con las piernas estiradas. Después salí del ambulatorio agarrándome el brazo y acompañado de Lucy. A los dos días me salió un moratón enorme que me ocupaba prácticamente todo el ante brazo. Me temo que la experiencia no me ha ayudado demasiado a luchar contra mi manía a las agujas.
Que desastre. No fumo, no bebo y ahora me toca comer menos y más insulsamente. Peter Jackson seguro que era otro cobardica de cojones y seguro que también tenía altos los triglicéridos. Ahora él ha adelgazado mucho. Supongo que la valentía nos vuelve enjutos y testigos involuntarios de la muerte del niño que llevamos dentro. Como bien me decía el otro día el señor Vigalondo:

“Ahora hazte un favor y mata también todas las películas que le gustaron a ese niño”

SOLO

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Salgo al exterior. Las luces de la calle degollan mis retinas. Acelero el paso. La orina recorre, cálida, mis pantorrillas. Me rebusco en los bolsillos. Encuentro una llave oxidada. Se que llego tarde. No se a donde. Nadie lo sabe. Cuento hasta diez. Pienso en ti. Fuiste el único seis en mi dado repleto de unos. Fuiste el hermoso preámbulo de todas mis derrotas. No me pregunto. Preguntarme es lo mismo que quitarme el torniquete. Tampoco me detengo. Detenerme es lo mismo que reconocer llevar toda la vida huyendo.

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2008

10/06/2008 21:56. Ivan Enlazarme. LA IRA DORMIDA Hay 5 comentarios.

DIE THERAPIE

20080614123157-die-therapie.jpg"Josy, de 12 años de edad, hija del conocido psiquiatra Viktor Larenz, desaparece en circunstancias misteriosas. Su destino sigue siendo una incógnita cuatro años más tarde. Viktor, desolado y tras la separación con su mujer, se retira a una remota casa de campo en una pequeña isla en el mar del norte. Pero una hermosa y misteriosa joven, escritora de cuentos infantiles, le visita pidiéndole ayuda. Vive atormentada por delirios esquizofrénicos y visiones que parecen reales. Viktor no tardará en descubrir que la joven, extrañamente, parece saber u ocultar algo sobre la desaparición de su hija. Una tormenta deja la isla incomunicada. Comienza la terapia. Ya nada es lo que parece."

Llevo varios días en Berlín trabajando. Esta novela necesita un guión y un director. Deséenme mucha suerte.
14/06/2008 12:31. Ivan Enlazarme. PROYECTOS Hay 20 comentarios.

MI ELFA (Rescatado)

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Con el descanso interrumpido abro los ojos a la presencia que me visita y titubea, al duende de los sueños paralelos, a mi ninfa deseada, la de sedosas alas multicolores de papel cebolla.
Ella va y viene por las horas nocturnas, me visita siempre con la intención de regalarme complicidad, murmullos íntimos y pequeños secretos.
Sus pies son alargados y retorcidos, juguetean siempre en mil posturas, en mil posiciones imposibles y extrañas. Su rostro juega siempre a despistar con continuas gesticulaciones, dislocadas y grotescas, escondiendo siempre la bendición y el aleluya de una pequeña diosa. Ella abre mucho sus ojos y la boca. Mueve en un tic sus orejas puntiagudas, para de pronto, cambiar a una expresión fría y seria. Continúa con un guiño, me lanza un beso y, cruzando los ojos, termina por burlarse de mí del todo sacándome la lengua. Después, en su boca se desborda una sonrisa exagerada.
Ella pronuncia mi nombre con su voz inaudible. No puede hablar, quizá tampoco sepa, pero su cuerpo no deja de expresarse sin parar. Me cuenta viejas historias, sagradas leyendas, fábulas increíbles, trabalenguas para sordos y refranes olvidados.
Muchas veces se expresa nerviosa y sin sentido, entre mímica, gestos y bailes. De pié cruza las piernas, con su cara apuntando al cielo. Se estira, aprieta los puños y llora con todas sus fuerzas, parece invocarse al poder de la noche y las estrellas.
Yo también le hablo en bajito y le cuento mis cosas. Otras veces, únicamente nos observamos en silencio y ella permanece conmigo, sonriente, suspendida a metro y medio del suelo.
Yo a veces intento convencerla de que haga una vida normal, pretendo que entre en razón, hacerla entender que la vida no es solo jugar y volar inquieta de un sitio para otro. Mi elfa inclina su cabeza, agita lentamente sus alas, se aproxima a mí y me acaricia la cara como a un niño; abre bien sus ojos verdes como prestándome mucha atención, y por unos momentos, permanece tumbada en mi cama, a mi lado, tranquila.
Es entonces cuando suele relajarse un poco, cuando puedo aprovechar para observarla mejor. Ella acerca su carita y me mira muy de cerca, derrochando dulzura, con esos ojos verdes infinitos que me mantienen sedado y dócil en cada una de sus tiernas intenciones. Su rostro es de una belleza distinta, sus facciones son de una perfección diferente; sus formas son finas y alargadas, sus extremidades puntas de estrella… La comisura de sus finos labios, la suavidad de su piel aceitunada, su tez pecosa y su nariz chata y respingona. Toda su belleza, toda su perfección, se encuentra más allá, lejos de lo que conocemos, como si ciertamente no fuese fruto de una creación humana.

Muchas veces, ella advierte en mi esa pasión incierta, entonces me sonríe con ojos pícaros, como prometiéndome. Pero vuelve a escaparse de mí y sus labios vuelven a dar forma a un beso que ella manda desde lejos al aire y yo recojo; después se sonroja y se da la vuelta, juguetea con sus alas y se esconde tras ellas. Al plegarlas y recogerse, puedo observar su vestidito, transparencias de colores pálidos, formas de mujer semiocultas en seda suave.
Yo la incito a volver a mí y ella se protege entre sus alas, recelosa y sugerente, inadvertida de que con su ingenua postura, ha hecho subir un poco su faldita descubriendo parcialmente el dibujo y la tierna desnudez de sus nalguitas redondeadas.
Al percatarse, me sonríe abiertamente y se escapa volando entre círculos y piruetas, atraviesa la ventana abierta de mi cuarto y huye, como un meteorito a la deriva, como estrella fugaz para el rabillo de mis ojos.
Sin embargo, otras veces, cuando la miro en silencio, en ardiente deseo, cuando ruego, excitado, ella toma las formas que yo más deseo y sus senos crean nuevas formas solo con la intención de mi mirada, toman tamaño al tacto de mis pensamientos. Cierra sus ojos y yo la transformo, la creo y la destruyo, la enriquezco con mis fantasías, la amo de verdad, en silencio. Su cabello es una llama de vivos colores, ardiendo a mi gusto. Voy dando forma a sus caderas y a su cuello. Con cada una de mis intenciones alargo sus muslos, la atraigo hacia mí y beso la humedad de su vientre templado. Mi elfa sonríe, suda con su cuerpo cambiante, disfruta y se estremece en un éxtasis compartido.

Pero hay otras veces en que la noche se abre y nos invita a pasear bajo su herida. Entonces nos escapamos por la ventana y ella me lleva a los bosques. Yo allí la hablo de esa soledad que no escogemos y que nos hace más fuertes, de la naturaleza contradictoria de los sentimientos humanos; hablo sin parar, sabiendo que, a pesar de sus visitas, a pesar de sus ausencias, de sus juegos, disimulos y piruetas, ella siempre escucha y disfruta con mi presencia.
Paseamos en la noche, mientras se transforma en hoja otoñal o en gato de pelo negro y erizado que salta por los tejados; ahora es una niña que recoge flores de colores y poco después, se transforma en una anciana de paso aletargado para contar estrellas. Mi elfa es un lobo solitario, aullándole a la luna o es rana verde para croar en saltitos estúpidos y divertidos. Es brisa inesperada, meciendo mi cabello y al instante, gota de lluvia para caer a mi paso desde la rama de un árbol y recorrer mi frente.
Sus transformaciones y mis palabras se funden como almas gemelas, como polos distintos atrayéndose sin remedio. Como palabras escapadas de un libro, en busca de las imágenes que describen su alma de tinta y papel.
Pero cada mañana, sin embargo, vuelve la pesadumbre de un nuevo día sin ella, el retorno a una vida real. Cada amanecer, mi elfa desaparece como si fuera para siempre, y yo, no la espero. No la espero porque solo estoy convencido de que volverá, cuando en mitad de la noche, un suave susurro me despierta.

Iván Sáinz-Pardo
"El sendero de la oveja negra"
N 33042/1997
R.P.I: VA-1329

18/06/2008 09:19. Ivan Enlazarme. POST RESCATADO Hay 1 comentario.

VICTORIA A LA ITALIANA

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Yo me abrazé con Lucy, con nuestros amigos David y Emma y con sus padres, Juan y Margarita en su casa. Inolvidable.
¿Con quien os abrazasteis vosotros?

HANCOCK (Peter Berg, USA, 2008)

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Durante mi estancia por trabajo en Berlin nos hicimos, de forma inesperada y casual, con unas entradas para la premiere alemana de Hancock. Un despliegue espectacular, por todo lo alto, con la presencia del director, Peter Berg, el productor y los actores: Will Smith, Charlize Theron y Jason Bateman. Con paseo por la alfombra roja, coches de policía volcados, la presencia de todos los medios informativos posibles y retransmisión en directo del canal Pro7. Un espectaculo muy hollywoodiense que culminó con la presentación de la película en la sala por los propios protagonistas.

Pero vayamos a la película: Comienza de forma trepidante, con unos efectos especiales logrados y con la premisa atractiva y divertida que ya nos mostraba el magnífico trailer. Un superhéroe irreverente, mal educado y con problemas de alcohol, eficazmente interpretado por Will Smith, que a duras penas mantiene a los malos de la ciudad de Los Ángeles a raya generando, por su dejadez y sus ebrias formas, más caos y destrucción del que trata de evitar.
La película se vende y se presenta así misma como rebelde, subversiva y cool, pero según van pasando los minutos, descubrimos que la Universal nos ha vuelto a vender gato por liebre ofreciéndonos otro Blockbuster familiar, convencional, inofensivo y comercial.
El mayor problema de Hancock es la poca credibilidad de todo lo que ocurre en una historia de superhéroe donde además, no existe antagonista o antihéroe. El personaje que se supone que ocupa esta función se malgasta como supuesta sorpresa o giro argumental, que lamentablemente ya se han encargado los guionistas de arruinar bastantes minutos antes con guiños poco sutiles y más bien explícitos. Siendo los creadores conscientes de esta carencia fundamental, se sacan como apoyo a otros antagonistas de la manga que, no solo no están a la altura esperada, sino que ya terminan de asesinar cualquier esperanza de coherencia en la historia. La película promete pero se derrumba como un castillo de arena en la segunda parte y ya no consigue remontar el vuelo. Es por esto que el sabor de boca al finalizar es más amargo que otra cosa. El sabor de un producto totalmente olvidable que, sin embargo, entretiene y divierte durante el corto ratito que la premisa inicial se desarrolla.

Gustará más a niños, a adolescentes despistados y a familias de domingos de centro comercial. Los que busquen una historia detrás o momentos de buen cine, mejor que se revisen la estupenda “El Protegido” (Unbreakable, 2000) del, desde entonces, tan venido a menos M.Night Shyamalan.

Iván Sáinz-Pardo

24/06/2008 12:54. Ivan Enlazarme. CRITICAS CINE Hay 4 comentarios.

YANNY LEVKOFF

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Jenny Levkoff es un norteamericano que dejó su profesión de profesor de ingles y su país para engancharse a la primera ola hippie de los 70. Se afincó en Ibiza, pero viajó prácticamente por todo el mundo. Es un bohemio, un artista, un escultor que trabaja con gran talento la madera y que continúa viviendo bajo los principios más básicos de la filosofía hippie. Desde hace años vive alejado del mundo, en una casa medio abandonada en una deshabitada zona en medio de un bosque en San Miguel, en la isla balear. Jenny vive sin coche, sin ordenador, sin televisión, sin agua corriente y sin luz, se alimenta de frutas, de germinados y plantas que el cultiva en un huerto salvaje lleno de flores.
A Yanny lo conocimos Lucy y yo hace algo más de un año, en un viaje en el que estuve investigando y conociendo a gente como Yanny para un proyecto cinematográfico que aún no ha terminado de cuajar. Lo cierto es que se han hecho varios reportajes ya sobre Yanny y un documental del 2005 que recomiendo fervientemente de Luis Alaejos y Raúl Díez Alaejos que lleva su mismo nombre:

YANNY LEVKOFF

“Yanny no es nadie que conozcamos.
Tampoco su trayectoria personal es gloriosa.
Es espectador de un mundo al que ha renunciado.
En Nueva York, su ciudad natal, Yanny se reencuentra
con aquello que abandonó hace 40 años.
Este documental cuenta cosas sobre el miedo al paso del tiempo,
lo desconocido, la energía que empleamos en hacer las cosas
y sobre la higiene dental.”

Su hijo Anatoli que se crió a su lado, se fue de Ibiza hace un par de años y ahora vive en Barcelona. Yanny vino hace unos días a verlo a él y a arreglar de paso unos asuntos de su pasaporte. Yanny nos llamó por teléfono. Quedamos en Barcelona y le invitamos a pasar un par de días con nosotros en nuestra casa en San Cugat. Juntos hemos paseado por el pueblo, hemos charlado durante horas en la terraza, le he mostrado en la televisión algunos documentales interesantes que le apetecía ver, hemos ido a comprar cosas sanas y naturales al mercado viejo y le he ayudado a escribir y a mandarle un email a una vieja amiga suya. Yanny es un trotamundos, un vagabundo, un hippie, un tipo fascinante, una ventana hacia otro tipo de vida más allá del sistema, un sueño utópico convertido en realidad andante, una buena persona.
La foto que veís se la hizo Lucy cuando visitamos su casa en el bosque.
Buen viaje, amigo mio, hasta pronto y buena suerte.

QUE PENA, CHICOS, PERO LOS ESPAÑOLES LO HAN MERECIDO

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Bild Zeitung, en su edición online anoche al terminar la final de la Eurocopa.

Y esto lo digo yo: La mejor selección española de todos los tiempos ha demostrado que se puede jugar de ensueño y ganarlo todo, aplastando, entre otras, a las selecciones de Italia y Alemania, representantes del racanismo y la efectividad feista del futbol. España ha pasado a la historia devolviendo la creatividad y el buen futbol a la alta competición. Y tras esta alegría tan grande, ahora solo falta que baje el Euribor, la gasolina, la inflación y el paro y saldré a la calle a celebrarlo.





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