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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2012.

EL EFECTO DOMINÓ (Rescatado)

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Hoy, sin saber porqué, me detuve en la escalera de madera, sonaba de fondo una melodía clásica en la radio de algún vecino. Respiré hondo mientras observaba a través de la ventana caer lentamente la nieve.

Pensé en pantanos de lágrimas, en playas de ensueño con la arena robada de cientos de fosas comunes y, por un instante, me sentí desolado y arrinconado como una araña en la reforma de una casa.

La melodía finalizó, al instante, escuché abrirse una puerta y de uno de los pisos salió una señora mayor vestida con un grueso abrigo, un gorro, bufanda y guantes y se acercó a mi arrastrando con cierta solemnidad una visible cojera. Enseguida, curiosa por descubrir lo que llamaba mi atención, miró conmigo por la ventana. Allá afuera tan solo se veían los arboles pelados y un espeso y silencioso manto de nieve. Me miró entonces por unos segundos y me sonrió con plenitud y sin mediar palabra. Yo, sin entender muy bien, le devolví la sonrisa. En ese preciso instante, la anciana se dio la vuelta, sin más, dejandome plantado con la sonrisa en la cara y, tambaleante, se alejó hasta llegar a la puerta del portal. Una vez allí y antes de desaparecer en la calle, se dió la vuelta y me volvió a mirar. Esta vez si que pude escuchar su voz:

“Muchacho, no es tan difícil, has sonreído, ahora la primera pieza de tu dominó ya ha caído”

Iván Sáinz-Pardo
"La ira dormida" ©2010

15/01/2012 21:33. Ivan Enlazarme. POST RESCATADO No hay comentarios. Comentar.

TRINCHERA PARA UNO

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Me cansé de esperar en mi puesto. Después me cansé de cansarme. Por eso decidí descansar y volver a plantarle cara. Replanteé la estrategia. Cavé nuevas trincheras. Acumule provisiones. Me puse de nuevo en forma, camuflé lo mejor que pude mis miedos y, una vez más, esperé el momento adecuado. Esperé, esperé y racioné estrictamente mis fuerzas de flaqueza. Deseé seguir agarrado al coraje lo suficiente como para no claudicar en el intento. Deseé seguir creyendo en mi mismo. Apreté los dientes y cerré los ojos para desear con todo el alma.

A veces mis deseos son ordenes en un cuartel militar vacio, pero no por ello voy a declararle la guerra a la vida.

Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2012

ESCRIBIR: LUZ Y OSCURIDAD

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Mis compañeros del medio quizás me comprendan mejor. Hablo de ese momento absolutamente mágico dentro del arduo proceso de escribir o corregir un guión en el que encontramos, descubrimos un pequeño detalle, una línea de descripción, una palabra en un diálogo, una idea que, por si sola, agranda, enriquece y catapulta el sentido creativo y global de todo. Escribir no solo es caminar en lo farragoso, a veces, todo parece saltar por los aires para caer de nuevo y colocarse de forma perfecta y la adrenalina se dispara, el corazón late más deprisa y nos reconciliamos por unos instantes con la vida.

Amigos, a veces pienso que crear es una pelea a cara de perro entre la esperanza y el miedo en el sótano de nuestra mente.

¿CUANDO TERMINA ESTA PELÍCULA? (Rescatado)

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A veces pasa que uno va rumiando un post en la cabeza durante varios días y se acaban mezclando las ideas, las intenciones, los mensajes, las emociones. La energía se pierde por el camino y entonces, uno prefiere coger mejor el teléfono, o gritarlo por la ventana, recitarlo delante del espejo, dejarlo enmudecer en el finito eco interior del olvido, o escupirlo, así, según viene, para explicar simplemente que estoy enamorado de Berlín, porque es una ciudad realmente maravillosa, llena de vida y repleta de historias. Y además, me encanta haberla descubierto otro poco y en esta época del año.
Explicar que, como todos, no puedo evitar la tristeza y pensar continuamente en toda esas familias destrozadas por el accidente aéreo en Barajas.
Mañana vuelo con en Easyjet de vuelta a Barcelona y se que pensaré en ellos cuando despegue mi avión, y pensaré en la lotería nacional, en la primitiva, en el destino, en la probabilidad, en la suerte, en la muerte, y después pensaré también en que, en realidad, cada fin de semana mueren en España más de dos docenas de personas dentro de sus coches, o sobre una moto, o bajo un autobús, y que el dinero manda y ajusticia, y que, si creemos que este sistema funciona, es tan solo porque estamos a este lado del planeta, en el que no trabajamos 16 horas por un dollar al día para mantener el otro. Pero las multinacionales y los bancos se vuelven más poderosos que los gobiernos, y financian las campañas políticas y regulan las leyes a su favor, para hacer lo único para lo que están creadas, generar beneficios. Y se especula con el petróleo y con las materias primas, con la sanidad, con la educación y con la seguridad. Y se invaden países, y se dejan morir pueblos enteros, se asesina, se oprime, se explota, se exfolia y se destruye todo el planeta por conseguir dar buenas noticias a final de mes, en la siguiente reunión de la directiva. Y así, reducimos los costes, más y más, aunque sea olvidando la solidaridad, la bondad, el amor, el respeto, la ética, aunque sea a costa de exterminar a los animales, o a costa del dolor y de vidas humanas. Y así, Spanair deja de ofrecerte prensa, comida y bebidas gratis, aunque el trayecto sea largo y se haya demostrado que nuestros cuerpos sufren deshidratación, y te niegan una mísera mantita, aunque primero te jodan de frío con el aire acondicionado, porque ahora también las han reservado para la 1º clase. Y te tienes que sentar sobre los restos de una manzana o secar con tu pantalón los restos de un café con leche, porque se ahorran el equipo de limpieza y con prisas, vuelven a llenar el avión de pasajeros. Y si el trayecto es lo suficientemente largo, tienen entonces la desfachatez de darte un sándwich con jamón york del más barato y un insípido queso de garrafón. Un pan que nunca fue tierno y que ni siquiera va acompañado de lechuga, o tomate, o mayonesa, o al menos, de un poco de mantequilla. Todo lo que ofrecen es un seco, ridículo y horrible sándwich para atragantarse tranquilamente sentado sobre un asiento en el que, si mides más de metro setenta, ya no te caben las rodillas. Y lo digo, porque he volado a Alemania en el mismo trayecto con Lufthansa y te ofrecen prensa y café gratis mientras esperas al embarque y después, a bordo, te dan a elegir entre dos sándwich distintos que llevan un pan jugoso y un sabroso jamón ahumado, o un buen queso, untaditos en mantequilla o queso fresco a las finas hierbas y siempre acompañado de un tableta energética de cereales y yogurt. Por supuesto, todo ello se disfruta sentado sobre unos asientos espaciosos y cómodos.

La estrategia es la siguiente, para seguir ahorrando, en vez de aumentar los privilegios de la primera clase, que son los que pagan más por sus asientos, se los arrebatan a la clase turista. Es como si de niño, uno se queja porque la paga es insuficiente y demasiado parecida a la de su hermano pequeño y nuestros padres, para contentarnos sin dar más, se la bajan al más pequeño.

En Spanair te tratan peor que al ganado bovino, te joden con el overbooking o quizás, te salvan la vida con ello, porque al final, todos volamos en unas maquinas gobernadas por pilotos frustrados, con azafatas mal pagadas, con empresas diezmadas y maltratadas por los recortes continuados, en aviones donde la seguridad importa mucho menos que los beneficios, en aviones en los que los altos directivos de Spanair no se atreverían a volar nunca. Digamoslo claro, Spanair es una puta mierda, una jodida vergüenza internacional, pero no es una compañia tercermundista como algunos acusan, representa eficazmente y con fidelidad la verdadera cara de este primer mundo podrido por la maquinaria capitalista. Y sabemos que nos engañamos si queremos creer que Iberia, Easyjet, Clickair o las demás compañías son mucho mejor. Todas se encaminan al mismo destino.

Y escribo aquí sentado en el sofá de este bonito apartamento en Prenzlauer Berg, pensando aún en ese pobre niño, milagroso superviviente de la espantosa catástrofe en Madrid, que todavía bajo el schock, preguntaba por su papa a la vez que repetía, una y otra vez:

“¿Cuándo termina esta película”

Iván Sáinz-Pardo

29/01/2012 08:13. Ivan Enlazarme. POST RESCATADO Hay 1 comentario.

INVÍTAME A TU CASA DE MUÑECAS ROTAS

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Invítame a tu casa de muñecas rotas y no pagarás nunca peaje en mi autopista. Jugaremos a las cocinitas y con tus lapiceros de colores pintaremos la luna de rojo y el sol de negro. Déjame entrar en tu exclusivo club del té y el veneno correrá de mi cuenta. Solo utilizaremos las escaleras que bajen. Solo veremos los noticieros que sean de dibujos animados y desnudos, comeremos golosinas sobre camas de hosteles de carretera.

Invítame a tu casa de muñecas y romperé, uno a uno, todos los espejos que no te llamen princesa. Le robaremos juntos el vodka a las muñecas rusas. Invítame a bofetear tus noches y le pondremos antifaz a todo lo que apeste a cotidiano.

Invítame con tus labios y huiremos juntos coleccionando noches muertas en el maletero. Aprendí a hacerle el puente a todo lo que no se deje aparcar en parkings de juguete. Prometo cuidar bien de tu corazón de látex y no seguir las indicaciones de ningún mapa que no hable nuestro idioma. Invítame a entrar en tu vida y prometo quererte sin usar atajos y sin condiciónes. Invitame con una de esas sonrisas y a cambio, prometo recogerte cada vez que tus miedos se empeñen en derribarte por esas solitarias cunetas del alma.  

Iván Sáinz-Pardo
"En la avioneta sobró un sitio" ©2012





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